Archivo | agosto, 2018

El exterminio no es sólo contra el blanco

26 Ago

 

Interesante el video ¿Por qué están exterminando a los pueblos europeos?
Con las reflexiones de mi respetado Félix Rodrigo Mora. Comparto y recomiendo, por su utilidad intelectual, aunque reproduciendo algunas observaciones que ya he dejado en su propio canal.

La primera; que buena parte del genocidio taino es una expresión del racismo que impide al cubano reconocer que es el resultado de la mezcla del indio con el colonizador y el esclavo y de paso una forma de anatema contra el elemento español al que no puede renunciar.

En cuento al exterminio actual del viejo mundo, es bueno saber que no es sólo un plan contra los europeos, sino que ha comenzado contra los países de esos mismos inmigrantes que llegan desesperadamente al continente a pesar del rechazo que sienten por la cultura imperante, ahora desvirtuada por las imposiciones liberales y de género como reacción a los logros de la revolución altomedieval de la que habla Rodrigo Mora.

Además, desde la lógica del capitalismo en su estadio maltusiano lo mejor es sustituir con adultos hechos y derechos los hijos que no se dejó nacer, una lógica a la que no escapara el inmigrante en el plazo de dos generaciones, la mujer que en el sur o el oriente tenía varios hijos vivirá para ver que sus descendientes en occidente, no pasaran de uno o quizás ninguno.

Fuera del continente europeo es donde se descubre que más que racismo anti-blanco de lo que estamos es en presencia es de un genocidio universal que no discrimina por colores. Una desgracia con larga vida y que hoy se actualiza con mas fuerza que nunca. Ahí tenemos lo que pasó con los cubanos y ahora con los venezolanos obligados a salir de su lugar de origen, para luego son tratados como ratas por sus hermanos sudamericanos, brasileros, peruanos o ecuatorianos,  tan mestizos como ellos.

Para completar el cuadro sumemos los financiamientos que recibe en intento de legalizar el aborto en todo el continente americano, un genocidio consentido del que Argentina se libró por un pelo y cuyo nuevo objetivo es Chile, país cuya población, de origen mayoritariamente indígena, no corre menos peligro que la mas celtas o germánicas de las europeas.

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Maravillas de la evolución. El caso de las hormigas Melissotarsus

26 Ago

 

 

 

Si existe un insecto, junto a la abeja, pero su inteligencia social ha llamado mi atención esa es la hormiga, por ello me entrego con placer a la lectura de “La evolución convirtió esta hormiga en un taladro viviente”; un artículo de Jake Buehler, publicado este 24 de agosto de 2018 en Science (Ciencia) Aquí se da cuenta de un estudio sobre las adaptaciones extremas, de cierta especie de este animalillo, que, a diferencia de otras hormigas, les permiten tallar complicadas redes de túneles en sus árboles huéspedes.

Se trata de las Melissotarsus, nativas de África continental y Madagascar, de unos pocos milímetros de largo y que nunca abandonan las galerías talladas de sus árboles. Se cree que allí reúnen insectos sedentarios para alimentarse, comiendo sus sabrosas secreciones o carnes. Las hormigas obreras tienen dos pares de patas traseras que giran perpetuamente hacia arriba y una cabeza bulbosa armadas con glándulas de seda que ofrecen una característica única entre las hormigas. Los entomólogos se han preguntado durante mucho tiempo si esta peculiaridad favorecía el estilo de vida no convencional de los himenópteros, en particular la fuerza con que puede masticar la madera viva.

La respuesta, según Ciencia, nos la ha dado Christian Peeters, biólogo investigador de la Universidad de la Sorbona en París y autor principal del estudio.

Peeters y su equipo cortaron ramas habitadas por hormigas de árboles en Mozambique y Sudáfrica, y las estudiaron en un laboratorio en París. Allí combinaron una microtomografía de rayos X (un tipo de imágenes de rayos X 3D para objetos pequeños) y microscopios de alta potencia para visualizar el sistema esqueleto-muscular de las hormigas, centrándose en la anatomía de la cabeza, las mandíbulas y las piernas. Así descubrieron que las grandes cúpulas albergan algo más que glándulas de seda: músculos enormes llenan la cabeza, anclados en mandíbulas cortas y afiladas. Estos músculos proporcionan a las mandíbulas un enorme poder de cincelado, lo les permite atravesar la madera dura. Incluso los músculos que abren la mandíbula son más fuertes que los de cualquier especie de hormiga conocida, una característica que Peeters cree que puede ser útil para empujar los restos de madera fuera del camino mientras se hace un túnel.

Los investigadores también encontraron que las mandíbulas en sí mismas eran notablemente adecuadas para la masticación. Su amplia base los convirtió en palancas eficientes, y el análisis de sus puntas reveló altas concentraciones de zinc incrustadas dentro del exoesqueleto. Los “biomateriales de elementos pesados” reforzados con zinc como estos son comunes en los invertebrados, dice Robert Schofield, un biofísico de la Universidad de Oregon en Eugene que no participó en el estudio. Se encuentran en partes del cuerpo que soportan un uso intensivo, como colmillos de araña y mandíbulas de gusanos marinos. Los cúmulos de zinc a nano escala están unidos a la matriz de quitina, impartiendo dureza sin aumentar el riesgo de rotura. Esto resulta importante para unas hormigas que dependen de estas herramientas para construir y comer. “Si una punta afilada se daña, entonces están muertas”, dice Schofield, citado en el artículo.

Las patas de las obreras también están magníficamente adaptadas. Los investigadores encontraron que las extremidades, dobladas perpetuamente cerca del cuerpo, tienen músculos fuertes para apoyarse contra las paredes del túnel, con unos “talones” se extienden gracias a unas cerdas con forma de pez, lo que les proporciona un agarre extra cuando se apoyan. Esto mantiene a las trabajadoras ancladas en su lugar, contrarrestando las intensas fuerzas de masticación. Pero las adaptaciones tienen un costo: Las Melissotarsus llevan una vida encadenada a los árboles donde habitan, sus patas están tan dramáticamente modificadas que ya no pueden caminar sobre superficies planas, esto dificulta su desplazamiento en otros espacios, como se ve en el siguiente video:

, abandonando el mundo exterior, para decirse allí a para atender a sus rebaños de insectos. De tal modo la especialización evolutiva ha transformado unas hormigas que un día fueron muy móviles en herramientas perforadoras incansables. En cambio las hormigas típicas, si bien más dinámicas pero con mandíbulas menos fuertes tendrán si quieren vivir en las alturas, entiéndase un árbol, tendrán que conformarse con hacer sus casas con materiales de menor “calidad”, es decir con madera podrida o seca cuyas fibras son frágiles y se rompen fácilmente- es más fácil que masticar madera húmeda y saludable, explica Peeters, la otra alternativa sería instalarse en los hogares hechos y diseñados por otros, por ejemplo los túneles excavados por los escarabajos perforadores. ¿Interesante, verdad?

¿Racismo, socialismo o liberalismo?: Lo que está detrás de expropiaciones de tierra en Sudáfrica

25 Ago

 

Ryan McMaken es el editor de Mises Wire y The Austrian y tiene títulos en economía y ciencias políticas por la Universidad de Colorado y ha sido economista de la División de Vivienda de Colorado de 2009 a 2014. Es además autor de Commie Cowboys: The Bourgeoisie and the Nation-State in the Western Genre. Este 24/08/2018 publicó McMaken un artículo en el muy liberal instituto Mises,  que traducimos al español como “Confiscación de tierras en Sudáfrica: socialismo por otro nombre”.

Aquí se reseña la noticia difundida esta semana por El Express del Reino Unido sobre el hecho de que el gobierno sudafricano haya comenzado a apoderarse de granjas en el país sin negociar las ventas con los propietarios. Se trata del un artículo que publicado el día 21, que lleva por título “ Comienza el caos como primera expropiación de granjas de propiedad de blancos” publicado por Paúl Withers quien a usa como fuente el periódico con sede en Johannesburgo City Press que daba cuente que los propietarios Akkerland Boerdery querían 200 millones de rand (£ 16,7 millones) por su tierra, pero que el gobierno del país estaba dispuesto a ofrecerles solo una décima parte de eso en 20 millones de rand (£ 1,67 m). Lo cierto es que tras el fracaso de las conversaciones con los propietarios el gobierno ha comenzado a apoderarse de tierras de los granjeros blancos, comenzando con dos granjas de caza en la provincia norteña de Limpopo.

Una carta enviada a los propietarios a principios de este año decía de manera expedita: “Se da aviso de que se realizará una inspección del terreno en las granjas el 5 de abril de 2018 a las 10 a. M. Para realizar una auditoría de los activos y una entrega de las llaves de la granja al Estado.”

