Archivo | agosto, 2014

De los artistas plásticos cubanos en Europa: una charla en el Cervantes de Estocolmo

30 Ago

Instituto Carvantes de Estocolmo: La curadora Dermis P. León habla sobre la diáspora de la plastica cubana en Europa. Foto: Carlos M. Estefanía.

La media sueca, como todas las del mundo libre (no hablemos ya del reconocido mundo bajo sevidumbre de un estado o una ideología) suele pasar por alto hechos trascendentes que tienen lugar en su país, por eso, cámara en mano y con espíritu de cronista de indias me lanzo a la desigual batalla de hacer competencia, así, voy registrando y difundiendo en las redes sociales, hechos que mañana, cuando pasen los siglos, alguien verá con la misma curiosidad con que hoy miramos los viejos pergaminos o las películas tomadas hace más de un siglo.

Uno de estos eventos ha sido la conferencia impartida el 26 de agosto pasado por la curadora de origen cubano Dermis P. León en el Instituto Cervantes de Estocolmo, uno de mis cotos preferidos donde cazar hechos importantes.

En la página de la Institución la conferencia se presentó bajo el título de La nueva diáspora en el arte latinoamericano en Europa, anunciándose que la conferenciante abordaría las continuas migraciones de artistas latinoamericanos a Europa, las complejas operaciones de identidad de los artistas, así como sus procesos de adaptación a través de un grupo de artistas que conmutan entre sus países de origen y el viejo continente. El evento contaba con el auspicio además del Cervantes, del Curatorial Bureau y la Embajada chilena.

Sin duda alguna, fue una interesante conferencia que usted puede escuchar íntegra en nuestro sitio de ivoox y -con los inevitables cortes que nos imponen las regulaciones europeas anticosumidor sobre cámaras fotográficas- en nuestro canal de YouTube, muy bien ilustrada con imágenes de la obras de los artistas referidos y que a su vez he  publicado en nuestro sitio de Facebook.

Solo una objeción podría haberse hecho a los organizadores del evento y esta fue señalada por uno de los asistentes, que el título debió haber aludido a la presencia del arte cubano en Europa, y es que de hecho, la conferencia versó en su mayor parte sobre una nueva generación de artistas cubanos, para mí, prácticamente desconocidos, que se han ido estableciendo en el viejo continente en los últimos años.

En el momento del intercambio con el público dos cosas me interesaron fundamentalmente. Primero, saber que había sido de aquella generación de artistas que a mediados de los años ochenta y principios de los noventas intentaría desde la plástica, como también ocurrió desde otros géneros artísticos como la literatura, el teatro y el cine, una reflexión crítica, desde los propios valores del socialismo, sobre la realidad de Cuba. Así mismo, quise conocer esa suerte de intertextualidad que se establecía entre aquel movimiento, el grupo conocido como “Porno para Ricardo” y la muestra cuyo título: “Politics: I don’t like it, but it likes me”, se inspira en la letra de una de las interpretaciones de Ávila, por cierto; podrían haberle dejado al final la palabra “Comrade” (compañero), pues si alguien conoce el doble significado del término “towarzysz” ese es el pueblo polaco.

Se trata de una exposición organizada en el marco del proyecto de largo plazo ”Ciudades en el borde” y presentada entre el 13 de abril y el 2 de junio de 2013, en el Centro Laznia de Arte Contemporáneo, en Gdansk, Polonia.

Allí participaron los artistas: Jairo Alfonso, Alexandre Arrechea, Tomasz Bajer, Carlos Boix, Brumaria, Los Carpinteros, Fernando Sánchez Castillo, Jeannette Chávez, Democracia, Leandro Feal, Nicolas Grospierre, Diango Hernández, Agnieszka Kalinowska, Tomasz Kozak, Hamlet Lavastida, Glenda León, Glexis Novoa, Daniel Silvo y Piotr Wyrzykowski, algunos de los cuales fueron mencionados  por una de sus comisaria, la propia Dermis P. León en su  charla “cervantina”.

No creo necesario comentar las respuestas que recibí de la conferenciante. Prefiero en cambio destacar la conclusión a la que llegué tras escuchar sus palabras y las fotos presentadas, lo hago librando de toda responsabilidad a la licenciada P. León por lo que voy a decir: El contenido militante y reflexivo con respecto a la realidad que les rodea, generado en las difíciles condiciones de Cuba y que de algún a manera sirvió de rampa de lanzamientos para que  estos artistas pudieran establecerse en el mercado, tiende a diluirse en el extranjero, cuando no a presentarse de una manera tan abstracta que lo vuelve casi ininteligible. En ese sentido una vez más se demuestra la superioridad del “Mundo Feliz” con respecto “1984” cuando de anestesiar el espíritu crítico se trata.

