Comunismo y homosexualismo en Cuba: más allá del maniqueísmo

21 Abr

Al castrismo hay que darle con todo, piensan muchos, aunque sea metiendo el dedo en la herida cerrada hace tiempo, este sentido un tema recurrido es el de criticarlo por no haberse sometido en sus primeras décadas a la hoy dominante en occidente incluida Cuba, ideología de género pasa por alto que ya tienen la isla tiene un instituto especializado en proteger y promover la homosexualidad en sus diferentes manifestaciones, es el SENESEX de Mariela Castro le hace flaco favor a su disidencia.

Un ejemplo de este tipo de ataque lo tenermo en la entrada publicada en la página Penúltimos Días el 27 feb. 2014, bajo el título De la homofobia revolucionaria en Cuba (1959-1971). Su autor es Pedro Marqués de Armas. El texto ha sido tomado de: Ciencia y poder en Cuba. Racismo, homofobia, nación (1790-1970). Editorial Verbum, 2014, pp. 182-188. A su vez se ilustra con un material de primera para conocer el modo en que se da la Identificación del homosexualismo, intelectualismo -la crítica intelectual a las inconsistencias del socialismo cubano- y el exilio.

Se trata de una historieta del caricaturista ya fallecido, Virgilio Martínez Gainza, el autor de un perritoPucho que hoy llamaríase según el perrito homófobo , aparecida en Mella en el año 1965. Esta revista era el órgano de la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR), precursora de la Unión de Jóvenes Cuba. Anteriormente había sido El magazine clandestino de la Juventud Socialista (comunista) así que todo había sido una maniobr para volver a los inicios.

En ella publicó el binomio autoral que formaron el humorista Marcos Behemaras y el dibujante Virgilio Martínez desde 1944. En 1955 nace la historia de «Pucho y sus perrerías» como medio de crítica al gobierno de Batista empeñado en comprometer a los comunistas con su oposición.

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Antes de comentar este fragmento de un libro, hagamos una breve presentación de sitio digital donde aparece. El responsable de Penúltimos Días es cubano, nacido en 1968 y se llama Ernesto Hernández Busto, realizó estudios universitarios de Matemáticas en la ex Unión Soviética y de literatura en el Instituto Superior Pedagógico La Habana. Fue miembro del grupo intelectual disidente PAIDEIA, muy activo a fines de los 1980. En 1992 emigra a México, luego, en 1999 se radica en Barcelona, desde donde se edita el sitio entre los años 2006 y 2014. El espacio estuvo dedicado fundamentalmente a los temas cubanos, contando el respaldo de numerosos colaboradores establecidos en diferentes países. Por la calidad de sus textos y el numero de visitantes el medio convirtió a su editor en un referente para los medios españoles y de la Florida, a la hora de abordar el tema de Cuba. A pesar de no coincidir con algunos enfoques aparecidos en esta página, considero que es una pena que se haya congelado.

Volviendo al capítulo aparecido en PD. El trabajo resulta interesante, pero no tanto por su insistencia en usar la ya superada homofobia castrista como arma contra el régimen cubano, como por el recuento que nos ofrece de los modos en que se intentó erradicar las practicas homo eróticas antes y después del llamado proceso revolucionario.

Según Márques, al reconstituirse en 1948 la Liga de Higiene Mental, el homosexualismo fue incluido entre los problemas sociales a resolver; así mismo, el Código de Defensa Social consideraba la práctica homosexual como “estado de peligrosidad”.

El autor reconoce que la noción del homosexual como individuo peligroso, ya tenía una larga historia, pero afirma que esta se amplió como nunca de 1959, es decir a partir del arribo de Fidel Castro al poder jugando la psiquiatría un papel central en este sentido. Es en ese mismo año que se propone la realización de un Congreso de Educación Sexual buscando la unidad de criterio en el combate del homosexualismo y la rebeldía contra el ideal paterno”, algo que se promovía e idealizaba desde cierto cine norteamericano, anoto yo.

Al año siguiente, tiene lugar el Segundo Congreso Nacional de Psiquiatría, donde Jorge Viamonte presenta su ponencia “Contribución al estudio de la homosexualidad”, que según el autor se insertan, o bien dentro de la tradición clínica, o bien como parte del típico reclamo pre-revolucionario a favor del control de la infancia y la adolescencia desviadas, sin que denoten mayor intervencionismo por parte del Estado.

No estoy muy de acuerdo con Marques cuando asegura que es desde 1960 que el estado se erige en rector de las diferentes instituciones psiquiátricas y sociales relacionadas con el control del homosexualismo, como pueden ser prisiones y los reformatorios de menores. Todo lo contrario, la lucha contra la homosexualización de la juventud ha sido desde hace tiempo una cuestión de Estado, lo mismo en la Rusia de Stalin, que en la España de Franco que, en los muy liberales Estados Unidos, y en eso Cuba no era excepción, antes de la Revolución. Lo novedoso será la asociación de la homosexualidad con una determinada ideología política y que nada tiene que ver con la costumbre de los dos bloques enfrentados en la guerra fría de retirar a los homosexuales de puestos relevantes para la seguridad, lo que se hacía no porque se creyeran que fuere proclives a pasarse políticamente al bando contrario, sino porque se les consideraba incapaces de controlar sus paciones y por tanto fáciles de caer en trampas y chantajes del enemigo.

Lo que si me parece verdad es lo que afirma de que, después del 11 de octubre de 1961, cuando tiene lugar la conocida “noche de las tres P”, que todo acercamiento al problema de la práctica homosexual estará indefectiblemente ligado a los presupuestos de la nueva moral revolucionaria, una moral que se asociaba con una virilidad heterosexual que hoy es menoscabada en las sociedades occidentales, del mismo modo que antaño se hacía con en afeminamiento y la homosexualidad masculina.

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Continuando con su historiografía el articulista asegura que la terapia conductual de la homosexualidad cobra fuerza a partir de 1962 año, en el que el entonces director de la Revista del Hospital Psiquiátrico y uno de los principales promotores de la reflexología soviética en Cuba, Eduardo Gutiérrez Agramonte, publica “Una nueva modalidad del tratamiento de la homosexualidad”, sobre la base del tratamiento a los homosexuales por su equipo utilizando y adaptando una técnica desarrollada por el investigador checo Kurt Freund (1914-1996), pero adaptada por el médico cubano, en lugar de utilizar como estímulo inhibidor un vomitivo y dosis subcutáneas de testosterona tras la observación por el sujeto de láminas de desnudos masculinos; el cubano aplicaba un corrientazo en lugar del vomitivo al tiempo que suprime la hormona y deja al paciente “elegir la imagen”. La terapia sería calificada de aporte cubano a la reflexología” y se aplicada hasta bien entrada la década del setenta.”

