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Arde México bajo el embate feminista

17 Ago

La animalización de la mujer esto es lo que denota el tremendo vandalismo desatado por las feministas mexicanas en su marcha fascista contra Ciudad México, eso es lo que ampara el lopezobradorismo contra su propia patria, mientras usa la fuerza sin que le tiemble el pulso contra los pacíficos caminantes que intentan ingresar a los Estados Unidos.

La cosa esa en candela desde e que el lunes pasad 300 mujeres se movilizaron para para exigir justicia por los tres presuntos casos de violación aireados en la prensa. Uno de ellos  trata de una menor de edad, que supuestamente habría sido agredida por parte de agentes de policía de Ciudad de México. La denuncia ha resultado controversial a partir unos videos que desmienten la versión de la chica, pero eso no importa.

 

 

Todo viene muy bién a propósito del decretazo del tribunal supremo autorizando el feticidio en casos de presuntas violaciones.

Al socorrido tema de la violación sirvió de consigna y bajo la etiqueta de #NoNosCuidanNosViolan, las feminazis mexicanas probaron su fuerza el lunes
con una demostración que terminó en la sede de la fiscalía capitalina, donde las manifestantes rompieron un vidrio, realizaron pintadas y arrojaron purpurina rosa sobre el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Jesús Orta, cuando el pobre hombre quiso dialogar con las demostrantes y por lo visto no pasó nada.

No se reprimió y según el Instituto de la mujer esa fue la mejor respuesta del gobierno, según la titular de la Secretaría de la mujer quien no hace otra cosa que invita al diálogo con las camorristas.

Envalentonada las belicosas feministas feministas mexicanas volvieron a la carga este viernes. Su concentración, se inició en la emblemática Glorieta de Insurgentes, a eso de las 18:30, donde las nuevas insurgentes urbanas leyeron manifiestos, mostraron pancartas y danzaron en un círculo en contra de la famosa “violencia machista”.

Pero esto les supo a poco, solo les sirvió para calentarse la sangre y fueron por más, mostrando al mundo de que se trata cuando se habla de la silenciada e invisibilizada violencia hembrista y así se salieron de la plaza y bajo el grito guerrero de “abajo el patriarcado que va a caer, arremetieron contra los cristales de la estación de transporte público, destrozaron máquinas expendedoras de billetes de metro y los carteles publicitarios, prendieron hogueras con sujetadores y pintaron estatuas rompieron cristales y pasaron abiertamente a la violencia sexista contra los hombres que por allí andaban incluso para apoyarlas en particular los periodistas que cubrían la “manifestación pacífica”.

Posteriormente, una parte de la concentración se dirigió a una estación de policía, donde lanzaron objetos incandescentes, generando enfrentamientos verbales con los agentes, y prohibieron el paso de los bomberos que llegaron para sofocar las llamas.

Cuando algunas de las bárbaras fueron arrestadas las manifestantes fueron arengadas para marchar contra la estación de policía donde se encontraban sus camaradas. Allí exigieron la liberación de la ” juliganas” además de prenderle fuego al local sin que los gendarmes lo impidieran.

En un ejercicio injustificado de pasividad, Rosa Icela Rodríguez, secretaria de gobierno de Ciudad de México, dijo lo siguiente en entrevista para MILENIO: “No vamos a caer en provocaciones”.

Así que “No dejarse provocar”, y “abrir carpetas de investigación” es el eufemismo con el que las autoridades permitirán el vandalismo feminista pobre ciudadanía un mal que como tantos otros les ha llegado del norte sin que, salvo raras excepciones el famoso nacionalismo mexicano diga ni esta boca es mía.

Una ecologista como máxima responsable del caos

A propósito de todo este acontecimiento, me parece muy atinado el articulo titulado La primera infiltrada es Claudia Sheinbaum; debe ser removida, que publica en su blog https://periodismosincompromisos.wordpress.co Jorge Santa Cruz. Aquí se le canta las cuarentas a la jefa de gobierno (yo diría desgobierno) Claudia Sheinbaum a la que se clasifica de persona a la que le tienen sin cuidado los valores patrios mexicanos. Estaríamos en presencia de una sionista globalista y sacerdotisa de la doctrina disolvente de George Soros, obsesionada con la dictadura de género, con la despenalización de drogas y con la persecución al catolicismo. El periodista atribuye al feminismo radical, anarquista y anticatólico de la funcionaria la promoción y permisión de los actos de vandalismo y de terrorismo urbanos que terminaron en el destrozo en la sede de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México y en la estación Florencia de la Secretaría de Protección Ciudadana, en la estación Insurgentes del Metrobús y en la Columna de la Independencia.

Podemos agregar como detalle curioso que Claudia Sheinbaum Pardo nació en una familia judía secular el 24 de junio de 1962 en esta misma Ciudad de México que hoy destrizan sus camaradas feministas abuelos procedían de Lituania y Bulgaria.

Estudió física en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), graduándose en 1989 de licenciatura con una tesis sobre la termodinámica de las estufas de leña Mas tarde, en 1994 hizo una maestría sobre la economía del uso eficiente de la energía eléctrica en la iluminación. Completó el trabajo para su tesis doctoral en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley con una beca de la UNAM. Luego terminaría el Programa de Estudios Avanzados en Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente en el Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y el Programa de Estudios Avanzados en Desarrollo Sostenible en El Colegio de México, lo cual la convierte en miembro (acaso “miembro”) del Sistema Nacional de Investigadores y de la Academia Mexicana de Ciencias. Así mismo se desempeñaría como asesora de la Comisión Nacional para el Ahorro de Energía y la Gestión de Estudios Económicos de la Comisión Federal de Electricidad.

En 2007, se unió al Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas en el campo de la energía y la industria, como autora sobre el tema “Mitigación del cambio climático” para el Cuarto Informe de Evaluación del IPCC, grupo recibiría un Premio Nobel de la Paz. Evidentemente la “científica” trabaja en la cuerda anti-crecimiento industrial y poblacional sostenida teóricamente por los maltusianos del club de Roma, convertidos en los auténticos ideólogos de la ONU para los temas de desarrollo y población, sembrado allí una un modo de “pensar” anti humanista cuya expresión más contemporánea en se encarna en el mito de que nuestras industrias serían las responsables de ese calentamiento global que acontece cíclicamente desde que la tierra es tierra. De su vida política podemos decir que la Sheinbaum se desempeñó como Secretaria del Medio Ambiente de la Ciudad de México durante el mandato en que Andrés Manuel López Obrador hacía de las suyas como alcalde.

Será gobernadora del distrito administrativo de Tlalpan de 2015 a 2017. elegida alcaldesa el 1 de julio de 2018 como parte de la coalición Juntos Haremos Historia. Mucho cuidar del medio ambiente, pero durante la campaña a la Sheinbaum se le acuso por el colapso de una escuela primaria que mató a 19 niños en un terremoto.

 

 

Aun así, esa agencia de propaganda al servicio de Imperio Británico que es la BBC las considera una de las 100 mujeres más importantes en el siglo XXI. Sin duda lo es y lo será aún más en la misión destrozar los valores tradicionales mexicanos.

Esta genio del mal es una de los personajes políticos que con los que se codea y aúpa, el nuevo jefe mexicano Manuel López Obrador. Solo resta decir dime con quien andas y te diré quien eres.

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Ernesto Castro versus Gustavo Bueno y sus discípulos. Nota crítica

16 Ago

El joven filósofo Ernesto Castro acaba de publicar un video donde ajusta cuentas con los seguidores de su compatriota ya fallecido el filósofo Gustavo Bueno, un pensador al que en su momento se halló algo cercano.

El material es de agradecer pues nos adelanta un conocimiento importante sobre este “movimiento” que nos ayuda a comprenderlo mejor y que no se capta cada vez que escuchamos las charlas de sus miembros, por demás interesantísimas, en el canal de la Fundación Bueno.

La crítica es atinada, saca a flote todas las contradicciones e inconsecuencias del Buenismo tanto desde su aspecto institucional como teórico. Pero lo mismo no podría decirse ni de los puntos de partida ni conclusiones en tanto se convierta en una defensa por carambola de aquellos males que los buenistas han atacado con toda razón, aunque quizás no siempre con las mejores armas, es decir las fuerzas centrífugas que entre otras cosas disuelven la identidad de lo español.

En este sentido Castro, con toda su sapiencia y conocimiento se comporta como un españolito más al servicio de los enemigos de esa España que dice amar y que desde el punto de vista filosófico, y a pesar de sus fundamentalismos y errores nadie defiende más encarnizadamente que los discípulos de Gustavo Bueno. Atacar a este último bastión de la españolidad puede ser algo más que un necesario ejercicio de critica filosófica: un favor a las fuerzas políticas e instituciones incordiadas por el incómodo reducto académico, en particular esa universidad española en la que Ernesto Castro tiene su empleo y que no deja de estar bajo el fuego graneado de un emblemático buenista como es, el también profesor universitario, Jesús G. Maestro, nunca mejor apellidado.

Movido por estas valoraciones he querido dejar una nota algo crítica a Castro, bajo su ensayo audiovisual, es la siguiente:

Muy atinado, Ernesto Castro. al reconocer la continuidad del independentismo americano en el vasco y catalán, por lo visto los buenistas cayeron en la trampa de aceptar el mito fundacional de las pseudo naciones americanas, quizás para ganar espacio en sus instituciones, como hicieron incluso con la dictadura cubana, una de cuyas universidades organizó un seminario con los buenistas.

Otra cosa es que la vocación de unidad hispana se reduzca a una utopía, la utopía es llamar naciones donde en realidad hubo una continuidad económico cultural. Espero que le hagas una crítica tan contundente a los feminismos e independentismos, como la que has hecho, con toda la necesidad y justificación del mundo, a la escuela de Gustavo Bueno.

Por último no subestimes tanto a España como para que los anglosajones no quieran reducirla a polvo, ser la cuna de la segunda lengua del mundo es razón suficiente, aunque la importancia política de los hispano ibéricos, como la de sus fragmentados y enfrentados entre si hermanos hispanoamericanos se haya parezca convertida en nada.

Las guerras indias en Norteamérica: aliados de unos blancos y enemigos de otros

12 Ago

Uno de los libros que me acompaño en la infancia fue El último mohicano, una novela histórica del autor estadounidense James Fenimore Cooper, publicada por vez primera en febrero de 1826. La mía era la versión publicada en Cuba por La Editora Juvenil en 1966, se trataba de una adaptación para chicos de doce años, donde se respetaba lo esencial de la trama, quizas como mayor apego a la misma que lo que se a visto en algunas películas. La historia se desarrolla en el año 1757 en  plena guerra de los Siete Años, cuando Francia y España de un lado y Gran Bretaña del otro combatieron por el dominio de las colonias de Norteamérica y el Caribe, aquella en la que los brianicos lograron hacerse de media Cuba para luego cambiarla por la Península de La Florida.

Una de las figuras destacadas en el libro está inspirada en el personaje real de Uncas ( c. 1588— c. 1683) un líder de los Mohegans aliado de los ingleses en Norteamérica en su lucha contra otras tribus indias que combatieron del lado francés. Por supuesto del Mohicano real queda poco en la ficción, su figura  ha sido muy caricaturizado en especialmente el las versiones filmicas de la novela.

Fue gracias a esta obra literaria que quedé muy interesado en el modo en que los europeos,  en medio de sus conflictos internos se aliaron con diversas tribus nativas americanas a la hora de enfrentarse región. Una historia que por lo mucho que nos atañe deberíamos estudiar mejos los hispanoamericanos.

El asunto se a activado en mi memoria gracias a un artículo que aborda el periodo histórico inmediatamente posterior, se titula “El levantamiento indio cambió a Norteamérica para siempre”, y trata del indio Pontiac de Ottawa que logró unir en torno a su ira a las contra los colonizadores británicos. Usaré como fuente este articulo para compartir con el lector un capítulo poco conocido de nuestra historia americana, la de las guerras entre ingleses e indígenas tras la claudicación borbónica en parte de sus territorios de Norteamérica. El autor del artículo es Bjørn Arnfred Bojesen y fue publicado el 10 de enero de 2018 en la revista sueca “Historia del Mundo”

Según este trabajo la guerra entre los británicos y los nativos americanos quedó sellada desde que el general Jeffery Amherst capturó las posesiones francesas en América del Norte en 1760 durante la llamada Guerra de los Siete Años.

Había llegado a su fin para la colonia de 200 años de Nueva Francia y también para las relaciones amistosas con los indios. A diferencia de los británicos, los franceses habían sido pocos y totalmente dependientes de una buena relación con los indios; habían fomentado la amistad con los nativos a través de regalos en forma de tabaco y armas. La alianza era tan fuerte que la mayoría de las tribus de la zona incluso habían luchado junto a sus “hermanos” franceses durante la Guerra de los Siete Años.

Todo cambió cuando los nuevos colonizadores, los británicos comenzado a penetrar los terrenos de caza indígenas en grandes hordas, esto sumado a la abolición de los hábitos franceses de darles regalos generó que de repente, varias tribus se quedaran sin las municiones vitales para cazar.

La paz que trajo la guerra

En febrero de 1763, Francia y Gran Bretaña habían formalmente hecho las paces, para gran disgusto de muchos indios. Uno de los más decepcionados fue el carismático y táctico jefe de Ottawa, Pontiac. Quien sintió que él y sus humanos deberían continuar la guerra Para ello convocó a las diferentes tribus en un consejo cerca de Fort Detroit. Así, con el apoyo de la mayoría de los participantes decidió atacar el fuerte en la pequeña ciudad de colonos. Todo sería mediante una estratagema.