El dueño Akkerland Boerdery intentó evitar el desalojo hasta que un tribunal se hubiese pronunciado sobre el asunto, pero el Departamento de Desarrollo Rural y Asuntos Agrarios ha rechazado su solicitud. Por Annelie Crosby, vocera de la asociación de la industria agrícola AgriSA, dijo al City Press: “Lo que hace que el caso de Akkerland sea único es que aparentemente no tuvieron la oportunidad de disputar el reclamo en la corte, como lo exige la ley”.

Según el mismo periódico el vocero de ANC, Zizi Kodwa, se negó a revelar detalles de las granjas que se están atacando y ha intentado calmar los temores de los inversores, agregando que las confiscaciones propuestas estaban “vinculadas a abordar las injusticias del pasado”… “Con el tiempo, creo que tanto los mercados como los inversores apreciarán que lo que estamos haciendo es crear certeza política y crear las condiciones para futuras inversiones”.

Las tensiones entre la comunidad de agricultores blancos de Sudáfrica han ido en aumento desde la elección de Cyril Ramaphosa como presidente a principios de año, que cometió su Congreso Nacional Africano (ANC) para la expropiación de tierras.

La semana pasada, el presidente de ANC, Gwede Mantashe, provocó el pánico entre la comunidad agrícola cuando dijo: “No deberían poseer más de 25,000 acres de tierra…Por lo tanto, si posee más, debe tomarse sin compensación”

Según reportaba el diario sudafricano un número récord de agricultores sudafricanos blancos han puesto sus tierras a la venta en medio de temores de que el partido gobernante esté considerando confiscar propiedades de más de 25,000 acres. Del mismo modo el gobierno fue acusado por el AfriForum, un grupo de derechos civiles que representa a la minoría afrikáner blanca, de haber elaborado una lista con casi 200 granjas para confiscar a los granjeros de origen europeo. Pero el Departamento de Desarrollo Rural y Reforma Agraria negó que la lista fuera real, y la portavoz Linda Page le dijo a otro medio, el News24: “No sabemos de dónde sacaron esto. No hay verdad en este documento “. Esto fue refutado en domingo pasado por el vicepresidente ejecutivo de AfriForum, Ernst Roets, confirmó que ya dos granjas (presuntamente de la lista), Salaitna y Lukin, habían sido las dos primeras en ser atacadas destacando la gravedad de los planes del estado para la expropiación y la deshonestidad del Departamento de Reforma Agraria y Desarrollo Rural.

Todo parece haberse iniciado el 31 de julio, cuando el presidente Cyril Ramaphosa, elegido para el cargo en febrero, confirmó que su partido, el Congreso Nacional Africano (ANC) aprobaría una enmienda a la constitución del país para permitir la incautación de tierras de cultivo de blancos sin compensación. El Sr. Ramaphosa afirmó entonces que la nueva enmienda estaba diseñada para “delinear más claramente las condiciones bajo las cuales la expropiación de tierras sin compensación puede verse afectada”.

Técnicamente el programa de confiscación se dirige a los propietarios de granjas en función del tamaño de las explotaciones, y no, estrictamente hablando, en función de su condición racial. El eco de la naturaleza racial de la medida ha llegado a los oídos de Donald Trump quien tuiteó esta semana que había ordenado al Departamento de Estado que estudie la cuestión de las confiscaciones de “granjeros blancos”. El tuitazo trajo la condena del partido gobernante de Sudáfrica por invocar el tema racial, algo que indirectamente se reconoce en un comentario de la compañía francesa de medios de comunicación estatal France24 la que afirma con total naturalidad que esta política “busca corregir el legado de décadas de gobierno de la minoría blanca que despojó los negros de su tierra”.

Para Ryan McMaken, si bien la animosidad racial y el deseo de reparación por crímenes pasados que “despojaron a los negros de su tierra” parecen ser el factor motivador para el régimen gobernante, el hecho es que las confiscaciones de fincas son también buenas políticas desde la perspectiva del partido gobernante. Para el “coloradense” las confiscaciones podrían estar motivadas por el deseo cínico de recompensar la base política del partido con cosas “gratuitas”. Los propietarios de granjas, después de todo, son un pequeño porcentaje de la población votante sudafricana.

Y es por eso por lo que el analista considera que lo importante no es fijarse en el aspecto racial de las expropiaciones, sino ver esta política en su esencia, es decir como medidas ordinarias y mundanas diseñadas para expropiar propiedad privada de un grupo y dársela a otro y agrega que: “en esto, las confiscaciones de tierras no son fundamentalmente diferentes de cualquier otro momento en que un estado haya confiscado tierras, industrias o negocios en cualquier otra parte del mundo.”
McMaken recuerda que, en el siglo pasado, los regímenes inspirados por los marxistas han confiscado tierras y granjas con la mayor frecuencia, basándose en la idea de que los propietarios eran demasiado “burgueses” o enemigos de la “revolución” en algún otro aspecto. Este ha sido el caso en los últimos años en Venezuela donde las empresas son confiscadas de supuestos “traidores de clase”.

Aún más importante, ni la motivación declarada ni la motivación real significan gran cosa cuando se trata de los efectos de las confiscaciones de tierras y la expropiación de propiedades de cualquier tipo. Independientemente de la motivación, la confiscación estatal de la propiedad conduce a consecuencias económicas que pueden tener efectos desastrosos en la economía local. Lo que es más importante, las expropiaciones de propiedad conducen a serios problemas de ” incertidumbre de régimen ” en el que la incertidumbre sobre el estatus legal y político de la propiedad puede conducir a disminuciones significativas en inversión y producción. En otras palabras, si los propietarios no están seguros de si sus bienes serán confiscados, no invertirán en la propiedad ni la mantendrán asegura el editor.

Comentando el número récord de granjeros blancos sudafricanos han puesto sus tierras para la venta el economista adivina que les será difícil encontrar compradores. Después de todo, ¿qué inversor, con medios reales para comprar y mantener las granjas, comprará estas granjas en las circunstancias actuales? Al menos, nadie va a comprar a un precio que no sea drásticamente reducido. Dado que todavía no se sabe con certeza cuán extensas o duras serán las confiscaciones, la mayoría de los potenciales propietarios esperarán y verán cómo van las cosas antes de invertir algo más en la economía agrícola sudafricana. Tal situación impulsaría a los inversores y propietarios a retrasar las inversiones hasta que la incertidumbre amaine. Mientras tanto, los salarios de los trabajadores disminuirán, los propietarios renunciarán a las reparaciones necesarias de máquinas y herramientas, y la economía en general sufrirá, asegura el economista.

Pero los males no terminan aquí, el autor del artículo publicado en el portal de Mises da por sentado que muchos de los residentes más experimentados, conocedores y ricos en capital de Sudáfrica huirán del país, llevando consigo sus conocimientos técnicos. El estado sudafricano, como lo hacen los estados con frecuencia, probablemente intentará dificultar que los emigrantes se lleven su capital lo que será relativamente fácil conseguir en el caso para los propietarios cuyo capital está atado en tierra, algo que no ocurrirá del mismo modo con los inversores extranjeros, sin embargo, no tendrían tales problemas, pues a relativamente fácil para los inversores extranjeros sacar su capital de Sudáfrica como resultado de las expropiaciones. Esa inversión puede que nunca regrese.

Entonces, aunque las confiscaciones de tierras tienen sentido político para el partido gobernante en Sudáfrica, el hecho es que la política tiene muy poco sentido económico. Es el mismo tipo de cosas que hemos estado viendo en Venezuela en los últimos años, y los efectos, proporcionales en tamaño a la cantidad de expropiación efectuada, serán los mismos.

Y tal vez este problema de “proporcionalidad” es sobre lo que el régimen está apostando. Incluso si el régimen sudafricano entiende las implicaciones económicas de la expropiación, el régimen también reconoce que la agricultura sigue siendo una parte relativamente pequeña de la economía sudafricana. Menos del tres por ciento del PBI de Sudáfrica está actualmente impulsado por la agricultura.

El régimen puede esperar que pueda salirse con la suya al destruir la inversión en ese sector si la destrucción económica resultante sigue siendo bastante limitada. Después de todo, si la economía sudafricana sufre, como ya lo está haciendo debido a una variedad de otros factores, el régimen siempre puede culpar a algún otro grupo por el problema, como los capitalistas extranjeros o los detractores nacionales.

Sin embargo, desde el punto de vista económico, podemos estar seguros de que, en caso de que las expropiaciones continúen, las tierras en los márgenes se perderán, los trabajadores agrícolas en los márgenes se encontrarán sin trabajo, y la incertidumbre del régimen provocará disminuciones generales tanto nacionales como extranjeras. inversión.

La motivación para este último movimiento hacia la destrucción de los derechos de propiedad es irrelevante para el resultado económico.

