Archivo | marzo, 2021

Un deporte de combate nacido en el Asia Central: el gushtigiri

21 Mar

El canal ruso Mir (Mundo) publica este 20 de marzo de 2021, en su sitio de YouTube, un reportaje sobre el modo en que luchadores de “Gushtingiri” se preparan para un torneo festivo en Tayikistán. Se trata de un tipo de lucha tradicional, con 2000 años de existencia, cuyas reglas apenas han cambiado en los últimos siglos. Ella ha devenido en uno de los deportes más destacados en el país centroasiático. Sus practicantes usan hoy el mismo kimono que los judocas, sus técnicas recuerdan las del judo y las del sambo, pero no es exactamente lo mismo. A diferencia del judo aquí no está permitido agarrar con las manos al contrincante por debajo del cinturón. Sin embargo, al igual que en el deporte japones, se permiten técnicas de piernas para derribar, al contrario.

Como puede verse en algún que otro viejo documental de la antigua Unión Soviética, en esta la lucha tayika, los llamados pahlavons (luchadores) solían usar el abrigo nacional, unos pantalones cortos y un cinturón liviano alrededor de la cintura, así el pahlavon (luchador) podía agarrar y sostener el cinturón, la manga o el cuello de la chaqueta de su oponente con el fin de proyectarlo al piso.  El ganador era el que derribara a su oponente primero. Hoy el título de “Pahlavon superior”, lo recibe el que logre derribar a SU contrario en seis minutos.

Sobre la patria del Gushtigiri

Tayikistán es un país montañoso sin salida al mar que limita con China, Uzbekistán, Afganistán, Kirguistán y Pakistán. Ha sido parte de muchos imperios, especialmente el Imperio Mongol y el Imperio Ruso consiguiendo su independencia tras el colapso de la Unión Soviética en 1991

Tayikos nombre por el que se conoce a los miembros de esta población, una de las más antigua de Asia Central, significa “no turco”. En realidad, se trata de un pueblo indoeuropeo que adquiere su condición de nación en el siglo IX de nuestra era. Fue gracias al impulso de los samánidas, una de las primeras dinastías de emires iraníes que dominaron las provincias orientales de Irán tras su conquista árabe. Esta familia iraní había sido promovida por los califas abasíes con la misión de frenar las invasiones turcas.

Tras la caída de los samánidas (999 d. C.), los tayikos se convirtieron en vasallos de los turcos y de los mongoles. Después de ser gobernado por la dinastía Timúrida y por el Kanato de Bukhara. La región es conquistada por el Imperio Ruso, entrando luego el territorio a formar parte de la Unión Soviética. Es en ella que se crean las actuales fronteras del país, las cuales fueron trazadas cuando este formaba parte de Uzbekistán como república autónoma. Será en 1920 que Tayikistán se convierta una república soviética más.

Tayikistán no alcanzó la felicidad con la llegada de su soberanía el 9 de septiembre de 1991, pues casi de inmediato se desata una guerra civil que durará de 1992 a 1997. Solo después de esta confrontación, gracias a la estabilidad política que se establece y gracias a la ayuda exterior que se recibe es que la economía del país comienza a crecer.

En cuanto a las libertades hay que decir que el país está dirigido desde 1994 por el presidente Emomali Rahmon, quien ha recibido numerosas acusaciones, por parte de gobiernos y organizaciones internacionales.

Al mismo tiempo se le reconoce al presidente tayiko su condición de “campeón” en la lucha contra el extremismo islámico prevaleciente una región geográfica fundamentalmente musulmana.

Sin embargo, el propio Rahmon no deja de reconocerse a sí mismo como musulmán sunita. A pesar de esto, el gobierno muestra fuertes rasgos secularizadores prohibiendo; de barbas, la asistencia a la mezquita a menores de dieciocho años, el estudio en escuelas islámicas fuera de Tayikistán, la producción, importación o exportación de libros islámicos sin permiso estatal etc.

Sin embargo, nada de esto es suficiente para quienes desearían adaptar el país a los valores aceptados como normales en occidente. Los mismos que defiende en sus canciones una artista nacida en el país que se encuentra en camino de convertirse en internacional: Manizha Sangin. Nacida en Dusambé, la tayika ha sido seleccionada para participar en Eurovisión 2021, por Rusia. Sin lugar a duda se trata de una maniobra oportunista, por parte de sus promotores, conscientes de la pata ideológica de género de la que cojea el afamado certamen musical.

Manizha Sangin se ha destacado tanto como artista, como activista contra la violencia doméstica, defensora de los derechos LGBT, y del multiculturalismo. En 1994, cuando tenía tres años, y el país sufría por la guerra civil, su casa fue alcanzada por un proyectil. Poco después, su familia huyó a Moscú para empezar una nueva vida. Hoy Manizha canta y escribe canciones en ruso y en inglés para un público que a veces no entiende que una tayika pueda cantar y dar lecciones sobre las mujeres rusas. Lo cierto es que sus videos, como las series hindúes, o egipcias, pueden ser de gran utilidad para reprogramar culturalmente a los jóvenes nacidos y formados en cultura tradicionales de esas que llaman “patriarcales”.

El caso es que, al principio de la construcción de su personaje artístico, los productores se propusieron “destayikizarlo”, cambiándole el nombre por el seudónimo de Ru.Kola, aclarándole su oscuro cabello, colocándole un vestuario más occidental y cambiando sus canciones por un repertorio pop clásico.

Sin embargo, más adelante la chica cambió su estilo, se comprendía que su valor estaba en su “exotismo” recuperó, provocativamente, sus trajes folclóricos, acompañándolo por contraste de un estilo de canto entre lo afro y lo latino, muy apropiado para esa batidora homogenizante que es Erovisión. En lo de latina le ayudan. Ciertamente, unos rasgos asiáticos que la asemejan a cualquier artista hispana de raíces indoamericanas.

Lo cierto es que, en sus canciones y videos la chica explora lo que significa ser inmigrante en Rusia a la vez que se reconoce como “Extraña en su tierra natal. Quizás sea porque que los trollos de su país originario, califican a de Manizha de “vergüenza para la nación tayika”.

Nada de extrañar cuando se observa su psicodélico video “No eslava” que si bien esta filmado en un ambiente típico de Tayikistán, poco o nada tiene de musulmán, gracias a la psicodelia que lo inunda y sobre todo la proyección violenta de su personaje, una mezcla de luchador de artes marciales y de Karol G el video- Tusa, que hace de la tayika la antítesis de la mujer recomendada por el profeta a sus seguidores. Eso sí, aquí, como en otros videos, se alude a las necesidades de que tienen de un pasaporte válido esa emigración que llega la parte europea de Rusia por parte de los pueblos asiáticos, en su mayoría antiguos miembros de su imperio. Se trata de una de una avalancha humana que no se detiene en su viaje a hacia occidente, y cuya contención fronteriza no ha encontrado mejor justificación que la de frenar la pandemia del COVID 19.