Por cierto, resulta difícil encontrar referencias en las redes a estos médicos activos en la siquiatría inicial del castrismo, que no estén asociados al texto que comentamos y de paso con términos despectivos al término de la homofobia, una excepción podría ser la que aparece en la nota necrológica que le dedica Hospital Psiquiátrico de La Habana, con motivo de su fallecimiento el 29 de noviembre del 2003, al doctor  Edmundo A. Gutierrez Agramonte (1918-2003).  Lleva la firma del Dr. Jesús Dueñas Becerra y sirve para darnos una visión completamente de este supuesto Josef Mengele de la homosexualidad. En ella se nos cuenta que el doctor Edmundo A. Gutiérrez Agramonte, nacido en 1918, comenzó a laborar en el antiguo Hospital de Dementes de Cuba la década de los 50 del pasado siglo, donde junto a su maestro, el profesor Rodolfo Julio Guiral , el doctor Agramonte , se convierte en un apasionado defensor y difusor de la teoría reflexológica o pavloviana, Después del triunfo revolucionario, sugiere al Ministerio de Salud Pública que se invitara a eminentes profesores soviéticos a impartir un ciclo de conferencias sobre Psiquiatría General e Infanto-Juvenil con orientación filosófica materialista; conferencias dirigidas a los psiquiatras y psicólogos cubanos, quienes estaban muy influidos por el psicoanálisis freudiano u otras concepciones idealistas. Gracias a su iniciativa y a la de Eduardo Bernabé Ordaz dichas conferencias fueron traducidas al español y publicadas en forma de libros, que enriquecieron la naciente bibliografía psiquiátrica caribeña.

Desde 1959 hasta 1995, año en que se acoge a la jubilación, pero no al retiro, el doctor Gutiérrez Agramonte fue editor de la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana Desde las páginas de la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana , el doctor Gutiérrez Agramonte hizo importantes contribuciones al desarrollo del periodismo científico iberoamericano, donde dejó una notable obra escrita (incluida la publicación de una monografía sobre las personalidades psicopáticas), que desde el punto de vista del panegirista lo inmortaliza no sólo como relevante personalidad de la psiquiatría y de la comunicación social latinoamericanas, sino también como excelente persona humana. Así que hay otra cara del hombre que no debemos pasar por alto a la hora de entender el tratamiento médico de la homosexualidad en la Cuba del primer castrismo.

Ciertamente hay una contradicción que no se da solamente en Cuba, pero que si se agudiza en ella: la que existe entre el entre el concepto de la homosexualidad como enfermedad y a su vez como delito. Sin duda alguna en los primeros años de la revolución este choque se acentúa al introducir el ingrediente utópico de la creación de un hombre nuevo, cuya expresión más terrible se da en 1965, al instituirse los campos de trabajo (UMAP), a donde fueron enviados, junto a jóvenes díscolos, religiosos o abiertamente opuestos al sistema, muchos homosexuales como parte de su reeducación comunista.

Usando términos hoy al uso, pero impensables en aquella época, Marques se refiere a la “ fobia homosexual” que recobra bríos alrededor del emblemático Congreso de Educación y Cultura de 1971 asegurando que fue el , contexto en el que algunos profesionales vuelven a enfilar sus cañones como el psicólogo Jesús Dueñas Becerra quien había, publicado en abril de 1970 su trabajo “El homosexualismo y sus implicaciones científicas y sociales”; mientras una orientación ministerial convoca poco más tarde a una Mesa Redonda sobre Homosexualidad.

Vale destacar lo que se sugiere de la reseña del artículo de Dueña, su descubrimiento de un círculo homosexual en el municipio de Cruces que se valía de métodos propios de una “secta secreta”, por cuanto “seleccionan cuidadosamente al joven que debe ser trabajado” (…) “ejerciendo una influencia perniciosa sobre la mente del adolescente, que lleve implícita su rápida deformación”. Entre las tácticas empleadas menciona el “uso de literatura que ensalza al homosexualismo” hasta lograr la “realización del acto sexual con el sujeto cuando las circunstancias estén creadas”. Tras la consumación, continúa, “el nuevo adicto tiene la obligación de contribuir al incremento de la organización atrayendo a una nueva víctima”. El autor diferencia entre estos “homosexuales relevantes” y un segundo grupo, “las lacras sociales”, que “solo trata de llegar a los adolescentes por el mezquino interés de satisfacer su aberración sexual en un momento determinado”.

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Este pasaje apunta al elemento de titulización y construcción la Ley rusa contra la propaganda homosexual que castiga la difusión de cualquier tipo de promoción de la homosexualidad dirigida a menores de edad con multas y penas de cárcel, aprobada por la Duma el 11 de junio de 2013,12por la cámara alta de la Asamblea Federal el 27 de junio3 y finalmente fue promulgada por el presidente Vladímir Putin dos días después. Pero si esto ocurre en el postcomunismo ruso. Al otro extremo del mundo ocurre todo lo contrario, tomemos como ejemplo dos noticias aparecidas en la revista Actuall, la primera sobre la España postfranquista, donde el gobierno regional de Madrid; se ha convertido en el máximo responsable de garantizar que los contenidos de la ideología LGTBI lleguen a cada aula de tan importante Comunidad.

Esto implica adoctrinar y aleccionar primero a los profesores que la impartirán, los contenidos “de género” en centros docentes de la Educación Infantil, Primaria y Secundaria. El Nuevo Mundo no se queda atrás y cuanto más al norte peor. La provincia canadiense de Quebec ha decidido implantar clases obligatorias sobre la homosexualidad para niños de todas las edades. Las provincias de British Columbia, Alberta y Ontario también se están preparando para seguir el ejemplo de Quebec, que debe hacerlo obligatorio en todas sus 3.111 escuelas en el segundo semestre del año que viene.

En este sentido estaríamos frente a un fenómeno que puede tener diferentes causas,las que van desde el aspecto puramente biológico, las que pasan por una forma inducida satisfacción erótica a través de un proceso de adoctrinamiento cultural, hasta las que la reducen a una simple elección individual sin mayores pre condicionamientos externos o internos. Sería la causa intermedia -negada a rajatabla por la doctrina Queer que hoy se impone en España- la que explicarías la criminalización del fenómeno de manera universal antaño y todavía en vastas regiones del mundo y no solo en Rusia.

Al juzgar por el trabajo que viene haciendo Mariela Castro al frente del CENESEX, es el modelo madrileño de acercamiento al homosexualismo y no el moscovita de su rechazo el que se está imponiendo en Cuba.

De hecho la nueva política sexual cubana le abre mas puertas a los representantes del régimen que cualquier otra reforma. Asi lo vemos por ejemplo cuando se acaba de anunciar con bombo y platillo la noticias de que; Las realidades ‘trans’ de Cuba y España se dan cita en Benidorm con la participación de Mariela Castro, directora del CENESEX de Cuba, e hija del “presidente” (que no dictador en retiro) Raúl Castro. Asi lo promulgaba en estos días la concejal de Igualdad, Paquita Ripoll, cuando se refería a la celebración en Benidorm, el próximo viernes 27 de abril, del primer Encuentro Internacional LGTBI Cuba España. organizado por la Asociación LGTB de Benidorm, en colaboración con las concejalías de Igualdad y Cultura. Ripoll ha señalado que ese día a las 17.00 horas, en el Salón de Actos del Ayuntamiento, tendrá lugar la apertura del encuentro y a continuación la mesa debate ‘Realidades Trans: Cuba/España’ en la que intervendrán por parte cubana “Mariela Castro, Directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) e hija del presidente de la isla, Raúl Castro; Malu Cano, Coordinadora de TransCuba; e Isel Calzadilla, coordinador del Grupo Las Isabelas”.