Otro liberal que aborda en tema es el español Fernando Díaz Villanueva, quien el 21 de agosto le dedicó podcast a la propuesta del El Congreso Nacional Africano, para modificar la Constitución del país para poder expropiar a los granjeros blancos y repartir esa tierra entre jornaleros negros. Villanueva se centra primera mente en el lado racista del asunto, para luego preguntarse si detrás de esto hay más razones políticas que raciales. Lo hace recordándonos que 25 años atrás Sudáfrica, pasó página con el apartheid, reconfigurándose como país multiétnico. Lo que ocurre ahora sería una traición de su Gobierno está traicionando a la esencia fundacional de lo que propagandísticamente se ha denominado el país del arcoíris. Al margen de esto el historiador español recuerda que lo que pretenden hacer ahora en Sudáfrica ya se hizo en Zimbabue hace 20 años con desastrosas consecuencias para la economía.

La comparación entre los países africanos me parece válida en muchos aspectos, aunque quizás no en todos, comenzando por las condiciones con las que contaba Robert Gabriel Mugabe al desarrollar la reforma agraria del año 2000, como estrategia para enfrentar su crisis de popularidad una mediante el beneficio de sus antiguos compañeros de armas. Todo ello ocurrió en medios del aislamiento y por tanto de independencia con respecto al mundo, que le permitían al dictador zimbabuense hacer en su país lo que le viniese en ganas, por ejemplo, conservar los valores heteronormativos del país enfrentándose a las imposiciones de género de la ONU, es decir el nuevo colonialismo cultural como lo ha denominado el Papa Francisco. Pero tanto dio el cántaro a la fuente hasta que se rompió, nada es de extrañar que al final Mugabe, quien llevaba en el poder desde la caída de Rodesia en 1990, terminara depuesto por un golpe militar de su propio ejercito. Tal no es el caso del actual Presidente de la República de Sudáfrica Cyril Ramaphosa, con fama de liberal y amigo de los empresarios, ni el de su partido, miembro de la Internacional Socialista, quienes hasta el momento siguen al pie de la letra cualquier orientación del orden establecido a nivel mundial tras la desaparición de la Unión Soviética.

Sin despreciar la expresión racial de las expropiaciones, coincido con lo que ha escrito el economista McMaken en su artículo” Confiscación de tierras en Sudáfrica: socialismo por otro nombre” sobre la necesidad de ir a un análisis más profundo del problema. En lo que no estoy de acuerdo es en quedarnos en el nivel más que “socialista”, populista, en que nos deja enganchado el columnista del Instituto Mises. A diferencia de este autor y viajando un poco más en la historia, comprendo que no existe nada más “liberal” que esa enfermedad infantil padecida tanto por el leninismo como el castrismo de romper en pedacitos una gran cantidad de tierra, hasta el momento perfectamente para repartirla entre pequeños propietarios que, a su vez, por su pobreza – ya podemos ver en el documental con que se inicia el video el modo en que los agricultores son abandonados pro el gobierno – se verán obligador a vender una vez más su parcela a otro gran dueño extranjero lo que generará un nuevo latifundio no necesariamente productivo. En muchos casos el nuevo terrateniente servirá más a los intereses internacionales que a las necesidades locales. Así lo vimos en Hispanoamérica cuando los liberales se apoderaron de ella tras separarla de España, disolviendo las tierras comunales originadas en los virreinatos de la Casa de Austria para crear sobre ellas los ruinosos minifundios, los mismos que ya estamos viendo en Sudáfrica.

Vargas Llosa se abortiza

21 Ago

 

Asegura Mario Vargas Llosa que: ”El aborto es la opción por un mal menor”, lo hace en un artículo publicado el 20 de agosto de 2018, el diario La Nación, y destaca que ha sido una victoria Pírrica, algo en lo que le dará el hecho de que los antividas,  estuvieron a punto de ganar la partida; ya volverán a la carga, respaldados desde la prensa como hace el afamado escritor.

Que otra respuesta se podía esperar de un liberal confeso al hecho de que El Senado argentino rechazara legalizar el aborto por 38 votos contra 31, medida que ya había sido aprobada por la Cámara de Diputados como resultado de la gran movilización de personas y medios empeñados en convencer al país del poco valor de un feto humano.  Hablamos de un ser que en mi modesta opinión,  sólo debería ser eliminado, como mal mayor;  si  pone en peligro la vida de otro ser, por ejemplo un hermano con mayores probabilidades de sobreviviencia o la de la propia gestante. Creo que el único aborto justo es aquel necesario para salvar a la madre,  lo que no suele ocurrir en la mayoría de los casos, donde se pone al embarazo de manera artificial y con los que el premio  Príncipe de Asturias está de acuerdo.

No hablemos del caso en que el padre fuese un delincuente sexual, con lo que se justifica el castigo de la simiente, en un modo similar al que las religiones nos hacen pagar por los pecados de Adan. Es lo que hizo Vargas Llosa cuando se prestó hace algún tiempo para respaldar la campañas en su país para legalizar el aborto tras una violación.

Qué se puede esperar de un intelectual, convertido a liberalismo por los británicos y premiado en su literatura con un Nobel por la muy luterana Suecia, país donde el liberalismo local, en ligar de abogar por el derecho de los padres a defender a sus hijos, promueve la irresponsabilidad de los mismos, con la propuesta del llamado aborto legal, según la cual a los hombres que no quieren ser papás se les debería permitir abortar legalmente hasta la semana 18 del embarazo de una mujer. De tal modo los hombres no tendrían que pagar ninguna manutención de los hijos y no tendrían ninguna conexión con su hijo, como si la falta de ayuda del padre no fuese una de las causas por las que tantas mujeres abortan en el mundo.

El viejo escritor considera, como los millares de jóvenes manipulados y sin cultura humanística que salieron a las calles a manifestarse a favor, que esta ha sido una victoria pírrica y que, más pronto que tarde, al igual que en los países más modernos y civilizados del mundo, entiéndase las naciones sometidas a los imperativos del capitalismo maltusiano como Inglaterra o Suecia, la Argentina legalizará el aborto dentro de las catorce semanas de la gestación.

Muy a tono con el protestante o masónico imperante en los estos países modélicos, Vargas Llosa la emprende principalmente contra la Iglesia Católica a la que, calificada como muy escorada hacia la caverna y el oscurantismo, precisamente cuando en una las acciones más encomiables de su historia encabezan las huestes de “los defensores de la vida”.

Al mismo tiempo asegura que quienes como él defienden la prerrogativa de la mujer a decidir si quiere o no tener hijos (aniquilarlos antes de nacer) no son partidarios de la muerte de criaturas inermes e inocentes.

Para justificarse recuerda los años en que vivió en Inglaterra que como buena patria de Malthus y otros males fue uno de los países pioneros en legalizar el aborto, vio a varias mujeres españolas y peruanas llegar allá por este motivo, sin recordar una sola que no viviera esta decisión como un profundo desgarramiento. Es como si pretendiese convencernos qué un partidario de la pena de muerte no son unos desalmados por haber visto sufriendo aquellos que son llevados al cadalso.

El escritor al menos reconoce que sería preferible que no hubiera abortos, y cifra sus esperanzas una educación sexual generalizada, para que las niñas y adolescentes estuvieran en condiciones de elegir siempre los hijos que quieren tener y los que quieren evitar. Lo que no dice es que los adversarios más enconados de que los adolescentes reciban aquella formación sexual, lo hacen no porque estén empeñados en que los jóvenes reciban la menor información sobre la vida sexual, como ocurría en su caso harán unos tres cuartos de siglo atrás, sino porque esa educación sexual ha devenido en simple adoctrinamiento en el que si bien no falta información sobre los anticonceptivos, se estimula la experimentación sexual en edades tempranas y fuera de vínculos matrimoniales, lo cual genera tantos embarazos o más que los que provocaría la ampliación de la “cultura” contraceptiva como demanda el manual antinatalista.

Por supuesto que votar en contra del aborto no garantiza en absoluto que este vaya a desaparecer; más cuando cada vez que una mujer fallece por un aborto clandestino, en lugar por protestar por la practica asesina y quienes viven de ella, se usa la desgracia para demandar la legalización del crimen.

El Premio Nobel, intenta consolarnos como tontos con el mal de muchos: asegurando que no hay un solo país que esté libre de abortismo y que según él la única diferencia entre los países donde aquel es legal y aquellos donde es ilegal consiste en que en unos se lleva a cabo en condiciones clandestinas, generalmente execrables y muy riesgosas para la madre, y en los otros, con todas las garantías médicas. Lo mismo podría decirse con respecto a aquellos países donde la pena máxima ha sido abolida y siguen apareciendo muertos en las cunetas.

