Archivo | enero, 2019

Más allá del “yo acuso” anti-mariguano de Alex Berenson

26 Ene

 

No hace falta ser un defensor del totalitarismo cubano o del régimen autoritario en Venezuela para reconocer las partes pudorosas tiene el régimen que se opone por excelencia a los antes mencionados, y que los especialistas definen como “democracia” liberal. Se supone que ella nació como forma de que el pueblo ejerciera, participara o estuviera representado en el poder. Lamentablemente, cada vez son más los ejemplos del modo en que bajo ese régimen es precisamente contra los intereses del pueblo que se ejerce ese poder. Un ejemplo típico lo tenemos cuando el Estado, tan quisquilloso cuando de sus ingresos por concepto de impuesto se trata, se declara impotente para combatir lo que daña a la ciudadanía y peor aun cuando opta por beneficiarse de la situación que crean al facilitar el acceso de un ciudadano, cada vez más desorientado aquello que le daña. Los casos más paradigmáticos son los de las bebidas destiladas y el tabaco, a los que ya tenemos que sumar el de de la mariguana. Y menos mal que aún queda al ciudadano el derecho al pataleo, que es lo único que diferencia a lo diferencia del que están bajo la bota cubana y que de poco vale si el sistema sabe ahogarlo con el ruido de la propaganda.

Un buen ejemplo de esta última resistencia me llega desde Estados Unidos, concretamente desde el el Hillsdale College, institución que, por más de 170 años, ha promovido la difusión de un sólido aprendizaje sólido como el mejor medio para preservar las bendiciones de la libertad civil y religiosa y de la piedad intelectual. Se trata de una universidad privada fundada en 1844, en Hillsdale, Michigan por la comunidad local de los bautistas. El centro basa su plan de estudios de artes liberales en la herencia occidental entendida como producto tanto de la cultura greco-romana como de la tradición judeocristiana. Desde finales del siglo XX, la universidad se niega a aceptar el apoyo financiero federal, dependiendo completamente de donaciones privadas, algo que sin dunda alguna le hace mas independiente de las políticas del estado que aquellas que aceptan su subsidio.

Pues bien, haciendo honor a sus valores, el Hillsdale College ha disidido incluir en su boletín Imprimis, número 1, enero 2019 (Volumen 48) un interesante texto. Lo titula: “La marihuana, la enfermedad mental y la violencia. Se trata de la adaptación de un discurso de Alex Berenson pronunciado el 15 de enero de 2019 en el Centro Allan P. Kirby, Jr. de Hillsdale College en Washington, DC.

Berenson, quien es autor del libro de título similar, “Tell Your Children: The Truth About Marijuana, Mental Illness, and Violence” (Cuénteles a sus hijos: La verdad sobre la marihuana, las enfermedades mentales y la violencia); se graduó en la Universidad de Yale con títulos en historia y economía. Comenzó su carrera en el periodismo en 1994 como reportero de negocios para el Denver Post, se unió al sitio web de noticias financieras TheStreet.com en 1996 y trabajó como reportero de investigación para The New York Times desde 1999 hasta 2010, tiempo durante el cual también trabajó Dos períodos como corresponsal de la guerra de Irak. En 2006, publicó The Faithful Spy, que ganó el Edgar Award 2007 a la mejor primera novela de misterio escrita en Estados Unidos de América.

Además de la obra ya mencionada Alex Berenson ha publicado diez novelas adicionales y el libro de no ficción, The Number: How the Drive for Quarterly Earnings Corrupted Wall Street and Corporate America.

En las palabras referidas por el boletín el periodista narra que a setenta millas al noroeste de la ciudad de Nueva York hay un hospital que parece una prisión, sus edificios de ladrillos monótonos envueltos en capas de cercas y alambre de púas. Esta instalación sombría se llama el Instituto psiquiátrico forense de Mid-Hudson. Es uno de los tres lugares a los que el estado envía a los acusados que han sido declarados inocentes por motivos de demencia.


Hasta hace poco, cuenta, su esposa, la Dra. Jacqueline Berenson, fue psiquiatra sénior allí. Muchos de los 300 pacientes de Mid-Hudson son asesinos e incendiarios. Al menos uno es un caníbal. La mayoría han sido diagnosticados con trastornos psicóticos como la esquizofrenia lo que los llevó a ejercer la violencia contra familiares o extraños. Hará un par de años, la esposa de habló al orador de uno de sus pacientes que había estado fumando marihuana toda su vida”, algo que ella daba por sentado ya que todos los internos fuman el yerbajo. Esto llevó al periodista a una pregunta: ¿Entonces la marihuana causa esquizofrenia? Y lo hizo reconociendo que el mismo había sido un libertario sobre las drogas. Años antes, había cubierto la industria farmacéutica para The New York Times. Estaba al tanto de las afirmaciones sobre la marihuana como medicina y observaba la lenta propagación del cannabis legalizado sin mucho interés.

Fue entonces que Jackie, la esposa del conferencista, le recomendó leer materiales neutrales sobre el tema y así lo hizo, además de hablar con todos los psiquiatras y científicos del cerebro que me le fueran posible. Y pronto se dio cuenta de la gran brecha que existía entre el conocimiento interno y externo sobre el tema y comenzó a cuestionase por qué, con las reservas de compañías de cannabis en alza y los políticos promoviendo la legalización como una forma de bajo riesgo de aumentar los ingresos fiscales y reducir el crimen, nunca había oído la verdad sobre la marihuana, las enfermedades mentales y la violencia.