Pero volviendo a la Cuba de los sesenta, se podría polemizar sobre su obligación a adaptarse a los nuevos cánones sobre la homosexualidad exportados desde los países capitalistas desarrollados, pero lo que no tiene justificación es su utilización por el estado como arma de descredito de su oposición política creando una asociación fictiva entre heterosexualidad e ideología comunista. Asi lo vemos en la reseña que nos ofrece este trabajo publicado en la mencionada web, sobre se contrapone a todo tipo de desviación incluida la sexual, la vida de Ernesto Guevara de la Serna, cuyo ícono, contradictoriamente, no deja de ser utilizado por el movimiento homosexualista de nuestro tiempo.

En cuando a la Mesa Redonda sobre Homosexualidad, celebrada en febrero de 1971, y moderada por Martín Castellanos, el capítulo del libro recoge las siguientes observaciones:

1) “La homosexualidad constituye una patología que trasciende los límites de la individualidad y pasa a constituir una patología social por el carácter antisocial que esta actividad conlleva en la mayoría de los casos”.
2) “La homosexualidad es un tema complejo y difícil de tratar y requiere un enfoque cuidadoso y preciso como condición previa para abordarlo. Sólo así se podrá entrar en este campo, en el cual aún quedan elementos importantes por descubrir”.
3) “La homosexualidad es una enfermedad compleja con graves repercusiones sociales”.
4) “El homosexualismo es una enfermedad, es decir, es una condición psicopatológica”.
5) “El pueblo siempre rechazó al homosexual. Era el régimen capitalista el que propiciaba la corrupción donde el homosexual se desarrollaba. Hoy día, por nuestra conformación, por una concepción diferente de los valores morales, el repudio es mayor, y a todos los niveles de nuestra sociedad: dirigencia y masas”.

Valorando estos puntos el autor del artículo asegura que ellos ponen en evidencia cómo se funden en Cuba, en un mismo plano, la enfermedad y el delito, la moral y la ley, y, en consecuencia, la homofobia como elemento) y la violencia del régimen. Al final se reconoce que no todo fue “secuestro en medio de la noche, o en playas y descampados” ya que también existieron, según afirman los ponentes, las consultas hospitalarias y los tratamientos ambulatorios dictados por los tribunales. En estos casos, si el estudio psiquiátrico llegaba a la conclusión de que el “infractor podía continuar con sus actividades homosexuales, especialmente la seducción de jóvenes”, se les “permitía escoger” entre el internamiento en una colonia agrícola “para enfermos” o recibir tratamiento en los dispensarios y consultas externas hasta que se estuviese “razonablemente seguro” de que se abstendría de “insinuarse con menores”. Como puede apreciarse, escribe Márques no sin ironía  que “había hasta cierta magnanimidad”.

En cuanto a lo que observa la mesa dirigida por Martín Castellanos, por muy políticamente incorrecto que suene en estos tiempos de censura “gay” universal, hay que reconocer lo acertado de lo que allí se dice, salvo cuando en el punto 5 asegura un cambio de valores esencial dentro de la sociedad cubana, la cual nunca pudo abandonar los vicios del pasado, cuando solo transitó por diferentes formas de capitalismos, del de mercado liberal, al unipartidista de estado.

Castigar a una persona por lo que hace en su intimidad con otra, ambas de manera voluntaria, es un contrasentido, y en esto se equivocaron tanto los comunistas cubanos como los capitalistas que como ellos penalizaban tales actos. Otra cosa es discutir si hicieron bien o mal en tardarse tanto tiempo en asumir las nuevas normas occidentales con respecto al tratamiento médico de la homosexualidad.
La respuesta no es tan simple, como esa del borrón y cuenta nueva, que ha intentado en Cuba sobre todo a partir de la autocritica realizada por el propio Fidel Castro.

En 2010, entrevistado para La Jornada, en líder en retiro, libró de toda culpa a su hermano Raúl al declararse responsable de la persecución de los homosexuales de la isla, lo hizo atenuando la responsabilidad con que “ teníamos tantos problemas de vida o muerte que no le prestamos atención… piensa cómo eran nuestros días en aquellos primeros meses de la Revolución: la guerra con los yanquis, el asunto de las armas, los planes de atentados contra mi persona…”. Los argumentos son semejantes a los que utiliza Castro en su entrevista con Ignacio Ramonet para el libro “Cien horas con Fidel”

El problema es que no existe una solución maniquea, no todo lo que hacía antes en relación a los homosexuales estaba mal, ni todo lo nuevo está bien, comenzando con la celebrada supresión de la homosexualidad del Manual de Diagnóstico y Estadística de las Enfermedades (DSM) en 1973 se debió más que a la ciencia, a las presiones políticas a las que fue sometida La Asociación psiquiátrica americana (APA) y que uno de los grandes héroes de la “gesta”, el Dr. Robert Spitzer, reconoció que se cometió un grave error esta decisión. Si el gobierno cubano hubiera hecho otro tanto en aquel momento habría actuado con la misma arbitrariedad y falta se cientificidad que le llevó a considerar que la homosexualidad un problema aún discutido, estaba asociada con las ideas políticas y que como aquellas, podría eliminarse con descargas eléctricas o campos de trabajos forzados y disciplinarios.

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¿A quiénes son más cercanos los españoles actuales, a los musulmanes o a los hebreos de Israel? (I)

15 Abr

Comentando la adoración por Israel de Fernando Díaz Villanueva

Fernando Díaz Villanueva, productivo y eficaz como siempre ha publicado este 12 abril de 2018 un nuevo archivo sonoro, con temas de gran actualidad. Entre ellos tenemos la cancelación por parte de Donald Trump de su asistencia a la Cumbre de las Américas y de paso a una visita a Bogotá que tenía prevista tras la cumbre.

El “feo” hecho por el presidente norteamericano a sus anfitriones lleva a Fernando a pensar que lo de Siria va en serio. Respeto su opinión, pero se me ocurre que todo el alboroto armado con respecto a Siria, cohetes disparados por Francia, Inglaterra y USA contra las posiciones de su ejército, ha sido el perfecto montaje planeado por la administración norteamericana, para que Trump no se viera rodeado y en minoría por aquellos a los que visceralmente detesta, los hispanoamericanos representados por sus respectivas presidencias.

Pero no es esta parte de su programa digital -que él insiste en llamar radial- la que estimula mi respuesta. Ha sido el aporte que ha hecho un oyente; Alfredo de Tenerife, cuestionando el tratamiento parcializado que suele dar Villanueva al sionismo.

El periodista madrileño ha respondido con una apología más al Estado de Israel, lo que demuestra que se mantiene en sus trece, y justifica su defensa con una identificación superior de su parte con los judíos israelitas (algo que se debe matizar), olvidando con esta declaración de preferencia, la inevitable cercanía, que en su condición de español, tiene de manera inevitable, con la cultura árabe, más allá de todas las revoluciones culturales traídas con la reconquista y en virtud los siglos, precedentes en los que la mayor parte de España fue musulmana, además de convivir en ella comunidades hebreas establecidas en la península mucho antes del nacimiento de Al-Ándalus, el nombre árabe que los musulmanes le dieron a las áreas dominadas por ellos en la península Ibérica entre 711 – 1492.

