Archivo | enero, 2020

Cesar Vidal de Antiespañol a anticubano

30 Ene

Ya sabemos que Cesar Vidal, tan productivo acumulando libros como frenando su pensamiento con los dogmas del protestantismo, es lo más antiespañol y anticatólico que madre española y presumo católica haya parido en esta tierra. Solo hay que ver la conferencia que escribió como presentación para su ingreso como miembro del Consejo Consultivo del Interamerican Institute for Democracy. Esta dedicada a la inmigración a Estados Unidos, donde frente al afán civilizatorio de sus compatriotas a los que describe en los términos más puros de la leyenda negra, opone la pureza de unos colonos puritanos, a los que su versión del cristianismo no les impidió practicar la limpieza étnica de los mismos que les salvaron del hambre.

Eso si en los malabares que hace en su conferencia sobre la tolerancia protestante, se le escapa la nueva de la presencia de combatientes carlistas, es decir españoles, entre las tropas sureñas. Resulta que tras la derrota del bando de Carlos Isidro de Borbón en la Segunda Guerra Carlista (1846-1849), muchas familias carlistas de Vascongadas, Navarra, Cataluña y el Maestrazgo, para evitar las represalias liberales, se establecerán en las antiguas posesiones españolas de ultramar como eran La Florida, Luisiana o Texas, algo que quizás nos explique lo recurrido del topónimo Vizcaíno en Miami. No fue difícil para los Carlistas Resulta identificarse con los confederados en términos como defensa de un orden tradicional y agrario, así como el derecho de los Estados a decidir su propio futuro sobre una base cristiana. El caso es que como Vidal reconoce, seguro que muy a su pesar, la participación de aquellos españoles católicos dentro de las tropas confederadas fue heroica. Eso si el astuto conferencista se las ingenia para confundir a su público, usando el termino federal para referirse a los enemigos de los confederados, en lugar del más explícito de Norteños, de modo tal que algunos se le escapará por fin de qué lado estaban los católicos hispanos, esos a los que con sutileza Vidal les critica que se negaran a renunciar a su lengua cuando combatían precisamente sobre los territorios que pocas décadas antes conformaba también su patria, los de Nueva España, y bajo unas aspas cruzada que recuerdan la emblemática cruz de Borgoña, el emblema bajo el que por siglos combatieron las armas españolas. Así de viva estaría nuestra cultura y lengua todavía por aquella época y en aquellas tierras, marcando las diferencias del sur con los estados del norte, cada vez más sometido a una suerte de liberalismo como el que había combatido el Carlismo en España.

Pero eso de virarse contra los suyos, no es solo contra sus compatriotas, también lo hace contra aquellos primos cubanos, como en el caso de Carlos Alberto Montaner en el video inicial de esta entrada, tan calurosamente le han acogido en su “exilio” floridano a quienes no tiene reparo en tratar con el menor desprecio.

En la sección Desde el Exilio, del Canal Protestante Digital, se ha publicado un podcast titulado El gran apoyo del chavismo son PSOE y Zapatero. Aquí se escucha una entrevista al periodista César Vidal, donde expresa su opinión sobre lo ocurrido recientemente con la visita de Guaidó y de Delcy Rodríguez, vicepresidenta del gobierno de Nicolás Maduro a España.

En medio de la entrevista Vidal hace un ejercicio de menosprecio de la comunidad exiliada en Estados Unidos recomendando a los opositores venezolanos no aprender de ella, ya que el pueblo de Cuba es el único en América Latina que no ha sido capaz de derribar su dictadura, lo cual no solo no habría sido fácil, sino que es en principio una falcedad, como podría demostrarse con el caso chileno, cuyo dictador cedió el poder mansamente tras convocar a un referéndum.
Les he dejado a los de protestante, el siguiente comentario que hasta el momento se mantiene pendiente de aprobación.

Cuánto desagradecimiento. A este hombre, después que el exilio cubano le abrió los brazos, solo se le ocurre pedir a los venezolanos que no se alíen ni aprenda de la experiencia de sus hermanos de Cuba. Lo hace con unos argumentos de risa y que servirían para ignorar sus propios consejos, en tanto los españoles y sobre todo los protestantes, no solo no se libraron del franquismo, sino que han transitado mansamente a un borbonismo de género que los está exterminando literalmente.

Por otra parte, decir que el chavismo, fabricado en Cuba en impuesto sin grandes dificultades en Venezuela, es más inteligente que el comunismo cubano, equivale a decir que el hombre es más inteligente que Dios, toda una blasfemia.