Para terminar, debemos agradecer al Cervantes de Estocolmo, al Curatorial Bureau y la Embajada chilena, por haber auspiciado la ocasión para que la especialista Dermis P. León nos hablase con  vocación de objetividad, por muy personales que fuesen sus puntos de vista, de la presencia de una parte de la nuestra cultura  en Europa, algo que resulta tan difícil de conseguir, cuando de Cuba se trata en esta ” avanzada” zona planetaria.

Activismo juvenil de importación, último grito de la subversión: ¿ a quién sirve?

5 Ago

El 4 de agosto de 2014, a las 23:08:32 se publicó en el sitio de Grama, la nota Nuevas revelaciones de los planes subversivos del imperio, en la cual el diario se hacía eco de una información difundida por la  Agencia norteamericana AP, según la cual EE.UU, usando como promotor a la USAID, había utilizado a jóvenes latinoamericanos en un plan subversivo contra la juventud cubana. Así mismo se anunciaba que el tema sería abordado en el programa La Mesa redonda, que transmiten Cuba visión, y Radio Habana Cuba.

Al otro día fue ampliada la información bajo la rúbrica Estados Unidos utilizó a jóvenes latinoamericanos para la subversión en Cuba.

Aquí se revela los nombres de los periodistas que dieron en chivatazo desde la agencia estadounidense AP, la misma que destapó el asunto del ZunZuneo. Se trata de Desmond Butler, Jack Gillum, Alberto Arce y Andrea Rodríguez (antigua corresponsal de la AP en La Habana), estos afirman que desde octubre del 2009, USAID envió a jóvenes venezolanos, costarricenses y peruanos a Cuba con el propósito de poner en marcha una “rebelión”.  El proyecto habría empleado métodos encubiertos propios de los Servicios de Inteligencia Norteamericanos, aunque a mi se me antojan más bien propios de una película de James Bond: vías de comunicación secretas, fachadas y leyendas, encriptación de la información, medidas de seguridad, propiciar intercambios con sus agentes en el exterior, búsqueda de información de inteligencia sobre la sociedad cubana, preparación psicológica de los emisarios ante la posible detección por la Seguridad del Estado cubana, empleo de códigos en las comunicaciones, entre otros.

Por lo visto se trataba de una parodia del súper agente ya que según los mismos periodistas el proyecto estuvo plagado de “incompetencias” que es lo que caracteriza a las comedias en este caso picante en la que se incluye un taller de educación sexual para reclutar entre la juventud cubana los supuestos rebeldes que darían al traste con el gobierno; Pamplinas.
Este tipo de proyecto, calificado desde la página de Café como “Rebelión”, solo tiene un par de utilidades que en ningún caso ayudan a derrocar un régimen, todo lo contrario están concebidos para mantenerlo.

Sirven en primer lugar para justificar la retórica de plaza sitiada con la que el gobierno de Cuba justifica el control absoluto sobre su población, de ahí la más que probable colaboración de sus órganos de inteligencia, tanto en su elaboración, como en su puesta en práctica, como en su revelación usando de manera indirecta a la agencia norteamericana, es la versión moderna de aquellos atentados-parafernalias contra Fidel Castro de los que se enteraba hasta el gato y al final no pasaba nada, en este caso lo más probable es que salvo algún que otro despistado tanto los jóvenes latinoamericanos reclutados como los periodistas encargado de contar la operación trabajen también para el castrato.

Visto desde fuera, desde los intereses de la burocracia que maneja los dineros del anticastrismo, el Proyecto Rebelión, además de justificar sus salarios, sirve para distraer, como si se estuviera haciendo algo en su beneficio, a un exilio cada día menos exigente, cualquiera que haya estudiado historia o tácticas subversivas sabe que con actividades como estas o como el zunzuneo no se tumba ni a un zunzún, ahí tenemos el caso de las intervención guerrillera castrista de las cuales triunfo aquella que encabezaban los propios nativos, es decir la sandinista.

El cuento de las revoluciones encabezadas por jóvenes digitalizados y  armados con telefonos digitales no es más que eso, un cuento;  ahí tenemos el caso de las primaveras árabes, comenzadas y terminadas desde arriba,  que es ka historia oculta y repetida de “ toda revolución cuando es verdadera” .

En el caso particular del castrismo, a este no lo tumbarán un puñado de activistas , ni de adentro ni de afuera, se irá por sus propios pies cuando aquellos que manejan los hilos del mundo, consideren que le ha llegado su hora, como le llegó a Batista.