Es verdad que los españoles modernos han de tener también dentro de su genética cultural un componente hebreo, pero si tomamos en cuenta que la expulsión de los judíos de España fue ordenada en 1492 por los Reyes Católicos, que España prohíbe la práctica abierta del Islam por parte de su considerable población mudéjar a principios del siglo XVI, que la expulsión de los moriscos ordenada por el rey Felipe III y se realiza más de un siglo después de la judía, entre 1609 y 1613, y que aun así se siguió practicando el islam de manera oculta – Todavía en la Granada de 1727 se realizaban juicios masivos por la realización de prácticas musulmanas subterráneas- , habrá que llegar a la conclusión de que los antecesores de los españoles actuales tuvieron menos rose con los judíos que con los musulmanes, lo cual implica una psicología que para su bien les diferencia del resto de Europa y que ellos mismos no saben comprender en sus ventajas.

Vamos a usar una situación virtual para explicar al español de a pie, cada vez más islamófobo, cual es la situación ya no de los musulmanes, sino incluso de los cristianos e incluso de los hebreos originario de la propia España en este Israel que tanto se idealiza en buena parte del medio y la cultura occidental.

Imagínenos que los servicios de inteligencia británicos no hubieran conseguido comprar a los generales franquistas que convencieron al Caudillo para mantener su neutralidad, que España hubiera participado del lado de sus amigos del Eje Berlín Roma Tokio.

En esta ficción histórica sería inevitable que una vez terminada la guerra, una vez ocupada España (de lo que históricamente se libró por los pelos) como el resto de los derrotados, los vencedores hubieran querido, acabar para siempre con el régimen nacional premiando de paso algún aliado interno, como hicieron con los Kurdos tras la conquista de Irak, para el caso español digamos que a los vascos, algunos de cuyos micro nacionalistas de hecho colaboraron con operaciones de inteligencia al servicio británico esperando a cambio, más que el bloqueo que casi mata de hambre a los españoles, aquella la invasión aliada contra la España de Franco que nunca se materializó. Incluso la lengua vasca fue utilizada como lengua secreta por los norteamericanos en la guerra del Pacífico.

Supongamos que una vez ocupado el país este es entregado a una casta vasca, podría ser catalana, para el caso da lo mismo, y que para compensar su minoría comienzan a importarse en detrimento de otras inmigraciones los millones de presuntos descendientes de vascos que nuevo mundo. Y para no hablar de medidas peores, centrémonos en que harían lo ya se ha hecho durante décadas en Cataluña contra los castellanos parlantes, manipular, entre otras medidas, el sistema educativo, para convertir, desde el punto de vista cultural, al resto de los españoles en ciudadanos de segunda categoría. Pues así de mal como se sentirían de esta distopía los españoles, se sienten los árabes en Israel, llamarse “liberal” y al mismo tiempo alabar un estado tan “libre y próspero”, no solo indica un gran descociendo las fuentes externas de tanta prosperidad y las grandes lagunas que padece esta “libertad”, sino que da mucho que pensar, y no muy bien, sobre el daño que puede hacer la anteojera liberal al pensamiento.

Continuará

Lenin; el enemigo olvidado por el izquierdismo maltusiano

9 Abr

La lucha contra el aborto es algo mal visto dentro de eso que podríamos definir como la izquierda del siglo XXI, es decir entre los partidos socialistas, comunistas y organizaciones anarquistas, vendidas al capitalismo internacional maltusiano.

Ya no se trata de proponerse la construcción de una sociedad más justa, sino de promover leyes y medidas que terminan siendo aprobadas por la derecha del sistema, otras que bien bailan en esta danza de máscaras.

Para cumplir su misión, la izquierda mencionada se camufla tras un pasado que a menudo les traiciona, aquí les traigo el mejor ejemplo, que de paso servirá para demostrar que luchar por la vida no es solo cosa de religiosos o gente “carca” como llaman despectivamente en España a las personas de ideas o actitudes retrógradas. Denunciar el aborto puede ser la misión de un auténtico revolucionario, como lo fue Lenin antes y durante de la toma del poder, reconozcamos que poco después devino en una suerte de Zar rojo, que negando todo lo que había escrito en su Estado y la Revolución, hizo quedar, a los Romanov, por comparación con el régimen bolchevique, como una dinastía libertaria, empeñada en sacar del atraso a su pueblo.

Pero en 1913, Lenin está lejos de convertirse en un dictador sanguinario de cuyo círculo no podría engendrarse otra cosa que el estalinismo, todo lo contrario, se trata no solo de un revolucionario profesional entregado y eficaz, sino, incluso de un intelectual lúcido que todavía hoy vale la pena leer para comprender aquella época y para descubrir la catástrofe que nos amenaza y cómo combatirla; parodiando el título de un panfleto suyo que nada tienen que ver con el tema que ahora me interesa, el del enfrentamiento del revolucionario ruso a quienes ya por entonces se empeñaban en reducir a la humanidad como fórmula de su felicidad.

El 16 de junio de aquel año V. I. Lenin publica en el número 137 de Pravda, un artículo de título emblemático. “La clase trabajadora y el neomaltusianismo” * Aquí demuestra el pesandor marxista, lo claro que tenía el papel revolucionario del factor demográfico, en particular del crecimiento y reproducción de una masa trabajadora, que en la teoría estaba destinada a emancipar a toda la Humanidad. Es el mismo factor que por causas similares temen las élites que hoy hacen lo imposible por reducir la natalidad. En el caso de Rusia, para colmo, la clase obrera era ínfima; no podía pues permitirse coquetear con quienes predicaban en contra de tener hijos.

En el trabajo se reseña un Congreso de Doctores que había tenido lugar en Pirogov, y en el cual, se sostuvo un largo debate sobre la cuestión del aborto. León se centra en particular en el informe de un tal Lichkus, sobre lo que con la sorna que le caracterizaba, describe como “práctica muy extendida de destruir el feto en los llamados estados civilizados.”

Resulta que según el reporte, ya para aquel entonces, en Nueva York, se realizaban 80,000 abortos en un año, mientras que en Francia habrían 36,000 abortos cada mes en Francia. En cuando a Rusia esta no parecía quedarse atrás cuando en st. Petersburgo, su capital el porcentaje de abortos se había duplicado en cinco años.

Según la reseña, el susodicho Congreso, adoptó una resolución condenando cualquier persecución penal de una madre por hacerse un aborto artificial y pidiendo que los médicos solamente fueran procesados, si se realizaban este tipo de operación con fines lucrativos.

Así mismo, se abordó otra cuestión, que el propio Lenin califica de neomalthusiana, la del uso de anticonceptivos que según el fundador del bolchevismo fue muy aplaudida. Eso no sorprende a Lenin, ya que según él, la audiencia estaba formada por burgueses con psicología de filisteos; ya sabemos que el concepto de burgués, define una categoría al que los marxistas de toda laya, incluidos los leninistas, nunca han tratado muy bien.

Frente a lo que estigmatiza “como naturaleza completamente reaccionaria y la fealdad del neomaltusianismo”, Lenin antepone lo que llama “punto de vista de la clase obrera”, que en realidad es el suyo, el cual distingue de la psicología del campesino, el artesano y del pequeño burgués intelectual en general.