Otra cosa es que para doblegar al pueblo de Cuba haya sido necesario quitar hasta el último espacio de sociedad civil, mientras que los chavistas se han dado el lujo de tiranizar su pueblo sin necesidad de cerrar universidades, no partidos de oposición, incluso tolerando prensa opositora.

Por último, mucho alabar a Trump por el respaldo evangélico y el desprecio católico, pero callando la hispanofobia, que incluso contra sus hermanos de religión protestantes, practican este presidente y sus bases.

Sobibor

26 Ene

 

El título de esta nota es también el de la última película de Konstantin Khabensky, el intérprete de Trotsky en la serie rusa del mismo nombre, difundida por Netflix.

En la víspera del Día del Recuerdo del Holocausto y el 75 aniversario de la liberación de Auschwitz, este 26 de enero a las 23:30,  en el canal ruso NTV se mostrará la película “Sobibor” de Konstantin Khabensky, que cuenta sobre el único levantamiento exitoso en un campo de concentración nazi. En ella se narra también lo que sucedía desde que llegaba un tren con miles de prisioneros, al campo de concentración de Subibor hasta que aquellos eran exterminados, un horror difícil imaginar para quienes estaban fuera de los muros de los campos de exterminio nazis.

Este centro fue creado en marzo de 1942, como parte de la Operación Reinhard, junto al pueblo de Sobibor, que hoy pertenece al voivodato de Lublin, en Polonia.

Allí eran reconcentrados loss judíos soviéticos capturados en el Frente del Este, así como otros prisioneros de guerra y gitanos. Se calcula que allí murieron unas 200 000 personas. Según la wikipedia el 5 de julio de 1942, Himmler ordenó que se cerrara el campo como centro de exterminio y que se convirtiera en un centro de almacenamiento de municiónes capturadas a los soviéticos.

Esta historia de este motín ya fue narrada en otra película, la británica Escape from Sobibor ( “Escapar de Sobibor)” de 1987, fue realizada por el director jack Gold y con Alan Arkin y Rutger Hauer en los papeles principales en los tiempos muy oportunos, los del de acercamiento de Occidente a la URRS de Gorbachov. Entonces ya no había miedo a representar a un oficial soviético como héroe. El guion estaba basado en el libro del s un periodista, profesor y autor estadounidense Richard Rashke, Richard L. Rashke autor de libros de no ficción, así como obras de teatro y guiones y particularmente afamado por su historia, Escape from Sobibor, publicado por primera vez en 1982, una cuenta de la fuga masiva en octubre de 1943 de cientos de prisioneros judíos del campo de exterminio en Sobibor en la Polonia ocupada por los alemanes.

¿Se nace homosexual?

19 Ene

No se ha descubierto hasta el momento nada que determine biológicamente la homosexualidad, es decir que permita afirmar que es una condición congénita o “de nacimiento” como opina Fernando Díaz al final de su podcast de hoy, 19 de enero de 2020. Esto es algo que incomoda y niegan buena parte del movimiento llamado gay.

Desconocer el papel de la educación en la orientación sexual del niño es algo propio del dogma liberal sobre el individuo como un ente más que autónomo atomizado socialmente.

No hemos de extrañarnos, pues, que sean los estados liberales temprana edad, a formas sexuales no reproductivas como son por ejemplo las homosexuales, todo muy a tono con la vocación maltusianas que vergonzantemente les caracteriza.

Pensar que la orientación sexual no se forma es un acto de ignorancia antropológica e histórica que nos haría creer que el 100 por ciento de los antiguos espartanos o de ciertas tribus de Papúa donde la homosexualidad ha sido practicada ritualmente y de manera general, nacieron inclinados por el mismo sexo.

PS: Por cierto, muy pobre la explicación sobre la mano suave de esos mismos regímenes liberales con el totalitarismo cubano, a diferencia de lo que hacen con su hijo, el venezolano.

Para lo que valió Baler. A propósito del monumento a Los Últimos de Filipinas

18 Ene

El vapuleado nacionalismo español, que como cualquier otro nacionalismo ama más las leyendas que la historia, está de plácemes desde pasado 13 de enero. Ese día el ejército de España, ese mismo que, siguiendo la tradición, ve romperse el país por el lado de Cataluña sin hacer nada, inauguró en la Plaza del Conde del Valla Súchil, Madrid, un monumento dedicado a su gesta más mentada en los últimos años; naturalmente no fue contra el inglés o el francés, sino contra un pequeño pueblo ahijado, el de Filipinas.