Pontiac anunció al Mayor Henry Gladwin en Fort Detroit, que le visitaría acompañado de 50 guerreros ottawa con el objetivo de expresar su amistad a los británicos para quienes harían un baile ceremonial. Sin dudarlo, Gladwin los dejó entrar. Mientras algunos indios bailaban, un pequeño grupo de guerreros estudiar las debilidades de la fortaleza. Después del baile, Pontiac y sus hombres abandonaron la escena para prepararse para el próximo ataque sorpresa. Según el plan, dentro de unos días Pontiac iría al fuerte con el pretexto de que quería discutir algunas cosas importantes. Al mismo tiempo, 300 guerreros con armas ocultas entrarían al fuerte en pequeños grupos y se colocarían en lugares estratégicamente importantes. En una señal dada de Pontiac, los guerreros sacarían sus armas y atacarían a los británicos. Sin embargo, cuando los indios aparecieron el 7 de mayo, los británicos ya habían sido advertidos por un traidor. En cada esquina, había soldados armados v que vigilaban, y Pontiac tuvo que abandonar su plan. Sin embargo, el líder indio no se dio por vencido, regresó a Fort Detroit con sus guerreros unos días después. Pero en ese momento los británicos no corrieron riesgos. La puerta estaba cerrada y los británicos anunciaron que solo a Pontiac se le permitía entrar. Pontiac quedó humillado y enfurecido Era el momento de dejar de fingir.

El fuerte ahora quedaba oficialmente asediado y los nativos americanos también comenzaron a devastar las áreas alrededor de Fort Detroit. Las casas de todos los colonizadores británicos fueron incendiadas, asesinando a todos los que hablaran inglés, incluidos hombres mujeres y niños.

Al mismo tiempo, los “pontiacos” disparaban contra el fuerte mismo. Mientras que los hombres de Gladwin respondían al fuego. La lucha duró seis horas, y al menos cinco británicos sufrieron heridas graves. Los indios se dieron cuenta de que las empalizadas no podían ser destruidas con balas de rifle, por lo tanto, Pontiac acordó discutir los términos de un armisticio con el Mayor Gladwin.

A petición de Pontiac, un capitán llamado Donald Campbell se inscribió como mediador, pero tan pronto como salió por la puerta fue tomado como rehén. Las negociaciones se rompieron. La noticia de la guerra se extendió entre los nativos, al parecer mas rápidamente que entre los propios blancos. Las tribus indias se enviaron un llamado simbólico para unirse a la alianza de pueblos ampliamente separados que sólo tenían una cosa en común: su odio ardiente hacia los nuevos gobernantes coloniales, los británicos.

Gracias a la lentitud en que por entonces se transmitía la información, un truco parecido al intentado por Pontiac funcionaría poco después. Fue en el caso de Fort Michilimackinac de la en la Norteamérica británica. Allí el Capitán George Etherington no se había preocupado demasionado al ver a los indios semidesnudos corriendo tras una pelota junto del fuerte.

Estaban en junio de 1763, y al capitán no le importaron mucho los rumores que había escuchado sobre un levantamiento indio. Los indios Ojibwa y Sauk habían venido a jugar a la pelota con algún tipo de raquetas largas y la puerta del fuerte se había abierto mientras que los 35 casacas rojas de Etherington se distraían mirando. Allí también estaban las mujeres tribales sentadas y envueltas en mantas siguiendo el partido. De pronto las nativas americanas, arrojaron sus mantas, revelando todo un arsenal de tomahawker y lanzas cortas, que permitieron a los guerreros hacerse de la fortaleza  y  eliminar a 17 de sus guardianes,  mientas que Etherington y el resto de sus hombres eran capturados.

Así gracias a una pelota los indios habían conquistado un fuerte entero y al menos 50 barriles balas para la guerra sobre de cuya existencia, ya le quedarían dudas al desdichado de Etherington.

En esos momento el comandante en jefe en América del Ejército británico, Jeffrey Amherst, primer barón de Amherst. Este general Amherst no supo del del ataque de Detroit hasta que la pequeña tribu Huron capturó el pequeño Fort Sandusky junto al lago Erie. Quince soldados que fueron enviados para su rescate terminaron asesinados y descuartizados, luego de lo cual se incendió la fortaleza de troncos.

En Fort Saint Joseph, lo guerreros de Potawatami mataron unos 15 británicos, mientras que los nueve soldados de Fort Miami eran capturados. En el último fuerte, fue la amante nativa de un teniente quien lo persuadió a los al oficial quien lo persuadió para que dejara entrar a los visitantes, que tomarían la plaza

En Fort Venango, un grupo de guerreros Séneca mató a toda la guarnición, excepto a un solo oficial. Mientras los vencedores se preparaban para torturarlo, el oficial se vio obligado a escribir una carta de queja al rey inglés. La carta expresaba, entre otras cosas, la ira de los indios por los altos precios de las municiones. Después de tres días de tormento, el oficial capturado murió.

Los soldados en la guarnición de Fort Presque Isle no capitularon hasta que los 250 indios de varias tribus que le asediaban les garantizaron la libertad. Los 30 militares abandonaron su fuerte con gran confianza, para ser capturados de inmediato.


Los ingleses desatan la guerra biológica

En su cuartel general en Nueva York, el general Amherst se vio obligado a admitir que la situación ahora estaba fuera de control. Le preocupaba especialmente que la lucha ya no se limitara a la antigua Nueva Francia: las tribus de Shawnee y Delaware incluso habían comenzado a saquear y asesinar en la colonia de Pensilvania. Por lo tanto, ordenó al coronel Bouquet que reuniera unos 500 casacas rojas y se dirigiera a la colonia de Fort Pitt para rescatarlas.

En medio de tan desesperada situación Amherst tuvo una idea brutal.”¿No sería posible propagar la viruela entre las tribus hostiles de los nativos americanos?”, escribía en una carta al coronel Bouquet a fines de junio. Precisamente a principios de ese mes, una epidemia de viruela devastó a los soldados de Fort Pitt. El capitán de la guarnición, Simeon Ecuyer, decidió aprovechar la situación y cuando dos jefes indígenas vinieron a negociar, Ecuyer les obsequió dos mantas y una bufanda infectada con el virus de la viruela. No pasó mucho tiempo antes de que el virus comenzara sus estragos mortales entre los indios.

Cambia la situación

Para julio de 1763, Pontiac y sus aliados habían capturado ocho fortalezas británicas y habían ejecutado a cientos de colonizadores y comerciantes ambulantes. Sin embargo, los refuerzos del general Amherst estaban en camino, mientas que los indios sufrían una escasez de municiones y del conocimiento militar táctico, que necesitaba para derrotar al resto de las guarniciones cada vez más fuertes.

Por ejemplo, el coronel Bouquet llegó a Fort Pitt en agosto. En la batalla de Bushy Run, sus soldados derrotaron a una fuerza india y liberaron el fuerte.
Fort Niagara también resistió el asedio tribal, a pesar del hecho de que 72 soldados británicos fueron literalmente cortados en pequeños pedazos al lado del fuerte en septiembre.

En Fort Detroit, la lucha fue la más dura. Ya en mayo, los hombres de Pontiac habían matado a 96 soldados que cruzaron el lago Erie para ayudar al fuerte, y en julio los indios habían matado a 20 soldados emboscados en un puente.
Sin embargo, la mayoría de los refuerzos británicos llegaron y el Mayor Gladwin pudo contraatacar. En uno de los enfrentamientos, un sobrino de uno de los jefes fue asesinado y el jefe fue vengado al matar al rehén: el capitán Campbell. Al final, los indios ya no pudieron mantener el asedio. La munición se estaba acabando y varios refuerzos británicos estaban en camino.

A finales de octubre de 1763, Pontiac hizo las paces con los británicos. Se levantó el asedio, y Pontiac y su grupo se dirigieron al sur para prepararse para la caza de invierno de este año.

Sin embargo, la guerra no terminó con la paz firmada por Pontiac. Los indios de Pennsylvania continuaron la lucha y el general Amherst sera enviado a casa por su ineficacia en la contención de la guerra. Su sucesor, Thomas Gage, tuvo mayor éxito y obligó a los indios a la mesa de negociaciones.

El 7 de septiembre de 1764, un gran número de tribus en los territorios británicos sin ser derrotadas aceptaron la oferta de paz. Con los tratados de paz, los británicos se vieron obligados a renunciar a la política impopular de Amherst.

Saco de esta historia dos conclusiones. La primera es lo lamentable para la historia futura del continente que resulto falta de capacidad que tuvieron la Francia y España dominada una misma familia real, la de los Borbones, para explotar los siglos de alianza con los pueblos de la región en la lucha contra su competidor el imperio británico. Cuan distintos habrían sido los destinos de una américa latina (incluida en ella el norte del continente) si aquellos guerreros hubiesen contado con el respaldo logístico de de franceses y españoles.

Por otra parte se pone en envidecia tragedia que sobrevendrá tras la independencia de las trece colonias para aquellas comunidades indígenas que de alguna manera había sido capaces de negociar con ese mismo imperio. Y es que los muy avanzados y democráticos “patriotas” apenas tomen el poder ya no se andarán con chiquitas en lo que a los nativos se trata. Establecerán frente a ellos una política de limpieza étnica sin paralelos en la historia colonial norteamericana, ni siquiera bajo el poder poco condescendiente, si se le compara con la dominación de España e incluso la de Francia, de la monarquía británica.

México se encamina a la impunidad feticida

6 Ago

En México solo se permite el aborto libre, allí donde Amlo fue cacique por años, en su capital. Otra cosa es que en el resto de país existan leyes que permiten la interrupción del embarazo en caso de violación, esto no siempre es fácil ya que también hay leyes locales que protegen la vida desde la concepción, sin embargo, estas acaban de recibir una dura puñalada por la espalda.

La Suprema Corte de Justicia del país avaló ayer que una mujer pueda interrumpir su embarazo si declara que fue violada. Ya no tendría necesidad de haber presentado una denuncia por el presunto aborto. Así, de acuerdo con el máximo tribunal la implicada sólo se necesitará presentar un escrito en la que declare bajo juramento decir verdad”. Si fueran niñas menores de 12 años será necesaria la firma de uno de los padres o un tutor. Para como de facilidades el personal de salud implicado en el acto no se verá obligado a verificar lo que dice la abortera.

Cualquier cosa se puede esperarse de un régimen comprado por Trump para que haga el papel de guardia fronterizo mucho más abajo del muro en construcción, en la frontera sur de México. Por ejemplo, que desate un genocidio aún mayor que el provocado por el choque cultural entre europeos y nativos americanos.

Así, bajo el mismo gobierno que tanto criticaba a España y al Papa por los crímenes de la conquista, en realidad muchos involuntarios como los que se desprenden de la falta de defensa antes nuevas enfermedades, vemos que se aprueba una ley falaz que permitirá a cualquier madre ejecutar mediante aborto al hijo que lleva en sus entrañas con solo jurar que fue concebido durante una violación, aunque de hecho lo procreara gozando de manera voluntaria con su marido en casa o el amante en la misma cama. Y después tratamos de barbaron quienes en la antigüedad sacrificaban humanos a los dioses. Para aquellos queda la atenuante de no saber lo que hacían. Para nosotros ni no quedará ni eso cuando desde el futuro se juzgue la manera en que, fanatizados por las leyes del mercado y su amo el mercado entregamos voluntaria ofrecimos nuestros propios hijos al Moloc maltusiano.

Del compromiso entre evangélicos y gobiernos izquierdistas

17 Jul

Cubadebate publicó el 26 de junio un artículo titulado Cálido encuentro de Díaz-Canel con los integrantes de la Trigésima Caravana Pastores por la Paz. En él se ponderaba el hecho de que una vez más, “Pastores por la Paz” hubiese viajado a Cuba como suele hacer desde 1992. Los activistas religiosos llegaban a La Habana tras un recorrido 46 ciudades en Estados Unidos donde recolectaron ayuda humanitaria y medicinas diz que para los cubanos.

El trabajo comienza con una foto del Encuentro del Presidente Cubano Miguel Díaz-Canel con la Caravana Pastores por la Paz, Palacio de la Revolución, el 25 de junio de 2019.
Según la nota, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, habría recibió en la tarde de ese martes a la 30 edición de la Caravana de la Amistad Estados Unidos-Cuba, que organiza IFCO/Pastores por la Paz, encabezada por su directora ejecutiva Gail Frances Walker e integrada por 34 caravanistas provenientes de Arizona, California, Illinois, Kansas, Luisiana, Michigan, Minnesota, New Jersey, New York, Oregón, Pensilvania y Washington, así como de México y Canadá, Mientras que Díaz-Canel agradecía en nombre “de los cubanos” por la labor de los Pastores por la Paz, estos manifestaban su disposición a continuar organizando estas caravanas de amor y amistad en apoyo al país. En el encuentro participaron además Fernando González Llort, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, y Caridad Diego Bello, jefa de la Oficina de Atención a Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista, así como representantes del Centro Martin Luther King.

Evidentemente la visita significa una señal de lo buenas que son en estos momentos las relaciones entre el protestantismo internacional y el régimen cubano. Pero esto no siempre ha sido así, sobre todo en lo que se refiere a las denominaciones nacionales de estas ramas del cristianismo. Para una información actualizada sobre el tema de los conflictos entre evangélicos y comunismo en Cuba recomiendo el artículo, publicado en el blog Religión en Revolución; Escenario religioso actual en Cuba, entre la auto represión y la represión., cuyo autor, Mario F Lleonart asegura que en Cuba las libertades religiosas corren la misma suerte que el resto de los derechos de sus habitantes. Recomiendo navegar por este blog para conocer como la pasan en Cuba a los grupos protestantes que no se sometan al Estado, que es de cierto modo lo que intentan hacer los miembros de Pastores por la Paz con respecto al suyo.