Volviendo al deporte nacional de los tayikos

Seguramente la persona tayika más famosa del mundo no es la refugiada de Dusambé, sino Abu Ali Ibn Sina conocido en Occidente como Avicena, un médico que vivió entre los años 980 y 1037, es decir que parte de su vida transcurrió bajo un período de dominio samaní, en el cual se produjo un importante desarrollo de las ciencias en aquella región. Nació Avicena en la ciudad de Bukhara, se le considera uno de los Eruditos más importantes de la Edad de oro islámica y fue autor de unas 450 obras. De aquellas tenemos 40 tratados sobre medicina, uno de los más famosos es Al-Qanun (El canon), texto médico que llegó a usarse en muchas universidades medievales europeas. En este libro, el autor mencionar los beneficios de las artes marciales y hace referencia a lucha locales que recuerdan las técnicas del “gushtingiri”.

Esta práctica se vio privilegiada en el 2017, cuando autoridades de Tayikistán un pusieron barreras a múltiples tipos de deportes de combate, impulsando a cambio la popularización de el “gushtingiri”.  En la lista de deportes afectados aparecida en el sitio web del Comité Estatal para la Juventud y el Deporte, se incluía, entre otras varias formas de artes marciales, el boxeo profesional, el llamado “new full contact,” y la lucha pancracio.

No se trataba de una prohibición total de estos deportes de combate, pues si bien a sus clubes privados se les permitirá continuar practicándolos y hasta participando en competencias, siempre, solo podrían hacerlo a cuenta de sus propios fondos, es decir sin ser financiados por el estado. Una directiva que afectó a 85 locales de este tipo que hay en Tayikistán.

El razonamiento proporcionado para esta prohibición parcial es que los deportes en cuestión podrían causar daño físico a sus practicantes más jóvenes.

Un afamado entrenador de Gushtingiri, Mahmadovud Odinayev, apoyó en su momento la medida basándose, sin detallarlos mucho,  en datos del Ministerio de Salud de Tayikistán según los cuales 816 niños quedaron discapacitados al participar en deportes de combate agregando que los entrenadores de los deportes caídos en desgracia no pasaban por los canales deportivos tradicionales, sino que prendieron deportes de combate en algún lugar del extranjero y que al regresar con sus cinturones y abrieron sus propias escuelas, enseñando a los  niños a  golpearse unos a otros. Lo preferible, decía Odinayev, era desarrollar deportes nacionales y olímpicos Y así será el dinero reservado para los deportes de combate ahora se redirigirá a los deportes olímpicos. La mitad de los fondos restantes se destinará a deportes “no olímpicos” y el resto se destinará a disciplinas tradicionales, entre las cuales, el gushtigiri, sin duda alguna es la más destacada, como deporte nacional de esa tierra perdida en el corazón de Asia.

¿Y qué pasa con las vidas amarillas?

21 Mar

De la visibilización planificada del racismo

No es necesario hurgar en las estadísticas, para notar a simple vista que, si un policía norteamericano se “extrema” en sus deberes y ejecuta a un ciudadano negro durante sus arrestos, las probabilidades del escándalo social serán mayores que si la víctima hubiera sido eso que en Estados Unidos se codifica como hispano, blanco o asiático. Y es que el ser victima de un acto motivado por odios generalizados, parece ser un privilegio del que solo gozan las personas negras y si acaso aquellas que sin serlo se enamoran de quienes tienen genitales idénticos. Esto es a juzgar por lo que se ve de primera en los medios, otra cosa es lo que se descubre analizándolos con una lupa.

Es lo que denomino la visibilización planificada del racismo, un racismo, cuya versión invertida ha sido convertida en mala palabra por los inquisidores de lo políticamente correcto y que a veces solo sirve para encubrir el mal funcionamiento las instituciones, en este caso de una de las que en principio detenta el monopolio de la violencia, al servicio del estado, más que del ciudadano, aunque el cine con sus películas de ladrones y policías nos diga lo contrario.

Y así como la ideología feminista sesga en número de mujeres que han sido asesinadas, para construir eso que llaman “feminicidio”, es decir mujeres que muertas por el simple hecho de ser mujeres en abstracto, creando el dato que legitima su relato; el antirracismo oficial, asegura que cuando la víctima de un atropello, es negra, la causa de este ha sido el color de su piel, y no porque “le tocó” como estadísticamente le había tocado a cualquiera, no importa su color, colocado en la misma situación.

El caso es que siempre que se privilegia la tragedia un tipo de víctima, el fenómeno se realiza a costa de oscurecer, la tragedia de otra clase de afectados.

Cuando el color de piel es otro

Lo paradójico de todo esto es el modo evidentemente racilizado en que se administra en enfoque sobre los crímenes “racistas”, al punto de que el mundo entero está alarmado con lo que pasa con los afroamericanos norteamericanos mientras se desentiende de la violencia que se ejerce, por motivos raciales o no, con otros grupos de norteamericanos, un ejemplo es el de los ciudadanos de origen asiático en Norteamérica, de cuya discriminación histórica apenas se tiene noticias, y de la que solo ahora se esa tomando conciencia a nivel universal, más que por lo que nos cuenta la academia o los medios de información que por series de artes marciales n línea o de televisión como  Warrior  emitida en HBO o WU Assassins en Netflix.

El caso es que no se puede tapar el sol con un dedo mientras se intenta desviar la atención hacia otros astros del firmamento. El escándalo del del rechazo a los antiguamente llamados pueblos mongoloides ha estallado y no precisamente en relación con el llamado virus del Partido Comunista Chino.

El detonante ha sido un asesinato múltiple que acaba de tener lugar en el condado de condado de Cherokee, en el estado de Georgia, la semana pasada. Primero la policía recibió la denuncia del asalto a un centro de masajes de la localidad donde tres mujeres fueron encontradas muertas por heridas de bala., luego encontraron otra mujer que parecía haber recibido un disparo mortal, dentro de un Centro de Terapia de Aroma otro lado de la calle. Posteriormente tuvo lugar un tercer crimen a unos 50 kilómetros de los primeros en los que cinco personas recibieron disparos en un salón de masajes asiáticos, aquí dos de las víctimas murieron de inmediato y tres fueron trasladadas a un hospital local donde dos también murieron.

La Oficina del Sheriff del Condado identificó como sospechoso de todos los ataques a Robert Aaron Long, joven de 21 años, residente en Woodstock. El inculpado ha intentado evadir el tema de la motivación racista culpando su “adicción sexual”, como razón de los crímenes.

Así la causa de la masacre podría ser pues la habitual cosificación de la mujer asiática en las páginas pornográficas, algo contra lo que apenas protestan su “sorosas” hermanas feministas. Estas, por el contrario, fomentan la atracción de los hombres occidentales por las mujeres orientales convertidas en la última reserva de feminidad en tiempos de masculinización generalizada de la mujer de origen europeo, entre otras cosas gracias a su adoctrinamiento por el feminismo.