Hablamos del socorrido, cinematográfica y literariamente “Sitio de Baler”. Es la historia de una iglesia en la isla de Luzón ocupada por un destacamento español que se negaba a entregar el lugar a los filipinos, después de que España cediera esos territorios a los Estados Unidos. Los insurrectos asediaron la iglesia durante 337. Fueron 54 soldados españoles, bajo el mando, el capitán Enrique de las Morenas y Fossi, quienes mantuvieron distraídos en su empecinamiento a 400 combatientes tagalos. Los defensores de la iglesia que sobrevivieron son conocidos y venerados en España como Los últimos de Filipinas.

Se intenta explicar el acto afirmando que el destacamento español, no estaba al tanto del fin de la guerra y que por ello mantenía su resistencia. Lo cierto es que “la gesta” encaja perfectamente en lo estipulado en aquél vergonzoso Tratado de París, firmado el 10 de diciembre de 1898, por Estados Unidos y España. Dicho documento daba por finalizada la guerra hispano-estadounidense. Como parte del tratado Filipinas sería entregada oficialmente a los Estados Unidos por veinte millones de dólares.

Naturalmente aquello provocó la sorpresa y congoja de los filipinos, que ahora se veían sometidos a una potencia colonial para colmo completamente ajena desde el punto de vista cultural. Es decir que, de hecho, los famosos “últimos” estaban custodiando una posición contra sus verdaderos dueños, sirviendo en aquel un territorio, como una suerte de mercenarios voluntarios al servicio de quien por el acto de rapiña descarado que acaba de cometer debería ser tratado como el enemigo común de españoles y filipinos: Estados Unidos.

El 23 de enero de 1899 es promulgada la Constitución de la República Filipina, el presidente será un destacado General de la guerra independentista, Emilio Aguinaldo.

El 4 de febrero de 1899, estalla la guerra entre el gobierno de Aguinaldo y los ocupantes norteamericanos. La superioridad de las fuerzas norteamericanas causó numerosas derrotas a los combatientes filipinos quienes se vieron obligados a replegarse hacia el norte de Luzón, y es allí donde se encontraban, atravesados en el poblado de Baler, a los testarudos soldados españoles presuntamente desconocedores de la nueva situación. Por lo menos esa esa es la imagen que se nos da en las representaciones artísticas de la gesta donde los norteamericanos siembren brillan por su ausencia, como si de los que se estuviera dilucidando a tiros entre los filipinos y los asediados fuere la soberanía española sobre la isla, y no que la misma España había cedido a los norteamericanos.

Aun así, la hidalguía de Emilio Aguinaldo superó con creces a la del enemigo. Tras la rendición de la plaza, sus defensores no solo no fueron hechos prisioneros de guerra, sino que les facilitó la salida de la isla.

Por si fuera poco, en su decreto del 30 de junio de 1899 destacó el valor, constancia y heroísmo, de los soldados españoles considerando su epopeya propia del legendario valor de los hijos del Cid y de Pelayo.

Así de hispanizado era aquel Emilio Aguinaldo, que solo pone fin a la guerra tras ser capturado El 23 de marzo de 1901 en Palanan, provincia de Isabela, por un truco del general Frederick Funston, quien había simulado rendirse. Ante la alternativa de ser ejecutado o aceptar la soberanía estadounidense, Aguinaldo firmó la rendición el 1 de abril de 1901.  Sin embargo, Aguinaldo nunca dejó de luchar políticamente contra la ocupación norteamericana de su país, incluso llegó a topar partido como mejor alternativa por un gobierno pro japones. De más está decir que el viejo independentista se arrepintió públicamente de haberse levantado contra España, reconociendo bajo su imperio los filipinos siempre fueron súbditos, o ciudadanos, españoles, mientras que con bajo los Estados Unidos no fueron más que un mercado para e sus exportaciones, cuando no parias a los que nunca se les concedió la ciudadanía norteamericana.

Si alguien mereciera una estatua en Madrid ese sería Aguinaldo. En cambio, a Aquellos españoles a los que ahora se levantan monumentos, ya que no tuvieron el coraje de unirse a sus hermanos de habla y cultura, por lo menos deberían haberle entregado como gesto de apoyo en su dura guerra, as posiciones y las armas, eso sí justificaría una estatua, lamentablemente, en su lugar, prefirieron servir a las tropas usenses, mediante la distracción de los heroicos filipinos en medio de su guerra desigual contra el invasor norteamericano. Para lo único que sirvió la ocupación de la iglesia fue para joder a los buenos de la película.