Pero no se crea que todo ha sido conflicto entre Revolución y protestantismo, ha habido incluso una luna de miel y hasta bodas de oro en la desigual pareja. Según el artículo EL PROTESTANTISMO EN CUBA. SU HISTORIA E IMPACTO SOCIOCULTURAL, publicado en el 2012 por Celier Crespo Alfonso de la Universidad Agraria de La Habana, el día 8 de enero de 1959, cuando las tropas rebeldes entraron a La Habana, en la tribuna, desde donde Fidel Castro se dirigió a la nación, se encontraban el obispo episcopal Hugh Blankingship y el reverendo presbiteriano Raúl Fernández Ceballos. Así mismos cristianos evangélicos se sumaron al entusiasmo popular con la celebración de un multitudinario Culto de Acción de Gracias el 7 febrero. Un poco más tarde, el 11 de mayo Raúl Castro y Vilma Espín fueron agasajados en el metodista Candler College; lo mismo ocurrirá con Fidel Castro, quien será invitado a una comida vegetariana en el Colegio Adventista de Las Antillas. Por otra parte en La Progresiva, el colegio presbiteriano de Cárdenas, se dará un homenaje a los exalumnos asesinados durante la lucha antibatistiana. Mientras que la Iglesia Presbiteriana Unida de EE. UU. enviaba un fondo para prestar ayuda a los huérfanos de la guerra.
Conviene aquí recordar con participación emblemática del protestantismo en la lucha armada el caso de los revolucionarios bautistas Frank y Josué País. Ambos eran hijos de Francisco País Pesqueira, pastor protestante originario de la provincia de Pontevedra, Galicia (España), Francisco País Pesqueira figura como primer converso y bautizado de la Iglesia Evangélica de Marín y fue uno de los miembros fundadores de la primera Iglesia Bautista de Santiago de Cuba.
Tras varios años de congelamiento del aquel amor a primera vista entre las sectas protestantes y la revolución, el amor volvió a renacer, poco a poco. En 1977, por primera vez en un país bajo control comunista Los presbiterianos hacen su propia Confesión de Fe. La reconciliación será fortalecida en 1984, cuando el reverendo norteamericano Jesse Jackson visita Cuba y se da su famosa entrevista con Fidel Castro, teniendo lugar con su presencia un mediático homenaje a Martin Luther King en el Centro Metodista del Vedado. Un año después aparece el libro Fidel y la religión, en el que se recoge una entrevista realizada por el fraile dominico Frei Betto a Fidel Castro, sobre sus propias experiencias religiosas y su posición hacia la en la teología de la liberación. Con esta obra se avalará una posición todavía más condescendiente por parte del estado cubano hacia las diferentes confesiones cristianas de la isla.
Resulta interesante constatar cómo en 1990 con la implosión de la URSS y el Inicio del período especial se da un reavivamiento religioso en la población cubana al que estado no pone reparos, es ese mismo año, el 17 de marzo en que Fidel Castro se encuentra en una charla con comunidades cristianas en Brasil, lo cual no deja de repercutir en la política religiosa de la isla. Así tendremos un encuentro semejante el 2 de abril cuando realizó una reunión presidida por Fidel Castro y José Felipe Carneado con una amplia representación de líderes religiosos.
Así las cosas, en 1991, el IV Congreso del PCC, aprueba una enmienda a los Estatutos en la cual se destacaba explícitamente que la tenencia de cualquier tipo de fe religiosa no era impedimento para ingresar a sus filas. Es el tiro de gracia a los postulados del ateísmo científico, socavándolo de manera política, teórica y práctica, precisamente por la utilidad que a despecho de las enseñanzas marxista leninista, sigue dando la religión como estupefaciente «gratis» para la población en un estado presuntamente postcapitalista.

Por su parte la CEC reciprocará con un llamamiento de ayuda internacional que tendrá la respuesta positiva de Agencia de Cooperación Pan para el Mundo, Consejo de Iglesias de América Latina, Caribe, Estados Unidos, Canadá.
Pronto serán electos dos líderes evangélicos como diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular, se trata del pastor bautista Raúl Suárez y del presbiteriano Sergio Arce. Esto ocurre en el mismo año en que aparece en Estados Unidos, no creo que, por casualidad, el Movimiento de Pastores por la Paz.
En 1996 del CEC cambia su nombre por Consejo de Iglesias. que se encargará de llevar a cabo un programa de Desarrollo Sostenible que cuenta con distintas líneas:
1.- La eclesial que trabaja para facilitar un compromiso social de las iglesias con sus hermanos, dentro y fuera de ellas.
2.- La ecológica para promover la defensa del medio natural a través de actividades didácticas, educativas y promociónales.
3.- La seguridad alimentaria que auspicia proyectos descentralizados y diversificados para incentivar la producción agropecuaria.
Otras líneas de intervención son la energética para fomentar fuentes de energías alternativas (uso del biogás y las energías hidráulica, eólica y solar), la de género para propiciar enfoques no discriminatorios a nivel de trabajo comunal y la de comunicación para dar a conocer los métodos y acciones en ejecución.
Estos proyectos apolíticos no impiden que, en el exilio, el antiguo Consejo Ecuménico de Cuba ( sea considerado como un aparato de penetración de las iglesias por el estado).
Según el artículo de Crespo Alfonso, en la actualidad existen unas 50 denominaciones de carácter protestante en el país, 25 de ellas son de corte Pentecostal de las cuales más de mil pastores, coopastores y líderes religiosos prestan sus servicios espirituales en alrededor de 900 templos y capillas y en unas 1100 casas cultos autorizadas por el Estado. Poseen 9 seminarios de formación teológica, destacándose el Seminario Evangélico de Teología de Matanzas que tiene carácter Inter denominacional y en el cual se forman una parte importante de los pastores y líderes religiosos de las principales iglesias evangélicas.
Estas iglesias reciben sistemáticamente delegaciones de diferentes países del mundo y mantienen un activo intercambio con las iglesias hermanas. Los pastores cubanos también cumplen con variadas invitaciones que les realizan desde el exterior. He sido testigo de las que las charlas que ha dado en Suecia pastor y diputado Raúl Suárez y más apologéticas con respecto al régimen no pueden ser, supongo que en esa misma orientación estarán el resto de los invitados de las otras denominaciones.
A los protestantes cubanos se le permite importar literatura y atributos para la realización de sus actividades religiosas, así como recibir donaciones, fundamentalmente de medicinas y alimentos con destino a sus centros asistenciales. Algo completamente vedado a las organizaciones de derechos humanos en la sociedad civil. En este sentid las iglesias resultan verdaderamente afortunadas cuando de manera coordinada con instituciones estatales, pueden distribuir parte de las donaciones dentro del sistema nacional de salud, lo cual redundará en el buen nombre de las mismas de cara a los beneficiados y por tanto facilitará su actividad proselitista, en este sentido no debe ser de poca ayuda el hecho de que tales confesiones (las que se portan buen dentro del protestantismo) tengan registrada registradas variadas publicaciones de amplia circulación, así como la realización de actividades ecuménicas de relevancia, como la Celebración Evangélica Nacional Cubana, en 1999, o los conciertos de Navidad que han sido divulgadas en la televisión y la radio, donde para el 2012 ya contaban con un programa radial para que las diferentes denominaciones emitiesen sistemáticamente sus mensajes.


En la entrada https://www.ecured.cu/Consejo_de_Iglesias_de_Cuba que le dedica, la enciclopedia digital oficialista EcuRed al Consejo de Iglesias de Cuba (http://consejodeiglesiasdecuba.org/), esta es presentada en términos muy positivos, allí se explica que es una comunidad fraterna de Iglesias, movimientos e instituciones ecuménicas que en la actualidad agrupa a más del cincuenta por ciento de las iglesias evangélicas cubanas las que a su vez suman un total de 28 denominaciones. Sobre las relaciones de coordinación y el establecimiento de redes y alianzas tanto nacional como internacional, se nos dice que para el 2009, hace ya 10 años ya se habían establecido programas de cooperación con instituciones en los siguientes países: Alemania, Canadá, Ecuador, EUA, Holanda, Suecia, Brasil, Colombia, España, Noruega y Suiza. Nada indica que esta febril proyección internacional del protestantismo cubano haya disminuido, por el contrario, se incrementa y actualiza en tanto el margen de acción internacional de estas agrupaciones les permite actuar de hecho como representantes “civiles” del gobierno cubano. El ejemplo más reciente nos lo da el sitio oficialista Cubadebate, El Consejo Nacional de las Iglesias de Cristo en Estados Unidos y el Consejo de Iglesias de Cuba reafirmaron en abril su voluntad de trabajar juntos para “poner fin al bloqueo impuesto por Washington contra la isla”. A través de un comunicado conjunto, ambas instituciones lamentaron que luego del progreso alcanzado hacia la normalización de relaciones bilaterales, los dos países se encuentran ahora “en un momento crítico que amenaza con borrar los logros”. Por lo tanto, las partes reafirmaba su solidaridad en Cristo y se unían para trabajar juntas con vistas a poner fin al bloqueo, que es el término que usa el gobierno cubano para referir al embargo estadounidense contra el régimen.
Hay que reconocer que no todo es color de rosa, en su artículo aparecido en La Joven Cuba bajo el título de La grieta entre la iglesia y el estado cubano, Gabriela Mejías destacaba su preocupación por el hecho de que el 11 de junio de un grupo de iglesias evangélicas decidieran crear una alianza, alegando como razón principal no sentirse representadas delante de las autoridades y el pueblo cubano por el Consejo de Iglesias de Cuba.
En su artículo Una dilatada alineación de las denominaciones evangélicas en Cuba. (I), publicado en Religión en Revolución por por  Eloy A González. Aquí se nos dar cierta luz sobre el acontecimiento que desembocaron en el hecho de que un numeroso de líderes y feligreses se dieron cita en el campamento Metodista Canaán para sentar las bases de esta nueva organización denominada: Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba, lo cual según el autor tendría muy preocupada a la todopoderosa Oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del PCC(OAR)
En otra entrada del mismo blog podemos leer la declaración del flamante Grupo:
Por medio del presente hacemos constar que el 11 de junio del corriente , reunidos en el Campamento Metodista Canaán , siete denominaciones evangélicas cubanas : Asociación Convención Bautista de Cuba Occidental, Convención Bautista de Cuba Oriental , Iglesia Buenas Nuevas de Cuba, Iglesia Evangélica Betel en Cuba , Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba Asambleas de Dios, Iglesia Metodista de Cuba, Liga Evangélica de Cuba ; representadas por sus Presidentes y otros miembros de sus respectivas directivas, después de analizar el panorama evangélico nacional acuerdan: Crear la Alianza de Iglesias Evangélicas Cubanas , la cual estaría enfocada en la unidad y la defensa de la doctrina y principios bíblicos comunes. La razón principal que motivo la creación de dicha Alianza es que las denominaciones que la integran no se sienten representadas delante de las autoridades y el pueblo cubano por el Consejo de Iglesias de Cuba y se sienten motivadas a trabajar unidas en la defensa de los valores bíblicos.
En la presente reunión se trabajó en la creación de las bases fundacionales, dígase misión, visión, estructura, admisión y separación de miembros. Se acordó crear comisiones de trabajo para redactar el documento final que posteriormente será aprobado por el Consejo de la Alianza y se elegirá la directiva de esta. Para que conste firman la presente los presidentes de las denominaciones y el resto de los participantes.

La respuesta del CIC la hemos encontrado en su página en forma de Declaración de la Coordinación Obrero Estudiantil Bautista de Cuba ante la fundación de la Alianza de Iglesias Evangélicas Cubanas, donde se afirma entre otras cosas lo siguiente:

Por todo esto y ante la nueva opción no ecuménica que aparece en el horizonte de relacionamiento institucional en Cuba: dejamos claro nuestro compromiso con el CIC, organización, que parafraseando al cantautor cubano “no es perfecta, pero se acerca a lo que un día soñamos”.
Pero de todo este embrollo que preocupa a Mejías no es esta falta de representación, sino de que se tratase de las mismas que más se opusieron a las “reformas inclusivas de la nueva constitución”, entiéndase promoción del homonomio. “Me preocupa la fuerza opositora de la iglesia ante la decisión del Estado de garantizar los derechos de matrimonio a todas las personas y la respuesta de la asamblea ante dicha fuerza.”

Mucho mas duro ha sido el ataque personal de Elaine Saralegui Caraballo, teóloga y pastora de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana en Cuba (ICM), quien en su artículo Iglesias evangélicas anti-LGBTIQ+ crean alianza en Cuba, publicado en https://medium.com/ afirma lo siguiente:

En sus perfiles de Facebook, estas iglesias y sus líderes manifiestan su empatía hacia el Estado de Israel y el sionismo cristiano, enaltecen a figuras fascistas como Jair Bolsonaro, Donald Trump y promueven las noticias sobre los lugares del mundo donde se ha derrotado la “ideología de género”.
El paso del espacio religioso/privado al público/laico es alarmante cuando se encuentra permeado por agendas imperiales de dominación y por ideas religiosas que pueden impactar en las políticas públicas, incluso en Cuba, donde a pesar de las diferencias de contexto con los países del sur global, existen condiciones coyunturales que han propiciado la cohesión de estas ideas, contrarias a nuestros principios socialistas.
Al mismo tiempo se acerca un nuevo reto con el cambio del Código de Familia, donde debe concretarse los principios de igualdad expresados en la nueva Carta Magna y que será llevado a votación popular. La creación de esta Alianza propicia un espacio de unidad, desde donde se desplegará toda la fuerza económica, espiritual, ritual, religiosa y política de las iglesias fundamentalistas cristianas en la realización de una campaña para frenar los cambios que amplíen y garanticen los derechos de la comunidad LGBTIQ+ en Cuba.
Sin embargo, el reto que nos plantea la agenda de estas ideologías fundamentalistas y supremacistas, trasciende a los colectivos LGBTIQ+, abarca a otros grupos vulnerables y a la Cuba inclusiva y justa que estamos construyendo.
Creo que hay que seguir de cerca el desarrollo de esta Alianza, evaluar sus contrapartes, sus hermanamientos, los socios con los que intercambien, la recepción de fondos y la asimilación de otras agendas, para conocer sus pretensiones en el contexto cubano.
Podemos desde ahora especular que se erigirán como exponentes de la extrema derecha, del fundamentalismo y la supremacía cristiana, que serán piedra de tropiezo para la creación de una sociedad más equitativa. El cómo ya lo veremos, pero nuestro Dios es amante de la justicia.