Luego apela Vargas Llosa de manera sofistico al tema clasista. La prohibición, dice no impide que las mujeres que pueden costearse un aborto seguro lo tengan, en su propio país o en el extranjero, con la discreción necesaria y en óptimas condiciones. En tanto que las mujeres pobres o de más modestos ingresos deben acudir a menudo a falsos médicos o aborteras improvisadas, donde las pacientes se juegan la vida al correr el riesgo de desangrarse o contraer infecciones que ponen en riesgo su vida. Puede que sea cierto, pero la conclusión que se infiere es errada, no es justo que las mujeres ricas puedan cometer impunemente su delito, mientras que las pobres se encuentren de pronto, como deberían los religiosos que en el pecado va la penitencia. La defensa de la vida en el vientre de una mujer debería ser universal sin permitir que aquellos que tienen más dinero, como grandes capos del narcotráfico se salgan con la suya, mientras que los pejes pequeños pagen por el delito, ya a manos de la justicia, ya por culpa de la incompetencia de sus cómplices.

Por otra parte, la legalización del aborto, como de tanto otro delito, por ejemplo, de las drogas, no garantiza el fin de su clandestinidad, el mejor ejemplo lo tendríamos en ese mismo Reino Unidos donde vivió el escritor. Se sabe que los abortos caseros han aumentado en todo el Reino Unido, como denotan datos de la Agencia Reguladora de Productos Médicos y Sanitarios que muestran que la incautación de píldoras para abortar se multiplicó por 75 entre 2013 y 2016, conforme un número cada vez mayor de mujeres empezó a comprar el medicamento a través de internet.

También es verdad que en los países providas faltan a veces muchas condiciones familiares o materiales que respalden el final feliz de muchos embarazo, lo que lleva a muchas madres a dudar sobre si seguir o no con la gestación, pero solucionar este problema no puede ser responsabilidad solo de la Iglesia, las organizaciones no gubernamentales e incluso de la familia, sino también de un estado obligado a defender la vida de sus futuros ciudadanos, algo por lo que ya no abogan los que siempre están dispuestos a chupar del teta pública, los socialistas de todas las tendencias.

Como lo del libertinaje con el aborto, no es el antojo de una manada de feministas y “feministos” irresponsables en una nación dada, sino una bien engrasada campaña internacional, hay que decir Varas Llosa, ya había tenido tribuna para decir lo que de hecho repetía en Argentina. En Españas el eco a sus ideas antividas se lo había dado previamente El país, con la publicación del artículo titulado ¿Defensa de la vida? Pero allí también había encontrado el peruano una respuesta contundente y racional, que no venía de un intelectual sino del obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla. Sin necesidad de la inspiración divina, Munilla, la bestia negra de la inquisición de género local, hizo polvos a Vargas Llosa en su programa Sexto Continente de Radio María, correspondiente al 20 de agosto. Ese día el sacerdote vasco, no solo defendió su iglesia de los ataques desde la prensa, sino que abordó lo que en realidad nos interesa, el asunto de la miseria como justificación del aborto, sentenciando que es s es mejor acabar con la pobreza, que usarla contra la vida del niño. Es algo con lo que debería estar de acuerdo hasta el humanista más ateo, pero al liberal sudamericano no parece entrarle en la cabeza.

Munilla también cuestionó cifras que ofrece el escritor cuando afirma absurdamente que en Argentina se realizan entre 350.000 y 450.000 abortos clandestinos, recordándole que en 1985, cuando se debatía el mismo asunto en España se decía que aquí se practicaban unos 250.000 ilegales al año. La realidad es que el primer año, después de que se legalizara el aborto, en España hubo solamente 467 abortos lo que demostraba la falsedad de los números que usan los abortistas. Como bien le responde el clérigo al famoso autor, aquí no se trata de del derecho de la mujer a decidir si quiere o no tener hijo puesto que ya tiene, de lo que se trata es de su ese hijo va a nacer vivo o salir de ella muerto. enunciado de Vargas Llosa de que con una ley del aborto con plazos como el de las 14 semanas es “un mal menor” frente a unas condiciones de vida paupérrimas. Munilla le responde en ese caso lo mejor sería darlo en adopción mientras que matarlo si es un mal mayor.

Como lo del libertinaje con el aborto, no es un antojo de un puñado de irresponsables, sino una bien engrasada campaña internacional, no le ha faltado a Varas Llosa, tribuna para repetir en España lo que escribió en Argentina, así ha encontrado eco en El país, con un artículo titulado ¿Defensa de la vida?

Pero también en la diezmada a (poblacionalmente hablando) “Madre patria”  ha encontrado el escritor una  contundente respuesta; la que le dio el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, a través de su programa Sexto Continente de Radio María, correspondiente al 20 de agosto, donde se retomó el guante de la pobreza es sentenciar que es mejor acabar con ella, que usarla contra la vida del niño Munilla también cuestionó cifras que ofrece el escritor cuando afirma que en Argentina se realizan entre 350.000 y 450.000 abortos clandestinos, recordándole que en 1985, cuando se debatía el mismo asunto en España se decía que aquí se practicaban unos 250.000 ilegales al año. La realidad, afirma el Monseñor, es que el primer año, después de que se legalizara el aborto, en España hubo solamente 467 abortos lo que demostraba la falsedad de los números que usan los abortistas. Como bien le responde el clérigo al famoso autor, aquí no se trata de del derecho de la mujer a decidir si quiere o no tener hijo puesto que ya tiene, de lo que se trata es de su ese hijo va a nacer vivo o salir de ella muerto. enunciado de Vargas Llosa de que con una ley del aborto con plazos como el de las 14 semanas es “un mal menor” frente a unas condiciones de vida paupérrimas. Munilla le responde en ese caso lo mejor sería darlo en adopción mientras que matarlo si es un mal mayor.

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Dejando a un lado la religión y hablando de la izquierda: he visto en las redes atacar a Vargas Llosa considerando su alianza con el feminismo, el abortismo y el movimiento LGTV, como un retorno a su etapa juvenil en que coqueteaba con la revolución comunista en Cuba. Que equivocado están, no es que el peruano haya dejado de ser liberal, sino que la progresía mundial se ha liberalizado.

Dieta vikinga y escorbuto

21 Ago

Nunca olvidaré el programa de la televisión educativa cubana, donde aprendí la relación entre la vitamina C y el escorbuto. En ella se dramatizaba el reencuentro de un capitán y unos marineros a los que había dejado enfermos en una isla y que se encontraban perfectamente restablecidos por el consumo de limones. Seguramente es por aquellas imágenes que me llama la atención la cuestión de si los vikingos, grandes viajeros marítimos, también padecieron de esta enfermedad.

La pregunta se la hace la revista danesa de divulgación científica videnskab.dk, ¿bajo el título de “Led vikingerne af skørbug?” (¿Padecieron los vikingos de escorbuto?), en un artículo publicado en 20 de agosto, en su sección de salud por el periodista Kristian Sjøgren. En él texto se explora si la dieta del Vikingo era realmente era óptima en relación con su estilo de vida guerrera. Parece que lo fue en términos generales, aun cuando se reconoce que los miembros de las clases sociales más bajas sufrían diferentes tipos de enfermedades carenciales.

El escorbuto es enfermedad causada por la deficiencia de vitamina C, que hace que los dientes se caigan. Si la enfermedad no se trata con dicha vitamina C), uno puede morir. Sin embargo, parce ser que no fuera esta dolencia una de las que aquejaba usualmente a los vikingos, no importa que dichos navegantes no tuvieran acceso a cítricos, patatas, naranjas u otra de las frutas y verduras que a menudo asociamos con un alto contenido de la vitamina.

Para informarnos sobre la dieta Viking el periodista acude a Else Roesdahl, profesora emérita de la arqueología medieval en el Instituto de Cultura y Sociedad en la Universidad de Aarhus. Roesdahl quien cita un poema de la época vikinga, donde Odín, disfrazado de excursionista, visita a personas de diferentes clases sociales y describe lo que ve, ofreciendo una buena idea de la diversidad Vikinga en términos de nutrición y salud. Según la descripción, el jefe y la familia del agricultor se veían bien y la comida era buena, mientras que los siervos estaban desgastados y su comida es inadecuada.

Aquí también se indaga con Marie Louise Jørkov, que es profesora asociada en el Laboratorio de Antropología, Instituto de Medicina Forense de la Universidad de Copenhague, e investiga las enfermedades pasadas.

La antropóloga ha estudiado los esqueletos de la Edad de Hierro que precedieron a la Era Vikinga. Y ha llegado a la conclusión de que, si bien las enfermedades de deficiencia han estado presentes, no ha sido particularmente generalizadas, entre los daneses al menos en la medida en que lo serían después de la industrialización.