Españoles luchando por Filipina Libre

Eso sí, hay que destacar en esta historia, la posición del algunos de los soldados peninsulares cercados en Baler que terminaron pasándose a los filipinos. Para comenzar tenemos el caso artillero José Alcaide Bayona, quien desertar el 8 de mayo de 1899, facilita a los independentistas información sobre la situación de los sitiados y sus puntos débiles. Incluso llegó a dibujar para los isleños un plano de la iglesia. Usando estos datos los filipinos lanzan un durante la noche del 7 de agosto de 1898 con el objetivo de incendiar la iglesia. Esta misma información sirvió para hacer fracasar al teniente coronel Cristóbal Aguilar, quien desde mayo de 1899 era el encargado de llegar a un acuerdo para liberar al destacamento. La información proporcionada por José Alcaide sirvió de fundamento al coronel Simón Tecsón, jefe de los sitiadores, para negar la salida de los soldados acorralados en Baler aduciendo que aquellos se rendirían.

Pero la acción de los desertores no se quedó ahí. Los hubo participando directamente en los ataques contra la iglesia, en su condición de artillero, como es el caso de Jaime Caldentey quien muere en el empeño o el ya mencionado José Alcaide, el cual al día siguiente de su huida hirió con sus disparos a dos de sus antiguos compañeros, Pedro Vila y Francisco Real. Participación que irá más allá del asedio. No extrañar que Alcaide falleciera un tiempo después de inanición durante la prisión preventiva que le llevaba a Barcelona.

La historia de estos hombres recuerda un tanto a la de aquel célebre naufrago con quien se encuentra Cortes a su llegada a México, Gonzalo Guerrero quien toma partido por los indígenas contra los invasores, la diferencia es que mientras Guerreo había sido culturizado por los nativos, son los nativos a los que se unen Alcaide y Caldentey los que llevaban siglos hispanizados, es decir europeizado a tal punto que no faltaran entre ellos quienes del catolicismo había pasado a la masonería. Ella era la vía con la que se adoctrinó a un sector de las élites filipinas, en particular sus hijos enviados a estudiar en la metrópolis, en el odio a todo lo español, como ocurre en las universidades catalanas de hoy.

Los Últimos de Filipinas. Regreso a Baler from Musas Producciones on Vimeo.d

En realidad, el gesto de aquellos desertores, más dignos de un monumento que todos los que les sobrevivieron, debió haber sido modelo de actuación para el resto de sus compañeros. Y si no querían unirse a un pueblo mal armado con el que los españoles ya tenían tanto en común, por lo menos bien podrían haberles entregado armas y posiciones, en solidaridad con su lucha con el gigante que acababa de engullir los restos de su imperio en Asia. Si desde el principio, aquel destacamento empantanado en Baler, hubiera hecho esto, España se habría ahorrado unos cuantos muertos dignos de mejor causa, incluidos los dos desertores fusilados por el capitán Enrique de las Morenas, quien, de regreso a su patria y procesado en ella, jamás pagará por aquellos, ni por la “insubordinación” que en teoría cometió cuando en más de una ocasión, según la historia oficial, se le ordenó rendir la plaza.

Eso por no hablar del triste servicio prestado por los últimos de Filipinas a norteamericanos bajo el pretexto de aplastar el levantamiento local, se cargaron a un millón y medio de civiles, buena parte de ellos hispanoparlantes, en unas masacres que duraron hasta 1913.

Así se inició la eliminación del idioma castellano en aquellos territorios quedando hispano como reducido al hable de algunos ancianos, o el chabacano que practican los descendientes de inmigrantes novohispanos. Nada de extrañar si tomamos en cuenta que las islas fueron conquistadas por la Corona con ayuda de los fieles guerreros de Tlaxcala, además del papel jugado por México como puto de arribo del famoso galeón de Manila, con el que nuestro antiguo imperio inicia la globalización del comercio, en el cual las Filipinas españolas jugaron un papel fundamental.

¿A quiénes se debería honrar?

Como los nacionalistas españoles quieren ejemplos de valor que justifiquen monumentos y no creo que les alcance el hígado para reconocer a hombres como de la talla de José Alcaide y Jaime Caldentey, aquí les dejo una lista de actos dignos de homenaje. Se trata de acciones de guerra que tuvieron lugar en 1898 contra un enemigo realmente superior, no un puñado de filipinos armados en su mayoría de machetes, flechas y lanzas, y que las armas españolas deberían recordar en lugar de homenajear a aquel puñado de fratricidas conocidos como los últimos de Filipinas.