En el caso del pequeño burgués, según Lenin, este ve y siente que se encamina a la ruina, que la vida es cada vez más difícil, que la lucha por la existencia es cada vez más despiadada, y que su posición y la de su familia se están volviendo más y más desesperada, su protesta es la del representante de una clase que está irremediablemente condenada a desaparecer, que se desespera de su futuro, que está deprimida y es cobarde, que no encuentra nada que hacer y grita para que haya menos niños que sufran “nuestros tormentos y duro trabajo, nuestra pobreza y nuestra humillación”. Aunque Lenin , no suena muy materialista aquí, su explicación del activismo maltusiano apela a cierta psicología de clases, asombra como lo bien que encaja esta descripción de aquella pequeña burguesía zaherida por Lenin en las posiciones de las feministas actuales y las izquierdas que las respaldan.

El texto hace un llamado a la clase obrera rusa a no dejar que su conciencia sea opacada –como ocurre con tanto izquierdista moderno- con tales gritos, no importa cuán sincero y de corazón fueran estas consignas burguesas que son ajenos a nosotros –los trabajadores- en espíritu.

Con el optimismo inusitado que le caracterizaba, Lenin apostaba por una clase obrera en crecimiento, cada vez más fuerte, capaz de educarse a sí misma y que estaba sentando las bases de un nuevo edificio y cuya construcción sería culminada por los hijos de esta misma clase. No podía menos que enfrentarse a quienes abogaban por esterilizar esa fuerza poderosa.

Marcando la diferencia entre lo que es la propaganda médica y la protección de los derechos democráticos elementales de los ciudadanos, hombres y mujeres como una sola cosa y la teoría social del neomalthusianismo como otra muy distinta, Lenin termina su columna llamando a los obreros conscientes a llevar la lucha más despiadada contra los intentos de imponer esa teoría “reaccionaria y cobarde” en la clase más progresiva y más fuerte en la sociedad moderna, la clase que es la mejor preparada para grandes cambios.

Desgraciadamente, las poderosas izquierdas establecidas, no tienen otro proyecto que no sea seguir las directrices que las que emana teoría conspiratoria sobre el hipotético poder heteropatriarcal, hace tiempo que perdieron, o vendieron la vieja fe marxista en la clase trabajadora como fuerza capaz de transformar la humanidad, creando una sociedad no solo más justa, sino, capaz de alimentar a cuantos hijos vengan; nada de extrañar cuando se ha pasado más de un siglo viviendo de esa clase a la que decían representar, ya usando sus votos para obtener el derecho a mamar de las arcar del estado de partidos (Liberal) ya explotándola directamente bajo ese capitalismo de estado llamado “Socialismo Real” ayudado a fundar por el propio Lenin, cuando olvidó sus promesas a la alianza obrero campesina, al marino y al soldado.

Así, olvidada las consigas que hizo suyas el otro Lenin, el opositor, buena parte de sus herederos, o de los que alguna vez fueron sus compañeros de viaje, hoy se toma muy en serio la misión de negar los principios originarios de la revolución proletaria. Y lo hacen sin la menor sutileza, transformando lo que un día fue la lucha entre clases, en una lucha echando a pelear al trabajador contra su mujer, la trabajadora, y reduciendo en todo lo posible su descendencia, al nivel del ejercito, mínimo de reserva que el capitalismo cada vez más automatizado e independizado de las mano de obra pueda necesitar y su estado controlar.

Frente a este estado de cosas y con función general sembrada en el trabajador del nuevo siglo, necesitaremos de un nuevo Lenin que sin traicionar su pensamiento original, como hiciera el que embalsamaron en el Kremlin, ponga en su lugar a estos, los Kerenskys de Género de hoy, y a las feminazis que emulan de aquel batallón de cadetes mujeres que (vamos atenernos a la versión mítica de esta historia, existen otras igualmente válidas) defendiendo el Palacio de invierno en la noche del 25 al 26 de octubre de 1917, no lograron impedir a los bolcheviques derribara al Gobierno Provisional y entregar todo el poder al Soviet de Petrogrado.

*Lenin Collected Works, Progress Publishers, 1977, Moscú, volumen 19, páginas 235-237.

 

Sobre por qué ya casi no se habla español en Filipinas. Volviendo al tema de Monarquía versus República

8 Abr

No es muy convincente la explicación de la muerte (lenta pero no total) del castellano en Filipinas, que ha dado Fernando Díaz Villanueva en La Contra Réplica (63) publicada el 7 abr de 2018.

Buena parte de lo que Díaz Villanueva usa de argumento para explicar este fenómeno no funciona, en particular los elemente geográficos como dificultades para extender el idioma, ellos estuvieron presentes en muchos otros territorios del mundo donde junto a las lenguas autóctonas aún se habla español.

La explicación fundamental de por qué muere el español en esa zona del Pacífico la menciona el podcaster-youtuber muy de pasada, el que fuera ocupada por los Estados Unidos, algo que por cierto, tras la resistencia inicial se realizó con el respaldo de los famosos últimos españoles de Filipinas los del asedio de Baler (30 de junio de 1898 – 2 de junio de 1899)aunque la versión oficial no lo explique bien, de modo tal que a partir de ese momento los españoles prefirieron respaldar a los anglosajones que aliarse con los hispanizados independentistas filipinos. De alguna manera aquellos héroes, a los que se les han dedicado libros y películas, estaban contribuyendo a la muerte de su propia lengua en aquellas islas lejanas.

Este fenómeno se explica detalladamente en el artículo “La americanización de Filipinas. La imposición del idioma hispano-americano y en menor escala, del hispano-africano inglés en el periodo 1898-1901” de Alfonso L. García Martínez*. Aquí se recuerda que la firma del protocolo de paz del 12 de agosto de 1898 no llegó a conocimiento de las autoridades españolas en Manila que capitularon el 13 del mismo mes ante los norteamericanos. Estos, que mantenían un doble juego ante los filipinos, no permitieron que tropas filipinas participaran en la ocupación de la capital. Firmado el tratado de paz entre España y Estados Unidos, los filipinos que dominaban mucho territorio fuera de Manila, dieron nueva forma constitucional a su gobierno independiente y proclamaron la Constitución de Malolos, población situada al norte de Manila, el 22 de enero de 1899.

Los norteamericanos no reconocieron al gobierno independiente filipino y bloquearon todos sus esfuerzos por conseguir el reconocimiento internacional.

Como se dice en ese artículo, a pesar de que la ratificación del tratado de paz demoraría hasta el 11 de abril de 1899, los norteamericanos, ya eliminada para todos los efectos la presencia de España como parte activa en Filipinas, procedieron a la conquista del archipiélago y a la destrucción de su gobierno independiente.

La guerra filipino-americana comenzó al terminar el día, el 4 de febrero de 1899, cuando los centinelas norteamericanos en el perímetro de Manila dispararon contra los soldados filipinos que patrullaban sus líneas frente a la ciudad.