De lo que no se percatan ni Saralegui, ni la redactora La Joven Cuba, ni Eloy A González de Religión en Revolución, es de lo que tiene que estar detras de tanta mano suelta por parte del régimen, que no ha dicho ni esta boca es mía, sobre este evangelismo independiente. En mi opinión ese dejar hacer en política a un sector del protestantismo, amaestrado hasta el otro día, no es más que una maniobra más del comunismo cubano. Su objetivo sería el de ralentizar, echándole la culpa a otros, la imposición de la ideología género que se le dictan desde la ONU y que podría socavar sus cimientos como nunca lo conseguiría religión alguna.
Por todo lo que se cuenta arriba queda claro que no es que le vaya del todo mal a los protestantes cuando entran por el aro y es que, para ellos, como con el arte, se cumple aquello de “con la revolución todo, contra la revolución nada”.

El caso mexicano

Esta nota podríamos correlacionarla con el artículo “Evangélicos sionistas y masones predicarán la doctrina de AMLO”, publicado el 28 de junio de 2019, por Jorge Santa Cruz en su blog Periodismo sin compromisos. Allí se aborta la misión otorgada por el presidente López Obrador a los evangélicos y la masonería para que difundan de la Cartilla Moral, que redactara Alfonso Reyes (1889-1959) en 1944 a solicitud de Jaime Torres Bodet, entonces Secretario de Educación Pública, de Alfonso Reyes, o sea, del instrumento de adoctrinamiento de la población mexicana.

Según el artículo el responsable del adoctrinamiento de los mexicanos será el pastor Arturo Farela, presidente de la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas (Confraternice) en colaboración con la Fraternidad de Logias Masónicas y la Gran Logia del Valle de México.

Lo del reparto de la Cartilla Moral como tarea gubernamental ha sido confirmado por el propio López Obrador en su Conferencia Matutina con la prensa, 18 de julio de 2019

Tras ver lo que hacen los pastores por la paz de USA y “los pastores por la guerra” del evangelismo oficialista en Cuba, y pasando por alto el extraño caso Bolsonaro, en Brasil, no queda más que reconocer que entre el protestantismo y los regímenes de “izquierda” hay gran colaboracionismo, ya sea en su versión autoritaria como la cubana o en modelo más participativo como por el momento existe en México.

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Artículo relacionado

Publicado originalmente en Religion en revolución

 

Los actores de la nueva Alianza de la Iglesias Evangélicas de Cuba (AIEC) ¿Quién es quién?

 

Por Rev. José Carlos Pérez.*

Un documento publicado en el internet recoge la creación de una nueva organización religiosa Interdenominacional en la Isla de Cuba. La  misma  agrupa a las siguientes denominaciones evangélicas: Las Asociación Bautista de Cuba Occidental, La Convención Bautista Oriental, La Iglesia Metodista de Cuba, La Liga Evangélica de Cuba, La Iglesia Betel de Cuba, Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba Asambleas de Dios y la Iglesia Buenas Nuevas de Cuba. Según el documento.

La iniciativa ha generado comentarios y análisis en la red…pero también  interrogantes. ¿Qué está pasando con la iglesia Oficial en Cuba? ¿Se estará (por fin)  creando un levantamiento cívico promovido por estos líderes en contra del gobierno y sus históricas medidas arbitrarias, como es la monstruosa falsa Constitución? ¿Es todo esto un acto serio o simplemente otra estrategia de engaño del gobierno quien los controla y somete  como bien es sabido? ¿Estarán estos líderes tratando de convencer a la opinión pública nacional o más bien a la comunidad de fe extranjera de quienes reciben sustento económico? Primero veamos que dice el documento.

….¨Hacemos constar que…//…, después de analizar el panorama evangélico nacional acuerdan: Crear la Alianza de Iglesias Evangélicas Cubanas, la cual estaría enfocada en la unidad y la defensa de la doctrina y principios bíblicos comunes. La razón principal que motivo la creación de dicha Alianza , es que las denominaciones que la integran no se sienten representadas delante de las autoridades y el pueblo cubano por el Consejo de Iglesias de Cuba y se sienten motivadas a trabajar unidas en la defensa de los valores bíblicos.¨

Los líderes de las organizaciones antes mencionados dejan claro la intención de la nueva alianza. Que NO es  una organización opositora del gobierno, ni de carácter  político. Solo se proponen sincretizarse entre ellas mismas enfocados ¨ en la unidad y la defensa de la doctrina y principios bíblicos comunes. ¨ Para ¨defender sus valores bíblicos¨. ¿Pero no dicen contra qué, quiénes y cómo?

Según información recibida desde cuba las iglesias locales no tienen conocimiento de esta nueva alianza y no es claro su trasfondo. También al parecer viola procedimientos, estatutos o principios que tienen las instituciones y que los directivos hacen de facto.- en el caso de los bautistas occidentales los directivos amenazan a sus pastores e  iglesias para que no se asocien con hermanos calvinistas y grupos de otras denominaciones, pues de hacerlo serán excomulgados de la Asociación trayendo como consecuencia el desalojo de las propiedades pertenecientes a la convención, desposeyéndoles sus credenciales y todo respaldo legal ante el gobierno.- según me confirma la fuente.

Tampoco el gobierno censura la ilegitimidad de esa alianza, pues todo tiene que ser aprobado por el Ministerio de Justicia. Todo muy extraño. Para mí sin dudas está la inteligencia cubana G2 repartiendo las cartas marcadas sobre la mesa.

También manifiestan que no se sienten representados por el gobierno y quizás por el Consejo de Iglesias de Cuba, quien  tampoco representa al pueblo. El intento pareciera ser un acto de rebelión pero no es más que un gesto timorato. La realidad es que ninguna Institución religiosa debe ser representada por el gobierno, quien solo representa a la nación. Todas las iglesias deben subrayar su  carácter independiente con el Estado. (Separación- Iglesia Estado) principio que en Cuba se ha violado, pues el gobierno las manipula y controla a través del chantaje y la compra de conciencia- unos más y otros menos. Y este no ha ocultado su trabajo ideológico con todas las Instituciones religiosas.

¨ Nos queda mucho por hacer, debemos continuar trabajando en la unidad de los creyentes al lado de su pueblo y continuar fortaleciendo el compromiso con nuestra patria. Exponente por excelencia de ese empeño ha sido el movimiento ecuménico cubano, enfrentando desde sus doctrinas y sus liturgias el intento de organizaciones sectarias y ministerios independientes, distintos de la idiosincrasia del creyente cubano, que han querido establecerse en el país”. [1]

La realidad histórica es que las Instituciones religiosas antes citadas y todas en general, excepto la católica, han ignorado por completo  los reclamos de carácter social expresados por disidentes  y mucho menos se han solidarizado con grupos de Derechos HumanosMás bien han guardado absoluto silencio ante las injusticias sociales y leyes violatorias al derecho individual que impone el régimen. Y rechazan a hermanos y pastores quienes se asocian con grupos opositores o disientan con el régimen.

La Iglesia cubana vive dentro de una burbuja donde solo existen ellos, su culto e ignoran el acontecer social. Están atrapados en la falsa  idea de que los cristianos  no se meten en política mientras la mayoría sobreviven en la miseriay sus líderes vinculados al régimen  viven económicamente muy por encima del pueblo cubano y por encima de la clase media de los ciudadanos de países capitalistas como por ejemplo los  Estados Unidos. Tienen negocios propiosy facilidades aduanales y otras concesiones. Cuentas en bancos extranjeros como por ejemplo el Obispo Metodista Pereira quien desde hace años mantiene una cuenta en Canadá- según fuente desde Cuba.

En otro artículo La Alianza de Iglesias Evangélicas de Cuba: ¿Qué Trump los proteja? Por M. H. Lagarde escrito por un periodista oficialista del gobierno, señala el hecho en cuestión y agrega detalles de importancia.   

El texto omite nombrar al Obispo Metodista Ricardo Pereira Díaz, develado revolucionario quien desde mucho tiempo es visto como agente de la Seguridad del Estado. Su historia personal archiva su desempeño a favor del régimen. El caso del pastor metodista Yordi A Toranzo  quien fuera destituido del ministerio pastoral (por mandato del Comité Central del partido)  ya que  ¨no se alineaba con el Partido Comunista¨ causó mucho revuelo en su momento  en la red.

Pereira  destruyó el espíritu democrático de la Iglesia metodista cubana cuando eliminó el reglamento oficial  donde solo podía permanecer en el cargo de obispo  4 años y ser reelegido por otros 4 años, total máximo 8, según el antiguo estatuto. Este lleva en el poder más de 20 años. Y es visto entre los pastores metodistas como alguien que sostiene vínculos cercanos con el gobierno. ¿Interesante verdad?

Lo mismo sucede con el señor Oscar Carpio Licea, mano derecha del obispo. Carpio -según fuentes desde cuba- ¨ha estado involucrado en todas las crisis de los pastores metodistas cubanos que han discrepado con el  establishment que ellos han impuesto. Hombre escueto e inteligente que ha sabido vivir las mieles del metodismo cubano. Confiable y pieza clave en todas las frecuentes reuniones con los directivos del Partido comunista de cuba. Carpio lleva en el cargo de administrador de la Iglesia metodista nacional más años de servicio que el propio Pereira. Ambos incondicionales  Informantes  al gobierno de todo cuanto acontece dentro del gremio metodista¨.

A todo este comentario es importante acotar  que la Iglesia metodista pertenece activamente  al Consejo de Iglesias de Cuba.

En el caso de los bautistas occidentales la trama  es algo confusa.  La realidad es que el panorama religioso se muestra como un drama de intriga al estilo Sherlock Holmes… ¿Quién es quién? Los espectadores estarán confundidos hasta el final, donde el inocente es el posible culpable y el presunto sospechoso es el verdadero inocente. Pero hay que seguir el rastro de sus acciones.

Los bautistas occidentales ya tienen su historia de respaldo al sistema revolucionario cuando hicieron público un texto (Manual 50 días de oración 2008) donde reflejan su incondicionalidad y alabanzas al régimen represor cubano.  Error cometido públicamente. Y estos son los que se quieren desmarcar proyectándose como ¨disidentes¨.

Lagarte refiere al pastor Carlos Sebastián como ideólogo de la convención bautista y quizás- digo yo – ¨  como el ¨nuevo opositor bautista¨, siguiendo los pasos de su amigo Mario Félix,…Carta abierta sobre la amenaza a un pastor bautista en Cuba.

En su texto se empeña en remarcar como contrarrevolucionario a Carlos Sebastián  ¨ A todas luces, sin esconderse, Hernández Armas recibe indicaciones y financiamiento de la contrarrevolución en Estados Unidos que busca un cambio de régimen en Cuba, de allí su juramento a la bandera de las estrellas y las barras y no al prójimo, al que debiera su servicio incondicional, ética y transparencia como Pastor.  ¨

Resalta el artículo 42 de la actual constitución como probado bien social  subrayando que “todas las personas son iguales ante la ley, reciben la misma protección y trato de las autoridades y gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin ninguna discriminación por razones de sexo, género, orientación sexual, identidad de género, edad, origen étnico, color de la piel, creencia religiosa, discapacidad, origen nacional o territorial, o cualquier otra condición o circunstancia personal que implique distinción lesiva a la dignidad humana”. Cuando en realidad  la convención bautista y/o directivos –incluido Carlos Sebastián- manifestaron públicamente que entienden como bueno y reales esos ¨derechos¨, cuando sabemos que todo es una falacia.

La nueva Alianza recibió ataques de dos instituciones gubernamentales que se dicen ser no gubernamentales. La COEBAC y la Iglesia Metropolitana de Cuba , ambas hijas de su madre Consejo de Iglesias de Cuba, creados en, con y para  la revolución. En mi opinión son artículos de distracción pues como sabemos la Alianza está integrada por algunos  agentes del gobierno, y de seguro se malogró cualquier posible intento de real unidad cívica. También lleva la intención explicita de lavar el descredito que llevan arrastrando los metodistas y bautistas occidentales al darles títulos de contrarrevolucionarios.

Y califican de contrarrevolucionarios a aquellos que realmente no lo son vendiéndolo como creíbles a la administración Trump. Quizás con el fin de que a través de (Evangelical Chiristian Humanitarian Outreach for Cuba), ECHO Cuba, entre al país una suma de dinero autorizado por el departamento de estado previendo la crisis que se avecina a la Isla.

En mi opinión y experiencia nada que venga de instituciones oficiales es confiable pues no han pasado por el proceso que sufren los verdaderos opositores y disidentes al gobierno. Solo intentan  vender una imagen al gobierno Norteamericano e ir sembrando sus agentes ¨en las entrañas del monstruo¨. Lo más preocupante es que al parecer algunos cuentan con la credibilidad de verdaderos opositores y activistas como el Dr. Oscar Elías Bicet, Dagoberto Valdez, Rosa María  Payas entre otros.