o 4 de abril – B resistencia al bombardeo de Matanzas (Cuba) por la Marina estadounidense –
• mayo.
o 11 de mayo – Batalla de Cárdenas. Torpederas españolas derrotan a una flotilla de torpederas estadounidenses
o 11 de mayo – Batalla de Cienfuegos donde los estadounidenses tras dos ataques fallidos lo único que consiguen solo consigue es cortan el cable telegráfico de la ciudad.
o 12 de mayo – Puerto Rico resiste al bombardeo del almirante William T. Sampson, contra San Juan.
o 3 de junio – Intento fallido de los norteamericanos de bloquear el puerto de Santiago hundiendo en su entrada al USS Merrimac
o30 de junio – Primera batalla de Manzanillo: donde los unos cañoneros estadounidenses son repelidos por la flota española
1 de julio – Segunda batalla de Manzanillo: dos buques auxiliares estadounidenses son obligados a huir por una pequeña flota española.
25 de julio, el General Nelson A. Miles, desembarca con 3.300 soldados, en Guánica Puerto Rico encontrando poderosa resistencia en Guánica, Yauco, Guayama, Coamo, Asomante y Fajardo donde son derrotados el 28 de julio por las tropas españolas. La isla nunca pudo ser ocupada durante la guerra.
o 31 de julio – Ataque nocturno español a las líneas estadounidenses en los alrededores de Manila, Filipinas –

Conclusiones

El sitio de Baler se desarrolló entre el 1 de julio de 1898 y el 2 de junio de 1899. Si la resistencia al mismo había algún sentido, este desaparece automáticamente, cuando estalló la guerra del pueblo filipino contra los norteamericanos el 4 de febrero de 1899. Desde una visión hispánico universalista podrá condenarse el separatismo filipino, pero, aun así, los hispanohablantes del mundo deberíamos quitarnos el sombrero ante el coraje de ese mismo separatismo para batirse, quijotescamente, contra el coloso militar que antes había sido su aliado.

En cambio, avergüenza ver a levantarse un monumento a los españoles que inconsciente o conscientemente, sirvieron al mismo yanqui que ante les había derrotado. La nueva estatua de Chamberí no es menos denigrante para la hispanidad que la que le montaron a Bolívar en Cádiz.

Pero no, los últimos de Filipinas optaron prefirieron por joderse y joder, por más de 300, días a los buenos de esta historia. Esos son los militares que ahora se homenajean España, mientras que se olvidan los nombres de los que cayeron valientemente combatiendo al yanqui en Filipinas o en la isla Cuba, traicionadas en su desigual batalla por el gobierno peninsular. Es lógico que sus nombres estén censurados, se batieron por impedir la expansión del imperio que hoy os domina. Mal anda un pueblo que se inventa héroes que no lo son, por que no le dejan recordar a los verdaderos.

 

PS: Para una visión alternativa a lo que se planteó en este artículo, recomiendo visitar el sitio de Jesús Valbuena, bisnieto del cabo García Quijano, uno de los 33 supervivientes de aquel destacamento español, donde se van contando historias sobre el legado universal del sitio de Baler: http://www.baleria.co

¿Invasión norteamericana como solución a la tragedia cubana?

11 Ene

Esteban Fernández, redactor de Nuevo acción, ha publicado en ese sitio un artículo, que titula SORRY. A CUBA SÓLO LA LIBERARÁN LOS MARINES, allí escribe:
Lo que se requiere en el exilio y en Cuba es gente emulando a Antonio Maceo, desde luego, con una vanguardia de 100 mil “Navy Seals” como los que mataron a Osama Bin Laden y ahora a Suleimani.

Al margen de que, en su artículo, su autor proponga como preferible otras soluciones que recuerdan la del Parón de enero convocado por el “influyente” Alex Otaola, parece que Fernández no se enteró de que eso de la “liberación” de Cuba, ya los marines lo intentaron una vez en 1898, iniciando con ello, más que el arribo a la libertad, el declive definitivo de la isla hacia la catástrofe total.

Para colmo los yanquis no fueron capaces de hacer nada sin la ayuda de su quinta columna, es decir los separatistas isleños; los mismos que, poco antes de la invasión y de manera misteriosa, habían dejado morir, en rara escaramuza, a uno de sus generales más antinorteamericano. Me refiero al propio Maceo al que se hace referencia en Nuevo Acción, quien había prometido que el único motivo por el que uniría su espada a las armas españolas sería para combatir una invasión estadounidense a su patria. Es como si previera lo que iba a ocurriría dos años después de su caída en San Pedro, Punta Brava, la tarde del 7 de diciembre de 1896.

