Archivo | enero, 2014

El gangster que retó al Rey

26 Ene

Guardias reales junto a una de las garitas del Palacio del Rey en Estocolmo. Foto: Carlos M. Estefanía

Parece que, si bien, ya no se venden como antes la Trilogía Millennium, es lo que dice la casa editora inglesa, el mundo tenebroso que en ella describe Stieg Larsson se está convirtiendo en una realidad.

El pasado 23 de enero, en un escenario que parecería robado de la adaptación cinematográfica de la trilogía, fue ejecutado en Estocolmo, con 4 disparos en la cabeza, un hombre del bajo mundo, Mille Markovic.

Hasta el momento la policía, que recibió la alarma a las 18:14 de aquel día, no ha dado ni con los motivos, ni con los ejecutores del asesinato, a pesar de que la víctima pudo haber filmado su propio asesinato, pues tenía cámaras de vigilancia, sin estar autorizado, apuntando al sitio desde donde le dispararon.

El muerto es un emigrante serbio de 52 años que en 1977 llegó a convertirse en campeón sueco de boxeo en los pesos gallo.

Pero de eso, casi nadie se acordaba ya, su nombre resonaba más por sus vínculos con el negocio de la Pornografía, diversas condenas por fraude, robo, asalto y delitos de drogas y sobretodo por haberse convertido en una de las fuente para el escandaloso libro sobre el rey sueco “Carl XVI Gustaf – Den motvillige monarken” (Carl XVI Gustaf el monarca reacio), publicado en el 2010.

Se trata de una biografía no autorizada del actual Rey de Suecia, escrita por los periodistas Thomas Sjöberg, Deanne Rauscher y Tove Meyer; en ella se afirma que el Rey sueco visitaba clubes de strip-tease, además de haber sostenido un romance con la mulata sueca Camilla Henemark, a pesar de estar casado con la reina Silvia. Se dice que los servicios de Seguridad del Estado estaban al tanto.

Desde la prensa establecida la obra ha sido muy cuestionada (que otra cosa se podría esperar) pero sin duda el daño realizado a la reputación de la pareja real sueca es ya irreparable, la duda ha sido sembrada y eso no se borra con nada, no importa cuantas veces el mismo Rey pueda negar los hechos.


Podría pensarse que la muerte se debe a ajuste de cuentas, más en medio de la guerra de mafias que está viviendo por estos días Suecia. Lamentablemente, no sólo los delincuentes podrían estar interesados en quitarse al serbio-sueco del medio.

Ya sabemos que el primer paso para investigar un asesinato es confeccionar una lista de aquellos a quienes se beneficia

Por un lado, están las gentes de su propio ambiente en que se movía el finado; un ex amigo suyo y luego competidor, Michael Badelt, dijo al periódico Expresen que la lista de los enemigos del fallecido era “larga”.

Pero sin dudas el más poderoso de todos ellos era la propia institución Monárquica cuyo figura simbólica fue puesta en entredicho cuando el gángster Markovic aseguró tener una foto comprometedora de Rey Carl Gustaf, en la que se le veía junto a varias mujeres desnudas y poco “virtuosas” en un club nocturno.

También se ha comentado en diverso medios escandinavos, incluida la propia biografía, que amigos del Rey entraron en contacto con el ambiente criminal con el fin de detener las revelaciones sobre el monarca. Incluso se habla del pago de 625.000 coronas a los criminales para que convencieran a Mille Markovic para que renegara de sus afirmaciones a los escritores.

En el mismo libro sobre el Rey se menciona la figura de un compatriota de Marcovic, Milan Serbo como el hombre encargado de convencer a su “colega” de que se retractara como fuente de la obra.

En mayo de 2011, informó la Radio Sueca que el amigo del rey Anders Lettenström fue la persona que contactó a Milan Serbo para entre otras cosas, conseguir que Marcovic se desmintiera.

En diciembre de 2011 fueron reveladas conversaciones grabadas donde Lettenström decía que el rey se mantuvo informado de las negociaciones, pero se ha dicho que el material habría sido manipulado.