El caso es que la condicia de la asiática, cual fruta prohibida de placer está al orden del día, a lo que contribuyen no solo los centros de masajes y las publicaciones pornográficas sino incluso, series con motivos asiáticos antes mencionadas. Eso a pesar de respirarse en esos materiales audiovisuales cierto tufillo se supremacismo entre sus protagonistas, que no por defensivo, bien pudieran ofender a sus espectadores euroamericanos por no hablar de lo que debería preocupar al antirracismo administrativo, algo que lo tiene sin cuidado.

El morbo como explicación

Siguiendo con Robert Aaron Long, los medios locales a diferencia de otros casos de crímenes de odio, se han tomado muy en serio las motivaciones alegadas por el criminal, haciéndose eco de las mismas, según estos  el sospechoso de las masacres este le dijo a la policía que había sido cliente de dos de los spas a en los que había disparado, y que tenía una guerra personal contra la pornografía por lo que bloqueó varios sitios web en su computadora y que había buscó ayuda en una clínica de rehabilitación cristiana.

Y ha sido el punto religioso donde se han enfocado medios importantes como el New York Times, buscando, entre otras explicaciones, las razones del crimen en la cultura evangélica conservadora norteamericana. Pero no tanto en los valores de supremacismo blanco que le caracterizara hasta mediados del siglo pasado, sino en su lucha contra el pecado, concretamente contra el deseo libidinal inadecuado, es decir el que se ejecuta fuera del matrimonio heterosexual, enseñando a las mujeres a “odiar sus cuerpos, como fuente de tentación”, y a los hombres a “odiar sus mentes”, cuando los llevan a la lujuria y la inmoralidad.

El caso es que se está hablando mucho de la pornografía como uno de los causantes de la masacre, pero poco o nada del retorcimiento de las relaciones sexuales que ha traído la destrucción de la familia tradicional y con ella el aislamiento por igual de hombres y mujeres, obligados a buscar la solución de sus necesidades sexuales por las vías más pervertidas, algo que no solo debería importar a las iglesias, sino a la sociedad en general.

El caso es que cuando una negra o un negro son asesinado ningún medio se pone a buscar las cinco patas al gato para dar con explicaciones eróticas del crimen, como si ocurría cuando los muertos en series eran mujeres blancas y se ve ahora con victimas asiáticas.

Los asiáticos en USA, victimas como cualquier otro hijo de vecino

Pero no todo el mundo se ha tragado la explicación “freudiana” de esos asesinatos, promovida por los mismos medios que desencadenaron auténticas insurrecciones urbanas, al poner el grito en el cielo tras la asfixia, manos de las policías del afroamericano, George Floyd, el 25 de mayo de 2020. Sectores de la población fundamentalmente asiática ya han comenzado a movilizarse por su cuenta, obligando al gobierno demócrata a reaccionar.

EL viernes 19 de marzo, la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, de raíces afroasiáticas, y el mismo presidente Biden visitaron Atlanta, condenando en la capital de Georgia, que otro remedio le quedaba, la existencia de racismo, xenofobia y sexismo en el país.

Al día siguiente, el sábado, cientos de personas se concentraron cerca del Capitolio estatal de Georgia, con carteles exigiendo el fin del odio contra los asiáticos.

En Nueva York, otros cientos de manifestantes se congregaron en Times Square para marchar desde allí al Chinatown de Manhattan. Algo similar ocurrió en el recurrido cinematográficamente barrio chino de San Francisco en California escenario parecidas protestas, las cuales que también tuvieron en Pittsburgh Pensilvania, encabezadas allí por la actriz Sandra Oh, hija de inmigrantes surcoreanos.

Sin embargo, el apoyo mediático de estas protestas podría considerarse mínimo, sobre todo se le compara con el modo en que los medios abordaron las muertes de afroamericanos durante el mandato de Trump.

Los motivos son dos: el primero el de no empañar la gestión interna del flamante presidente Joe Biden. Dos ayudarle en su intento de reconstruir las relaciones shino-norteamericanas, duramente afectadas por su predecesor. El colmo del desvío de la atención por parte de la prensa establecida es que se acusa a la ya olvidada retórica de Trump contra el virus chino de la sinofobia rampante en el país.

Sin embargo, el odio al chino y al asiático en general -una bolsa en la que lo mismo se coloca a un vietnamita que a un hindú o paquistaní-, tiene larga data, en la nación norteamericana, tal y como ve en las series de artes marciales al estilo de Warrior o Guerreros Whu.

Por supuesto una cosa es cuando el asiático era odiado, por la clase obrera norteamericana, como por su condición de mano de obra barata lo que ke convertía en competidor desleal ante el mercado del trabajo y otra es la que se siente hoy no solo por esa misma clase, sino las clases medias frente a lo que algunos consideran el mito, de la ‘minoría modelo’.

El hecho es que en el imaginario del norteamericano común se ha creado una imagen que cierta o no, resulta es perjudicial para sus conciudadanos de origen asiático. Un fenómeno paradójico en el que al tiempo que se le reconoce a esta comunidad privilegios de clases en base a su alto nivel socioeconómico y educación, se les niega la capacidad de ser objeto de discriminación. Emulando en este sentido al blanco, el cual es percibido como clase dominante desde una visión vulgarmente marxista, no puede ser concebido jamás como otra víctima de la discriminación, ni siquiera de un comprensible odio racial histórico.

Al margen de lo ilusorio que esta idea, hay que reconocer que no a todos los asiáticos les va tan bien en Estados Unidos los estadounidenses de origen asiático experimentan la mayor brecha de desigualdad de ingresos como grupo étnico y racial en los EE. UU. En la Ciudad de Nueva York los inmigrantes asiáticos tienen las tasas de pobreza más altas de la ciudad.

Osea que, sociológicamente, no hay nada que invalide la necesidad que un movimiento que rece, “la vida amarilla también vale”, otra cosa es que al establecimiento norteamericano le convenga alzar una bandera tal escandalosa en tiempos de una administración demócrata que para colmo anda en coqueteos con el país más poderoso del continente asiático.

Hacerse el sueco hablando de los suecos en Cuba

9 Mar

Suecos en Cuba

Imágenes de los inmigrantes suecos en Cuba, usadas como ilustración de un artículo publicado por Thomas Gustafsson en la revista Historia Popular, número 2 de 2019.

Por Carlos M. Estefanía

Prensa latina ha publicado en su sitio el artículo: Exalta historiador huella de Suecia en Cuba, lo firma Martha Cabrales Arias, está fechado en este 6 de marzo de 2021, en Santiago de Cuba. El artículo aborda el tema de los suecos en Cuba, omitiendo de manera injustificada el nombre del investigador cubano que puso el tema sobre el tapete.