Coincido completamente con el autor cuando subraya que las islas fueron depuradas lingüísticamente por los años de ocupación. La imposición del idioma inglés en las Filipinas era parte consustancial de las operaciones militares que se manifestaba no sólo en el plano estratégico sino en las pequeñas operaciones tácticas de las aldeas, barrios y poblaciones, donde además de las operaciones puramente militares, los soldados conquistadores actuaban de maestros de inglés enseñando este idioma en forma directa sin hacer uso ni del idioma español ni de los idiomas y dialectos nativos como medios de comunicación conocidos por los discípulos.

Para comprender lo que se perdió en Filipinas y sus dependencias es necesario recalcar que sus clases preparadas dirigentes, los ilustrados, eran hispanoparlantes, así de no haber sido por la irrupción de Estados Unidos en los territorios del Imperio Español en el Pacífico y en Asia, hubiera surgido un mundo hispano-malayo, contraparte, en esas latitudes del mundo, como escribe de Alfonso L. García Martínez en su recomendable artículo.

Lo asombroso no es que ya los filipinos casi no hablen español, sino que Puerto Rico, en condiciones similares lo siga haciendo, quizás gracias al entorno favorable a la lengua que existe en el Caribe, en particularmente gracias a la influencia cultural de la cercana Cuba sobre su isla hermana y menos afortunada. También existe la ventana en Puerto Rico que para la época de la ocupación ya toda la población autóctona, no solo se había mezclado racialmente con el español y el africano, sino que había asimilado plenamente el castellano como única lengua, lo que no ocurre en Filipinas para 1898.

En cuanto a la redundancia sobre el monarquismo de Villanueva, como respuesta a un oyente venezolano, habría que repetir que se trata de un incurable vicio del liberalismo histórico español, que en mas de ocasión se valió de una monarquía para tomar elpoder, incapaz de reconocer la artificialidad y antidemocratismo implícito en la existencia de un rey, y poco vale que este se defienda como respuesta a la expropiación de la bandera republicana por la izquierda.

Optar deliberadamente por un sistema político donde es la sangre y no la soberanía popular la que determina quien será la cabeza del Estado y el ejército, es tan irracional como la manía de Fernando de declarar que desde el punto de vista artístico -otra cosa es el acomodo auditivo- lo mejor es ver películas dobladas, herencia cultural sembrada por la censura franquista del mismo modo que hizo la censura soviética en Rusia, donde la películas no solo eran dobladas, sino a veces traducidas por una voz y no importa la muy buena escuela de doblaje que se tenga en España si se la compara con la mexicana mal llamada latina. Por último, no vale insistir en la manida falacia de llamar “república” a esa monarquía absolutista y vergonzosa que impera en Cuba más cercana a esa vieja tradición realista española de la que se enorgullece sin motivos Fernando que a un pensamiento moderno sobre lo que debe ser el poder del pueblo, que es lo que significa la palabra democracia.

*Revista Arbil nº 107. 

Y la homosexualidad dejó de ser enfermedad…

6 Abr

Primero en El Nuevo Herald y luego en Cuba Encuentro, Alejandro Armengol, ha publicado un interesante artículo titulado Homosexualismo y enfermedad en Cuba, en éste aborda el modo en el que La Escuela de Psicología de la Universidad de La Habana tomaba medidas muy precisas para evitar la entrada de homosexuales al centro docente, retratando la visión oficial sobre la homosexualidad existente en la isla en las primeras décadas de la revolución.

El periodista nos cuenta que aquellos que estudiaban psicología en Cuba en la década de 1970 consideraban al homosexualismo como enfermedad —ya fuera de origen mental o por un desequilibrio hormonal lo cual podía ser considerado como una posición “avanzada”, en relación con una definición oficial que reducía al homosexual a la condición de degenerado sexual y antisocial.

De acuerdo con el artículo la Escuela de Psicología de la Universidad evitaba la infiltración homosexual en centro docente valiéndose, entre otras pruebas, del Inventario de Personalidad de Minnesota, Inventario creado alrededor de 1943 y desarrollado en los años 50 por Hathaway y McKinley. Aquí se presentaba una escala clínica que medía el índice Masculino-Femenino, así cualquier puntuación elevada del sexo contrario observada en el aspirante era causa de su rechazo.

El problema, muy común en tales tipos de test psicológico, radicaba que este no funcionaba del todo para el contexto cultural cubano, lo que le impedía determinar con exactitud tendencias de género, y aunque la escuela estaba consciente de ello, siguió utilizándolo.

Armengol considera que fue un extremo el considerar al homosexualismo más que como un trastorno psicológico, una enfermedad; ya que un trastorno implica solo cierto problema de adaptación persona-sociedad, lo cual hace que por definición no esté libre de valores. Asi mismo subraya el desface de concepciones entre Cuba y Estados Unidos, país en el que, nos recuerda, ya en los años 60 se había cambiado el criterio sobre el homosexualismo como una enfermedad, y que
entre 1973/1974 la Asociación Psiquiátrica Americana elimina, por una ligera mayoría (58 %) la condición de homosexual como categoría de enfermedad. Cuba por otro lado siguió “aferrada” a categorizar al homosexual como delincuente y antisocial, y enfermo, testimonia el columnista

En el artículo se cita a Mariela Castro, cuando se asegura que la “historia del CENESEX se remonta a 1972 momento en que la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) crea un grupo de trabajo destinado a evaluar las dificultades y censar las discriminaciones de las cuales eran víctimas los homosexuales y las lesbianas”, y señala que poco se supo entonces de esa supuesta labor en el principal centro universitario del país, dedicado al estudio de la psicología, donde algunos estudiantes como el autor se creían “científicos de criterios avanzados” al considerar a esas personas como “aberradas” y no como delincuentes.

Creo que el trabajo del antiguo estudiante de psicología merece cierta reflexión, que pondría fin a la suerte de autoflagelación que denota tu texto como concesión a la visión que hoy impera sobre la homosexualidad, tanto en Cuba como en los Estados Unidos.

Fueron criterios políticos de profunda raigambre maltusiana, no científicos, los que comenzaron echar por la fuerza de la clínica a los homosexuales y a quienes trataban de ayudarles optar por las formas heterosexuales de satisfacción orgásmica y erótica.

Todavía no se sabe bien por que ciertos seres humanos y animales se empecinan en usar sus órganos reproductores de manera tan estéril, teniendo acceso al sexo opuesto. Otra cosa es cuando esta falta en tal caso estaríamos en presencia de un pseudo homosexualidad, o sexualidad de sustitución, como la que se observan en los centros de internamiento. Y así como ayer injustamente se penalizaba a la persona homosexual, si entender las razones del fenómeno, hoy se persigue a quien intente revertir su estado utilizando recursos y técnicas de propios de la medicina o la psicología, al mismo tiempo se premia a quienes usando esos mismos medios inducen a un joven inseguro a la homosexualidad o peor aún afianzan la disforia de género destrozando el cuerpo del paciente con esa gran estafa médica y semántica que es la operación transexual.

Fue la política, no el desarrollo de la ciencia (aunque la primera se disfrazara con el consenso de los “especialistas”) la que impuso el cambio de criterio sobre el homosexualismo como enfermedad, además de su descalificación del código penal (algo justo en cuento atavismo medieval).