Esta situación contrasta con el hecho reconocido por el escritor de que, en los últimos 30 años, los psiquiatras y los epidemiólogos han convertido las especulaciones sobre los peligros de la marihuana en ciencia. Sin embargo, durante el mismo período, denuncian una campaña de cabildeo astuta y costosa ha empujado las actitudes del público sobre la marihuana de otra manera. Y los efectos ahora se están haciendo evidentes. Así que los pone en guardia con la siguiente afirmación: “Casi todo lo que crees saber sobre los efectos del cannabis en la salud, casi todo lo que los defensores y los medios de comunicación te han dicho durante una generación, está mal” y continua:
“Te han dicho que la marihuana tiene muchos usos médicos diferentes. En realidad, se ha demostrado que la marihuana y el THC, su ingrediente activo, funcionan solo en unas pocas condiciones limitadas. Se prescriben más comúnmente para aliviar el dolor. Pero rara vez se prueban contra otros medicamentos para aliviar el dolor, como el ibuprofeno, y en julio, un gran estudio de cuatro años de pacientes con dolor crónico en Australia mostró que el consumo de cannabis se asoció con un mayor dolor con el tiempo.”

A usted le han dicho, sigue explicando, que el cannabis puede contener el uso de opioides: “Dos nuevos estudios muestran cómo la marihuana puede ayudar a combatir la epidemia de opioides”, según Wonkblog, un sitio web del Washington Post, en abril de 2018, y que los efectos de la marihuana como analgésico lo convierten sustituto de los opiáceos. En realidad, como el alcohol, la marihuana es demasiado débil como analgésico para que funcione para la mayoría de las personas que realmente necesitan opiáceos, ese es el caso de los pacientes terminales de cáncer. Incluso los defensores del cannabis, como Rob Kampia, cofundador del Proyecto de política de marihuana, reconocen que siempre han visto las leyes de marihuana medicinal principalmente como una forma de proteger a los usuarios recreativos.

En cuanto a la teoría del uso reducido de opiáceos de marihuana, Alex Berenson revela que ella se basa en gran medida en un solo documento que compara las muertes por sobredosis por estado antes de 2010 con la difusión de las leyes de marihuana medicinal, y el hallazgo del documento es probablemente el resultado de una simple coincidencia geográfica. La epidemia de opiáceos comenzó en Appalachia, mientras que los primeros estados en legalizar la marihuana medicinal se encontraban en Occidente. Desde 2010, dado que tanto la epidemia como las leyes sobre la marihuana medicinal se han extendido a nivel nacional, el hallazgo ha desaparecido. Y los Estados Unidos, el país occidental con mayor consumo de cannabis, también tiene el peor problema con los opioides.
Alex Berenson, confirma lo que ya hemos escrito en otros escritos de este mismo blog; que el consumo de marihuana lleva al uso de otras drogas y cita como ejemplo un artículo de enero de 2018 en el American Journal of Psychiatry, donde se demostró que las personas que consumieron cannabis en 2001 tenían casi tres veces más probabilidades de consumir opiáceos tres años después, incluso después de ajustar otros riesgos potenciales.

En cuanto a los que dicen que la marihuana no solo es segura para las personas con problemas psiquiátricos como la depresión, sino que es un tratamiento potencial para esos pacientes, Alex Berenson les opone investigaciones publicadas en las principales revistas médicas donde se informa que la marihuana puede causar o empeorar una enfermedad mental grave, especialmente la psicosis (el término médico para una ruptura con la realidad) y el dato de que los adolescentes que fuman marihuana regularmente tienen aproximadamente tres veces más probabilidades de desarrollar esquizofrenia. Es lo ha confirmado la Academia Nacional de Medicina, la cual descubrió en 2017 que “el consumo de cannabis podría aumentar el riesgo de desarrollar esquizofrenia y otras psicosis; cuanto más alto sea el consumo, mayor será el riesgo “. También es probable que “el consumo regular de cannabis aumente el riesgo de desarrollar un trastorno de ansiedad social”.

La situación es que a medida que se ha extendido la legalización, los patrones de consumo de marihuana y la droga en sí han cambiado de manera peligrosa. Alrededor del 15 por ciento de los estadounidenses consumieron cannabis al menos una vez en 2017, en comparación con el 10 por ciento en 2006, según un gran estudio federal denominado Encuesta nacional sobre el uso y la salud de las drogas. (En contraste, alrededor del 65 por ciento de los estadounidenses tomaron una bebida en el último año). Pero la cantidad de estadounidenses que consumen mucho cannabis está aumentando. En 2006, aproximadamente tres millones de estadounidenses informaron haber consumido cannabis al menos 300 veces al año, el estándar para el uso diario. Para 2017, ese número casi se había triplicado, a ocho millones, acercándose a los doce millones de estadounidenses que bebían alcohol todos los días. Dicho de otra manera, uno de cada 15 bebedores consumía alcohol diariamente; aproximadamente uno de cada cinco consumidores de marihuana consumía cannabis con tanta frecuencia, advierte el boletín.

Alex Berenson también nos informa de que hoy en día, los consumidores de cannabis también consumen un medicamento mucho más potente que nunca, medido por la cantidad de THC, delta-9-tetrahidrocannabinol, el químico del cannabis responsable de sus efectos psicoactivos, que contiene. En la década de 1970, la última vez que muchos estadounidenses consumieron cannabis, la mayoría de la marihuana contenía menos del dos por ciento de THC. Hoy en día, la marihuana contiene habitualmente entre un 20 y un 25 por ciento de THC, gracias a las sofisticadas técnicas de cultivo y clonación, así como a la demanda de cannabis que produce un nivel más alto y más rápido. En los estados donde el cannabis es legal, muchos usuarios prefieren extractos que son casi puros de THC.