Durante la Era Vikinga se consumían; cebollas, arvejas, arbustos, rábano picante, hígado crudo entre otros animales de pollo. Gracias a ello y a pesar de que los vikingos no se hacían jugo de naranja recién exprimido todas las mañanas, probablemente tenían suficiente vitamina C en su dieta diaria, en incluía además también contiene vitamina C.”Probablemente no sea el caso que todos los vikingos recibieran una dieta sana y variada con suficiente vitamina C, pero al menos los privilegiados, tenían la oportunidad de obtenerla”, dice Else Roesdahl a la revista. Sin embargo, Roesdahl también señala que la hambruna se produjo con regularidad, y durante esos períodos la comida podría escasear para la mayoría de las personas.

Los mayores problemas del vikingo probablemente no fueron la desnutrición, sino enfermedades como la tuberculosis. La osteoartritis era común entre los ancianos. Else Roesdahl también cuenta que en textos extranjeros de, por ejemplo, Francia se reportan epidemias, donde casi todo el ejército vikingo murió porque se vieron afectados por una enfermedad.

Los vikingos también sufrían de un gusano intestinal a gran escala, y en el peor de los casos, bien podría haber provocado síntomas de enfermedades carenciales. “Uno podría imaginar que algunos vikingos tienen la dieta que deberían usar, pero su ingesta de nutrientes ha sido baja porque se han infectado con parásitos”, explicaba Marie Louise Jørkov. Según la estudiosa los niños que crecieron con desnutrición rara vez llegaron a viejos. Esto explicaría que no haya una gran cantidad de adultos desnutridos en las tumbas de aquellos días.

Otro punto que se nos recuerda en el artículo es que el escorbuto y la deficiencia de vitamina están asociados con largas travesías. Y ciertamente, si bien los vikingos viajaron mucho, su riesgo de escorbuto no era mayor por esa razón. Sus viajes no fueron tan largos como para que no tuvieran acceso a las vitaminas C o el tiempo que lleva desarrollar la enfermedad que es de aproximadamente tres meses. El escorbuto si fue un problema en viajes largos, como desde Inglaterra a la India. No era el caso de los vikingos con sus viajes a s Islandia, Groenlandia, Inglaterra y Francia, explica Else Roesdahl.
En general, las personas de aquella época tuvieron acceso a una dieta bastante variada en todo momento del año. Tenían ganado, incluyendo ovejas, cabras, gallinas, gansos, cerdos y vacas, y recolectaban frutas y bayas en forma de, por ejemplo, manzanas, ciruelas y conchas. También cultivaban granos. En Dinamarca, la caza no desempeñaba ningún papel particular. Era sobre todo un deporte de clase alta.

Por supuesto, escribe Kristian Sjøgren, los vikingos no tuvieron la oportunidad de recolectar frutas, bayas y vegetales en el invierno, pero sí la suerte de conservar alimentos de varias maneras, como lo habían hecho durante todo el año. Estos pueden incluir la salazón, el secado y el ahumado de carne y pescado o la conversión de leche en queso y mantequilla. Las bayas y las frutas también se secaban y almacenaban junto con, por ejemplo, las nueces, nos cuenta Sjøgren en su interesante artículo.

Cuando el color del médico importa

21 Ago

CDEHA pilot 2016: Marcella Alsan from Neesha Joseph on Vimeo.

Culpan a la escasez de médicos negros por la mala salud de sus pacientes del mismo color. Es lo que nos informa la edición digital del New York Times, con un artículo de Gina Kolata titulado de manera cuestionadora: The Secret to Keeping Black Men Healthy? Maybe Black Doctors (¿El secreto para mantener a los hombresnegros sanos? Quizas los Doctores negros). Una versión de este artículo aparece impresa en 21 de agosto de 2018, en la página D 3 de la edición del periódico, con el titular: Cuando importa la carrera de un médico. Gina Kolata escribe sobre ciencia y medicina. Ha sido candidata en dos ocasiones al Premio Pulitzer y es autora de seis libros, entre ellos “Misericordias en el disfraz: Una historia de esperanza, el destino genético de una familia y La ciencia que los salvó”.

Veamos que se nos cuenta aquí: Según un intrigante estudio, los pacientes negros resultan mucho más propensos a aceptar ciertas pruebas de salud si las discutían con un médico negro. En la página del sitio podemos ver la foto de un médico de color, el Dr. Chaandry Jordan, uno de los médicos que participaron en la investigación que asegura que se trata de algo que no te enseñan en la facultad de medicina.

De acuerdo al Times; los hombres negros tienen la menor esperanza de vida de cualquier grupo étnico en los Estados Unidos. Gran parte de la brecha se explica por una mayor tasa de enfermedades crónicas como la diabetes y las enfermedades del corazón, que afectan en particular a los hombres negros pobres y con poca educación.

Se ha cuestionado si eso se debe a la falta de acceso a la atención de la salud, pero ahora, un grupo de investigadores en California ha demostrado que otra fuerza poderosa puede estar en la ausencia de médicos negros.

En el estudio se demuestra que los hombres negros que veían a los médicos varones negros eran mucho más propensos a aceptar ciertas medidas preventivas que los hombres negros que veían a los médicos que eran blancos o asiáticos. Todo un problema que se acentúa en un país como los Estados Unidos donde el 13 por ciento de la población es negra, mientras que solo el 4 por ciento de los médicos tienen esa pigmentación.

El estudio, publicado en junio por la Oficina Nacional de Investigación Económica, involucró a 702 hombres negros en Oakland, California, que acudieron a una clínica para una evaluación médica gratuita. Fueron asignados al azar a un médico negro o uno que era blanco o asiático.

Ni los hombres ni los médicos sabían que el propósito del estudio era preguntar si la carrera de un médico importaba cuando aconsejaba a estos pacientes. Resultó que los efectos raciales no fueron sutiles. La detección de diabetes fue parte del chequeo de salud y el 63 por ciento de los hombres negros asignados a un médico negro aceptaron la evaluación. Pero solo el 43 por ciento de los asignados a un médico que era blanco o asiático accedieron a que se les realizara un cribado; Cribado (en medicina es una estrategia aplicada sobre una población para detectar una enfermedad en individuos sin signos o síntomas de esa enfermedad). proximadamente el 62 por ciento de los hombres de raza negra con un médico negro aceptaron pruebas de colesterol, en comparación con el 36 por ciento asignado a un médico que no era negro. Los investigadores emplearon estudiantes premédicas de minorías para reclutar participantes visitando 20 barberías y dos mercados de pulgas en Oakland, ofreciendo vales para hombres negros para una evaluación médica gratuita.

La proyección fue en una clínica creada por los investigadores y atendida por 14 médicos negros y no negros. A los hombres se les ofrecieron medidas preventivas, como vacunas contra la gripe y exámenes de detección de la presión arterial, el colesterol y la diabetes.

Los hombres que acudieron a la clínica ofrecieron los mismos elogios a sus médicos negros, blancos y asiáticos. Pero los pacientes eran mucho más propensos a dar su consentimiento a la atención preventiva (exámenes de detección y vacunas) cuando su médico también era negro.

Según la periodista, si los pacientes negros aceptaran esta atención preventiva a estas tasas en el mundo real, la brecha en la mortalidad cardiovascular entre los hombres negros y el resto de la población podría reducirse en un 20 por ciento, estimaron los investigadores.

El mismo tema ya había sido tratado por Mia de Graaf, editora de salud en el Dayly Mail.com en un artículo publicado el 16 de agosto de 2018. Aquí se nos informa que las mujeres hispanoamericanas aún tienen la esperanza de vida más alta de cualquier grupo racial en los EE. UU., Con una edad promedio de 84 años. Se espera que las mujeres blancas no hispanas en los Estados Unidos vivan hasta los 81.1 años, mientras que los hombres blancos hispanos y no hispanos viven hasta los 79 años, en promedio. Las mujeres afroamericanas tienen una esperanza de vida de 78 años. Mientras tanto, los hombres afroamericanos viven hasta los 75.6 años. Hay muchos factores que completan esta brecha. Entre ellos: los hombres negros tienen menos probabilidades de tener cobertura de seguro de salud, tienen más probabilidades de vivir en una comunidad desfavorecida y, con mayor frecuencia, son objeto de discriminación.

Eso aumenta el estrés y hace que sea más difícil comer una dieta saludable, entre otras cosas, lo que aumenta el riesgo de diabetes, hipertensión y diversos cánceres. A menudo, esas señales de advertencia no se detectan lo suficientemente temprano como para hacer una diferencia. Para muchos, eso podría ser porque no tienen seguro médico, por lo que las visitas al médico son pocas, si es que lo son. Pero esa no es toda la imagen.Los estudios demuestran que la confianza es un factor que no se puede subestimar en este círculo vicioso.