Como es el caso del pastor Mario Félix quien  ha llegado al gobierno norteamericano, el  presidente D. Trump y administración como una voz religiosa de oposición dentro de Cuba. Él ha venido escalando posiciones dentro de la disidencia pero ha dejado un rastro de reales incongruencias al respaldar su directiva bautista y  ser firmante y coautor del manifiesto documento con declaraciones políticas  que yo vengo condenando desde el  2008. Y por tal denuncia fui vejado y excomulgado aplicándome falsos cargos como locura y faltar al testimonio.

..¨Mario Félix se convirtió en una voz desde la disidencia a favor de la Campaña 50 días de Oración por Cuba cuando yo la combatía desde el 2008 por su mensaje ecuménico con el Régimen…//… El trabajo que los directivos de Asociaciones realizan consiste en obstaculizar el progreso de los pastores que manifiestan algún desacuerdo con sus intereses y los del Gobierno. Siembran la desconfianza alrededor de su persona. Visitan y presionan a los líderes locales para debilitar al pastor “rebelde” si el pastor aspira a un traslado como candidato para trabajar en alguna nueva congregación, le proponen a la iglesia aspirada “otros mejores” a escoger, con promesas de ayudas económicas para la iglesia y responsabilidades dentro de la Asociación. Pero de todos estos males se libró Mario Félix.¨ Herodianos en la Cuba de Hoy 60 años de represión religiosa. Página 147-148.

Finalmente leí la carta de la pastora Alida León dirigida a las autoridades cubanas y publicadas en el internet donde expresa la negativa de salida del país por parte del gobierno cubano, poco tiempo antes de abordar su avión con destino a Miami. Su queja es respetuosa y formal. Su testimonio cristiano es de total credibilidad  como lo fue el reverendo Alejandro Nieto.

Ella expresó que estaba invitada a una reunión en Washington para tratar asuntos netamente religiosos. Pero no ha recibido respuestas oficiales por parte del régimen. Es una lástima pues ella si pudiera haber compartido y testificado sobre la realidad del acontecer nacional.

De la nueva Alianza pienso que ella y quizás los directivos de la obra pentecostal puedan ser víctimas de una redada de lobos con piel de ovejas. Ella es el chivo expiatorio que el régimen no permitió llegar al evento en USA con su visión u opinión de lo que sucede en Cuba. Pienso que al obispo Pereira el gobierno no le vetará sus necesarias salidas al exterior del país.

Ojalá la  hna. Alida y demás hermanos creíbles  aprendan de esta lección y se alienten sabiendo que no es la única persona a la cual el régimen impide salir y ejercer sus derechos de libertad de movimiento y libre pensamiento en Cuba.

La iglesia cubana y pueblo de cuba será liberada del poder de ¨faraón¨ cuando TODOS sientan la misma aflicción y pasen por la misma angustia.

¨Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, ¨ Exodo3:7.

Julio/21/2019.

*Ex Pastor Bautista de Cuba Occidental, separado por injustas e inconsistentes decisiones del liderazgo bautista. Graduado en el 1991. Se ha desempeñado como Pastor en las Iglesias de San Luis (PR), Fomento (SS) y, Cárdenas (MTZ). Trabajo como periodista independiente para la Agencia Hablemos Press en Cuba. Ha publicado en libro: Herodianos en la Cuba de Hoy.

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[1] Intervención de Caridad Diego. http: //www.minrex.gob.cu/es/ discurso-de-caridad-diego-bello-jefa-de-la-oficina-deatencion-los-asuntos-religiosos-del-comite-cen.Citado en el libro: Herodianos en la Cuba de Hoy, 60 años de represión religiosa. Página 85

en 7/22/2019 10:15:00 a. m.  

A propósito del Bolívar de Netflix

16 Jul

Se ha estrenado en junio de este año Bolívar: una lucha admirable, serie producida por la cadena colombiana Caracol TV, será protagonizada por el venezolano Luis Gerónimo Abreu quien interpreta al prócer.

Sabiendo a lo que me arriesgaba, pero intentando probar mi paciencia he comenzado a ver la serie sobre Bolívar estrenada en Netflix en este verano, en solo unos pocos minutos me he percatado del bodrio que me esperaba, desde el punto de vista de la relación entre este material audiovisual y la historia real que lo inspiraba.

No ha sido esta la visión de mi viejo amigo Francisco Almagro, quien le dedica un comentario bastante positivo al material. Lo ha publicado en Cuba encuentro bajo el título de «Bolívar», una serie admirable. Para Almagro seguir la narrativa de la serie, hace posible entender el pensamiento bolivariano, con sus luces y sus sombras. El mismo expone su visión del personaje que en lo personal no comparto;

El hilo conductor de la narrativa ideológica y política de la serie es el contrapunteo de los libertadores de la América hispana entre instaurar una república con una monarquía criolla —léase presidencia vitalicia—, encargada del orden y el progreso, o establecer una república independiente bajo la supervisión de un poder extranjero, un príncipe o algo parecido; entre construir una Patria común, América, la Gran Colombia, —tal vez teniendo como referente las Trece Colonias— o que cada país estableciera sus propias leyes y fronteras independientes de un poder central. Estaban convencidos de librarse de la metrópoli española, pero ¿y después?

Las ideas de Bolívar, en ese sentido, evolucionan desde la democracia liberal de la Ilustración europea —separación de poderes, estado laical, elecciones periódicas— a creer en la imperiosa necesidad de un estado fuerte, gobernado en sentido vertical con un presidente vitalicio. Para Bolívar, como antes lo fue premonitoriamente para el general José de San Martin, la democracia europea no era trasplantable de inmediato al Nuevo Mundo.

Mi pregunta sería de qué democracia podríaa hablarse en la Europa de 1820. Como tal ese sistema, el del poder del pueblo, no existía ni siquiera en la muy “liberal” Inglaterra.

La producción audiovisual que nos ocupa ha despertado no solo mis resquemores, sino también, los de Nicolás Maduro, auque seguramente por motivos opuesto. Según Emol.com presidente venezolano se ha preguntado  “¿Cuántas mentiras, deformaciones y basura pondrán en la miniserie de Bolívar?”, y añadió: “Tenemos que salir en defensa de Bolívar frente a la mentira de la oligarquía colombiana“. Ante esto, el actor Luis Gerónimo Abreu, quien encarna a Bolívar en su etapa adulta, ha declarado: “Primero tendrá que verla y después decir si le gusta o no“, asegura el mismo sitio digital.

En mi caso, para eleborar un criterio, no es necesario, seguir viendo una serie que desde el primer minuto demuestra ajustarse a un mito, por más que intente humanizarlo, no tendría efecto alguno.

Hace tiempo me liberé del culto a los grandes próceres de la independencia americana, que nos enseñaban en la escuela. Para ello se valín las mestras de un  texto tan encantador como tendencioso, dedicado por  José Martí a Bolívar, el Cura Hidalgo y a San Martín.   Apareció en la revista para niños  La Edad de Oro, bajo el título de Tres héroes. La revista resulta un paradigma en lo que se refiere a adoctrinamiento histórico de la infancia, al punto miles de cubanos de la tercera edad, comunistas o exiliados, siguen entendiendo la historia al mismo nivel de simpleza con la que la aprendieron en la escuela primaria, usandose para ello, de manera actrítica, además de otros materiales, escritos decimonónicos de aquel maestro politizado y portanto parcializado que fue José Martí

Aquí, el émulo cubano del separatista venezolano escribe sobre su ídolo lo siguiente: Volvió un día a pelear, con trescientos héroes, con los trescientos libertadores. Libertó a Venezuela. Liberto a la Nueva Granada. Libertó al Ecuador. Libertó al Perú. Fundó una nación nueva, la nación de Bolivia. Ganó batallas sublimes con soldados descalzos y medios desnudos. Todo se estremecía y se llenaba de luz a su alrededor. Los generales peleaban a su lado con valor sobrenatural. Era un ejército de jóvenes. Jamás se peleó tanto, ni se peleó mejor, en el mundo por la libertad. Bolívar no defendió con tanto fuego el derecho de los hombres a gobernarse por sí mismos, como el derecho de América a ser libre. Los envidiosos exageraron sus defectos. Bolívar murió de pesar del corazón, más que de mal del cuerpo, en la casa de un español en Santa Marta. Murió pobre, y dejo una familia de pueblos.

Esa versión sí que le gustaría tanto a Maduro como a su oponente Guiado, ambos adoctrinados por igual en el culto a espadón independentista. Sobre San Martín escribe Martí en el mismo artículo de adoctrinamiento infantil:

Llegó a Buenos Aires; no dijo discursos: levantó un escuadrón de caballería: en San Lorenzo fue su primera batalla: sable en mano se fue San Martín detrás de los españoles, que venían muy seguros, tocando el tambor, y se quedaron sin tambor, sin cañones y sin bandera. En los otros pueblos de América los españoles iban venciendo: a Bolívar lo había echado Morillo el cruel de Venezuela: Hidalgo estaba muerto: O’Higgins salió huyendo de Chile; pero donde estaba San Martín siguió siendo libre la América. Hay hombres así, que no pueden ver esclavitud. San Martín no podía; y se fue a libertar a Chile y al Perú. En diez y ocho días cruzo con su ejército los Andes altísimos y fríos: iban los hombres como por el cielo, hambrientos, sedientos; abajo, muy abajo, los árboles parecían yerba, los torrentes rugían como leones. San Martín se encuentra al ejército español y lo deshace en la batalla de Maipo, lo derrota para siempre en la batalla de Chacabuco. Liberta a Chile. Se embarca con su tropa, y va a libertar el Perú. Pero en el Perú estaba Bolívar, y San Martín le cede la gloria.

De lo que no parece haberse enterado el Apóstol de la Independencia de Cuba es que su modelo Bolívar es el gran culpable de que Europa o Estados Unidos superaran lo que un día fue el territorio promisorio, más productivo y donde mejor se vivía en el planeta, ese que mismo Martí llamaría nuestra América.

El oligarca mantuano no fue más que un mercenario y genocida (recuerda el caso del pueblo pastuso) al servicio del Imperio Británico, sin otra misión que la de desguazar la patria grande hispanoamericana, para eso recibió, armas, dinero y hasta soldados (supuestamente voluntarios) del Reino Unido. Tales cosas que no se ve en esta serie, que nada tiene de inocente, pues Netflix, más que de entretenimiento es un medio de propaganda y tergiversación histórica. Cuídate mucho de creerte lo que te cuenta. Ciertamente en un momento dado Bolívar, se creyó una suerte de emperador, se declaró emperador vitalicio, e intentó acaparar el poder para si, en eso los bolivarianos son iguales, su peor error fue perseguir a la misma masonería (instrumento por excelencia del poder anglosajón) de la que fue miembro y gracias a la cual se había encumbrado, a partir de ahí sus días quedaron contados.

Por cierto, conviene entender a Marx, cuando escribe sobre Bolívar. Lo hace en la condición del agente de influencia británico que fue, esto se nota en el tono hispano fóbico de la expresión “Pero, como la mayoría de sus compatriotas, era incapaz de todo esfuerzo de largo aliento “. Al margen de eso dice algunas verdades (aunque no todas las necesarias) que la historiografía nacionalista latinoamericana ha intentado pasar por alto. Para ese entonces Bolívar llevaba tiempo muerto y enterrado, y lo peor era considerado un traidor por sus propios amos. Ciertamente había cumplido con su misión originaria sembrar el caos y despedazar la parte sur Hispanoamérica, y conspirar contra la central y norteña, pero el criado salió respondón pretendió deshacer su propio entuerto, rearmando las partes del muñecón que había destrozado, pero con él con el como dueño, ahí mismo se jodió el “libertador”. En realidad, Marx se queda corto en sus críticas, que casi resultan apologéticas cuando se caya los vínculos iniciales de Bolívar con Gran Bretaña, que van mas allá de una visita turística a Londres.

En cuanto al compañero de correrías independentistas de Bolívar y tocayo de Martí, José de San Martín, hay que decir que fue otro mercenario británico de la misma cuerda que cruzó los Andes acompañado de esclavos convertidos en solados a cambio de sus cadenas y de casacas rojas para invadir a Chile y de ahí, en contubernio con Bolívar aplastar la resistencia de los patriotas hispanoamericanos en Perú.

Pregúntate mejor porque los peruanos no querían la independencia y hubo que independizarlos a la fuerza. Y que no te confunda el caso de Tupac Amaru, décadas antes, que fue la respuesta indoamericana al liberalismo impuesto por la dinastía afrancesada de los Borbones en tiempos de Carlos III, negadora de la magnífica obra integrativa de los Austrias. Pero de estos detalles histórico no nos hablará nunca una serie de factura “latina” o española” comprada y distribuida por Netflix, no contribuyen a la autoodio y al desconocimiento de su propia historia por parte del espectador hispanoamericano.

Artículo relacionado

Artículo publicado en el tomo III de The New American Cyclopedia. Escrito en enero de 1858. Apareció en la edición alemana de MEW, t. XIV, pp. 217-231. Digitalizado para MIA-Sección en Español por Juan R. Fajardo, y transcrito a HTML por Juan R. Fajardo, febrero de 1999. (Archivo Marx/Engels) 

C. Marx

BOLÍVAR Y PONTE

(1858)

BOLÍVAR Y PONTE, Simón, el “Libertador” de Colombia, nació el 24 de julio de 1783 en Caracas y murió en San Pedro, cerca de Santa Marta, el 17 de diciembre de 1830. Descendía de una de las familias mantuanas, que en la época de la dominación española constituían la nobleza criolla en Venezuela. Con arreglo a la costumbre de los americanos acaudalados de la época, se le envió Europa a la temprana edad de 14 años. De España pasó Francia y residió por espacio de algunos años en París. En 1802 se casó en Madrid y regresó a Venezuela, donde su esposa falleció repentinamente de fiebre amarilla. Luego de este suceso se trasladó por segunda vez a Europa y asistió en 1804 a la coronación de Napoleón como empe rador, hallándose presente, asimismo, cuando Bonaparte se ciñó la corona de hierro de Lombardía. En 1809 volvió a su patria y, pese a las instancias de su primo José Félix Ribas, rehusó adherirse a la revolución que estalló en Caracas el 19 de abril de 1810. Pero, con posterioridad a ese acontecimiento, aceptó la misión de ir a Londres para comprar armas y gestionar la protección del gobierno británico. El marqués de Wellesley, a la sazón ministro de relaciones exteriores, en apariencia le dio buena acogida. pero Bolívar no obtuvo más que la autorización de exportar armas abonándolas al contado y pagando fuertes derechos. A su regreso de Londres se retiró a la vida privada, nuevarnente, hasta que en setiembre de 1811 el general Miranda, por entonces comandante en jefe de las fuerzas rectas de mar y tierra, lo persuadió de que aceptara el rango de teniente coronel en el estado mayor y el mando de Puerto Cabello, la principal plaza fuerte de Venezuela.