Estos nuevos patrones de uso han causado que los problemas con la droga se disparen. En 2014, las personas que tenían un trastorno de consumo de cannabis diagnosticable, el término médico para el abuso o la adicción a la marihuana, constituían aproximadamente el 1,5 por ciento de los estadounidenses. Pero representaron el once por ciento de todos los casos de psicosis en las salas de emergencia: 90,000 casos, 250 por día, el triple en 2006. En estados como Colorado, los médicos de las salas de emergencia se han convertido en expertos en el tratamiento de la psicosis inducida por el cannabis.

Los defensores del cannabis a menudo argumentan que la droga no puede ser tan neurotóxica como sugieren los estudios, porque de lo contrario los países occidentales habrían visto aumentos de la psicosis en toda la población junto con el uso creciente. En realidad, el seguimiento preciso de los casos de psicosis es imposible en los Estados Unidos, explica el publicista. El gobierno rastrea cuidadosamente las enfermedades como el cáncer con registros centrales, pero no existe tal registro para la esquizofrenia u otras enfermedades mentales graves.

Escandinavia no queda fuera del discurso ofrecido en el Centro Allan P. Kirby, allí se alude a investigaciones de Finlandia y Dinamarca, dos países que hacen un seguimiento más completo de las enfermedades mentales, las que muestran un aumento significativo en la psicosis desde el 2000, luego de un aumento en el consumo de cannabis. Y en septiembre del año pasado, una gran encuesta federal también encontró un aumento en las enfermedades mentales graves en los Estados Unidos, especialmente entre los adultos jóvenes, los mayores consumidores de cannabis. Según este último estudio, el 7.5 por ciento de los adultos de 18 a 25 años cumplieron con los criterios de enfermedad mental grave en 2017, el doble que en 2008. Lo que es especialmente sorprendente es que los adolescentes de 12 a 17 años no muestran estos aumentos en el consumo de cannabis.

El escritor nos da una advertencia: esta encuesta federal no cuenta los casos individuales, y combina la psicosis con otras enfermedades mentales graves. Así que no es tan preciso como los estudios finlandeses o daneses. Tampoco ninguno de estos estudios prueba que el aumento en el consumo de cannabis haya causado aumentos poblacionales de la psicosis u otras enfermedades mentales. Lo más que se puede decir es que ofrecen evidencia intrigante de un enlace.

Otro problema delicado que se nos pone sobre el tapete en este interesante material es el que tienen que ver con los supuestos defensores de las personas con enfermedades mentales, a quienes no les gusta discutir el vínculo entre la esquizofrenia y el crimen. Temen (según ellos) que estigmatice a las personas con la enfermedad. “La mayoría de las personas con enfermedades mentales no son violentas”, explica la Alianza Nacional de Enfermedades Mentales (NAMI) en su sitio web.

En verdad, responde el especialista, la psicosis es un factor de riesgo sorprendentemente alto para la violencia y nos trae lo que considera el mejor análisis sobre el asunto, aparecido en un artículo publicado en 2009 en PLOS Medicine por la Dra. Seena Fazel, psiquiatra y epidemióloga de la Universidad de Oxford. Esta investigadora, basándose en estudios anteriores, descubrió que las personas con esquizofrenia tienen cinco veces más probabilidades de cometer delitos violentos que las personas sanas, y casi 20 veces más probabilidades de cometer homicidio.

La declaración de NAMI de que la mayoría de las personas con enfermedades mentales no son violentas es, por supuesto, acertada, dado que “la mayoría” simplemente significa “más de la mitad”; pero es profundamente engañoso. La esquizofrenia es rara. Pero las personas con el trastorno cometen una fracción apreciable de todos los asesinatos, en el rango de seis a nueve por ciento, dijo Alex Berenson y puntualiza que “La mejor manera de lidiar con el estigma es reducir la violencia”, como dice la Dra. Sheilagh Hodgins, profesora de la Universidad de Montreal que ha estudiado enfermedades mentales y violencia durante más de 30 años.

La conexión marihuana-psicosis-violencia es incluso más fuerte de lo que sugieren esas cifras, nos dice. Las personas con esquizofrenia son moderadamente más propensas a volverse violentas que las personas sanas cuando toman medicamentos antipsicóticos y evitan las drogas recreativas. Pero cuando usan drogas, su riesgo de violencia se dispara. Además, nos enteramos de que, junto con el alcohol, la droga que los pacientes psicóticos usan más que cualquier otra es el cannabis: una revisión de estudios anteriores en el Schizophrenia Bulletin de 2010 descubrió que el 27 por ciento de las personas con esquizofrenia habían sido diagnosticadas con el trastorno por consumo de cannabis en sus vidas. Y desafortunadamente, a pesar de su reputación de hacer que los usuarios estén tranquilos y tranquilos, el cannabis parece provocar a muchos de ellos a la violencia.

Otra investigación interesante de las que se citan es un estudio suizo de 265 pacientes psicóticos publicado en Frontiers of Forensic Psychiatry en junio pasado (2018) donde se encontró que, durante un período de tres años, los hombres jóvenes con psicosis que consumían cannabis tenían un 50% de probabilidades de volverse violentos. Ese riesgo fue cuatro veces mayor que para aquellos con psicosis que no usaron, incluso después de ajustar factores como el consumo de alcohol. Otros investigadores han producido resultados similares. Un artículo de 2013 en una revista psiquiátrica italiana examinó a casi 1,600 pacientes psiquiátricos en el sur de Italia y encontró que el consumo de cannabis se asociaba con un aumento de la violencia diez veces mayor.
Berenson nos expone la forma más obvia en que el cannabis alimenta la violencia en las personas psicóticas, y esta es a través de su tendencia a causar paranoia, algo que incluso los defensores del cannabis reconocen que la droga puede causar. El riesgo es tan obvio que los usuarios bromean al respecto y los dispensarios anuncian que ciertas cepas tienen menos probabilidades de inducir paranoia. Y para las personas con trastornos psicóticos, la paranoia puede alimentar la violencia extrema. Un artículo de 2007 en el Medical Journal of Australia sobre 88 acusados que habían cometido homicidios durante episodios psicóticos encontró que la mayoría creía que estaban en peligro por la víctima, y casi dos tercios informaron haber consumido cannabis, más que alcohol y anfetaminas combinados.