La periodista, no sé si haciéndose la sueca o por mera ignorancia, prefiere abordar el tema desde lo que le revela un compatriota de aquellos inmigrantes nórdicos, el periodista y escritor, especializado en temas hispanoamericanos, Thomas Gustafsson. Es considerado el último periodista sueco que entrevistó a Fidel Castro, pero también uno de los pocos que hizo otro tanto con Oswaldo Payá.

Nacido en 1961 en Kalmar, y habiendo radicado un largo tiempo en España Gustafsson, se ha hecho de un nombre como especialista en temas hispanoamericanos. Entre sus más de cinco mil artículos y 15 libros publicados, no le faltan materiales referidos a Cuba, muchos de ellos puros refritos, algo que también solía hacer Umberto Eco cuando escribía sobre signos, no seamos muy severos.

Un ejemplo de esta práctica, que no es la peor que podríamos atribuir al intelectual es su libro dedicado a Cuba que publica y publica en rediciones enriquecidas van cambiando de nombre, así tenemos Cuba, conflicto y salsa en el caribe, de1997, donde se hablaba no solo de la historia que todos conocemos, sino también de emigración sueca a Cuba, e incluso del emergente sino del movimiento democrático, citando entre sus figuras más destacadas a Elizardo Sánchez Santa Cruz. Luego tenemos Cuba, una reedición del anterior sin muchos cambios, es de 1998 y mas tarde Cuba una guía turística, publicada por primera vez en el 2006. A continuación, aparecerá Bayate: La colonia sueca en Cuba (2007): y por último Cuba un viaje a través de la historia, de 2017.

 Sin duda algunas el periodista es todo un cubanólogo en su país, pero de ahí a que pueda sentar cátedra sobre los suecos que emigraron a Cuba hay un gran trecho. Otra cisa es que se hubiera dedicado a investigar las razones políticas, económicas en incluso religiosas que obligaron a sus coterráneos a trasladarse no solo a Estados Unidos, sino también a regiones tan ajenas en lo geográfico o lo cultural como son las de Cuba, Brasil o Argentina. Lamentablemente esa tarea le queda por hacer.

En sus declaraciones a la colega de Prensa Latina, el periodista sueco menciona su interés por lograr un acercamiento mayor entre su pueblo y el cubano a partir de la profundización de los lazos derivados de la presencia de sus coterráneos en diversos puntos de Cuba. Lástima que le preocupara por igual el proceso inverso, el del arribo por motivos similares de cubanos a su patria, un asunto que no parece interesarle mucho. A pesar de que unos cuantos buenos artículos en de Gustafson en la prensa sueca sobre la lo que debía Suecia a Cuba como segunda patria de sus hijos y las peculiaridades de la realidad cubana a mediados de los noventa habrían contribuido a detener el modo desagradecido que fueron tratados cientos de cubanos que intentaban inmigrar a Suecia por la vía del asilo humanitario, a partir de 1994 y el retorno de la socialdemocracia local al gobierno.

Nada de esto interesa a Cabrales Arias, por supuesto. Ella prefiere descubrir el agua fría contando a su incauto lector, que según “las indagaciones de Gustafsson” -que no son de él, como veremos más adelante-, hubo suecos residiendo en Isla de Pinos, en la antigua provincia de La Habana, en Camagüey y cerca de Santiago de Cuba y sobre todo lo que denomina ‘la gran colonia sueca agrícola de Bayate’: La gran noticia.

Lo que no dice ni Gustafsson ni su entrevistadora es que toda esta información se la debe el sueco, a un escritor cubano, al que el periodista no suele mencionar en sus charlas y artículos sobre el asunto de aquellos migrantes (como hoy se le dice a los emigrantes) escandinavos: a Jaime Sarusky Miller.

Hace unos años tuve la oportunidad de charlar con Sarusky durante una de las investigaciones que aquel venía a hacer al Instituto Latinoamericano de la Universidad de Estocolmo, me contó que el habría facilitado al periodista todo el material del que disponía sobre la “colonia” (como suelen llamar desde este lado) sueca en Cuba, incluidas las fotografías de Cuba que hoy encontramos en redes con la nota de propiedad “archivo Tomas Gustafsson”, las mismas con la que este ilustra sus artículos referidos a al asunto. Lo único que pedía Sarusky a su muy establecido colega es que le ayudase a publicar en sueco el resultado de sus investigaciones. Cosa que por lo visto nunca consiguió, quedándose Gustafsson, ante sus conciudadanos, como experto en una materia. Una exclusividad que se prolonga nuestros días, como demuestra el articulo citado de Prensa Latina.

Que el sueco obvie el nombre del “descubridor” de los suecos en Cuba, pasa, así de despiadada y desleal puede ser la competencia intelectual por estos lares, lo sé por experiencia propia tras enviar una nota de lector a un afamado periódico local y ver como toda su línea argumental aparecían plagiada en el mismo medio con la firma de cierto doctor.

Pero que la periodista cubana se haga cómplice de la omisión es una muestra de la falta de profesionalidad de quienes integran la nómina de la agencia “informativa”.

Por lo vistos a los comunicadores de presan latina ya no solo se les olvidan, por encargo, los intelectuales del exilio sino incluso los que se quedaron en el patio sin rechistar; tal es el caso Jaime Sarusky; fallecido en La Habana en 2013 y sepultado en el cementerio hebreo de Guanabacoa. Había nacido en Florencia, Ciego de Ávila, en 1931 y barrunto que debió haber visto, no sin cierto resquemor, a más de un paisano con aspecto germano rondando por allí.

Procedente de una acomodada familia judía, no es de extrañar que el futuro escritor se interesara por el asunto de la inmigración a Cuba. Un tema, sobre el que tengo la idea de haber leído algo durante mi infancia en alguna publicación cubana tal vez escrito por el propio Sarusky. Lo que sí tengo seguro es haber tenido en mis manos, su libro Los fantasmas de Omaja, Ediciones Unión, La Habana, 1986. Alí se expone los resultados de sus investigaciones sobre las comunidades de inmigrantes norteamericanos, suecos, japoneses, indostanos y yucatecos en Cuba. Una posterior reedición de “Los fantasmas de Omaja” le valdrá a su autor el Premio Nacional de Literatura de 2004, y un homenajeado en la XX Feria Internacional del Libro de La Habana, en 2011 y es que en el plan de acercamiento entre Obama y La Habana, no venía mal resaltar, con el homenaje al escritor, la también olvidada inmigración norteamericana a Cuba.

Sin duda alguna el tema de la inmigración extranjera la a Cuba precastrista, es problemática, pues sugiere que si bien no todo funcionaba como quisiéramos en aquella república, muchas partes del mundo que hoy idolatramos no estaban mejor, incluso estaban en algunos aspectos estaba peor, que es lo que explica cualquier inmigración.