Cuando los prisioneros de guerra españoles, que Miranda enviaba regularmente a Puerto Cabello para mantenerlos encerrados en la ciudadela, lograron atacar por sorpresa la guardia y la dominaron, apoderándose de la ciudadela, Bolívar, aunque los españoles estaban desarmados, mientras que él disponía de una fuerte guarnición y de un gran arsenal, se embarcó precipitadamente por la noche con ocho de sus oficiales, sin poner al tanto de lo ocurría ni a sus propias tropas, arribó al amanecer a Guaira y se retiró a su hacienda de San Mateo. Cuando la guarnición se enteró de la huida de su comandante, abandonó en buen orden la plaza, a la que ocupade inmediato los españoles al mando de Monteverde. Este acontecimiento inclinó la balanza a favor de España y forzó a Miranda a suscribir, el 26 de julio de 1812, por encargo del congreso, el tratado de La Victoria, que sometió nuevamente a Venezuela al dominio español. El 30 de julio llegó Miranda a La Guaira, con la intención embarcarse en una nave inglesa. Mientras visitaba al coronel Manuel María Casas, comandante de la plaza, se encontró con un grupo numeroso, en el que se contaban don Miguel Peña y Simón Bolívar, que lo convencieron de que se quedara, por lo menos úna noche, en la residencia de Casas. A las dos de la madrugada, encontrándose Miranda profundamente dormido, Casas, Peña y Bolívar se introdujeron en su habitación con cuatro soldados armados, se apoderaron precavidamente de su espada y su pistola, lo despertaron y con rudeza le ordenaron que se levantara y vistiera, tras lo cual lo engrillaron y entregaron a Monteverde. El jefe español lo remitió a Cádiz, donde Miranda, encadenado, murió después de varios años de cautiverio. Ese acto, para cuya justificación se recurrió al pretexto de que Miranda había traicionado a su país la capitulación de La Victoria, valió a Bolívar el especial favor de Monteverde, a tal punto que cuando el primero le solicitó su pasaporte, el jefe español declaró: “Debe satisfacerse el pedido del coronel Bolívar, como recompensa al servicio prestado al rey de España con laentrega de Miranda”.

Se autorizó así a Bolívar a que se embarcara con destino a Curazao, donde permaneció seis semanas. En cornpañía de su primo Ribas se trasladó luego a la pequeña república de Cartagena. Ya antes de su arribo habían huido a Cartagena gran cantidad de soldados, ex combatientes a las órdenes del general Miranda. Ribas les propuso emprender una expedición contra los españoles en Venezuela y reconocer a Bolívar como comandante en jefe. La primera propuesta recibió una acogida entusiasta; la segunda fue resistida, aunque finalmente accedieron, a condición de que Ribas fuera el lugarteniente de Bolívar. Manuel Rodríguez Torices, el presidente de la república de Cartagena, agregó a los 300 soldados así reclutados para Bolívar otros 500 hombres al mando de su primo Manuel Castillo. La expedición partió a comienzos de enero de 1813. Habiéndose producido rozamientos entre Bolívar y Castillo respecto a quién tenía el mando supremo, el segundo se retiró súbitamente con sus granaderos. Bolívar, por su parte, propuso seguir el ejemplo de Castillo y regresar a Cartagena, pero al final Ribas pudo persuadirlo de que al menos prosiguiera en su ruta hasta Bogotá, en donde a la sazón tenía su sede el Congreso de Nueva Granada. Fueron allí muy bien acogidos, se les apoyó de mil maneras y el congreso los ascendió al rango de generales. Luego de dividir su pequeño ejército en dos columnas, marcharon por distintos caminos hacia Caracas. Cuanto más avanzaban, tanto más refuerzos recibían; los crueles excesos de los españoles hacían las veces, en todas partes, de reclutadores para el ejército independentista. La capacidad de resistencia de los españoles estaba quebrantada, de un lado porque las tres cuartas partes de su ejército se componían de nativos, que en cada encuentro se pasaban al enemigo; del otro debido a la cobardía de generales tales como Tízcar, Cajigal y Fierro, que a la menor oportunidad abandonaban a sus propias tropas. De tal suerte ocurrió que Santiago Mariño, un joven sin formación, logró expulsar de las provincias de Cumaná y Barcelona a los españoles, al mismo tiempo que Bolívar ganaba terreno en las provincias occidentales. La única sistencia seria la opusieron los españoles a la columna de Ribas, quien no obstante derrotó al general Monteverde en Los Taguanes y lo obligó a encerrarse en Puerto Cabello el resto de sus tropas.

Cuando el gobernador de Caracas, general Fierro, tuvo noticias de que se acercaba Bolívar, le envió parlamentarios para ofrecerle una capitulación, la que se firmó en La Victoria. Pero Fierro, invadido por un pánico repentino y sin aguardar el regreso de sus propios emisarios, huyó secretamente por la noche y dejó a más de 1.500 españoles librados a la merced del enemigo. A Bolívar se le tributó entonces una entrada apoteótica. De pie, en un carro de triunfo, al que arrastraban doce damiselas vestidas de blanco y ataviadas con los colores nacionales, elegidas todas ellas entre las mejores familias caraqueñas, Bolívar, la cabeza descubierta y agitando un bastoncillo en la man, fue llevado en una media hora desde la entrada la ciudad hasta su residencia. Se proclamó “Dictador y Libertador de las Provincias Occidentales de Venezuela” –Mariño había adoptado el título de “Dictador de las Provincias Orientales”–, creó la “Orden del Libertador”, formó un cuerpo de tropas escogidas a las que denominó guardia de corps y se rodeó de la pompa propia de una corte. Pero, como la mayoría de sus compatriotas, era incapaz de todo esfuerzo de largo aliento y su dictadura degeneró pronto en una anarquía militar, en la cual asuntos más importantes quedaban en manos de favoritos que arruinaban las finanzas públicas y luego recurrían a medios odiosos para reorganizarlas. De este modo el novel entusiasmo popular se transformó en descontento, y las dispersas fuerzas del enemigo dispusieron de tiempo para rehacerse. Mientras que a comienzos de agosto de 1813 Monteverde estaba encerrado en la fortalede Puerto Cabello y al ejército español sólo le quedaba una angosta faja de tierra en el noroeste de Venezuela, apenas tres meses después el Libertador había perdido su prestigio y Caracas se hallaba amenazada por la súbita aparición en sus cercanías de los españoles victoriosos, al mando de Boves. Para fortalecer su poder tambaleante Bolívar reunió, el 1de enero de 1814, una junta constituida por los vecinos caraqueños más influyentes y les manifestó que no deseaba soportar más tiempo el fardo de la dictadura. Hurtado de Mendoza, por su parte, fundamentó en un prolongado discurso “la necesidad de que el poder supremo se mantuviese en las manos del general Bolívar hasta que el Congreso de Nueva Granada pudiera reunirse y Venezuela unificarse bajo un solo gobierno”. Se aprobó esta propuesta y, de tal modo, la dictadura recibió una sanción legal.

Durante algún tiempo se prosiguió la guerra contra los españoles, bajo la forma de escaramuzas, sin que ninguno de los contrincantes obtuviera ventajas decisivas. En junio de 1814 Boves, tras concentrar sus tropas, marchó de Calabozo hasta La Puerta, donde los dos dictadores, Bolívar y Mariño, habían combinado sus fuerzas. Boves las encontró allí y ordenó a sus unidades que las atacaran sin dilación. Tras una breve resistencia, Bolívar huyó a Caracas, mientras que Mariño se escabullía hacia Cumaná. Puerto Cabello y Valencia cayeron en las manos de Boves, que destacó dos columnas (una de ellas al mando del coronel González) rumbo a Caracas, por distintas rutas. Ribas intentó en vano contener el avance de González. Luego de la rendición de Caracas a este jefe, Bolívar evacuó a La Guaira, ordenó a los barcos surtos en el puerto que zarparan para Cumaná y se retiró con el resto de sus tropas hacia Barcelona. Tras la derrota que Boves infligió a los insurrectos en Arguita, el 8 de agosto de 1814, Bolívar abandonó furtivamente a sus tropas, esa misma noche, para dirigirse apresuradamente y por atajos hacia Cumaná, donde pese a las airadas protestas de Ribas se embarcó de inmediato en el “Bianchi”, junto con Mariño y otros oficiales. Si Ribas, Páez y los demás generales hubieran seguido a los dictadores en su fuga, todo se habría perdido. Tratados como desertores a su arribo a Juan Griego, isla Margarita, por el general Arismendi, quien les exigió que partieran, levaron anclas nuevamente hacia Carúpano, donde, habiéndolos recibido de manera análoga el coronel Bermúdez, se hicieron a la mar rumbo a Cartagena. Allí a fin de cohonestar su huida, publicaron una memoria de justificación, henchida de frases altisonantes.

Habiéndose sumado Bolívar a una conspiración para derrocar al gobierno de Cartagena, tuvo que abandonar esa pequeña república y seguir viaje hacia Tunja, donde etaba reunido el Congreso de la República Federal de Nueva Granada. La provincia de Cundinamarca, en ese entonces, estaba a la cabeza de las provincias independientes que se negaban a suscribir el acuerdo federal neogranadino, mientras que Quito, Pasto, Santa Marta y otras provincias todavía se hallaban en manos de los españoles. Bolívar, que llegó el 22 de noviembre de 1814 a Tunja, designado por el congreso comandante en jefe de las fuerzas armadas federales y recibió la doble misión de obligar al presidente de la provincia de Cundinamarca a reconociera la autoridad del congreso y de marchar luego sobre Santa Marta, el único puerto de mar fortificado granadino aún en manos de los españoles. No presentó dificultades el cumplimiento del primer cometido, puesto que Bogotá, la capital de la provincia desafecta, carecía de fortificaciones. Aunque la ciudad había capitulado, Bolívar permitió a sus soldados que durante 48 horas la saquearan. En Santa Marta el general español Montalvo, disponía tan sólo de una débil guarnición de 200 hombres y de una plaza fuerte en pésimas condiciones defensivas, tenía apalabrado ya un barco francés para asegurar su propia huida; los vecinos, por su parte, enviaron un mensaje a Bolívar participándole que, no bien apareciera, abrirían las puertas de la ciudad y expulsarían a la guarnición. Pero en vez de marchar contra los españoles de Santa Marta, tal como se lo había ordenado el congreso, Bolívar se dejó arrastrar por su encono contra Castillo, el comandante de Cartagena, y actuando por su propia cuenta condujo sus tropas contra esta última ciudad, parte integral de la República Federal. Rechazado, acampó en Popa, un cerro situado aproximadamente a tiro de cañon de Cartagena. Por toda batería emplazó un pequeño cañón, contra una fortaleza artillada con unas 80 piezas. Pasó luego del asedio al bloqueo, que duró hasta comienzos de mayo, sin más resultado que la disminución de sus efectivos, por deserción o enfermedad, de 2.400 a 700 hombres. En el ínterin una gran expedición española comandada por el general Morillo y procedente de Cádiz había arribado a la isla Margarita, el 25 de marzo de 1815. Morillo destacó de inmediato poderosos refuerzos a Santa Marta y poco después sus fuerzas se adueñaron de Cartagena. Previamente, empero, el 10 de mayo 1815, Bolívar se había embarcado con una docena de oficiales en un bergantín artillado, de bandera británica, rumbo a Jamaica. Una vez llegado a este punto de refugio publicó una nueva proclama, en la que se presentaba como la víctima de alguna facción o enemigo secreto y defendía su fuga ante los españoles como si se tratara una renuncia al mando, efectuada en aras de la paz pública.