Sin embargo, agrega el analista, el vínculo entre la marihuana y la violencia no parece estar limitado a las personas con psicosis preexistente. Los investigadores han estudiado el alcohol y la violencia durante generaciones, lo que demuestra que el alcohol es un factor de riesgo para el abuso doméstico, el asalto e incluso el asesinato. Se ha hecho mucho menos trabajo sobre la marihuana, en parte porque los defensores han estigmatizado a cualquiera que plantee el problema. Pero los estudios que demuestran que el consumo de marihuana es un factor de riesgo importante para la violencia se han acumulado silenciosamente. Muchos de ellos ni siquiera fueron diseñados para atrapar el enlace, pero lo hicieron. Existen docenas de estudios de este tipo, que abarcan desde acoso escolar por parte de estudiantes de secundaria hasta peleas entre vacacionistas en España.

En la mayoría de los casos, los estudios encuentran que el riesgo es al menos tan importante como con el alcohol. Un artículo de 2012 en el Journal of Interpersonal Violence examinó una encuesta federal de más de 9,000 adolescentes y encontró que el consumo de marihuana estaba asociado con una duplicación de la violencia doméstica; un artículo de 2017 en Psiquiatría social y Epidemiología psiquiátrica examinó a los conductores de violencia entre 6.000 hombres británicos y chinos y descubrió que el uso de drogas, que casi siempre es cannabis, se traduce en un aumento de cinco veces en violencia.

Gracias a este impresionante discurso nos enteramos de lo que no se quiere que sepamos sobre lo que está pasando en Estados Unidos como consecuencia de la liberación de la droga, resulta que antes de que los estados legalizaran el cannabis recreativo, los defensores habían prometido que la legalización permitiría a la policía concentrarse en criminales endurecidos en lugar de fumadores de marihuana y así reducir los delitos violentos. Algunos fueron tan lejos como para afirmar que la legalización ha reducido los delitos violentos y se nos da el emeplo de un discurso de 2017 que pedía la legalización federal, donde el senador estadounidense Cory Booker afirmaba quelos estadosque habían legalizado la marihuana estaban viendo disminuciones en los delitos violentos”.

Según Berenson, los apologistas de la mariguana estaban equivocados y lo demuestra con los siguientes argumentos: los primeros cuatro estados en legalizar la marihuana para uso recreativo fueron Colorado y Washington en 2014 y Alaska y Oregon en 2015. Combinados, esos cuatro estados tuvieron aproximadamente 450 asesinatos y 30,300 agresiones agravadas en 2013. El año pasado, tuvieron casi 620 asesinatos y 38,000 agresiones asaltos: un aumento del 37 por ciento para los asesinatos y del 25 por ciento para los asaltos agravados, mucho mayor que el aumento nacional, incluso después de explicar las diferencias en el crecimiento de la población. Saber exactamente cuánto del aumento está relacionado con el cannabis es imposible sin investigar todos los delitos, reconoce, pero también que los informes policiales, las noticias y las órdenes de arresto sugieren un vínculo estrecho en muchos casos. Por ejemplo, en septiembre pasado, la policía de Longmont, Colorado, arrestó a Daniel López por apuñalar a muerte a su hermano Thomas mientras lo observaba un vecino. Daniel López había sido diagnosticado con esquizofrenia y se “automedicaba” con marihuana, según una declaración jurada de arresto, los casos como el de López son mucho más comunes de lo que reconocen los defensores de la enfermedad mental o el cannabis.

En estas palabras también se reproduce lo que el sentido común nos permitía prever, por ejemplo, que la mariguana también se asocia con un número perturbador de muertes infantiles por abuso y negligencia, mucho más que alcohol y más que cocaína, metanfetaminas y opioides combinados, según informes de Texas, uno de los pocos estados que brinda información detallada sobre el uso de drogas por los perpetradores.

Otra cosa que denuncia Alex Berenson es el tratamiento informativo de estos delitos, los que, según él, rara vez reciben algo más que la atención local, y nos explica que la violencia inducida por la psicosis adopta formas especialmente desagradables y con frecuencia se dirige a miembros de la familia indefensos. Los medios nacionales de élite prefieren ignorar los crímenes como alimento de los tabloides. Incluso los departamentos de policía, que ven esta violencia de cerca, han tardado en reconocer la tendencia, en parte porque la epidemia de muertes por sobredosis de opioides los ha superado, y resumen la situación con frase casi poética: “Así que la marea negra de la psicosis y la marea roja de la violencia aumentan constantemente, casi inadvertidas, en una lenta ola verde”.