La mala nueva de Primavera. Pecar de “antinocastrista”

4 Ago

  Desde Cuba nos ha llegado Editorial 335 de Primavera Digital (PD), Preludio para un adiós, el cual ni cortos ni perezosos hemos reproducido en la sección Sociedad Civil de Cuba Nuestra. Según el escrito de PD, los donantes, que financian al Centro Internacional Demócrata Cristiano sueco (CIDC), quien a su vez coloca los fondos que permite a la publicación aparecer cada jueves están descontentos  y han puesto condiciones a sus redactores si quiere seguir recibiendo el subsidio que le llega desde Suecia.

De acuerdo a los editores de Primavera sus donantes “han convertido el problema nacional de vivir bajo una dictadura militar totalitaria privados de todos los derechos, en un problema euro-postmoderno de representatividad a partir de cuotas de sexo, raza, edad, etc.”, además de cuestionarles que brinden nuestro espacio a cubanos residentes fuera de Cuba que ya están viejos en lugar de “promover jóvenes con potencial”.

Así mismo los patrocinadores del semanario han utilizado el argumento de que el mismo está registrada en Suecia y por tanto debe trabajar bajo las leyes de este país, por lo que el CIDC se responsabilizará tanto de la publicación como de su contenido.

Por su parte los periodistas independientes cubanos rechazan  una censura sueca que equiparan a la que ejerce el Partido Comunista de Cuba y su Departamento ideológico todo lo cual podría significar el preludio para el adiós de ese “espacio sin censura para todos los cubanos”.

Por la misma vía que nos llegó el editorial, y aún arriesgándonos a que también haya habido provocaciones desde adentro de la revista, hemos enviado una nota a los redactores de La Primavera , transmitiéndoles nuestra solidaridad, recordando el modo en que varios años atrás los burócratas del Centro Internacional Liberal Sueco intentaron acallar a “Cuba Nuestra” -de cuya impresión se encargaban, no así de un trabajo periodístico que realizamos por simple amor a la patria- y sugiriéndoles como respuesta; declarar la independencia y mantener el medio como sea para seguir adelante, algo que nos parece no del todo imposible gracias a los medios que ofrecen hoy en día las tecnologías de información, incluso bajo las condiciones del Raulismo.

Hoy nos ha llegado por la misma vía un articulo publicado en el portal de Radio Martí, Bajo el título de González Febles o las malas nuevas desde La Habana. La nota viene acompañada de siguiente rúbrica “Denuncia amenazas para cerrar Primavera Digital, el primer periódico independiente online hecho desde Cuba y asegura que todo parece indicar que habrá castrismo y post castrismo light para rato.” Se ilustra con una foto del propio Febles cuya voz podemos escuchar archivo de sonido al final del texto.

Radio Martí cita a Juan González Febles para dar a conocer las amenazas de que tanto Primavera Digital como Primavera en Cuba, no sobrevivan más allá de diciembre de 2014, lo hace culpando a algo tan abstracto como “de que los donantes, que financian al Centro Internacional Demócrata Cristiano sueco (CIDC)”, es decir repitiendo el pecado de omisión cometido en el editorial antes comentado de Primavera Digital cuando evitó mencionar por sus nombres y apellidos a los personajes concretos que la estaban presionado desde Suecia.

Estando como están las cosas se trata de un ejercicio de lealtad innecesario, sobretodo por que implica una suerte de autocensura tanto mas imperdonable cuando proviene de quienes están en la primera fila de la lucha por la libertad de prensa.

En realidad no toda la culpa es de Radio Martí, la cual si bien pudo haber contextualizado mejor lo que hace es reseñar el artículo de González Febles titulado Las malas nuevas de hoy publicado en el sitio de Primavera Digital el 31 de julio de 2014. Enel se anuncia que habrá castrismo y post castrismo Light para rato a la vez que profetiza la sustitución de prensa nacional independiente por otra “no anti castristas”, como si lo que marcara la independencia de un medio fuese su anticastrismo, y no precisamente la equidistancia entre los dos bandos que en este momento se disputan la soberanía de Cuba, es decir los enemigos jurados del castrato y los fanáticos que defienden al régimen.

Febles contrapone las amenazas que se ciernen sobre la primavera con el reconocimiento y el financiamiento géneros que reciben”sindicatos” de periodistas dirigidos por personas sin prestigio “capaces en su momento de secundar a la fiscalía castrista en alguna que otra farsa judicial montada para la ocasión, o Judas de postín muy bien pagados por las pandillas adineradas empoderadas bajo el ala del Tío Sam”. ¿De quienes se trata? Una vez más emerge la autocensura.