Los miembros de la Asociación Psiquiátrica Americana que votaron por su exclusión obedecían más al miedo de perder sus puestos que al juramente Hipocrático, si Cuba siguió aferrada fue porque contando con el respaldo soviética todavía no se había visto obligada a bajarse los pantalones ante las presiones antinatalistas que hacen de la defensa de la homosexualidad, el aborto, la “muerte digna” (eutanasia) sus herramientas, todo ellos disfrazados de un falso respeto por la opción individual, opción que se respeta solo si apunta a la reducción de la procreación humana.

A lo que estamos asistiendo es a la imposición en las naciones por la fuerza de los recursos e instituciones mundiales, de las mismas ideas que predicara como necesidad para la sobrevivencia humana (mas bien de las élites) el roussoniano inglés de Thomas Robert Malthus en 1798 con su ensayo anónimo sobre el principio de la población, en inglés; “An Essay on the Principle of Population”.

Hablamos de un ideario antihumanos que encontró renovada justificación pseudocientífica en el informe encargado por el Club de Roma al MIT y que fue conocido bajo el mítico nombre de “Los límites al crecimiento” (en inglés “The Limits to Growth”) publicado en 1972.

Este un proyecto de reducción no solo del crecimiento industrial, sino de la propia humanidad que alcanzará claro rango de política interna y externa de Estados Unidos desde el 10 de diciembre de 1974, cuando el Consejo de Seguridad Nacional de ese país, promulga un documento altamente secreto titulado National Security Study Memorándum 200, que también se conoce con el nombre de The Kissinger Report (‘El Informe Kissinger’) desclasificado en 1990. En el panfleto, entre otras cosas, se alegaba que el crecimiento demográfico en los países en vías de desarrollo ponía en peligro el acceso a minerales y a otras materias primas que los EE. UU. y era necesario implementar en estos países medidas para el control de la población.

Lo curioso es que como primeros laboratorios de tales medidas han funcionado los propios países desarrollados, con la excepción de Cuba, abocados hoy a al envejecimiento y lento suicidio de la población nativa. Y todo ello bajo el imperio de una neolengua, en forma de discurso políticamente correcto, encaminada a frenar cualquier pensamiento crítico sobre el asunto de la despoblación programada y particularmente el fomento de las relaciones sexuales no reproductivas, las homosexuales en primer lugar, en la que esta se basa.

Hablando de “Gringos” y “músicas superiores”

4 Abr

Como todos los domingos una vez despierto me quito la somnolencia escuchando Contrarréplicas que Fernando Díaz Villanueva cuelga en sus diversos sitios en la red. Lo hago porque sin duda alguna resultan interesantes y muy interactivas, realmente sus oyentes se escuchan y portan informaciones y visiones desde diferentes partes del mundo que vale la pena escuchar, hasta aquí vaya por delante la publicidad gratuita. Luego vienen las limitaciones ideológicas del periodista, para mí no menos estimulantes a la hora de mi reflexión sobre lo que dice en su programa digital que él llama “radial”. En la Contrarréplica 62, correspondiente hoy, 1 de abril de 2018, su creador y conductor abordar junto a sus participantes temas recomendables como la diferencia entre “ustedes” y “vosotros”, el exilio de la independentista catalana Anna Gabriel en Suiza, la Reforma constitucional en la República Dominicana. el chabacano de Zamboanga o qué hacer con el Valle de los Caídos, a propósito del alojamiento que tienen allí los restos del dictador Francisco Franco. Asi mismo al abordar el asunto de la música étnica versus occidental y el gentilicio de los EE. UU. retoma dos viejas ideas y expuestas en él en programas anteriores y a las que me voy a referir, concretamente a su propuesta de que a las personas provenientes del país llamado Estados Unidos de Norteamérica se les llame “Gringos” y su idea, tan común entre los europeos y sus descendientes en el Nuevo Mundo de que la música clásica creada en el viejo continente es superior a otras músicas nacidas en contextos socioculturales o geográficos diferentes. He aquí la opinión que le he dejado en la sección de comentarios.

No todo el mundo sabría a quién uno se refiere cuando usa la palabra “Gringo”, ya que ella no sólo indica al “norteamericano” anglosajón , sino a todo lo que no responde al medio cultural y lingüístico iberoamericano (también se usa en Brasil), de modo tal que gringo en diferentes partes de América latina puede ser también un sueco o un alemán, hasta en Martín Fierro se usa y no creo que se refiriese a un yanqui perdido en las Pampas. Además, es nombre usual de perro macho, no creo que los “norteamericanos” o “americanos”, cada vez más hispanizados (solo hay que escuchar el perfecto castellano de Max, el oyente “americano” que llama) se sientan a gusto con éste, ni que convenga a los estudiosos de nuestras letras por la reducción de su sentido, como sustituto del ya establecido por el uso, más que por la lógica “estadounidense”. En este sentido elegir el termino gringo como termino universal y unívoco resulta tanto o más “incorrecto” (palabra usada por el periodista que resulta siempre discutible a la hora de explicar la vida real de los idiomas) que denominar a los ciudadanos de este país como “americanos” que definitiva se trata de una variante de Sinécdoque, donde se nombre la parte con el todo, perfectamente aceptable y legitimizada por el uso, que es lo que al final importa.

En mi opinión y por razones prácticas lo mejor es dejar las cosas como están valiéndonos en primer lugar (por muchas otras uniones de estados que existan en el mundo), del termino consagrado para estos ciudadanos por la Real Academia de la Lengua Española, el de estadounidense, según la RAE:

1. adj. Natural de los Estados Unidos de América. U. t. c. s.
2. adj. Perteneciente o relativo a los Estados Unidos de América o a los estadounidenses.

En cuanto a los gustos musicales siempre respetables de Fernando, es lógico que los tenga, lo que no lo es, es esa especie de clasismo-eurocéntrico, inesperado en un hombre “leído” y “viajado” se desprende ese absolutismo de considerar la música clásica europea como superior a las creaciones musicales folclóricas, ya no africanas sino ibéricas. Aunque concedo que ello no tiene mucho que ver con el capitalismo, es un fenómeno de adoctrinamiento clasista que viene de antes.

Es verdad que el capitalismo abre fronteras, globaliza y nos enfrenta a lo desconocido, hasta ahí su parte positiva, pero al apostar por la ganancia, contribuye también al aplastamiento de determinada manifestaciones culturales en detrimento de otras con independencia de sus valores artísticos o estéticos, si hoy el españolito urbano de clase popular guste más del rap que de las coplas o que el mas o menos intelectualizado sea capaz de leerse íntegramente un Código Da Vinci cuando no puede con El péndulo de Foucault. Esto obedecer a la supuesta inferioridad de los sustituido por sus sustituto, ni siquiera a un acto de “libertad de gustos”, sino más bien una machacona estrategias de mercado y que nada tiene que ver, por ejemplo con una imposible superioridad de Dan Brown sobre el semiólogo italiano Umberto Eco, comparados ambos dentro del mismo género de la escritura. Este fenómeno de privilegiar editorialmente, según intereses lucrativos, la promoción de unos autores sobre otros, con independencia de sus cualidades literarias, también se observa en la industria musical a niveles intra o extra genéricos, y es lo que en realidad explica tanto el “gusto popular” como el de las élites más exclusivas.