Lo peor es que todo esto lo sabían nuestros padres y abuelos, podría haberse evitado su la sociedad se rigiera por principios lógicos. Como dijo Berenson; durante siglos, las personas en todo el mundo han entendido que el cannabis causa enfermedades mentales y violencia, tal como han sabido que los opiáceos causan adicción y sobredosis. Los datos duros sobre la relación entre la marihuana y la locura se remontan a 150 años, a los registros de asilo británicos en la India. Sin embargo, hace 20 años, los Estados Unidos se movieron para fomentar un uso más amplio del cannabis y los opiáceos.
El popularizado científico termina haciendo un llamado que comparto, sobre la necesidad de campañas publicitarias sobre los riesgos del cannabis, aceptando para ello las verdades de la ciencia y recordando que la alternativa, entiéndase la desinformación, es mucho peor, como lo saben los pacientes del Instituto psiquiátrico forense de Mid-Hudson, y sus víctimas.

En lo que discrepo el autor es en la manera con que justifica el error, no se trata de una libre elección de aquellos que creyeron que serían más astutos que estas drogas, que podrían tener sus beneficios sin sus costos. Si fue un error fue un error inducid, de manera premeditada, desde el poder el verdadero responsable en Estados Unidos, como pronto lo será en Uruguay, Canadá, México y el resto de los países que legalicen la mariguana, de que la extensión indetenible de, la enfermedad mental y la violencia que sigue al consumo de cannabis que ya nadie puede ignorar.

Tampoco estoy de acuerdo con la claudicación final del conferencista ante el mito de que usar cannabis, o cualquier droga, deba ser una decisión personal, lo cual implica la existencia de un individuo cien por ciento racional en todo momento, lo cual es utópico. Por supuesto que la legalización del cannabis es un problema político, y esto es lo más importante, todavía mas de lo que para el autor sería lo fundamental, la conciencia de sus riesgos, como ocurre con los fumadores. El punto final no puede colocarse en la información de que los cigarrillos causan cáncer, sino hacer como se hace con los que beben manejando, aunque no tengan accidentes fatales, ir a por ellos y si un día fuese posible a por los verdaderos criminales los que les emborracharon. El saber está muy bien y es necesario, por eso se agradecen discurso como este, pero no basta, pues bien sabe el suicida de los efectos de un veneno y no por ello hay que ponérselo a mano, una de las mejores lecciones de vida que nos da el pensamiento judío cristiano.

 

 

Anuncios

A quien debe importar la teoría de género

19 Ene

Yasvily Méndez Paz, publica en La Joven Cuba su asombro ante el escepticismo y críticas que realiza a la teoría de género e intenta darnos su visión, más que parcializada, a la cuestión de ¿Por qué es importante la teoría de género?

Vamos a responder la pregunta desde nuestro punto de vista. La Teoría de género es importante porque constituye un instrumento, más que para interpretación, para la transformación radical de la sociedad. La teoría de género es importante porque ella, como demuestra Méndez Paz con su nota, encubre, de manera muy convincente con su retórica seudocientífica una ideología con la que se engrasa la ejecución a nivel global de dos agendas básicas del capitalismo en su estadio maltusiano; la primera, encaminadas a sustituir la lucha de clases por la confrontación de sexos desplazando la confrontación de la sociedad a la familia y quebrando en el corazón de la misma la unidad de la clase obrera, desviando la atención de la oposición de intereses entre el trabajo y el capital (o el estado cuando este asume el papel de gran empresario fuera de control ciudadano) por la falsa oposición política de lo masculino versus el femenino, homosexual versus homosexual, etc., todo ello englobado bajo el dominio de un supuesto régimen patriarcal, en una teoría conspiranóica a la que se le escapan, que son precisamente los conspiradores, es decir los hombres, los que de manera desproporcionadas están representado en las estadísticas, de asesinatos, población carcelaria, mendicidad o muertes tempranas por enfermedad y otras causas no naturales, mira tú que cosa.

Por otro lado, la función de esta teoría una vez que se hace ley e ideología imperante (lo que ocurre en todos los países capitalistas desarrollados, es pasar de proteger (lo cual puede ser razonable) y a fomentar y premiar una cultura de intercambio orgásmico que no implique aumento poblacional y que se asocian con otras medidas contraceptivas para las cuales la ideología también cuenta con su recetario adoctrinador. Para promover esta teoría se financias cátedras, publicaciones, organizaciones, cambios de leyes, y sistemas pedagógicos hasta se condiciona la ayuda para el desarrollo, que es contra lo que alertó el Correísmo en su momento y todavía hace el sandinismo, a pesar de que pocos movimientos como ese, ya desde su etapa guerrillera promovió de hecho y sin necesidad de manuales de género, la equidad entre hombres y mujeres.
No es de extrañar la “descorreización” sufrida radical por el Ecuador, a partir de la entrada en el poder de su sucesor y contrincante dentro del partido Lenin Moreno, aliado declarado y resonador desde su campaña electoral del 2017m del discurso androfóbico del feminazismo local que tanto había vapulado Rafael Correa, hoy perseguido en su país exiliado en Bélgica.