También parece desconocer nuestro columnista que la isla no se habría rendido jamás al invasor si no fuera por las órdenes recibidas desde la metrópolis de hacerlo, sin duda alguna gracias a los buenos oficios de la masonería, la misma que en apoyo a sus cófrades, tanto de la manigua como del imperio emergente, había impedido a los españoles materializar el proyecto del submarino de Isaac Peral, el primero de la historia, evitando así, su futuro uso militar, que entre otras acciones habrían favorecido a las armas españolas lo mismo en Cuba que en Filipinas.

Por ejemplo, salvando la flota del Almirante Pascual Cervera y Topete de ser acorralada y hundida, tras la orden suicida de abandonar el seguro puerto de Santiago de Cuba.

En este sentido podríamos estar de acuerdo con el título que le dio Emilio Roig de Leuchsenring a su libro de 1950: “Cuba no debe su independencia a los Estados Unidos”, solo que, agregando, se la debe en gran medida a los españoles; por los menos a los que por entonces tan mal manejaron los asuntos de la provincia de ultramar.

Aun así, lo que nos dejaron nuestros “salvadores” oficiales, tras cuatro años de protectorado, fue un régimen, donde el qué dirán los norteamericanos, las balas y los maletines de dinero, determinaron, tanto o más que los votos, quienes detentarían el poder de turno en la desgraciada isla.

Aquella locura, fue de mal en peor, terminando como tenía que terminar, en una dictadura totalitaria de más de sesenta años, con nefastos resultados no solo desde el punto de la soberanía del pueblo sino de lo fundamental: su economía.

Si bien de signo ideológico aparentemente opuesto, el nuevo sistema era el resultado inevitable de la consumación de aquella combinación de jacobinismo martiano y servicio de sus gobernantes a intereses extranjeros, que han lastrado a Cuba desde su nacimiento como estado independiente.

Apostar por los marines a esta altura indica algo más que ignorancia supina de la historia de Cuba; es señal de ceguera frente a lo que está pasando en el presente, lo mismo en Afganistán donde dichos marines llevan años empantanados, que en ese Irak, devenido en estado fallido desde que fuera liberado, con un pueblo, como antaño lo fue el cubano tras ser “independizado”, vive plagado de odios internos y que lo único en lo que se pone de acuerdo es en pedir que se vayan los norteamericanos. Qué se lo pregunten a cualquier iraquí, incluidos los que detestaban a Saddam Hussein, como yo lo he hecho.

No quiero terminar esta nota sin llamar la atención sobre esta experiencia histórica a quienes, ya por desespero e impotencia, ya por irresponsabilidad, o por mezcla de todo esto, piden desde algunos canales hispanos de la Florida, la misma medicina para Venezuela. Es verdad que un clavo saca a otro, pero si el nuevo, el de la intervención, se va a quedar clavado, nada habremos

¿A quién ofende Facundo? Función y freno de la sátira en Cuba

6 Ene

Joven Cuba, publicación independiente, un tanto disidente pero nunca oponente del gobierno de cubano, ha publicado un valiente artículo, se titula La condena de Facundo, en él se aborda, defenestración sufrida recientemente por el artista, Andy Vázquez, parte del elenco de programa Vivir del Cuento.

Se trata de un popular programa de la televisión cubana, en el que se satirizan algunas de las dificultades que sufre día a día la población cubana.

Vivir del Cuento adquirió fama internacional cuando se presentó en él, inesperadamente, el entonces presidente norteamericano Barak Obama.

El asunto mantiene candente las redes, donde se puede ver desde quienes justifican la represalia contra el humorista, hasta quienes lo defienden a capa y espada.


También están, sobre todo desde la oposición frontal, quienes ven en la actividad de Vázquez una forma de trivializar la realidad cubana, es lo que se manifiesta claramente en la última edición de Cambio de Bola, programa anticastrista que se realiza en el corazón de La Habana, lo nunca visto en la historia del real socialismo:

En el artículo de La Joven Cuba, su autor Giordan Rodríguez Milanés, cuestiona:

¿Estaba Andy Vázquez poniendo a Facundo contra la Revolución cuando hizo el video cuyo referido fueron los sucesos de Cuatro Caminos? ¿O estaban poniendo en riesgo a la Revolución aquellos que organizaron mal todo aquel asunto de la inauguración del famoso mercado, o aquellos que debían evitar que el enemigo –ellos mencionaron al enemigo—, malograra la tan, pero tan publicitada inauguración?