Esta suerte de “tabú” podría explicar la manera en que un tuerto como Gustafsson puede impresionar a los ciegos de su propia historia, en particular la de los inmigrantes a Cuba, tema que apenas domina el cubano de pie. El poco caso que se le ha hecho al asunto en la isla más allá de las de las publicaciones de Sarusky y alguna que otra investigación compartida por cerrados círculos intelectuales orgánicos, explica en parte nuestra poco autoconocimiento, sobre todo cuando se trata de conocer el variopinto ingrediente europeo que participa de nuestra identidad.

Ocurre que profundizar en el asunto, además de ayudarnos a comprendernos mejor, demuestra que hubo alguna vez una promisoria para los habitantes de tierras que hoy admiramos, como esa misma Francia de la que tantas prostitutas se importaron. Y es que el tema hecha por tierra ese determinismo étnico que nos vienen inculcando desde que nacimos al mundo como tierra independiente, primero en la escuela liberal, fascinada por el anglosajón luego en la comunista embobecida por el comunismo eslavo. Si nos hemos venido a menos, y devenido en pueblo de emigrantes, la causa no está en nuestros genes, sino en lo que un día importamos. En cuanto al periodista sueco, le recomendaría ya que no está dispuesto a revelar sus fuentes, que se meta en algo más sustancioso y necesario que contarnos lo que ya sabemos de la inmigración sueca a nuestra patria, que aproveche el viaje para actualizar su libro infinito sobre Cuba, estancado en la incertidumbre de lo que pasaría tras la muerte de Fidel Castro. Que actualice por ejemplo su cuadro de las oposiciones en Cuba, por ejemplo, de cuál ha sido el destino de los discípulos de ese Paya cuyas entrevistas bien supo el periodista traer a colación cuando muere el líder opositor, o el modo en que se usa el “coronavirus” por el régimen para poner a buen recaudo cualquier acto disidente. En otras palabras, que haga el verdadero imprescindible y necesario con el que, siendo sueco, pero sin hacerse pasar por tal ayude una vez más unificar los destinos de su pueblo y el cubano.

Y sigue el dominó. Así respondió el régimen a Patria y Vida

3 Mar

Dale agua y no metas forro

Que te pasamos con ficha

Que te crecen los ahorros

Sabemos de tu desdicha.

De la canción continuista “Patria o Muerte por la Vida

 

Que lejos están los tiempos en los que los comunistas de Cuba y sus enemigos dirimían sus diferencias a tiros, en costas y montañas de la isla. Hoy la cosa esta cambiando y en la medida que se retiran aquellos hombres que hicieron la revolución y la contrarrevolución armadas, la política nacional se está convirtiendo en una suerte de Guateques en línea, donde no falta su “Fiesta del Guatao*”.

El caso es que la lucha de contrarios ha tomado forma de repentismo digital, en el que más que la música guajira son el rap, afín a la disidencia, esa claria devoradora de especies endémicas de la cultura nacional que es reguetón, y la inocente conga -pese a lo socorrida que es para arrollar sobre disidentes y hacer creer que el pueblo está con el gobierno-, los que sirven de soporte musical a una parte gran controversia sobre la situación y destinos de la patria que divide a los cubanos.

Hace unos pocos días apareció la pieza  Patria y Vida, para muchos el nuevo himno de la oposición. Ahora el régimen ha decidido darle una respuesta y de hecho promoción indirecta, estrenando en el canal de Youtube de Cuba debate la canción “Patria o Muerte por la Vida”. La canción fue estrenada el lunes primero de marzo y transmitida en el espacio la Mesa Redonda, de la televisión estatal. En el video participan los intérpretes Raúl Torres, Annie Garcés, Dayana Divo, Karla Monier, y Yisi Calibre.

Sin ser un experto en la materia, me atrevería afirmar que la pieza no supera ni en lo textual ni en lo musical a aquella, que pretende opacar, sin embargo, no deja de ser pegajosa.  En lo que se refiere al elenco vemos en el video, tal parece que al concebirlo hubieran tenido en cuenta nuestra critica Patria y Vida, no solo porque han multirracializado a los artistas, sino también incluidos representantes de ambos sexos, eso sí preponderando las mujeres, lo cual encaja muy bien en las demandas del feminismo al uso. 

En cuanto al contenido lo primero que se destaca la razón de ser de esta canción, la existencia de un antecedente de signo ideológico contrario, con el establece un paradigma continuando el símil del juego de dominó que se usaba en Patria y Vida.’

Como es usual en todo alegato castrista o continuación de este, no es rebatir las argumentaciones del contrario sino atacarlo en su persona y motivaciones, aduciendo que se mueve por dinero y que es un vendepatria. Por supuesto no podía faltar el tema del azote del mayoral y el grillete de los cantantes afrocubanos recién convertidos a la oposición, como si los cubanos, de la isla, sean del color o género que fuera no llevaran sus propias cadenas, al compás del látigo que al menos en lo formal sostiene su nuevo “presidente”, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez.

De lo que si no logra salvarse como su mismo título de indica es de la necrofilia castrista, rescatando de palabra “muerte”. Es algo a lo que gobiernan en Cuba, no le hacen asco ni siquiera bajo el imperio del miedo al coronavirus, al que sin venir al caso se alude, haciendo referencia a la vacuna. Al final nos aseguran los cantantes que A la Revolución le queda más de 62 mil milenios. Yo, en lugar de estos cantantes. no sería tan “optimista”, más cuando sabemos que el proceso vigente en Cuba, hace rato devino en involución. Otra cosa es que los intérpretes no quieran afrontar la pena de sobrevivir a ese sistema al que hoy sirven con su arte. por convicción o tal vez algún premio o presión que desconocemos.

En pocas palabras se trata de una cancioncilla intrascendente y pragmática que durara en la mente de los cubanos, lo que un dulce en la puerta de un colegio, por más que se la machaque en la radio lo que un dulce en la puerta de un colegio.  Una muestra de la indigencia creativa de un régimen que ya no genera nuevos Silvios y Pablitos, aquellos cantautores que tan buena propaganda supieron hacen al sistema, hombres de talento indiscutible y cuyas obras, de algún modo se refleja en la nueva canción opositora. Mientras, del otro lado, solo se generan copias pésimas de lo que en su momento fue la llamada Nueva Trova, al estilo de dúo Buena -más bien Mala- Fe.

Qué otra cosa se puede espera de un régimen que no encuentra para el puesto de ministro de cultura nadie más cultivado que un decimista, un tecnócrata dispuesto a dar pescozones a los artistas que, irreverente o no, siempre debería defender. “Patria o Muerte por la Vida” tenía que ser.

* Dicho cubano para referirse a algo que terminó de modo violento.

Libertad y Vida para universalizar la rebeldía. A propósito de una conferencia en redes sobre los vínculos del arte y política con relación a Cuba”.