Con la salida de Correa del escenario de político ecuatoriano quedó desguarnecida una de las victimas más célebres de la teoría de género cuando esta se adueña de la justicia, me refiero al famoso director y Redactor Jefe de WikiLeaks Julián Paul Assange, quien se convirtió en el típico objetivo de un proceso de género cuando el 21 de agosto de 2010, la fiscalía sueca ordenó su arresto acusándole de la supuesta violación de Anna Ardin y el acoso sexual en el de Sofia Wilen. Assange, reconoció haber mantenido relaciones sexuales con ellas, pero negó las acusaciones y las atribuyó a “una campaña de intoxicación contra WikiLeaks”, tras dar varios tumbos y con una orden judicial británica de deportación a Suecia, el australiano no pudo encontrar mejor refugio que la Embajada de la República del Ecuador en Londres, 16 de agosto de 2012.
El 16 de agosto de 2012 el canciller de Ecuador Ricardo Patiño anunció la decisión de la República del Ecuador de conceder asilo a Julián Assange agregando entre otros motivos el de que la fiscalía sueca había tenido una actitud contradictoria lo que había impedido al señor Assange el total ejercicio del legítimo derecho a la defensa y que el Ecuador estaba convencido de que se han menoscabado los derechos procesales del señor Assange durante dicha investigación, además que se había constatado que el señor Assange se encuentra sin la debida protección y auxilio que debía recibir de parte del Estado del cual es ciudadano; que al tenor de varias declaraciones públicas y comunicaciones diplomáticas realizadas por funcionarios de Gran Bretaña, Suecia y Estados Unidos de América, se infiere que dichos gobiernos no respetarían las convenciones y tratados internacionales, y darían prioridad a leyes internas de jerarquía secundaria, contraviniendo normas expresas de aplicación universal; y que si el señor Assange es reducido a prisión preventiva en Suecia (tal y como es costumbre en este país), se iniciaría una cadena de sucesos que impediría que se tomen medidas de protección ulterior para evitar la posible extradición a un tercer país.

Todo esto parece estarse convirtiendo en papel mojado. En enero del 2018, Moreno reconoció que el asilo de Assange le “causa más de una molestia” a su gobierno, en diciembre del mismo año, declaraba en una entrevista para las CNN que su gobierno estaba buscando una solución concertada con el británico y que creería que Assange debería entregarse a la justicia de Reino Unido “en primer lugar porque le representa un ingente gasto a Ecuador” y “porque de acuerdo al Gobierno británico, ellos jamás extraditarían a una persona a un país donde corra peligro su vida”.

A ello habría que adicionar la campaña contra el refugiado desatada frente a la opinión pública ecuatoriana desde mediados del ese año, cuando el 11 de julio de 2018, el periodista Fernando Villavicencio denunció ante la fiscalía ecuatoriana el supuesto uso de gastos especiales, por parte de la Secretaría de Inteligencia del Ecuador, para la seguridad del perseguido de género, así como un supuesto pacto entre Assange y Correa para no revelar de documentos sobre casos de corrupción en el gobierno del segundo. En pocas palabras, que con Moreno y ciber activista y supuesto violador australiano, puede dar por contados sus largos días de amparo ecuatoriano, situación que también se le puede cargar a la ideología de género.

Tampoco debería extrañarnos en virtud de la falta se conexiones al colonialismo de género, como lo define el Papa Francisco, la guerra global, económica y propagandística que ese brazo político de la de la ideología de género que es el feminismo global (financiado por el gran capital) le ha declarado por años al sector de los herederos de Sandino actualmente en el poder, algo que debe reconocerse al margen de sus defectos.

Claro los efectos de estos ataques son diferentes según los países víctimas de la ideología de género, una cosa es arremeter contra un pequeño país latinoamericano y otra muy diferente contra una federación que se extiende sobre dos naciones, como es la Rusia de Vladimir Putin, al menos por ahora, en tanto por una vez mas las fuerzas liberales del país no se salga con la suya.
Si importante es para sus banqueros, políticos o intelectuales promover la ideología de género como vía para conseguir sus objetivos, todavía mas importante es para sus víctimas, hombres y mujeres, conocerla denunciarla, resistirla y combatirla sin dejarnos dividir por el sexismo que ella implica y sin importarnos si en la trinchera se nos aparece además de un racionalista y ético kantiano, un rabino, un cura, pastor, un imán musulmán o un monje budista, a la hora de luchar por la humanidad toda ayuda es bien recibida incluso para quienes no crean en la intervención divina.

Solución para los voleibolistas cubanos condenados en Finlandia: Competir donde la masculinidad no te hace menos, sino más

19 Ene

OnCuba,ha difundido la noticia, dos voleibolistas del caso Finlandia vuelven a las canchas, se trata de un par de miembros “afortunados” de aquel grupo de deportistas cubanos arrestados y condenados tras lo que a todas luces parece la típica “cama” que le hacen a los que no están alertados sobre las trampas y menos las jugosas demandas que se hacen en un estado controlado por la ideología de género, como son los nórdicos. Un tema que su momento abordamos en estas páginas.

Según la publicación Ricardo Calvo y Dariel Albo, dos de los implicados en caso de “violación” (el entrecomillando es mío) a una mujer de origen kurdo en Finlandia en el 2016, ya cumplidas las condenas buscan las vías para reinsertarse a las canchas por lo visto han tenido que hallarlas lejos de Cuba y sin vínculos con su Federación nacional. Valiente manera de proteger a los suyos que tienen la susodicha organización deportiva.

Así, tras 27 meses de inactividad Rolando Cepeda, consiguió jugar en el club turco Inegol Belediyesi en diciembre pasado, todavía más recientemente, es decir a principios de años Ricardo Calvo y Dariel Albo también retornaron a la acción, al debutar con el Zahra, conjunto de la liga del Líbano.

Albo, había sido el único exonerado de culpas, y hasta tuvo la oportunidad de jugar nuevamente con la selección nacional y salir contratado rumbo a Argentina, con el club UNTreF Vóley.Sin embargo, los sudamericanos alegando que estaba lesionado y la baja que le habían dado del equipo de Cuba ( en otras palabras que estaba marcado) le cerraron el contrato, así que buscándose la vida como deportista llegó al Líbano, Al-ḥamdu lil-lāh, donde sí pudo firmar, e este caso con el Zahra.