A continuación, el comentario que le he dejado bajo la nota:

Se entiende que bajo el socialismo autoritario los medios de comunicación y sus contenidos, incluso los humorísticos, son instrumentalizados a más no poder por el aparato ideológico del partido, pero incluso bajo el estalinismo; ver el teatro y la literatura, de Búlgakov (protegido por Stalin frente al funcionariado cultural que lo acosaba), se permitió criticar a los estamentos bajos de la burocracia, que era a lo que hacía el personaje de Facundo.

Esta es la reacción natural de estos estamentos cuando por ley de relevo generacional ascienden a la cúspide y todavía se ven reflejado en la crítica, hace tiempo tenían al personaje en la mirilla y ha decidido pasarle la cuenta.

Lo hicieron esperando el momento oportuno, la burla de Andy por cuenta propia de la molotera armada durante la reinauguración del Centro comercial Cuatro caminos.

Se trató de un hecho incómodo en tanto empañó una operación diseñada para la manipulación de las masas, como parte de la política gubernamental contra las “mulas”, es decir personas que revenden en el país lo que compran fuera de la isla, convertidos en una suerte de importadores individuales por cuenta propia.

La medida contra Andy Vázquez está mal calibrada pues sacrifica su capacidad de crear en los espectadores una catarsis que al final le beneficia al propio estamento, que le castiga y cuyo nivel de tolerancia a la crítica resulta difícil de adivinar. En resumen, que se pasaron de rosca los “compañeros” en este caso.

Ya se ha abierto una demanda publica en change.org pidiendo que Andy Vázquez vuelva a estar en Vivir del Cuento. Yo que no soy precisamente un fanático del humorista, ni siquiera del programa televisivo, ya he firmado. ¿Y usted?

PS: Al final de nada sirvieron las firmas, Andy ha elegido el camino del exiio y el conductor Carlucho, con buen tino ha sabido icorporarlo a él y a sus personajes a su programa en Megatv.

Tomando el pulso de Alberto Franceschi, del trotskismo al antimadurismo de derechas

5 Ene

Desde hace buen tiempo sigo las andanzas en las redes de Alberto Franceschi González (Miranda, estado Carabobo, 20 de mayo de 1947) antiguo líder del Movimiento de Izquierda Revolucionaria en la Universidad de Carabobo, fundador del trotskista Partido Socialista de los Trabajadores (PST), del cual fue secretario general en los años 80.y fundador junto a Nahuel Moreno de la Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT-CI).

Opositor al chavismo, el antiguo dirigente de izquierda fue obligado a exiliarse en diciembre de 2013 en los Estados Unidos. Hoy combate al madurato utilizando las redes sociales, lo hace desde una ecléctica ideología que podría catalogarse de derecha.

Hagamos algunas observaciones sobre los pronunciamientos y propuestas de este personaje.

Alberto Franceschi es a mi entender un político honesto, además de inteligente y carismático, que ha sabido sacar partido a su experiencia como trotskista, lo que le permite entender tanto lo que oculta la retórica como el uso de técnicas entristas por parte de la izquierda, dentro de la cual el trotskismo fue un verdadero experto.

Interesante ha sido además su acercamiento al grupo, por no llamarlo secta, de Antonio García-Trevijano Forte. Lo hizo quizás por una buena causa, la de buscar en España de un respaldo a la causa de la democratización venezolana. Su asunción del trevijanismo le llevó punto que comenzó a denominarse “repúblico”, incorporando en su discurso la particular terminología elaborada por el político andaluz.

Lo productivo de este acercamiento es que le permitió realizar el análisis de la tragedia de su país, con un enfoque diferente, al incorporar algunos elementos de la crítica de García-Trevijano al estado de partido, lo más valioso de su doctrina, por otro lado, lastrada por el culto a los modelos políticos de origen británico. Evidentemente se ha empapado de la magnífica reivindicación de la hispanidad que llevan cada uno por su lado los seguidores del difunto Gustavo Bueno y por otra parte la historiadora Elvira Roca Barea. Son ellos los que han curado al político venezolano de cualquier vestigio de bolivarianismo y en general del culto por los próceres independentistas, tarea pendiente de las clases políticas latinoamericanas,s sean de derecha o izquierda, en este sentido Franceschi es un adelantado.

 

 

Lo que si es peligroso es que se compre el discurso nacionalista católico de VOX, lo de menos es que no haya echado manos a su formación materialista dialéctica a la hora de estudiar la ideología de VOX, sino que al parecer no haya estudiado a fondo, desde sus nuevos valores conservadores, las inconsecuencias de este partido una vez asimilado por el sistema.