Los expertos en salud pública coinciden ampliamente en que el “Estudio de Tuskegee sobre la sífilis no tratada en hombres negros” tuvo un impacto directo en la salud de los hombres afroamericanos. El experimento fue un estudio de 40 años sobre 600 hombres negros en Tuskegee, Alabama, que tenían sífilis. De 1932 a 1972, los hombres infectados de sífilis se congregaron en el centro, dirigido por el Servicio de Salud Pública, para análisis de sangre y tratamientos.

Pero resultó que fue un fracaso: los investigadores no revelaron sus verdaderos diagnósticos y les aplicaron un placebo. Nunca habían planeado tratar a los hombres; planeaban ver cómo progresaba la sífilis en los hombres negros.

En su trabajo Mia de Graaf, hace referencia a un estudio de 2016, realizado por Marcella Alsan, profesora asociada de medicina en la Facultad de Medicina de Stanford, y Marianne Wanamaker, de la Universidad de Tennessee, donde se mostró que la esperanza de vida de los hombres afroamericanos había caído un año entero en 1980, algo que encontraron, podría atribuirse directamente a Tuskegee. Según la investigadora Alsan, eso fue lo que la impulsó a llevar a cabo esta nueva, en colaboración con Owen Garrick, de Bridge Clinical Research, y Grant C. Graziani, de la Universidad de California, Berkeley.

‘Ese estudio realmente pesó sobre mí. Cuantas más revelaciones investigamos, sobre el abuso de archivos, más vergonzoso fue “, dijo el Dr. Alsan a DailyMail.com. “Así que comencé a leer sobre diversas intervenciones que se sugieren para mejorar la salud de los hombres afroamericanos, especialmente porque los hombres afroamericanos tienen la esperanza de vida más baja de cualquier grupo demográfico. ” Muchos han presentado esta plataforma para tratar de aumentar la diversidad en la fuerza de trabajo de los médicos, ya que los afroamericanos están muy poco representados en la fuerza de trabajo de los médicos. Eso me pareció algo que podríamos probar “.

El grupo decidió investigar cómo difería la salud de un hombre negro según la raza de su médico. No pudieron encontrar una clínica con una proporción lo suficientemente equilibrada de médicos blancos y negros que aceptaran asociarse en un estudio, por lo que crearon la suya en Oakland, California, con 14 médicos (seis negros, ocho de otras razas) e invitó a más de 1.300 hombres negros a participar. Los médicos y los pacientes nuevos que fueron parte de un estudio que busca mejorar la atención de los hombres afroamericanos, pero nada más. En primer lugar, a los pacientes se les ofreció $ 25 para completar una encuesta sobre desconfianza médica y socio demografía en el cuidado de la salud. Luego, se les ofreció $ 50, y un viaje gratis, para ir a la clínica para un chequeo, someterse a exámenes de detección de presión arterial, colesterol y diabetes, y para medir su índice de masa corporal. Se les dio una lista de las cosas que se les podría ofrecer, incluida la extracción de sangre, y una biografía, con una fotografía, de su médico. Finalmente, conocieron a su médico, al que se le dijo que tratara de persuadir a su paciente para que recibiera los cinco tratamientos preventivos que se le ofrecían. Antes de conocer al médico, no hubo una diferencia notable en la cantidad de tratamientos que los pacientes aceptaban, independientemente de si su médico era afroamericano o no. Sin embargo, después de hablar con su médico, hubo una división clara: los pacientes afroamericanos eran mucho más propensos a aceptar todo si su médico también era negro.

Los únicos pacientes que aceptaron tratamientos invasivos (es decir, extraer sangre) fueron los que vieron a un médico negro. También tenían un 47 por ciento más de probabilidades de que se les realizara un cribado de diabetes y un 72 por ciento más de probabilidades de controlar sus niveles de colesterol si veían a un médico negro.
por Marcella Alsan dijo que su equipo considera los hallazgos como una clara indicación de la sensación de confianza y comprensión que los pacientes sentían en base a que su médico era de la misma raza. “La [teoría] que parece ajustarse mejor a nuestros resultados fue que la comunicación y la confianza eran realmente importantes”, aseveró la Doctora al DailyMail.com. ‘Algunas cosas requieren más confianza, como extraer sangre. Allí, vimos diferencias realmente grandes ‘.

Para obtener un sentido de una muestra representativa más amplia de la población, tanto de hombres blancos como de negros, llevaron a cabo un estudio secundario, esta vez una encuesta, para ver si la raza podía ser importante en general. Desde el principio (antes de la cita) no fue así, pero después de conocer a su médico, lo hizo. “Cuando se trata de preguntas como” ¿qué doctores crees que entenderán tus preocupaciones? “Y” ¿con qué te sientes más cómodo hablando? “. Hubo una preferencia por un médico con su propio origen racial”, explicó la Dra. Alsan. La comunicación es tan matizada que tomaría muchos más estudios profundizar en la forma en que los médicos de diferentes razas se conectan con sus pacientes en persona. Pero por ahora es una clara indicación de que las conversaciones en persona podrían ser cruciales para abordar las disparidades de salud en Estados Unidos, que albergan el sistema de salud más costoso y algunas de las brechas más grandes en la salud de los ciudadanos.

Lo que pone en evidencia este artículo, mas que un asunto racial y concreto de Estados Unidos, es un elemento fundamental en la medicina, el de la empatía necesaria entre medico y pacientes, algo que se fortalece en sociedades donde color y estratificación social coinciden, así un doctor negro comprenderá mejor las circunstancias de un paciente de sus misma piel, lo lamentable es cuando la medicina, se burocratiza alejando mas allá del factor raza al medico y su paciente, reduciendo al primero a una suerte de máquina automática que responde específicamente a entradas informativas, sin indagar en las condiciones materiales y espirituales de quien tiene delante, y al segundo a un cliente, donde a veces lo más importante no es el mismo, sino el seguro que financia la consulta.

“Operación Fénix” o el retorno de “El Enano”

17 Ago

 

El totalitarismo aguza el ingenio…

Si algo bueno tiene el totalitarismo es que aguza el ingenio a los que lo ha sufrido por décadas, mientras que transforma en tontos útiles a los que apenas lo experimentan. Así parece les metieron un “Hombre de Maisinicú” a los medios hispanos de Miami, con el objetivo de que confirmaran la versión oficialista venezolana de que lo que pasó el 4 de agosto 2018 durante la marcha militar por el 81 aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana, en la Avenida Bolívar de Caracas; día inmemorable en que la gallarda tropa, diz que por orden de su comandancia, puso los pies en polvorosa, frente a las cámaras.

Ciertos canales de la Florida están concediendo lo que demandan a los medios internacionales los jerarcas venezolanos: que lo ocurrido fue, sin la menor duda, un atentado real contra Nicolás Maduro. Para comenzar es lo que aseguró el grupo anónimo autodenominado “Soldados de Franela” quién se pronunció ese mismo día a través de las redes sociales para adjudicarse la autoría del presunto intento de ejecutar al mandatario bajo la llamada “Operación Fénix”, prepárese para la repetición del término.

Una vez que escuchamos la reacción del gobierno venezolano nos queda clara su voluntad de que a nadie le pasee por la cabeza la idea de que aquello fuera sólo del estallido de unos drones inocuos controlados por la misma seguridad del régimen sudamericano. La verdad es solo una y a ella deben atenerse tanto los medios oficiales como los del exilio venezolano.

Y me preguntará el escéptico lector: “¿tiene usted pruebas concretas de que no hubo atentado?” No, le contestaría, por supuesto que no las tengo; en cabio cuento con otra cosa tan válida científicamente como aquello que me reclama, un elemento difícil de explicar, pero que de hecho ayuda a salvar vidas, lo mismo a un experimentado médico que al eficaz bombero: se llama Intuición, es decir la capacidad de para comprender algo, de manera clara e inmediata, sin la intervención de la razón. Ocurre a menudo que la repetición de una vivencia induce a una suerte de aprendizaje y por tanto de un conocimiento del que no se tiene conciencia, tal es el caso de los signos subliminales que vamos captando cada vez que se repite, una y otra vez la manipulación de los suyos y ajenos por un estado autoritario; proceso que no parece haberse operado lo suficiente entre algunos de los más connotados analistas de las televisiones hispanas en La Florida.

Nacimiento y travesuras de El Enano

Por cierto, hablando del “Hombre de Maisinicú”; el pasado día 15 de agosto se abrió una exposición en el lobby de la Sala Chaplin con fotografías de los preparativos, el rodaje y escenas de la película cubana del mismo nombre. La actividad, organizada por esa fábrica de propaganda artística que es el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), rendía homenaje a la célebre realización de Manuel Pérez Paredes. En aquella obra el extinto actor Sergio Corrieri encarnaba una figura real. Su nombre era Alberto Delgado y Delgado, un agente del Minint infiltrado como contacto de las guerrillas anticastristas del Escambray, que logró, mediante la desinformación y el engaño, conducir parte de ellas al matadero. Hoy parece ocurrir lo mismo, aunque desde un punto moral, no con cercados guerrilleros, sino con quienes desde un cómodo estudio televisivo en Estados Unidos le hacen la guerra al neochavismo. Y es que al personaje encarnado por Corrieri le sobran avatares en la guerra mediática que enfrenta a los venezolanos.