Por su parte Calvo (22 años) salió de la cárcel en el 2017, meses después del incidente. La sanción original era de tres años y seis meses, pero gracias a las apelaciones vio reducida su condena de manera notable, así de evidente serían las mentiras y contradicciones de la Kurda. Antes del incidente en Finlandia, Calvo había firmado un contrato con el PAOK de Grecia, pero como era de esperar club no volvió a contar con el antillano caído en desgracia, quien luego de una breve estancia en Serbia, firmó en el Líbano. Dice la nota de Oncuba que se esta podría ser su vía a otra liga europea de mayor cartel. Se ve que no tienen idea de cómo se las gasta occidente en estos temas de hombres procesados por temas vinculados al sexo opuesto. No importa que una vez dado el susto a los atletas acusados (hoy todos libres), algunos vieran reducidas sus condenas y Luis Tomás Sosa, tras varias apelaciones terminara absuelto, en todo un simulacro de justicia, tras lo que contraatacó demandando al gobierno finés por daños y perjuicios, por lo que recibió una indemnización de 200 mil euros, uno de los modos con el que el estado “democráticos” suele acallar sus tropelías más evidentes.

El resto de los implicados, Abrahán Alfonso y Cepeda salieron de prisión en junio y septiembre del 2017, respectivamente, mientras Osmany Uriarte cumplió la mayor condena y estuvo tras las rejas hasta mediados del 2018.

Mi consejo para estos muchachos es que si quieren seguir jugando imiten el ejemplo de sus compañeros más afortunados y se busquen el equipo de un país, donde el hombre, por solo hecho de serlo, no esté de antemano condenado. Y que se apuren, por que poco a poco, en la medida que se consolida el capitalismo maltusiano, este tipo de naciones se van restando dentro del globo terráqueo.

Aforismo 4: Comunismo y capitalismo

18 Ene

Ya sabemos que la teoría comunista nada tiene que ver son su práctica, luego entonces hay que preguntarse, a falta de un pensamiento realista que organice y reproduzca ese experimento donde está la instancia encargada de hacerlo, ¿ no será a caso el mismo capitalismo que el comunismo prometía aniquilar para luego sentarse en su mesa a repartirse la explotación de la granja animal? Si es así podríamos concluir que el comunismo es una excrecencia, sí, pero de su aparente antítesis, el gran capital, al que termina retornando, aliándose primero y luego disolviéndose en él, como la historia no se cansa de enseñar.

VOX se desinfla

12 Ene

El pasado miércoles los partidos españoles, Popular y Vox llegaron a un acuerdo que permitirá a Juanma Moreno convertirse en presidente de un gobierno derecha de Andalucía. Juan Manuel Moreno Bonilla (Barcelona, 1 de mayo de 1970), conocido como Juanma Moreno, presidente actualmente el PP de Andalucía
El acuerdo con Vox tuvo lugar después que PP y Ciudadanos, partido de centro en la línea del de Macron, firmaran otro acuerdo de siete puntos donde ambas formaciones se comprometen apoyar la investidura de Juanma Moreno como próximo presidente de la Junta.  En principio Vox presentó con unas demandas calificadas de “radicales” por la prensa establecida, que si bien le sirvieron para propagar su política terminaron siendo rechazadas en buena medida por Ciudadanos y el Partido Popular, pese a ello Vox bajó la cabeza y mantuvo su respaldo, como presidente andaluz a Moreno Bonilla. El insípido acuerdo, en el que de VOX no se reconoce ni el fantasma,  ha sido publicado en el sitio de la Cadena Radial, “Ser”, usted puede leerlo allí pinchando la imagen a continuación.

Las 37 medidas pactadas entre Vox y el PP en Andalucía.

Ir a descargar

Las concesiones de VOX han sido claramente ilustradas en el artículo del País titulado: Los términos de Vox que llegaron al acuerdo con el PP, y los que quedaron por el camino. Si nos enfocamos en tema de género veremos que la propuesta original de VOX era la de la supresión de las subvenciones a las asociaciones y ONGs independientemente de su naturaleza comunista, feminista, progresista, liberal o conservadora, así como frenar la lluvia masiva de subvenciones a las asociaciones de feminismo supremacista. De todo esto lo que sobrevivió en el pacto con el PP fue la racionalización los recursos de la Radio Televisión Andaluza, garantizando su la neutralidad ideológica e informativa.

Santiago Abascal líder del P VOX ha sido entrevistado en el programa Espejo Público este 11 de enero por la conductora Susanna Griso y Santiago Abascal, allí el líder político ha justificado las concesiones con la argumentación de que en una democracia (entiéndase liberal) hay que pactar y hay que transigir y por eso VOX habría alcanzado su acuerdo con el partido popular para facilitar así los votos para la investidura. Así mismo apunta que lo imprescindible era sacar a los socialistas a los socialistas de Andalucía.

Evidentemente el juego político se ha impuesto sobre el compromiso con el electorado, el programa original se pospone, por no decir se traiciona, para poderlo en practica en un futuro, cuando el partido llegue al poder, pero quien puede creerlo a estas alturas cuando fue precisamente la falta de pragmatismo político y la existencia en un programa que en principios no generaba votos, lo que hizo que VOX, salido de la nada se convirtiese en partido bisagra en Andalucía.

Ahora le dará toda la razón a quienes de la derecha pura y dura, o si se prefieres desde lo que hoy se llama indentirarismo viene sembrando la duda contra este partido, tildándolo de todo, desde ser una creación del mismo sistema, gemelo de podemos hasta de estar conchabados con el sionismo.