En este sentido debería repasar las enseñanzas de grupo Antonio García-Trevijano, aplicándolas al caso español, con la misma habilidad que parece haber empleado a la hora de comprender el juego que le hace la oposición al régimen venezolano desde los tiempos de Capriles a los de Guaidó, algo que por lo demás se descubre a simple vista, aunque no todos se atreven a denunciar dentro del antichavismo. Alberto Franceschi lo hace y eso tiene mérito.

Sobre la reunión de los hispanos: no solo puede haberla, tiene que haberla y rescatar la parte de Nueva España tragada por Estados Unidos, lo que explica por qué cada vez que un fragmento de la América hispana y católica se hunde, el blanco anglosajón y protestante aplaude en su interior, sin importar por lo que sea. Nadie más interesado que USA y sus actuales reconquistadores británicos en la conversión de un estado fallido de cada republiquita en lo que antes fue un imperio imponente, el español. Ahora es el turno de Chile y Bolivia libró por los pelos.

Con VOX hay que tener cuidado, ya se demostró con su ambigüedad frente a los tribunales de género españoles que, pese a su discurso, en la práctica es disidencia controlada. Olvídate de España mientras esta no reconquiste su independencia, hoy está recolonizada por los mismos que nos fragmentaron en América, agentes del imperio británico, cuya tarea actual se continuar la obra disgregadora del siglo XIX, ahora con los separatismos ibéricos.

Volviendo a la alianza con Norteamérica, que no se trata de la dicotomía izquierda/derecha, no de Obamismo-clintonero versus anti-globalismo trumpista. Curiosamente las posiciones de Donald Trump son defendidas en términos similares a los del antiestalinista de Franceschi, por ese gran admirador de Fidel Castro, defensor del chavismo, orgullosamente marxista, analista formado por la KGB; Daniel Stulin.

El prolífico escritor soviético (como aún se considera) no ha tenido el menor reparo en hacer de apologeta del presidente estadounidense en el país donde el presidente norteamericano había sido más combatido propagandísticamente durante su campaña presidencial en México, al que intenta convencer de lo útil que puede resultar el actual jefe de estado norteamericano.

Debemos entender primero los motivos profundos que explicarían la colaboración del Departamento de Estado bajo gobierno republicano con las guerrillas Fidelistas en su camino al poder, así como la mano blanda de este mismo departamento, en tiempos Demócratas, lo mismo frente al comunismo cubano que el venezolano. Y al mismo tiempo por qué el FBI persiguió a los beligerantes del exilio cubano o porque no se facilita el asilo a los venezolanos que escapan del madurato como se está haciendo con los cubanos que huyen del comunismo y que una vez que entran por la frontera mexicana, están siendo encarcelados como delincuentes en auténticos campos de concentración, que nada tienen que envidiar a los que se construyeron en la base naval de Guantánamo para los terroristas de al-Qa’ida.’

No es problema de perversidad del angloamericano, es simplemente el choque de civilizaciones de toda la vida y del que tanto hablaba Samuel P. Huntington, en su libro del mismo nombre, y sobre todo en su ensayo dedicado al reto hispano ( FP: Foreign Policy Edición Española, ISSN 1697-1515, Nº. 2 (Abril-Mayo), 2004, págs. 20-3) un tanto olvidado, en el que se alerta al lector de que:

La continuidad de los elevados niveles de inmigración mexicana e hispana en general unida a las bajas tasas de asimilación de dichos inmigrantes a la sociedad y cultura americanas podrían acabar por transformar Estados Unidos en un país de dos lenguas, dos culturas y dos pueblos. Pero esto no sólo transformaría Estados Unidos. También acarrearía profundas consecuencias para los hispanos, que estarían en Estados Unidos pero no serían de Estados Unidos.

Alberto Franceschi debería revisar este trabajo, sobre todo a los que se refiere a quienes como él conforman la comunidad hispana de la Florida. Eso le ayudará a comprender, lo que no logra buena parte de exilio cubano que le rodea y sin duda alguna influye en su actual cosmovisión. No importa que este viejo exilio, como ya parece estarlo en venezolano esté maniatado mentalmente por la academia y los medios del país donde reside.

Es decir que: leyendo Huntington, Franceschi, podría mejorar sus enfoques, evitaría coincidencias con personajes como Stulin y sobretodo, entendería la forma de pensar profunda que hoy domina la proyección de Estados Unidos hacia la cultura hispanohablante que domina más de medio continente. En este caso lo que se ve claramente es miedo que despierta nuestra amenaza para el WASP (Blanco, anglosajón y protestante) más que la alegría por nuestro hundimiento, pero recuerde lector que una cosa siempre lleva a la otra, ojalá así lo entienda el viejo trotskista, hoy antimadurista de derechas Alberto Franceschi.