2 Mar

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Cartel circulado en redes anunciando con bombo y platillos la celebración en el evento “Paria y Vida”

Por fin tuvo lugar este 26 de febrero de 2021, y con cierto retraso en la hora acordada la anunciada Conferencia oficial del Parlamento Europeo “Patria y Vida, arte y política unidos por Cuba”. De que el evento fuera o no en el parlamento salimos de dudas leyendo el artículo de Zoe Post. “No se puede luchar contra una tiranía semejándonos a ella” Allí se publica la respuesta de la cuenta oficial del Parlamento Europeo, en la que se asevera que dicho Parlamento no organizó el mencionado evento del día 26 de febrero.

Lo que si me consta es que hubo una charla en redes, bajo el título que él cartel que anunciaba el acontecimiento “parlamentario” y que yo mismo había publicado en mi blog dedicado a los cubanos por el mundo. Ahora comprendo que no me fuera fácil dar con ella, a pesar de que en el anuncio del evento que me había llegado, se incluía el enlace a un canal de YouTube que transmitiría en evento, que por cierto ahora aparece como privado. Sin embargo, a la hora acordada allí no empezaba nada, me trasladé a la página del propio parlamento, concretamente a sitio donde se presentaban sus eventos en videos y no aparecía nada.

Por fin di con el canal ADN donde estaba transmitiendo el evento, con un nivel de atrasos y silencios de los participantes, que dejaba mucho que desear, sobre todo si se le compara con las tertulias disidentes de Cambio de Bola, un evento inédito en la historia de las disidencias bajo regímenes comunistas, un programa que se hace desde La Habana, hacia el mundo, aunque con participación de gente de afuera. A pesar de estos inconvenientes, sobre todo de la ausencia de cualquier elemento visual asociable con el parlamento europeo. Mas bien parecía una reunión de amigos emitiendo desde sus respectivas casas como las que estamos acostumbrados a ver en las redes y más en estos tiempos de pandemia. Lo que más se echaba e en falta era la interpretación durante el evento de la canción que le daba nombre Patria y Vida, la cual quedo recomendada para ser interpretada ante los ilustres y ausentes parlamentarios europeos para cuando se terminen los encierros decretados en nombre del Covid19, es decir Ad calendas graecas o para ser más claro, para cuando la rana crie pelos.

Pese a todo el encuentro internético “Patria y Vida, arte y política unidos por Cuba”. ha sido muy aplaudido y retransmitidos en las redes sociales del anticastrismo virtual. Evidentemente no comparto la magnífica opinión sobre el encuentro que tienen muchos de mis compatriotas no alineados con el gobierno. Tampoco me sumo a la feroz crítica lanzada desde La Habana contra el mismo, aunque debo reconocer que sus organizadores se la pusieron fácil a sus agentes de opinión, incluido personajes disminuidos física y mentalmente con Edmundo García, quien se ha podido dar gusto atacando el evento, entremezclando verdades y mentira,  aireando algún que otro trapo sucio de sus participantes o simplemente centrándose en la crítica (no siempre desatinada)  no solo de las palabras, sino de la obra artística, musical o literaria de sus participantes, cebándose especialmente en Wendy Guerra, Yotuel Omar Romero Manzanares, Alexis Valdés y Arturo Sandoval.

Por cierto, de todo lo que, escuché, lo más interesante, por lo inesperado y carácter humano, fue la experiencia del trompetista Sandoval, contando la peripecia de sus ancianos padres devenidos en balseros.

Todos lo demás, más que por lo sabido, por la forma en que se expresaba (habiendo tatas artes involucradas) resultaba aburrido Es como si un demonio se hubiera encargado de borrar en los participantes, ese carisma que suelen derrochar en escenarios y entrevistas cuando de vender sus obras respectivas se trata.

De la maldición no escapó ni siquiera Alexis Valdés. Presentado como el mejor cómico cubano, y creo que lo es, y no fue capaz de dar una de esas emotivas arengas políticas que no por demagógicas suena tan bien en la boca de su colega y competidor Alex Otaola, por otro lado, incapaz para dar la talla en eventos políticos internacionales de verdad, como aquel Fórum 2000 de la Republica Checa, en el que tanto desentonó.

Lo suyo son los espectáculos en las redes sociales y esta habría sido su oportunidad. Sin embargo, compromiso con Trump convierte a presunto culpable de Patria y vida, en “figura non grata” a la hora de elegir a los participantes de evento presuntamente auspiciado por un parlamento que no perdona el intento del expresidente, de desmantelar poco a poco la presencia de tropas norteamericanas en el viejo continente.

Carente de tamaña competencia bien pudo Alexis haberse lucido, representando algo mejor que el papel de un artista tardíamente arrepentido del su silencio frente al gobierno, más allá que algún que otro chistecito subido de tono político que se le haya escapado en sus programas televisivos y que parece haber terminado enemistando al gobierno cubanos con el Rey del Bien humor de la televisión, se hace llamar en su sitio digital. Bien pudo el Rey salvar la situación apelando a su talento histriónico. Por ejemplo; dejan a sus personajes de Cristinito o mejor aún Nereida, criticar la política de la nuestra ínsula, con el ingenio que les caracteriza los usa para burlarse lo mismo de situaciones cotidianas que de la política norteamericana o internacional, poniendo al servicio de la denuncia, lo que es especialidad dentro de las artes; humor.

Pero no, en lugar de eso, prefirió sacar el peor lado de su creatividad y castigarnos con el discurso invertido de un guía de pioneros, rematando al público, sin la más mínima piedad con un nuevo poema, olvidando, que como rimador solo da para presentar a sus invitados o si acaso para la letra de una graciosa guaracha y que por lo demás, para lo único que sirve su poética es para demostrar la falibilidad del Papa, al menos en lo que se refiere a la crítica literaria.

Así, entre los invitados no había un sólo especialista de talla que valiera la pena escuchar. Y eso que en lo que se refiere al tema de los vínculos entre el Arte y Política cubana, lo que se sobran es pensadores con facilidad de palabra dentro de nuestra enorme diáspora, algunos con obras de gran actualidad, a propósito de lo que se pretendía discutir en el encuentro, para citar un ejemplo, el escritor. y conferencista cubano, radicado en Barcelona, Arsenio Rodríguez Quintana, quien acaba de publicar una obra de gran pertinencia para un encuentro como el de marras: “-Los Acuartelados de San Isidro. Crónicas sobre disidencia artística en Cuba 1961-2021.” Ed Muntaner 2021.  Pero gente como esa no participa en esto encuentros- No es casualidad, es la predecible consecuencia de la mediocridad que impera en la política europea hacia cuba y su visión tercermundizante de los acontecimientos que tienen lugar en una isla, que solo asocia con la música, el baile y el libertinaje sexual.