Vayamos a la historia. A mediados de octubre de 1961, ya declarado el carácter “Socialista” de La Revolución cubana, Alberto Delgado fue colocado por las autoridades, en su condición de agente encubierto, como administrador de la finca Maisinicú, cerca de Trinidad. El espía adoptó la imagen un resentido ex miembro del Ejército Rebelde, la misma de tantos otros antiguos fidelistas que se levantaron en armas contra el inesperado giro marxista leninista del Castrismo. Así es que “El enano”, su nombre en clave para la Seguridad se convierte en un importante enlace de las guerrillas anticomunistas de Las Villas con los desafectos al nuevo régimen en la capital cubana.

Con fama facilidades para salidas del país, El enano será un elemento clave de la llamada “Operación Trasbordo”; en ella, según lo que nos muestra la película, los alzados eran sacados por la costa y llevados a unos buques con insignias norteamericanas y oficialidad angloparlante. Una vez abordo de las naves aquellos combatientes apresado por miembros de la seguridad cubana. Algún día sabremos, como me sugiere un buen amigo, si los aparentes oficiales norteamericanos que se veían en cubierta lo serían de verdad y si no se trataría en realidad de una operación de colaboración de las autoridades norteamericanas con el régimen cubano; un anticipo tantas otras que llevaron, primero a neutralizar definitivamente a los grupos beligerantes del exilio y luego al freno del tránsito de drogas desde América del Sur a los Estados Unidos que pasando por las aguas jurisdiccionales cubanas.

El caso es que así fue como cayeron en la trampa, junto a sus hombres y sin disparar un tiro, Maro Borges, jefe del Ejército de Liberación Nacional, y Julio Emilio Carretero Escajadillo, comandante del Ejército de Liberación Nacional del Escambray. Al final los alzados terminan descubriendo la identidad del delator, quien será ejecutado por los hombres bajo el mando de Cheíto León y Rubén Cordobés. El hecho ocurrió en la noche del 28 de abril de 1964. El enano será encontrado al día siguiente, colgado y cubierto de bayonetazos en las márgenes del Río Guaurabo, frente a la finca Masinicú.

No todo Enano tiene que ser cubano

A pesar de aquel trágico fin, hoy Alberto Delgado y Delgado parece estar más vivo que nunca, pero no sólo en las pantallas del ICAIC o en los corazones de sus antiguos compañeros del G2, pensionados sobrevivientes a esa auténtica lucha contra bandidos que fue el período especial, si no como encarnación en muchos de los “conspiradores” que están haciendo de las suyas en la divertida tarea de mangar y desinformar a la oposición venezolana y a sus amigos televisivos. Por sus frutos los conoceréis, lo mismo en Miami que en Caracas, ciudad última donde se me antoja que el “El enano” pudo haber cambiado su feo sobrenombre por el más afrancesado de “Bons” (¿acaso un “Bond” mal dicho?); ese es el alias de Juan Carlos Monasterios (o Monasterio) Vanegas, uno de los primeros detenidos por los acontecimientos del cuatro de agosto. El compañero “Bons” ya lo ha cantado todo ante las cámaras y no precisamente en forma del vallenato al que era aficionado. Así se le regaló al madurato la socorrida versión del intento de asesinato en sus más mínimos detalles.

Señalado como el jefe operativo del atentado en el momento de su detención, Monasterios, de 45 años, se desempeñaba como comerciante y al igual que El Hombre de Maisinicú, también había sido retirado del ejército, en su caso de la Guardia Nacional Bolivariana, de la que era Mayor de primera, y mecánico de aviones. Según su testimonio al ser capturado, perteneció a este cuerpo hasta 2013, pero su familia dijo a diario Crónica.Uno que lo hizo hasta 2017. El gobierno aseguró que tenía orden de captura por el asalto al Fuerte Paramacay, en Valencia, estado Carabobo.

Esta acción militar tuvo por nombre clave Operación David,2 desarrollada en la madrugada del domingo 6 de agosto de 2017 El ataque fue comandado por el capitán Juan Caguaripano desertor de la Guardia Nacional desde 2014 que hoy se encuentra supuestamente recluido en La Tumba, sótano ubicado cinco pisos bajo tierra del edificio del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN).

Lo sospechoso en el caso del “ex militar” Monasterio no son tanto las declaraciones en las que involucra a figuras incómodas para el gobierno como Juan Requesens, diputado opositor venezolano detenido y presentado en calzones embarrados de heces fecales por detrás y por delante, ni tampoco aquellas en las que señala como el autor intelectual de la operación al exparlamentario, Julio Borges, ahora en Colombia y para quien el Gobierno venezolano ya ha solicitado su captura a la Interpol.

Ya sabemos que una vez preso, a cualquiera se le arranca una confesión a base de torturas, es lo que asegura Jaime Bayly que ha ocurrido con Monasterios. Deberíamos cree a Bayly ya es un hombre “honorable”, al menos en el sentido que le da a la palabra Marco Antonio cuando se refiere a Bruto, en el Acto III del Julio Cesar shakespeariano. A pesar de tanta “honorabilidad”, me mantengo en la sospecha.

Desde mi punto de vista lo que más incrimina a Juan Carlos Monasterios, alias Bon, como posible agente del gobierno, no es el modo en que involucra a opositores civiles en “Fénix”, sino como la forma en que se comunica con el resto de los conjurados durante la misma operación, según las grabaciones presentadas por el propio Maduro. Analícese la explicitud de esta comunicación apenas codificada, que parece hecha como para descubrir en que andaban los complotados y de prueba contra los mismos en caso de ser arrestados. Es lo que realmente ocurrió apenas transcurridas dos horas después los hechos, permitiéndose así a las autoridades alardear de efectividad digna de mejores causas. Con tales “conspiradores” no hacen falta infiltrados…salvo que ellos mismos los sean.

Montado está el teatro, incluidos los efectos luminotécnicos de la Avenida Bolívar. Maduro tiene todo lo que necesita para acusar por el frustrado magnicidio y sin prueba alguna; lo mismo al tibio expresidente de Colombia Juan Manuel Santos, que, al Gobierno de Estados Unidos, que a la oposición política interna o externa. De paso tiene la posibilidad de purgar una vez más a las fuerzas armadas venezolanas, empleando para ello la misma trampa caza bobos que vienen usando los chavistas desde el autogolpe del 11 de abril del 2002. Lo asombroso es el eco mediático con que cuenta desde el primer momento la versión madurista de los hechos, no tanto en los grandes medios internacionales, como en canales floridanos que suelen editorializar la noticia en favor del exilio venezolano.

 

El Enano llama dos veces

Y así vemos que a las ocho y media de la noche del día en que supuestamente se intenta de madurar a Maduro, la periodista-anunciante Patricia Poleo leyó desde Miami el comunicado de los oficiales implicados presuntamente en la operación. Es escrito parece copiar viejas declaraciones del capitán Juan Carlos Caguaripano que todavía podemos escuchar en YouTube. Marcando las distancias, y más por el objetivo que por su contenido, hay algo en el texto leído por la periodista que de alguna manera nos recuerda el lanzado por José Antonio Echeverría desde Radio Reloj durante el asalto al Palacio Presidencial de la Habana en 1957. El panfleto de la Poleo se asemeja todavía más al Manifiesto del asalto al Cuartel Moncada en 1953, titulado “A la nación”, concebido para ser dado a conocer a través de la radio, cumplida la misión militar. Sin embargo, la derrota restó sentido a su difusión y Fidel Castro, con más tino que los “Soldados de Franela” prefirió no transmitirlo. Esta es la diferencia entre estar y no estar en “la candela”.

Ya podemos colegir de dónde salió la idea del comunicado. Sólo que la juventud cubana de entonces iba a por los dictadores pistola en mano, no como aparentemente hacen los actuales venezolanos nacidos en torno al nuevo milenio, usando avioncitos de juguete. Y no es de extrañar. Las nuevas generaciones están más preocupadas en adoptar los valores homornormativos que le transmiten las series televisivas y canales online que en asumir las virtudes cardinales de la antigüedad; aquellas con que se formaban, mediados del siglo XX y sobre todo con libros, los jóvenes herederos del mundo latino. Se trataba de una educación cívica que predisponía al ciudadano para el tiranicidio y contra la delación de sus compañeros. En tiempos de adoctrinamiento universal en la ideología de género aquellas conductas machistas devienen en cosas del pasado. Es a esa misma y extemporánea virilidad (sospecho que, sin mucho eco en su audiencia más joven) a la que apela el ambiguo de Jaime Bailey cuando justifica en su programa el “atentado” de Caracas, y va más allá, asegurando que, según sus fuentes, el gobierno norteamericano, si bien no intervendría abiertamente, respaldaría operaciones encubiertas en Venezuela. Mejor regalo no se le puede hacer al “socialismo del siglo XXI” desde Estados Unidos.