Volviendo los financistas de Primavera Digital, Febles sugiere, no sé si por que lo piensa de verdad o como una manera de ganar aliadoen en el exilio,  que lo que quizás no les haya gustado a los suecos es la publicación de trabajos críticos de Luis Tornés Aguililla y Hubert Matos Araluce y José Antonio Font, autores que podrían ser considerados “viejos…” por los sponsores escandinavos, para estos el objetivo del “proyecto” -palabra considerada, no sé por qué como “despectiva” por el periodista- es “apoyar al pueblo” e integrar gente joven con potencial.

No se trataría según el redactor de lidiar con la más añeja dictadura del continente, sino de transpolar situaciones de cuotas de mujeres, homosexuales, jóvenes, etc. Esto me recuerda un poco a cierto activista liberal sueco que regresó de Cuba alarmado por la gentileza con los que los lideres opositores eran tratados por sus esposas, proponiendo la elaboración de un proyecto de trabajo con estas mujeres para hacer de ellas lo que el feminismo ya había hecho de sus congéneres suecas, unas mujeres cuyos maridos jamás les pedirían ni un baso de agua so pena de que los manden a buscarla al refrigerador.

Evidentemente lo que está denunciando el periodista independiente puede ser verdad, que los suecos, muy a tono con lo que les ha pasado a sus propios medios, han querido transformar a la Primavera en una palestra más para difundir la ideología de género, es decir para abogar por homosexualización de la juventud y la guerra entre sexos, aro por el que ya han entrado otros medios alternativos como Havana Times o  Red Observatorio Crítico, esto por no hablar de 14 y medio, el periódico de Yoani Sánchez, el cual, al evitar el discurso de confrontación con el Gobierno, usando un lenguaje mas objetivo o si se quiere políticamente correcto,, se  convierte en el modelo de aquel “no castrismo” que tanto detesta el redactor  de Primavera Digital.

Juan González Febles

González Febles también considera este tipo de cuotas sólo se imponen a las Primaveras (es decir a los medios abiertamente anticastristas), nientras que aquellos ” no anti castristas ” (en los que parece incluir tanto neutrales como abiertamente castristas) se librarán de ellas”. Es algo con lo que no estoy de acuerdo, pues desde hace tiempo desdes medios mas duros de oficialismo hasta los mecanisnos de difución de ideassmas “liberales” del Estado (sobre todo ellos) como pueden ser las publicaciones de intelectuales artes cinematográicas y el teatro,  estan fumigando con su veneno de genero a la sociedad. Todo ello a la vez que se cuida en las nóminas la formalidad en la presencia equilibrada de jóvenes, mujeres y negros (proto , una vieja consigna lanzada por el gobierno desde décadas atrás (a la que pronto se incorporarán, sino se ha hecho ya, las categorías de religiosos y homosexuales) y que salvo en el nivel más alto de la jerarquía suele ser respetada toda a escala social.

En el mundo de Juan González Feble de lo que se trata ahora, con la supresión de medios como aquel en el que participa es de potenciar a los menos calificados y a los peor intencionados configurar el escenario de la nueva Cuba, la que concibe como un novedoso fascismo corporativo del que sacaran sus ganancias los oligarcas desde ambos lados del estrecho de la Florida y alianza geoestratégica con Rusia y China. Entonces se impondrá, nos dice el periodista,  una prensa rosa – no anti castrista- que pasará por alto la represión.

Estas son las malas nuevas que Febles quiere darle a los anti castristas, demócratas por añadidura – afirma el redactor  olvidando, un tanto a la ligera,  que tambien en el anticastrismo existen antidemócratas, que son de los que se aprovechan los quitacolumnistas en el exilio- y que serían buenas nuevas para los no anti castristas o los castristas, los cuales en su opinión, no del todo equivocada,  habrían ganado.

No cabe duda de que hay que tomar en cuenta lo que nos cuenta Febles desde Cuba para entender lo que está pasando, sin embargo mas que ponernos sus zapatos vamos a quitárselos para ayudarle a pensar. Hay cosas en las que está muy acertado, como en la de reconocer la larga vida que le queda a un nuevo régimen que ha sabido adaptarse a las nuevas circunstancias, o la poca o nula ayuda que están dispuestos a dar los europeos, no sólo los suecos, a quienes honestamente quieran enfrentarlo, algo en lo que los norteamericanos les llevan un largo trecho, primero copando, controlando y llevando al fracaso cualquier acto de beligerancia armada, luego monetizando, corrompiendo y fragmentando las castas políticas del exilio y a la oposición pacifica dentro de la isla.