El pecado de profundiza en aquella parte del estamento político europeo que en teoría y por ideología debería colaborar con la democratización, en sentido liberal, de Cuba. Los conozco bien y no creo que los de España sean muy diferente a sus colegas suecos, con los que lidiado con ellos durante décadas y se lo poco que podemos esperar de sus representantes ya no los cubanos, sino los ciudadanos de sus países que con votos y pagos fiscales garantizan la vida muelle que esto llevan 

Una experiencia

Hace más de 20 años un puñado de cubanos recién llegados a Suecia, todavía en proceso de integración social cuando no a expensas de la injusta deportación que tantos compatriotas sufrieron en el país escandinavos, se las ingeniaron, sin gastar el centavo que les faltaba en el bolsillo, para hacer del Centro liberal internacional sueco, la palanca con la cual, mover la solidaridad sueca con el incipiente movimiento democrático cubano. En ese momento emergía de manera heroica en la isla, una extensa disidencia, con su prensa independiente a la vanguardia. Esta conexión fue muy útil para los que intentaban democratizar a Cuba desde abajo, no solo porque demostró que el problema de la isla era más que una confrontación entre su gobierno y el de Estados Unidos, que existía un tercer factor, en este caso el pueblo de pensamiento opositor que merecía el respaldo de un tercero, en este caso de los políticos europeos. 

Pero allí donde estaba nuestra fuerza también estaba nuestra debilidad, ella radicaba en el pragmatismo, la falta de ideales y entrega a causas universales que caracteriza a quienes viven de la política europea. La primera señal nos la dio el mismo CILS cuando, pese a nuestras advertencias y para beneplácito del régimen comenzó a aceptar fondos públicos norteamericanos, sabiendo que en la propia Suecia existe un dinero destinado para fomentar los derechos humanos en el exterior, del cual se habían valido los acólitos del régimen cubano a falta de otros proyectos realmente comprometidos con el pueblo.  Pero lo peor no fue esto sino la inexplicable orden que nos llegó de nuestra contraparte sueca, la que poseía los recursos, para disolver el Comité pro-Premio Nobel a, Oswaldo Payá Sardiñas (La Habana, Cuba, 29 de febrero de 1952-provincia de Granma, 22 de julio de 2012) que habíamos creado junto con representantes del liberalismo, el conservadurismo y la democracia cristiana locales. 

No sé si de haberse mantenido aquel comité. se habría conseguido el Nóbel para el líder del Movimiento Cristiano Liberación, pero sí que habría sido una garantía más conservarle al mismo Payá su vida, sobre todo en el momento en que el opositor cubano entraba en conflicto público con la Iglesia Católica, la misma de algún modo había amparado su obra, con un manto protector que desaparecía ante los ojos del régimen opresor. 

Entre tantos errores, de aquellos políticos que intentamos colocar al servicio de la causa cubana, uno de los que más llamó mi atención fue la propuesta de uno de aquellos funcionarios de crear un proyecto para trabajar ideológicamente a la disidencia para inculcar en ella los valores del feminismo, que es la ideología imperante en casi toda Europa Occidental

Ocurría que algunos de los suecos que habían viajado al país tropical había regresado alarmados por el modo en que las esposas de los disidentes atendían a sus esposos, por ejemplo, llevándoles hacendosamente el café a donde estaban sentados.  De lo que se trataría es de aplicarles a los opositores, el mismo tipo de ingeniería social que ha degenerado en la guerra de sexos en Europa, con la correspondiente destrucción de la familia tradicional y afección de sus hijos. No se daban cuenta aquellos “liberales feministas”, de que gracias a esa ecología de afecto familiar que pretendían desarticular se gestaba una entrega mutua, fundamental en la resistencia del ciudadano frente al poder del estado. Algo impensable para la Europa feminista de nuestros tiempos, donde si el marido va preso por mucho tiempo, los probable es que al salir de la cárcel se encuentre otro hombre en su ligar. En la Europa moderna la historia de Penélope es cosa del pasado, quizás porque ella emigró a Cuba, pues qué otra cosas sino la naturaleza “penelópica”  que hasta principios de este siglo anidó en el corazón de la mujer cubana, podría explicar el nacimiento de un movimiento como en sus orígenes fue Las Damas de Blancos, donde esas esposas valientes y leales, supuestamente sometidas al patriarcado disidente, salieron a las calles, sin otra arma que gladiolos a defender con un coraje inigualable, la libertad de sus esposos, injustamente encarcelados por el estado totalitario durante la llamada “Primavera negra del 2003”.

Y dale con el feminismo

No había vuelto a pensar en aquel intento de feminizar la lucha del pueblo, hasta escuchar las palabras de Youtuel en el Parlamento Europeo. El caso es que Youtuel casi reconoce haber sido adoctrinado por su mujer. Tampoco es culpa de ella, como el resto de los jóvenes españoles ella ha sido educada en los cánones del Borbonismo de género, con el que se sustituyó el adoctrinamiento nacional católico tras la desaparición del franquismo. Y es por ella, que, sin venir al caso, el esposo, meter la cuchareta del machismo para explicar el tema cubano, usando, a falta de otro paradigma científico, la imagen de la violencia doméstica como explicación de lo que sufre el pueblo de Cuba.

Qué pena que en este asunto Youtuel prefiera guiarse por lo que opina su señora, y no lo que dice en esa misma España que tanto le enseña, un compatriota, que ha demostrado que nuestra época la condición de mujer, no está reñida con crear una familia y al mismo tiempo hacer una carrera y los profesional y en la política, me refiero a Rocío Monasterio, quien con la misma fuerza que denuncia al régimen cubano, desenmascara la mal llamada ley de igualdad de sexos, con un discurso que a la vez que denuncia el sexismo andrófobo feminista,  buscando la erradicación de la violencia doméstica,  en todas sus versiones, es decir el de la agresión del hombre a la mujer, de la mujer alhombre de los adultos a los niños,  de los jóvenes a los ancianos, o entre las parejas de un mismo sexo.

Pero eso no es lo que aprenden el artista cubano del debate político en su nueva patria, sino que se va por camino fácil, por eso no se le ocurre otra cosa de comenzar su intervención, usando ese paradigma feminista que rompe con la realidad extrayendo de su contexto solo una de las expresiones de esta violencia y contemplando maniquea e ideologizadamente a los factores que se involucran en ellas.  En consecuencia, Yotuel reduce el pueblo cubano a la condición de mujer infantilizada, débil e incapaz de valerse por sí misma, que ha creado el imaginario feminista, precisamente como justificación para exacerbar los conflictos maritales y así el estado pueda colarse en los problemas de alcoba y desde allí tomar control de la familia española como no se vio ni en los tiempos más autoritarios del franquismo.

Este tipo de comparación lo único que sirve es para confundir a quienes quieren comprender el problema cubano y amén de servir a Youtuel, quien asegura que el arte debe ser apolítico, para seguir su labor de politización artística. Para continuar en el escenario del debate cubano, su papel de desestabilizador de costumbres familiares ancestrales. Continuando en un nuevo escenario, la misión que cumple en uno de sus últimos videos musicales:” Rebelde”, dirigido por Eugenio Recuenco y con la actuación del Yotuel Romero, Omar Montes y Beatriz Luengo reutilizando la canción del mismo título de Jeanette; la incapacidad para crear canciones completamente nuevas, de valor, es asombrosa en el caso de este equipo .