En este sentido el oyente que semanas atrás afirmó que el capitalismo era culpable de que Díaz Villanueva no gustase de la música africana tendía cierto grado de razón, una razón que los mercadolatras, es decir los liberales, jamás reconocerían.
A todo ello habría que sumar este este proceso de acostumbrar el oído a “disfrutar” y sobre todo a asociar con determinados tipos de valores, en este caso los gustos de la aristocracia y de la burguesía, puede aplicarse cualquier persona desde incluido un niño para sus 10 años, aprender o despreciar los códigos de cualquier género musical implica un proceso que llamaremos eufemísticamente “educativo” del que no somos conscientes cuando declaramos que esta o tal música ya no solo es mi favorita, sino que es superior a aquella otra. A lo sumo lo único que podemos decir es que este o aquel individuo prefiere escuchar estas o aquellas piezas de este o aquel tipo de música.

Que podemos liberarnos de esta esclavitud es verdad, pero este requiere, estudio y paciencia y hasta cierto “coraje”, para ir mas allá de nuestros prejuicios y buscar y experimentar y buscar aquel tipo de música en la que rara vez nos vimos envueltos o que de haberlo estado se nos hizo asociaciar con valores negativos.

La primera señal de esta liberación es que seamos capaces no solo de disfrutar, sino de reconocer las complejidad creativa y niveles de superioridad o inferioridad estética que existe dentro de cada forma de la llamada música universal o música global y es necesariamente superior a otro, llámese música clásica o ”culta” tradicional, folclórica, popular, étnica, etcétera.

 ¡Con mi canal no te metas!

4 Abr

hanji
La venganza de la youtubera suicida

Su nombre es Nasim Najafi Aghdam, tenía 38 años y fue ella la persona que abrió fuego con una pistola en la sede en California de nuestro venerado YouTube, el martes por la tarde, hiriendo a tres personas, luego se quitó la vida, lo que dicen los medios. Los baleados por la muer fueron llevados al Hospital General de Zuckerberg, en San Francisco: un hombre, de 36 años, en estado crítico; una mujer de 32 años también en estado grave; y otra de 27 años, levemente dañada. La noticia del ataque en San Bruno a YouTube,  propiedad de Google y es una de las compañías de medios sociales más grandes del mundo, se propagó rápidamente en línea a través de las redes sociales comenzando por la de los propios empleados.

La motivación para el tiroteo y la posterior inmolación no se hizo pública el martes por la noche. No fue como podría adivinarse por la connotación persa de su nombre como respuesta intolerante a alguna herejía o blasfemia contra el islam, algo que se difumina una vez que se ven sus fotos, propias de una mujer excentrica por no decir exhibicionista, es decir completamente desilsamizada. La causa parece ser todo lo contrario, la censura al estilo occidental, que nada tiene de religiosa, que según ella YouTube había establecido sobre su canal.

El padre de la mujer, Ismail Aghdam dijo a la AP que su hija desapareció el lunes y que previamente había estado furiosa con la compañía Youtube porque habían dejado de pagarle por los videos que publicó en la plataforma.
noticias. Asi mismo el señor Aghdam, declaró en una entrevista con Mercury News que en la noche para el martes, la policía le llamó para informarle que habían encontrado a su hija dormida en su automóvil en el estacionamiento de Youtube y que todo estaba bajo control. Se sospecha que fue más tarde cuando ella disparó a las tres personas en la oficina de la empresa para luego pegarse un tiro.

De acuerdo con el The New York Times, la Sra. Aghdam estaba muy activa en varios medios de comunicación social, incluido YouTube, donde tenía varios canales en farsi, turco e inglés. En sus canales de YouTube, publicó un conjunto ecléctico de videos, que incluían parodias musicales y entrenamientos, sobre temas como la crueldad hacia los animales y la cocina vegana. En febrero de 2017, grabó un video en Facebook criticando a YouTube por tomar medidas que disminuyeron el número de visitas en sus videos y decía que había contactado con la empresa, pero que el personal de soporte del sitio le dijo que sus videos contenían escenas inapropiadas y que debían restringirse a las audiencias más jóvenes. “Esto es lo que le están haciendo a los activistas de fin de semana y muchas otras personas que intentan promover una vida saludable, humana e inteligente: las personas como yo no son buenas para las grandes empresas como tampoco para los negocios de animales, negocios de medicamentos y para muchas otras empresas. Es por eso por lo que nos están discriminando y censurándonos” afirmó Aghdam ensu video en Facebook, según el periódico norteamericano.

Mas o menos es lo que vemos si visitamos su página ahún viva: (http://www.nasimesabz.com/)en la que junto al fantasma de sus propios videos retirados en Youtube, vemos otros denunciando el maltraro animal o diversos peligros que traen las costumbres popularizadas por los medios como por ejemplo d la práctica del sexo anal.

Asi mismo vemos textos de alarma en iglés como el siguiente:

 ¡ESTÉ CONSCIENTE ! ¡La dictadura existe en todos los países pero con diferentes tácticas! Sólo se preocupan por las ganancias personales a corto plazo y hacen cualquier cosa para alcanzar sus metas incluso engañando a personas ingenuas, ocultando la verdad, manipulando la ciencia y todo, poniendo en riesgo la salud pública mental y física, abusando de animales no humanos, contaminando el medioambiente, destruyendo los valores familiares, promoviendo el materialismo y la degeneración sexual en nombre de la libertad, … ¡y convirtiendo a las personas en robots programados! … No hay libre expresión en el mundo real y serás reprimido por decir la verdad que no es apoyado por el sistema. Los videos de los usuarios seleccionados se filtran y simplemente se relegan, por lo que las personasapenas pueden ver sus videos.. ¡No hay oportunidades de crecimiento iguales en YOUTUBE o en cualquier otro sitio de intercambio de videos, su canal crecerá si lo desean!

Nada de lo dicho por la youtubera es mentira, pero el problema no se resuelve mandando a tres infelices al hospital ni suicidándose estando aún en la flor de la vida. Esta especie de guerra santa por la libertad de expresión ha terminado en una tragedia de la cual deberíamos sacar una lección tanto los que censuran las redes sociales como los que se valen de ellas para decir lo que piensan.

En cuanto a la pobre Nasim, hay que reconocer lo paradójico de las consecuencias de su acción, el martes por la noche YouTube había cerrado todos sus canales estableciendo sobre ellos de manera total la censura que tanto detestaba, pero al mismo tiempo llamaba la atención sobre el fenómeno del que tanto se quejan quienes suben videos a esta red social, el de la manipulación de sus públicos, y por si fuera poco saltaba a la fama que nunca había tenido, cuando sus videos se viralizado en muchos otros canales multiplicando la imagen de una mujer que como tantos otras youtuberas y youtuberos parece medio loca, pero ahora convertida por su desgracia en una suerte de heroína de la libertad de expresión.

A ver que nos dicen la psicología oficial tan juguetona a la hora de clasificar y desclasificar enfermedades mentales, de esta neurosis propia de los tiempos actuales, que crea la necesidad de expresar más que lo que pensamos lo que creemos ser lo que es peor la dependencia para ello de esa una droga virtual que es el “número de visitantes”.