Ir a descargar 

Y no nos llamemos a engaño porque desde la otra orilla, y como parte del juego encaminado a sembrar el pánico dentro del electorado propio, Pedro Sánchez, en su apertura de la precampaña electoral para 2019, en Barcelona, denominara a los causantes de la bancarrota andaluza de los socialistas como “los ‘voxonaros’ de la política española”. Sánchez sabe bien que el que “El ‘trifachito” -como los llama Miquel Iceta siguiendo la misma retórica, primer secretario del Partido de los Socialistas de Cataluña-, para lo único que sirve es para que se castren entre sí los partidos del nuevo “triunvirato andaluz”, que es lo mismo que vienen haciendo los grupos de la derecha establecida desde que se murió Franco.

No es raro que este 10 de enero, desde su blog, el historiador Pio Mora haya tirado de las orejas a VOX, con su nota: Mala impresión de VOX, la cual sería reproducida un día después por El Correo de Madrid, publicación afín a la organización política que dirige Santiago Abascal, lo cual indica el descontento que está causando el pacto dentro del voxismo.

Para Moa, ya que VOX, en su condición de árbitro de la política en Andalucía optó por echar del poder a PSOE (podría haber provocado otras elecciones) tiene que elaborar un discurso diferente al que está llevando a cabo para ser aceptado por los partido de derecha, denunciando el parecido esencial de estos con PSOE, en lo que se refiere a la disgregación de la nación, homenaje a públicamente a los terroristas, implantación de leyes liberticidas y antidemocráticas, disolución de la soberanía de España y la conversión de Gibraltar, ocupado por Inglaterra en un emporio corrupto y corruptor que define la política externa española. Y termina avizorando;

“Si VOX crea la impresión de que se ha vuelto más o menos amigo `razonable y dialogante´ del PP y con deseos de hacerlo de C´s, puede estar seguro de que será fagocitado o perderá a sus votantes como una segunda edición del PP.

Esto según Moa, habría arruinado una alternativa y una esperanza para el país entero. Moa reconoce que lleva años apoyando a VOX cuando casi todo el mundo se reía de él y que espera que recupere su brío. Aquí se pierde de vista que del mismo modo en que Ningún problema puede ser resuelto en el mismo nivel de conciencia en el que se creó cita atribuida a Albert Einstein, aunque no me consta, el problema de la inconsecuencia política de los partidos puede resolverse creando uno nuevo bajo los mismos presupuestos que todos los demás.

Así el mal no está ni en VOX ni en un “VAX” que se inventen mañana, sino en un modelo político cuya principal distraer al electorado con la ilusión de su representatividad en el poder, creando partidos ad hoc según determinado descontento, y pasando un jamo que al recoger su voto alimentará las esperanzas, que, con el tiempo, indefectiblemente terminan siendo defraudadas. Esto es algo que debería rescatar Pio Moa de su vieja formación marxista, no es bueno tiras al niño de la bañera junto al agua sucia que acompaña esa ideología. Por muy justificada que estuviera su ruptura con la más extrema, Moa está viviendo lo suficiente para ver que aquella y la derecha, particularmente la moderada, terminan siendo la misma -con perdón del lector- mierda.

Estados Unidos; ¿aún colonia británica?

11 Ene

 

Conozco a norteamericano todavía joven, muy bien instruido, ex combatiente de la primera guerra contra Irak de su país. Con él suelo charlar sobre la política de su país. Ayer le pregunte qué opinaba de ni teoría sobre que los ingleses habían reconquistado Estados Unidos y su respuesta fue brutal: “posiblemente nunca se marcharon”.

Esa idea aún más radical que la que yo sostenía, me recordó lo que me dijo tiempo atrás un joven cubano crecido en Estados Unidos y que se negaba a obtener la ciudadanía norteamericana, porque eso le convertía, según él, informalmente en súbdito inglés.

Todo esto me ha impulsado a una búsqueda digital sobre el asunto que me ha llevado al libro THE UNITED STATES IS STILL A BRITISH COLONY, una obra de 607 página, publicada por los activistas del American Patriot Friends Network, encaminadas a demostrar desde el punto político jurídico que los Estados Unidos, siguen siendo colonia británica.

quí dejo el enlace a la obra (en inglés) para los interesados: http://www.apfn.org/apfn/bcolony.htm

Interesante enfoque histórico ¿verdad?

¿Vikingos en México?

9 Ene

Se ha hablado de la conexión de los vikingos y los indígenas precolombinos de lo que hoy llamamos México y un poco más al norte; que si las imágenes de hombres blancos en las pinturas murales de Chichén Itzá, en el Templo de los Guerreros que si el mismo Quetzalcóatl, por el que fue tomado Cortés, indicaba la presencia de navegantes de origen germánico, o quizás de los caballeros templarios, que si determinadas sagas nórdicas hablan de travesías vikingas que podrían haberse extendidos hasta México. Igualmente se ha hablado de la carencia de pruebas concretas sobre tales contactos, hay que reconocerlo.

En mi opinión existe otro indicio de esa posible comunicación interoceánica, me refiero a la cercanía semántica de los sufijos tlan y land como indicativos de lugares, nótese la presencia de los fonemas l, a, y n en estos dos lexemas tan breves, que significan más o menos lo mismo en ambas lenguas, por lo demás tan lejanas desde el punto de vista lingüístico y geográfico; por similitudes como esas se llegó a la conclusión del origen indoeuropeo común de las llamadas lenguas modernas en Europa y no solo ellas. El sufijo de origen germánico land significa ‘país’ o ‘tierra’, lo mismo en el inglés que el sueco moderno.
Por su parte “Tlan” de origen náhuatl. Indica lugar donde hay abundancia de algo, por ejemplo; Aztlán, el lugar místico de origen de los Aztecas, nace de la unión de la palabra; “laztatl” y de “tlan” los que significan “garza” y “lugar de” respectivamente.
¿Demasiada coincidencia no?