Durante su estada de ocho meses en Kingston, los genrales que había dejado en Venezuela y el general Arismendi en la isla Margarita presentaron una tenaz resistencia las armas españolas. Pero después que Ribas, a quién Bolívar debía su renombre, cayera fusilado por los españoles tras la toma de Maturín, ocupó su lugar un hombre de condiciones militares aun más relevantes. No pudiendo desempeñar, por su calidad de extranjero, un papel autónomo en la revolución sudamericana, este hombre decidió entrar al servicio de Bolívar. Se trataba de Luis Brion. Para prestar auxilios a los revolucionarios se había hecho a la mar en Londres, rumbo a Cartagena, con una corbeta de 24 cañones, equipada en gran parte a sus propias expensas y cargada con 14.000 fusiles y una gran cantidad de otros pertrechos. Habiendo llegado demasiado tarde y no pudiendo ser útil a los rebeldes, puso proa hacia Cayos, en Haití, adonde muchos emigrados patriotas habían huido tras la capitulación de Cartagena. Entretanto Bolívar se había trasladado también a Puerto Príncipe donde, a cambio de su promesa de liberar a los esclavos, el presidente haitiano Pétion le ofreció un cuantioso apoyo material para una nueva expedición contra los españoles de Venezuela. En Los Cayos se encontró con Brion y los otros emigrados y en una junta general se propuso a sí mismo como jefe de la nueva expedición, bajo la condición de que, hasta la convocatoria de un cóngreso general, él reuniría en sus manos los poderes civil y militar. Habiendo aceptado la mayoría esa condición, los expedicionarios se hicieron a la mar el 16 de abril de 1816 con Bolívar como comandante y Brion en calidad de almirante. En Margarita, Bolívar logró ganar para su causa a Arismendi, el comandante de la isla, quien había rechazado a los españoles a tal punto que a éstos sólo les restaba un único punto de apoyo, Pampatar. Con la formal promesa de Bolívar de convocar un congreso nacional en Venezuela no bien se hubiera hecho dueño del país, Arismendi hizo reunir una junta en la catedral de Villa del Norte y proclamó públicamente a Bolívar jefe supremo de las repúblicas de Venezuela y Nueva Granada. El 31 de mayo de 1816 desembarcó Bolívar en Carúpano, pero no se atrevió a impedir que Mariño y Piar se apartaran de él y efectuaran, por su propia cuenta, una campaña contra Cumaná. Debilitado por esta separación y siguiendo los consejos de Brion se hizo a la vela rumbo a Ocumare [de la Costa], adonde arribó el 3 de julio de 1816 con 13 barcos, de los cuales sólo 7 estaban artillados. Su ejército se componía tan sólo de 650 hombres, que aumentaron a 800 por el reclutamiento de negros, cuya liberación había proclamado. En Ocumare difundió un nuevo manifiesto, en el que prometía “exterminar a los tiranos” y “convocar al pueblo para que designe sus diputados al congreso. Al avanzar en dirección a Valencia, se topó, no lejos de Ocumare, con el general español Morales, a la cabeza de unos 200 soldados y 100 milicianos. Cuando los cazadores de Morales dispersaron la vanguardia de Bolívar, éste, según un testigo ocular, perdió “toda presencia de ánimo y sin pronunciar palabra, en un santiamén volvió grupas y huyó a rienda suelta hacia Ocumare, atravesó el pueblo a toda carrera, llegó a la bahía cercana, saltó del caballo, se introdujo en un bote y subió a bordo del « Diana», dando orden a toda la escuadra de que lo siguiera a la pequeña isla de Bonaire y dejando a todos sus compañeros privados del menor auxilio”. Los reproches y exhortaciones de Brion lo indujeron a reunirse a los demás jefes en la costa de Cumaná; no obstante, como lo recibieron inamistosamente y Piar lo amenazó con someterlo a un consejo de guerra por deserción y cobardía, sin tardanza volvió a partir rumbo a Los Cayos. Tras meses y meses de esfuerzos, Brion logró finalmente persuadir a la mayoría de los jefes militares venezolanos -que sentían la necesidad de que hubiera un centro, aunque simplemente fuese nominal- de que llamaran una vez más a Bolívar como comandante en jefe, bajo la condición expresa de que convocaría al congreso y no se inmiscuiría en la administración civil. El 31 de diciembre de 1816 Bolívar arribó a Barcelona con las armas, municiones y pertrechos proporcionados por Pétion. El 2 de enero de 1817 se le sumó Arismendi, y el día 4 Bolívar proclamó la ley marcial y anunció que todos los poderes estaban en sus manos. Pero 5 días después Arismendi sufrió un descalabro en una emboscada que le tendieran los españoles, y el dictador huyó a Barcelona. Las tropas se concentraron nuevamente en esa localidad, adonde Brion le envió tanto armas como nuevos refuerzos, de tal suerte que pronto Bolívar dispuso de una nueva fuerza de 1.100 hombres. El 5 de abril los españoles tomaron la ciudad de Barcelona, y las tropas de los patriotas se replegaron hacia la Casa de la Misericordia, un edificio sito en las afueras. Por orden de Bolívar se cavaron algunas trincheras, pero de manera inapropiada para defender contra un ataque serio una guarnición de 1.000 hombres. Bolívar abandonó la posición en la noche del 5 de abril, tras comunicar al coronel Freites, en quien delegó el mando, que buscaría tropas de refresco y volvería a la brevedad. Freites rechazó un ofrecimiento de capitulación, confiado en la promesa, y después del asalto fue degollado por los españoles, al igual que toda la guarnición.

Piar, un hombre de color, originario de Curazao, concibió y puso en práctica la conquista de la Guayana, a cuyo efecto el almirante Brion lo apoyó con sus cañoneras. El 20 de julio, ya liberado de los españoles todo el territorio, Piar, Brion, Zea, Mariño, Arismendi y otros convocaron en Angostura un congreso de las provincias y pusieron al frente del Ejecutivo un triunvirato; Brion, que detestaba a Piar y se interesaba profundamente por Bolívar, ya que en el éxito del mismo había puesto en juego su gran fortuna personal, logró que se designase al último como miembro del triunvirato, pese a que no se hallaba presente. Al enterarse de ello Bolívar, abandonó su refugio y se presentó en Angostura, donde, alentado por Brion, disolvió el congreso y el triunvirato y los remplazó por un “Consejo Supremo de la Nación”, del que se nombró jefe, mientras que Brion y Francisco Antonio Zea quedaron al frente, el primero de la sección militar y el segundo de la sección política. Sin embargo Piar, el conquistador de Guayana, que otrora había amenazado con someter a Bolívar ante un consejo de guerra por deserción, no escatimaba sarcasmos contra el “Napoleón de las retiradas”, y Bolívar aprobó por ello un plan para eliminarlo. Bajo las falsas imputaciones de haber conspirado contra los blancos, atentado contra la vida de Bolívar y aspirado al poder supremo, Piar fue llevado ante un consejo de guerra presidido por Brion y, condenado a muerte, se le fusiló el 16 de octubre de 1817. Su muerte llenó a Mariño de pavor. Plenamente consciente de su propia insignificancia al hallarse privado del concurso de Piar, Mariño, en una carta abyectísima, calumnió públicamente a su amigo victimado, se dolió de su propia rivalidad con el Libertador y apeló a la inagotable magnanimidad de Bolívar.

La conquista de la Guayana por Piar había dado un vuelco total a la situación, en favor de los patriotas, pues esta provincia sola les proporcionaba más recursos que las otras siete provincias venezolanas juntas. De ahí que todo el mundo confiara en que la nueva campaña anunciada por Bolívar en una flamante proclama conduciría a la expulsión définitiva de los españoles. Ese primer boletín, según el cual unas pequeñas partidas españolas que forrajeaban al retirarse de Calabozo eran “ejércitos que huían ante núestras tropas victoriosas”, no tenía por objetivo disipar tales esperanzas. Para hacer frente a 4.000 españoles, que Morillo aún no había podido concentrar, disponía Bolívar de más de 9.000 hombres, bien armados y equipados, abundantemente provistos con todo lo necesario para la guerra. No obstante, a fines de mayo de 1818 Bolívar había perdido unas doce batallas y todas las provincias situadas al norte del Orinoco. Como dispersaba sus fuerzas, numéricamente superiores, éstas siempre eran batidas por separado. Bolívar dejó la dirección de la guerra en manos de Páez y sus demás subordinados y se retiró a Angostura. A una defección seguía la otra, y todo parecía encaminarse a un descalabro total. En ese momento extremadamente crítico, una conjunción de sucesos afortunados modificó nuevamente el curso de las cosas. En Angostura Bolívar encontró a Santander, natural de Nueva Granada, quien le solicitó elementos para una invasión a ese territorio, ya que la población local estaba pronta para alzarse en masa contra los españoles. Bolívar satisfizo hasta cierto punto esa petición. En el ínterin, llegó de Inglaterra una fuerte ayuda bajo la forma de hombres, buques y municiones, y oficiales ingleses, franceses, alemanes y polacos afluyeron de todas partes a Angostura. Finalmente, el doctor [Juan] Germán Roscio, consternado por la estrella declinante de la revolución sudamericana, hizo su entrada en escena, logró el valimiento de Bolívar y lo indujo a convocar, para el 15 de febrero de 1819, un congreso nacional, cuya sola mención demostró ser suficientemente poderosa para poner en pie un nuevo ejército de aproxi madamente 14.000 hombres, con lo cual Bolívar pudo pasar nuevamente a la ofensiva.

Los oficiales extranjeros le aconsejaron diera a entender que proyectaba un ataque contra Caracas para liberar a Venezuela del yugo español, induciendo así a Morillo a retirar sus fuerzas de Nueva Granada y concentrarlas para la defensa de aquel país, tras lo cual Bolívar debía volverse súbitamente hacia el oeste, unirse a las guerrillas de Santander y marchar sobre Bogotá. Para ejecutar ese plan, Bolívar salió el 24 de febrero de 1819 de Angostura, después de designar a Zea presidente del congreso y vicepresidente de la república durante su ausencia. Gracias a las maniobras de Páez, los revolucionarios batieron a Morillo y La Torre en Achaguas, y los habrían aniquilado completamente si Bolívar hubiese sumado sus tropas a las de Páez y Mariño. De todos modos, las victorias de Páez dieron por resultado la ocupación de la provincia de Barinas, quedando expedita así la ruta hacia Nueva Granada. Como aquí todo estaba preparado por Santander, las tropas extranjeras, compuestas fundamentalmente por ingleses, decidieron el destino de Nueva Granada merced a las victorias sucesivas alcanzadas el 1 y 23 de julio y el 7 de agosto en la provincia de Tunja. El 12 de agosto Bolívar entró triunfalmente a Bogotá, mientras que los españoles, contra los cuales se habían sublevado todas las provincias de Nueva Granada, se atrincheraban en la ciudad fortificada de Mompós.

Luego de dejar en funciones al congreso granadino y al general Santander como comandante en jefe Bolívar marchó hacia Pamplona, donde paso mas de dos meses en festejos y saraos. El 3 de noviembre llego a Mantecal, Venezuela, punto que había fijado a los jefes patriotas para que se le reunieran con sus tropas Con un tesoro de unos 2.000.000 de dólares, obtenidos de los habitantes de Nueva Granada mediante contribuciones forzosas, y disponiendo de una fuerza de aproximadamente 9.000 hombres, un tercio de los cuales eran ingleses, irlandeses, hanoverianos y otros extranjeros bien disciplinados, Bolívar debía hacer frente a un enemigo privado de toda clase de recursos, cuyos efectivos se reducían a 4.500 hombres, las dos terceras partes de los cuales, además, eran nativos y mal podían, por ende, inspirar confianza a los españoles. Habiéndose retirado Morillo de San Fernando de Apure en dirección a San Carlos, Bolívar lo persiguió hasta Calabozo, de modo que ambos estados mayores, enemigos se encontraban apenas a dos días de marcha el uno del otro. Si Bolívar hubiese avanzado con resolución, sus solas tropas europeas habrían bastado para aniquilar a los españoles. Pero prefirió prolongar la guerra cinco años más.

En octubre de 1819 el congreso de Angostura había forzado a renunciar a Zea, designado por Bolívar, y elegido en su lugar a Arismendi. No bien recibió esta noticia, Bolívar marchó con su legión extranjera sobre Angostura, tomó desprevenido a Arismendi, cuya fuerza se reducia a 600 nativos, lo deportó a la isla Margarita e invistió nuevamente a Zea en su cargo y dignidades. El doctor Roscio, que había fascinado a Bolívar con las perspectivas de un poder central, lo persuadió de que proclamara a Nueva Granada y Venezuela como “República de Colombia”, promulgase una constitución para el nuevo estado –redactada por Roscio– y permitiera la instalación de un congreso común para ambos países. El 20 de enero de 1820 Bolívar se encontraba de regreso en San Fernando de Apure. El súbito retiro de su legión extranjera, más temida por los españoles que un número diez veces mayor de colombianos, brindó a Morillo una nueva oportunidad de concentrar refuerzos. Por otra parte, la noticia de que una poderosa expedición a las órdenes de O’Donnell estaba a punto de partir de la Península, levantó los decaídos ánimos del partido español. A pesar de que disponía de fuerzas holgadamente superiores, Bolívar se las arregló para no conseguir nada durante la campaña de 1820. Entretanto llegó de Europa la noticia de que la revolución en la isla de León había puesto violento fin a la programada expedición de O’Donnell. En Nueva Granada, 15 de las 22 provincias se habían adherido al gobierno de Colombia, y a los españoles sólo les restaban la fortaleza de Cartagena y el istmo de Panamá. En Venezuela, 6 de las 8 provincias se sometieron a las leyes colombianas. Tal era el estado de cosas cuando Bolívar se dejó seducir por Morillo y entró con él en tratativas que tuvieron por resultado, el 25 de noviembre de 1820, la concertación del convenio de Trujillo, por el que se establecía una tregua de seis meses. En el acuerdo de armisticio no figuraba una sola mención siquiera a la Republica de Colombia, pese a que el congreso había prohibido, a texto expreso, la conclusión de ningún acuerdo con el jefe español si éste no reconocía previamente la independencia de la república.