Desde el primer momento en que se ven estos videos, se nota el alto grado de inocencia que sufren lo mismo Poleo que Bayly, para ser dos comunicadores profesionales. En el caso de la exiliada venezolana ha de señalarse su incapacidad para cuestionar la autenticidad de un comunicado tan rimbombante como carente de la fuerza vital que derramaba, por ejemplo, el llamamiento de Echeverría al pueblo cubano; dejaré a los semióticos el análisis comparativo y detallado de ambos textos. La journalista se salta por tronera las reglas más elementales del periodismo; su puesta en escena nos quiere hacer cree que estamos escuchando el “comunicado” de verdaderos “conspiradores”, cuando lo que se huele, y no porque se que reivindique al bolivarianismo que ideología al fin resulta de multiuso, es que estamos en presencia de un documento redactado por los propios enemigos del exilio venezolano con el fin de atribuirle la beligerancia que nunca ha tenido, usando para ello sus propios medios y comprometiéndolos en el misterioso caso del “dronicidio”.

Ya no tendrá el aparato propagandístico venecubano que encargarse de demostrar que se trató de un operativo real y no de un ataque de falsa bandera. Tampoco será difícil presentar al exilio venezolano como terrorista e intransigente, al estilo de lo acaecido con los exiliados cubanos de cara al mundo. En verdad la tarea es fácil sabiéndose lo necesitado que están los venezolanos de Miami de héroes que, en Venezuela, hagan lo que ellos no se atrevieron, sacar las castañas del fuego por la vía armada y no de manera pacífica como intenta desde hacen casi dos décadas el bravo pueblo sin resultados.

En lo que se refiere a la manera en que Jaime Bayly hace el tonto, sospecho que le que mueve más el afán de audiencia que esa inexperiencia que parece haberle anulado su indiscutible agudeza. En definitiva, como buen peruano no puede dolerle tanto esa Venezuela. Fue de allí que vino Bolívar a imponer por la fuerza la independencia a un Perú que no la quería. Y puede que sea por ello por lo que el locutor alardee públicamente, sin medir consecuencias, de haber sido consultado previamente al ataque, como si en su caso se tratara de un especialista en sedición militar y no de un novelista devenido en ingenioso hombre de espectáculo televisivo que, por más que le pese, es a lo que Bayly se ha reducido.

Con la fuerza de un Túpac Amaru el presentador de Mega TV aboga desde su confortable plató por la lucha armada contra la dictadura venezolana, usando para ello una retórica que nos recuerda la del joven Fidel Castro. Tal vez hable en serio, quizás se encuentre bajo los efectos de la abundante “medicación” de la que alardea en sus programas. Lo cierto es que cada una de las palabras pronunciada en estos días por Jaime Beyly encaja perfectamente en el rompecabezas propagandístico madurista.

Todo indica que la llamada hecha por los “conspiradores” al monologuista y la posterior reunión que tuvo con ellos, ha sido obra en realidad de la propia seguridad cubana. Claro que tuvo que ser esa misma inteligencia la que le anunció a Bayly que “matarían a Maduro” con drones, porque en esto de preparar y desarmar atentados contra sus jefes son expertos, lo vienen ensayando desde 1959.

El Enano vuelve a la pantalla

Nadie mejor que ella, con sus casi sesenta años de experiencia intrigando en Miami, para manipular al “periodista”. Se trata, opino, de la misma estructura que fabricó al “héroe” con el que Bayly cree confirmar sus aciertos en temas de Venezuela; el famoso capitán Oscar Pérez; aquel actor cinematográfico, no tan bueno como Sergio Corrieri, que participó, entre otros proyectos audiovisuales, en la película venezolana del 2015 “Muerte suspendida”, en ella se elogiar la labor del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas del estado represivo venezolano. A ello habría que añadir que, al estilo de otros “Enanos, Pérez está formado militarmente por las mismas fuerzas que pretende combatir; ha sido agente de la Brigada de Acciones Especiales (BAE) y jefe de operaciones de la División Aérea del cuerpo policial.

El abatimiento del personaje, tal como se escenificó en las en redes sociales, más bien parece el último capítulo de una mala telenovela. En ella se descubre lo mismo efectos de pirotecnia, que el mal trabajado de los maquilladores. No faltan espectaculares ataques, aunque sin sentido militar o político alguno, como los realizados desde un helicóptero, contra las sedes del Ministerio del Interior y del Tribunal Supremo de Justicia. Acciones que parecen ejecutadas con municiones y granadas de fogueo, ya que apenas hubo daño material y no se contabilizó ni muertos ni heridos en los puntos atacados. Lo que sí sobra a lo largo del relato son las arengas dirigidas a la insurrección, en una suerte de saga caguaripana. Tampoco se pueden negar los efectos disuasorios de la narración cuyo syuzhet convencería al receptor ingenuo de lo invencible que resulta al final de los órganos de seguridad del Estado Bolivariano.

Se supone que el capitán Pérez falleció en la madrugada del 15 de enero de 2018, durante la llamada Operación Gedeón,5 realizada por efectivos de seguridad Madurista. Mas es precisamente por ese montaje de serie televisiva con el que se nos presenta su historia subversiva que no me extrañaría que aún siga vivo.

A lo mejor el probable nuevo Enano, con más suerte que su precursor Delgado, se encuentre en estos vivito y coleando, en alguna playa cubana, con nueva identidad, y a buen resguardo de sus ex compañeros de armas.

 

El Enano y el rating

Lo más probable, como reconocen, tanto los voceros del régimen, como el propio Bayly, sea que la prensa internacional (mucho más prudente) también estuviese informada con anterioridad del presunto ataque a Maduro. Lo importante era garantizar el espectáculo, aunque resultara Nicolás y no el ave Fénix quien renaciese de las cenizas, en este caso las de los infortunados y minúsculos vehículos aéreos no tripulados que fueron abatidos aquella jornada.

Lo que nadie imaginaría sería a un magnicida de verdad alertando a la media de sus planes. Tomenos por ejemplo a Georges Watin – el hombre que conocemos a traves de Chacal, película de intriga política basada una novela publicada en 1971 por el novelista británico Frederick Forsyth- quien nunca avisó a los periódicos que día de 1962 tendría lugar el atentado que se conoce como del Petit Clamart. Se trató de una operación organizada por la sección en Francia de la OAS, y de la que el general Charles André Joseph Marie de Gaulle junto a su esposa Yvonne logran salir ilesos. Aquello si fue un atentando, aunque las 183 balas disparadas por el comando de la Organización Armada Secreta solo sirvieran para dar publicidad el Citroën DS en que viajaba el mandatario, capaz de seguir rodando tras ser ametrallado.

Tampoco cometería Wati el error de irse de la lengua, cuando un año después, en febrero de 1963, planeó volver a las andadas con la ayuda de un fusil de mirilla telescópica. Si la misión resultó abortada lo sería por otras razones no por indiscreciones parangonables al chivatazo, que, según Bayly, se dio en vísperas del “dronazo” caraqueño.

Esto de no compartimentar la información sobre un atentado a realizar jamás lo habría hecho un magnicida “responsable”, sólo aquel que tuviese por objetivo frustrar su propia acción, facilitando, al estilo de los de soldados de franela, la filtración hacia el enemigo. Hechos de este tipo suele ocurrir, no se extrañe, ellos explicarían, por ejemplo, la enorme cantidad de atentados frustrados que hubo contra Fidel Castro.

Estamos pues frente a un modo de operar típico. Apenas cuesta dudar que los que idearon el “magnicidio” a frustrar, etiquetado como “Operación Fénix” no sean los discípulos directos de quienes maquinaron la “Operación Trasbordo”.

No se trata de lanzarles “vitriolos” (como llama Bayly a las críticas) por lo fácil que se dejan usar la venezolana y a su colega peruano, o por el optimismo sin fundamento que muestran respecto al fin del régimen bolivariano. Se trata de avisar que se han transformado inconscientemente de periodistas en agitadores políticos para mayor confusión de su audiencia. Ya se enterarán algún día del gran servicio que han prestado al madurismo, a cambio de “un puñado de ratings más”. Y después hay quien se queja de que el presidente Donald Trump demonice a quienes difunden falsas “noticias”, un mal del que no escapan, como hemos visto, ni siquiera los programas hispanos “de derecha” en La Florida.