El video es un buen ejemplo del modo en que Yotuel no le hace asco a mezclar arte y política cuando se trata de apoyar desde la cultura la agenda del feminismo hegemónico, En ese caso concreto la actuación música, baile y ambientación se usan para algo más que distraer o complacer los sentidos;  para popularizar un alegato, por demás muy de moda, contra la forma en que los grupos religiosos en occidente, , ya sean protestantes, católicos, hebreos o gitanos, intentan canalizar la libido de sus jóvenes, particularmente las chicas. Naturalmente no se muestra en el video la alternativa que les espera, una vez que se “rebelan” contra los valores que el video critica, un mundo donde el acto amoroso en esta mediado por las drogas en, la experimentación de prácticas sexuales no reproductivas, como el masoquismo, el uso de muñecas y consoladores, la sodomía etc., donde desde esa misma industria cultural se promueve entre los jóvenes. Promiscuidad (poliamor le llaman eufemísticamente) la aceptación de la poligamia sobre todo dentro del mismo sexo o en su variante poliandrica que es la menos “fértil”), la falta de compromiso y en general toda la animalización de la sexualidad humana, mediante la cosificación por igual de mujeres y hombres, aunque los feministos y feministas no puedan reconocerlo. Lo importante es apelar al espíritu de rebeldía, para sacarnos de una situación y llevarnos a otra, posiblemente más peligrosa. El mejor ejemplo lo tenemos en eso que un día se llamó revolución cubana y que todavía se propagandiza en Europa con dineros de sus propios contribuyentes mientras los políticos miran para otro lado. 

Rebeldes en tiempos de Covid 19

Y ya que hablamos de rebeldía, la pregunta pertinente sería: ¿Por qué Yotuel Romero, en lugar de hablar de las lindezas democráticas aprendidas en Europa y de paso afeminar la condición de su pueblo no aprovecha la ocasión para denunciar el modo en que la politiquería europea se ha cubanizado, para espanto de los que un día contamos con ella como parapeto de nuestro movimiento democrático?

Nada más oportuno para percatarse del fenómeno que estos momentos, en que los Gobiernos de Europa parecen competir con el cubano en el establecimiento de una suerte de tiranía sanitaria sobre sus respectivos pueblos, no importa la tradición y cultura “democrática”, generalmente sobrevalorada, que solemos atribuir a los europeos, al mismo que se la negamos injustamente a los cubanos.

Dado el paso a la disidencia, el miembro de Orisha debería haber usado la oportunidad, para ejercer la crítica al sistema en general, no solo a esa caricatura grotesca que se manifiesta en Cuba.

Yotuel más que del maltrato de mujeres, debe haber sido te4stogo del maltrato físico y pecuniario que están sufriendo desde hace meses, sus conciudadanos, españoles, por delito de reunirse en casa, salir de ella o simplemente no ponerse el bozal cuando la policía se lo ordena, sin mucha justificación en la ciencia.

El emigrado cubano en Europa, y no solo ella ve con asombro como se le regresa a su pasado, sin necesidad de deportarlo. Como estos estados que le acoge, hasta ayer tan de derecho y democrático, están usando, con el pretexto de la pandemia, los mismos mecanismos de control, aislamiento y destrucción de la economía que sólo creíamos posible bajo un régimen totalitario de izquierda, violando a diestra y derecha derechos humanos y constitucionales sin que sus parlamentarios digan nada. Un nuevo y bravo mundo feliz donde se ha deshumanizando a la población al reducirla a la condición de simple vector del Covid 19, donde se está reprimiendo, de manera cada vez más violenta y arbitraria a todo el que se manifiesten en las calles o en las redes contra las políticas que dicen, luchar contra la pandemia, a la vez que dan señales de obedecer a otras agendas; convirtiendo en nuevos Giordano Brunos y Galileos Galilei a quienes desde la ciencia y a la evidencia, cuestionan los dogmas de las narrativas con que gobiernos, medios y especialistas carentes de toda ética intenta justificar la imposición del nuevo orden viral, marcando por los encierros, distanciamientos innecesarios y sobre todo por el intenso miedo al otro.

Por supuesto que se hacen necesarios eventos que unan la oposición cubana con Europa, pero la contraparte de esta no se encuentra en la casta política del viejo continente. De ella no podemos esperar nada, como acaba de demostrar el embajador de la UE en Cuba Alberto Navarro, quien ha puesto a Cuba, entiéndase su gobierno, como modelo de Solidaridad con Europa, quien califica de respetuosa, franca y honesta la cooperación entre el bloque comunitario y la isla antillana. 

Llama en particular la intención el modo en el que el funcionario elogia la estrategia cubana para enfrentar al corona, una estrategia, aprendida por los europeos de la China continental y que en el caso cubano se ha caracterizado no solo por la más violenta represión de la población, como aventajado discípulo de sus maestros europeos y asiáticos, sino  también por la extorsión más descarada de quienes viajan a la isla, llevándole de manera directa o indirecta a hospedarse en hoteles de cuyos ingresos se beneficia el Estado, explotando aún más los una el bolsillo aquellos repatriados a los que por años estuvo dando alas y a los que ahora cobra impuestos y retira gratuidades. Son los mismos afectados que hoy extrañan unos privilegios que la desaparecer bajo el raulato tardío podrían explicar, en parte las críticas al régimen, que hacen algunos artistas que, hasta el otro día, visitaban la isla sin decir de ella, ni esta boca es mía.

Conclusión

Lo que tiene que hacer el movimiento democrático cubano es, es olvidarse de la ambivalente burocracia política europea y responder a la mecánica de un gobierno, que, aplaudido desde el viejo mundo, se agarra de un virus para arreciar su control sobre el pueblo y su economía. Se trata en esta hora tan especial de la humanidad, de no solo declararle la guerra, a una la tiranía totalitaria nacional, sino también a la sanitaria universal, que no perdona a los pueblos sometidos hasta ayer por gobiernos aparentemente “democráticos”, entregando su particular experiencia bajo un régimen autoritario de más de sesenta años, a quienes acaban de despertar del sueño de la “libertad” y hoy plantan cara a lo que muchos médicos e investigadores califican de plandemia, batiéndose contra ella, lo mismo en Buenos Aires, que en las calles de Paris, Roma o Viena, enfrentando el decreto de Cuarentena o Muerte, con miles de pancartas cuyos contenidos resumiremos, parodiando el título del evento de marras, como . Libertad y Vida. Ese sería también el título de la canción virtual que uniría a la vieja oposición cubana, y sus nuevos reclutas del arte, con la nueva disidencia de occidental, una pieza musical todavía no escrita que anda pidiendo a gritos, la música, el texto y la voz que sabrían poner Yotuel, Gente de Zona, Descemer Bueno y compañía.