El 17 de diciembre, Morillo, ansioso de desempeñar un papel en España, se embarcó en Puerto Cabello y delegó el mando supremo en Miguel de Latorre; el 10 de marzo de 1821 Bolívar escribió a Latorre participándole que las hostilidades se reiniciarían al término de un plazo de 30 días. Los españoles ocupaban una sólida posición en Carabobo, una aldea situada aproximadamente a mitad de camino entre San Carlos y Valencia; pero en vez de reunir allí todas sus fuerzas, Latorre sólo había concentrado su primera división, 2.500 infantes y unos 1.500 jinetes, mientras que Bolívar disponía aproximadamente de 6.000 infantes, entre ellos la legión británica, integrada por 1.100 hombres, y 3.000 llaneros a caballo bajo el mando de Páez. La posición del enemigo le pareció tan imponente a Bolívar, que propuso a su consejo de guerra la concertación de una nueva tregua, idea que, sin embargo, rechazaron sus subalternos. A la cabeza de una columna constituida fundamentalmente por la legión británica, Páez, siguiendo un atajo, envolvió el ala derecha del enemigo; ante la airosa ejecución de esa maniobra, Latorre fúe el primero de los españoles en huir a rienda suelta, no deteniéndose hasta llegar a Puerto Cabello, donde se encerró con el resto de sus tropas. Un rápido avance del ejército victorioso hubiera producido, inevitablemente, la rendición de Puerto Cabello, pero Bolívar perdió su tiempo haciéndose homenajear en Valencia y Caracas. El 21 de setiembre de 1821 la gran fortaleza de Cartagena capituló ante Santander. Los últimos hechos de armas en Venezuela –el combate naval de Maracaibo en agosto de 1823 y la forzada rendición de Puerto Cabello en julio de 1824– fueron ambos la obra de Padilla. La revolución en la isla de León, que volvió imposible la partida de la expediúión de O’Donnell, y el concurso de la legión británica, habían volcado, evidentemente, la situación a favor de los colombianos.

El Congreso de Colombia inauguró sus sesiones en enero de 1821 en Cúcuta; el 30 de agosto promulgó la nueva constitución y, habiendo amenazado Bolívar una vez mas con renunciar, prorrogó los plenos poderes del Libertador. Una vez que éste hubo firmado la nueva carta constitucional, el congreso lo autorizó a emprender la campaña de Quito (1822), adonde se habían retirado los españoles tras ser desalojados del istmo de Panamá por un levantamiento general de la población. Esta campaña, que finalizó con la incorporación de Quito, Pasto y Guayaquil a Colombia, se efectuó bajo la dirección nominal de Bolívar y el general Sucre, pero los pocos éxitos alcanzados por el cuerpo de ejército se debieron íntegramente a los oficiales británicos, y en particular al coronel Sands. Durante las campañas contra los españoles en el Bajo y el Alto Peru –1823-1824– Bolívar ya no consideró necesario representar el papel de comandante en jefe, sino que delegó en el general Sucre la conducción de la cosa militar y restringio sus actividades a las entradas triunfales, los manifiestos y la proclamación de constituciones. Mediante su guardia de corps colombiana manipuló las decisiones del Congreso de Lima, que el 10 de febrero de 1823 le encomendó la dictadura; gracias a un nuevo simulacro de renuncia, Bolívar se aseguró la reelección como presidente de Colombia. Mientras tanto su posición se había fortalecido, en parte con el reconocimiento oficial del nuevo estado por Inglaterra, en parte por la conquista de las provincias altoperuanas por Sucre, quién unificó a las últimas en una república independiente, la de Bolivia. En este país, sometido a las bayonetas de Sucre, Bolívar dio curso libre a sus tendencias al despotismo y proclamó el Código Boliviano, remedo del Code Napoleón. Proyectaba trasplantar ese código de Bolivia al Perú, y de éste a Colombia, y mantener a raya a los dos primeros estados por medio de tropas colombianas, y al último mediante la legión extranjera y soldados peruanos. Valiéndose de la violencia, pero también de la intriga, de hecho logró imponer, aunque tan sólo por unas pocas semanas, su código al Perú. Como presidente y libertador de Colombia, protector y dictador del Perú y padrino de Bolivia, había alcanzado la cúspide de su gloria. Pero en Colombia había surgido un serio antagonismo entre los centralistas, o bolivistas, y los federalistas, denominación esta última bajo la cual los enemigos de la anarquía militar se habían asociado a los rivales militares de Bolívar. Cuando el Congreso dé Colombia, a instancias de Bolívar, formuló una acusación contra Páez, vicepresidente de Venezuela, el último respondió con una revuelta abierta, la que contaba secretamente con el apoyo y aliento del propio Bolívar; éste, en efecto, necesitaba sublevaciones como pretexto para abolir la constitución y reimplantar la dictadura. A su regreso del Perú, Bolívar trajo además de su guardia de corps 1.800 soldados peruanos, presuntamente para combatir a los federalistas alzados. Pero al encontrarse con Páez en Puerto Cabello no sólo lo confirmó como máxima autoridad en Venezuela, no sólo proclamó la amnistía para los rebeldes, sino que tomó partido abiertamente por ellos y vituperó a los defensores de la constitución; el decreto del 23 de noviembre de 1826, promulgado en Bogotá, le concedió poderes dictatoriales.

En el año 1826, cuando su poder comenzaba a declinar, logro reunir un congreso en Panamá, con el objeto aparente de aprobar un nuevo código democrático internacional. Llegaron plenipotenciarios de Colombia, Brasil, La Plata, Bolivia, México, Guatemala, etc. La intención real de Bolívar era unificar a toda América del Sur en una república federal, cuyo dictador quería ser él mismo. Mientras daba así amplio vuelo a sus sueños de ligar medio mundo a su nombre, el poder efectivo se le escurría rápidamente de las manos. Las tropas colombiams destacadas en el Perú, al tener noticia de los preparativos que efectuaba Bolívar para introducir el Código Boliviano, desencadenaron una violenta insurrección. Los pruanos eligieron al general Lamar presidente de su república, ayudaron a los bolivianos a expulsar del país las tropas colombianas y emprendieron incluso una victoriosa guerra contra Colombia, finalizada por un tratado que redujo a este país a sus límites primitivos, estableció la igualdad de ambos países y separó las deudas públicas de uno y otro. La Convención de Ocaña, convocada por Bolívar para reformar la constitución de modo que su poder no encontrara trabas, se inauguró el 2 de marzo de 1828 con la lectura de un mensaje cuidadosamente redactado, en el que se realzaba la necesidad de otorgar nuevos poderes al ejecutivo. Habiéndose evidenciado, sin embargo, que el proyecto de reforma constitucional diferiría esencialmente del previsto en un principio, los amigos de Bolívar abandonaron la convención dejándola sin quórum, con lo cual las actividades de la asamblea tocaron a su fin. Bolívar, desde una casa de campo situada a algunas millas de Ocaña, publicó un nuevo manifiesto en el que pretendía estar irritado con los pasos dados por sus partidarios, pero al mismo tiempo atacaba al congreso, exhortaba a las provincias a que adoptaran medidas extraordinarias y se declaraba dispuesto a tomar sobre sí la carga del poder si ésta recaía en sus hombros. Bajo la presión de sus bayonetas, cabildos abiertos reunidos en Caracas, Cartagena y Bogotá, adonde se había trasladado Bolívar, lo invisteron nuevamente con los poderes dictatoriales. Una intentona de asesinarlo en su propio dormitorio en Bogotá, de la cual se salvó sólo porque saltó de un balcón en plena noche y permaneció agazapado bajo un puente, le permitió ejercer durante algún tiempo una especie de terror militar. Bolívar, sin embargo, se guardó de poner la mano sobre Santander, pese a que éste había participado en la conjura, mientras que hizo matar al general Padilla, cuya culpabilidad no había sido demostrada en absoluto, pero que por ser hombre de color no podía ofrecer resu tencia alguna.

En 1829, la encarnizada lucha de las facciones desgarra ba a la república y Bolívar, en un nuevo llamado a la ciudadanía, la exhortó a expresar sin cortapisas sus deseos en lo tocante a posibles modificaciones de la constitución. Como respuesta a ese manifiesto, una asamblea de notables reunida en Caracas le reprochó públicamente su ambiciones, puso al descubierto las deficiencias de gobierno, proclamó la separación de Venezuela con respecto a Colombia y colocó al frente de la primera al general Páez. El Senado de Colombia respaldó a Bolivar, pero nuevas insurrecciones estallaron en diversos lugares. Tra haber dimitido por quinta vez, en enero de 1830 Bolívar aceptó de nuevo la presidencia y abandonó a Bogotá para guerrear contra Páez en nombre del congreso colombiano. A fines de marzo de 1830 avanzó a la cabeza de 8.000 hombres, tomó Caracuta, que se había sublevado, y se dirigió hacia la provincia de Maracaibo, donde Páez lo esperaba con 12.000 hombres en una fuerte posición. No bien Bolívar se enteró de que Páez proyectaba combatir seriamente, flaqueó su valor. Por un instante, incluso, pensó someterse a Páez y pronunciarse contra el congreso. Pero decreció el ascendiente de sus partidarios en ese cuerpo y Bolívar se vio obligado a presentar su dimision ya que se le dio a entender que esta vez tendría que atenerse a su palabra y que, a condición de que se retirara al extranjero, se le concedería una pensión anual. El 27 de abril de 1830, por consiguiente, presentó su renuncia ante el congreso. Con la esperanza, sin embargo, de recuperar el poder gracias a la influencia de sus adeptos, y debido a que se había iniciado un movimiento de reacción contra Joaquín. Mosquera, el nuevo presidente de Colombia, Bolívar fue postergando su partida de Bogotá y se las ingenió para prolongar su estada en San Pedro hasta fines de 1830, momento en que falleció repentinamente.

Ducoudray-Holstein nos ha dejado de Bolívar el siguiente retrato: “Simón Bolívar mide cinco pies y cuatro pulgadas de estatura, su rostro es enjunto, de mejilla hundidas, y su tez pardusca y lívida; los ojos, ni grandes ni pequeños, se hunden profundamente en las órbitas; su cabello es ralo. El bigote le da un aspecto sombrío y feroz, particularmente cuando se irrita. Todo su cuerpo es flaco y descarnado. Su aspecto es el de un hombre de 65 años Al caminar agita incesantemente los brazos. No puede andar mucho a pie y se fatiga pronto. Le agrada tenderse o sentarse en la hamaca. Tiene frecuentes y súbitos arrebatos de ira, y entonces se pone como loco, se arroja en la hamaca y se desata en improperios y maldiciones contra cuantos le rodean. Le gusta proferir sarcasmos contra los ausentes, no lee más que literatura francesa de carácter liviano, es un jinete consumado y baila valses con pasión. Le agrada oírse hablar, y pronunciar brindis le deleita. En la adversidad, y cuando está privado de ayuda exterior, resulta completamente exento de pasioness y arranques temperamentales. Entonces se vuelve apacible, paciente, afable y hasta humilde. Oculta magistralmente sus defectos bajo la urbanidad de un hombre educado en el llamado beau monde, posee un talento casi asiatico para el disimulo y conoce mucho mejor a los hombres que la mayor parte de sus compatriotas.”

Por un decreto del Congreso de Nueva Granada los restos mortales de Bolívar fueron trasladados en 1842 a Caracas, donde se erigió un monumento a su memoria.

Véase: Histoire de Bolivar par Gén. Ducoudray-Holstein, continuée jusqu’á sa mort par Alphonse Viollet (Paris, 1831); Memoirs of Gen. John Miller (in the service of the Republic of Peru; Col. Hippisley’s Account of his Journey to the Orinoco (London, 1819).

 

 

Lescure y Palencia: sobre una poetisa panameña y un compositor mexicano en La Tertulia de Estocolmo

7 Jul

Comenzamos esta edición de la Tertulia de Estocolmo, emitida en en Radio Botkyrka el 15 de junio de 2019 con la pieza musical “Corazón Negro”, la última canción que interpretara en vida Chavela Vargas, una pieza que fue escrita por el compositor e intérprete mexicano Horacio Palencia, nuestro invitado de honor, cuyas composiciones nos acompañarán a lo largo de toda la emisión. En la primera parte del programa escucharemos dos presentaciones a cargo de su conductor, Carlos M. Estefanía, abordando en primer lugar a la propia figura de la Vargas y en segundo a la poetisa Panameña Luz Lescure. De ella escucharemos varios poemas en su propia voz como parte del recital que tuvo lugar en el Cervantes de Estocolmo el 04/06/2019 a las 18:30- Invitación oficial: Antología de una mujer panameña. Trayectoria de luz Antología de una mujer panameña. Trayectoria de luz, el cual puede ser visto íntegramente en el canal de Cuba Nuestra en YouTube.

A continuación, le llegará el turno a nuestro amigo Leandro Gasco quien presentara y entrevistará a Palencia, el creador musical más joven en ser distinguido por el Salón de la Fama de los Compositores Latinos en Miami, donde Horacio recibiría el premio Conquistador.

Horacio Palencia Cisneros nació un 4 de septiembre en Rosario, Sinaloa. Actualmente radica en el bello puerto de Mazatlán, México. A los 16 años, siendo estudiante de Administración de Empresas Turísticas, compuso su primera canción, que lleva por nombre Quisiera ser un gorrión. Su tema de reconocimiento universal “Corazón Negro”, del que hablábamos al principion, en la interpretación de la legendaria Chavela Vargas, fue incluido en la banda sonora de la película Salvando al Soldado Pérez, dirigida por Beto Gómez.

Horacio Palencia ha conseguido posicionarse como un importante compositor de Música Regional Mexicana. Durante su fructífera trayectoria en la creación musical, ha obtenido numerosas nominaciones y reconocimientos, en los Premios Oye, Grammy Latino, Monitor Latino, entre otros.

Entre las canciones más importantes del llamado Cantautor Romántico están “Cuidaré de ti”, “Bienvenida”, “Que Pensabas”, “Ganas de Volver”, “De ti exclusivo” , “Y que quede claro”, “Ya es muy tarde”, “Niña de mi corazón”, “Me gusta todo de ti “(canción del año)y entre sus intérpretes se encuentran La Arrolladora Banda Limón, Banda MS, Banda Recodo, Luis Fonsi, Maluma, Tito Nieves, Río Roma, Huracanes del Norte, y tan tantos más.

Sus canciones han musicalizado decenas de películas, series de Televisión y novelas, además de ser cantante y compositor ha incursionado en la actuación al interpretarse asimismo en la novela “La doble vida de Estela Carrillo”, producida por Rosy Ocampo.