En el caso concreto de Primavera, está claro que su contenido o quienes colaboran con ella, no son el principal problema, pues desde sus inicios más o menos esa línea de apertura fue la suya, hay otro hilo de donde tirar y este nos lleva a la Muerte de Oswaldo Payá.

Es precisamente en la ceremonia en su honor realizada en Estocolmo, en Marzo del 2013, presidida por su hija, y bajo el auspicio de los democristianos suecos, donde se puso se manifestó por primera vez que la Primavera había caído en desgracia. Fue cuando en presencia de su director en Suecia, alguien la preguntó a Rosa María Payá si ella y su Movimiento, la contra parte en Cuba de la democracia cristiana sueca, se sentía respaldado por la Primavera, la respuesta fue negativa.


En el salón se encontraba otro personaje clave en el fin de este respaldo. Uno de los testigos del accidente que llevó a la muerte al opositor, Aron Modig, quien hasta el día sigue sin recordar lo que pasó y sabrá Dios sino fue solo la desmemoria, sino el compromiso de su partido con dejar en la Estacada a La Primavera, o cualquier otro respaldo a la disidencia lo que le permitió escapar de Cuba sin la menor condena.

El redactor de Primavera, nos da “la mala noticia” de que el castrismo adopta nuevas formas para su sobrevivencia y que para lograrlo siembra fuera de su sistema oficial persona sin credibilidad que le harán el juego, sin embargo se queda corto cuando las identifica con las “no castristas”, por supuesto que tiene razón cuando afirma que dentro de la apolítica cubanas lo que se sobra son agentes del régimen, pero lo mismo ocurre, y posiblemente con mucho más amplitud dentro de la colectividad que se le resiste, incluidos aquellos que llaman al régimen por su nombre a fin de lograr la credibilidad de todo el que se le opone.

Ingenuo seria pensar que un aparato tan poderoso como es la empresa estado cubana se va a contentar con penetrar al “no castrismo” cuando se sobran recurso para infiltrar, no sólo las bases, sino incluso las élites del anticastrismo más duro y cada vez que surja dentro de la sociedad civil o en la diáspora un fenómeno que le ponga en riesgo lo combatía con todo los medios introduciendo sus agentes como virus o clonándolo si es necesario para confundir a quienes puedan respaldarlo, no importa si se trata de un grupo armado, movimiento de intelectuales, organización de esposas de presos políticos o incluso un huelguista de hambre cuyo sacrificio trajo resultados.

En el exilio pululan esos mismos agentes, podemos velos lo mismo al frente de una manifestación contra el intercambio cultural USA-Cuba,  o agitando desde la radio las bajas pasiones del anticastrismo, que de manera más discreta, cámara en mano, registrado en nombre de un canal televisivo -del que también pueden ser productores- cuando acontece, que trajeados asesorando cuando no dirigiendo las mismas organizaciones y partidos fundados con el objetivo   de oponerse al régimen de La Habana, puesto desde el cual declamará con toda indiscreción y no menos intención  los financiamientos que recibe desde Estados Unidos la oposición cubana, cuando no abogue directamente por acciones terroristas en nombre de la lucha armada.

Con este panorama parece que ya estamos embarcados, pero todavía no nos han dado la peor noticia. Y es que esas sociedades democráticas, con las que el régimen cubano se mimetiza cada día más, abriéndose a la empresa privada creando una oposición leal y hasta una prensa alternativa, tuvieron orígenes muy similares al castrismo y a pesar del tiempo siguen siendo lo mismo en su esencia, quizás con más comida (adulterada) y un espacio cada vez más reducido para la queja, esa es toda la diferencia, no nos extrañemos pues de la puñalada trapera asestada a los de la Primavera desde esas democracias que  décadas de desinformación y totalitarismo nos hicieron idealizar. PD: Ya habíamos publicado esta entrada cuando nos llegó, reenviada por Aini Martin Valero, la nota Censura desde las sombras, en la cual Juan González Febles informa del cambio realizado a las claves de acceso del sitio http://www.primaveradigital.org algo que debió haber tenido lugar al amparo o bajo el desconocimiento del Centro Internacional Demócrata Cristiano sueco, y sin contar con los periodistas cubanos. Así mismo se anuncia Febles que desde su blog, Infierno de Palo  y desde Círculo Cínico el blog de  Luis Cino  -periodista en la misma línea dura de su colega Juan-,  saldrá Primavera Digital #336; sin la presunta censura  sueca contra los “antinocastristas” de isla.