Después de vivir 20 años en esta sociedad cada día creo menos en la espontaneidad de los acontecimientos de este tipo, lo mismo en el mundo editorial que en el criminal, creo que, sin imitar las técnicas del comunismo, buena parte de las cosas que ocurren en estos campos, o de las que nos enteramos, ya están planificadas, premeditadas por determinada instancia del poder, a veces en conflicto. En cualquier caso, la moraleja es clara, si se tiene el tejado de vidrio no conviene meterse con un Rey, te pueden ultimar con cuatro balazo y nadie enterarse de quien ha sido.

Onda Cero con el abortero

18 Ene

Para esto no faltan euros. Un Belén Viviente denuncia las subvenciones a las clínicas abortistas en Castilla y León. Fotografía: Ángel Cantero.

Escucho en la red una vez más, el programa de Onda Cero conducido por Julia Otero, esta vez está dedicado supuestamente al asunto de la ciudadanía europea; en el participan Julián Casanova, Elisa Beni y Juan Adrianse. Todos con posiciones similares, al igual que los oyentes que llaman, como sí por fin se hubiera establecido al menos en ese espacio una suerte de pensamiento único-
Por lo que se escribe en el portal los contertulios están preocupados por lo que significa ser ciudadano de la Unión Europea y si por serlo, deberían estos tener los mismos derechos sociales, civiles y económicos, en realidad a lo que se están refiriendo es al truco usado por los socialistas españoles para involucrar a la Unión el debate sobre la nueva ley de aborto propuesta por el gobierno de España. Como ya hemos visto se trata de ley que sin bien no avanza mucho en al protección del nonato sirve para distraernos con la algazara que se ha armado en torno a ella.
Lo curioso es que la palabra aborto no es mencionada al nivel europeo, de lo que se habla es de la igualdad de derechos entre las mujeres; evidentemente lo que molesta a los comunicadores es que a una mujer Escandinava o inglesa le sea mucho mas fácil aniquilar su descendencia, que a una polaca, húngara e incluso a una Española con todo lo que ya se ha despenalizado en el país de las últimas, ese tipo de asesinato clínico.
Por supuesto, que todos en Europa deberían tener los mismos derechos, pero lo que no le pasa por la cabeza ni a Otero, ni a Casanova, ni Beni, ni a Adrianse, ni siquiera a quines les han llamado, es aquel derecho sin el cual jamás habríamos conocido de ellos, el de nacer, y que ninguno se atrevió a defender.
En cuanto a los políticos de los que se habla, está claro que para irse a Bruselas a un crimen como el aborto, mejor es no nombrarlo, más cuando se hace hipotecado la poca soberanía que le han dejado al pueblo español.
Y es que Europa se ha convertido en la herramienta perfecta para los enemigos de la población, mas preocupada en combatir las leyes rusa contra la propaganda homosexual que en averiguar como se violan día a día los derechos de millones de habitantes por el solo hecho de haber inmigrado;donde los xenófobos han dejado de estar a la orilla para convertirse en respetables diplomáticos.
Antaño, los enemigos de la población tenían como recurso desatar carnicerías en forma de guerras y campos de concentración, pero aún así los condenados a morir, cual gladiadores de la antigua Roma, contaba con ninguna probabilidad para sobrevivir, cortando una alambrada para escapar a la cámara de gas, evadiendo en una trinchera el bombardeo, adelantándose a su enemigo en el arte de matar, o simplemente cuando los que armaron el follón creen haber destrozado bastantes vidas para fumar la pipa de la paz.


Hoy en tiempos sin guerras, la cosa no es mejor por esta zona, ya no le queda al europeo aquellas soluciones que salvaron su vida hasta el 45, la de ocultarse, escapar o defender la vida copn su coraje; ahora, sí le tocó estadisticamente ser aniquilado, le vienen a buscar cuando está mas indefenso y desarmado, allí, a la “cuevas”, en la que otras épocas se hallaba su mejor ” refugio”, en el vientre de su madre, y ser hara “con permiso de ella”, así sacarán del escondrijo al europeito, sea español o suequito, raspándolo o a pedazos, dejando huellas que no se borran con el tiempo, ni del el alma, ni de ese mismo útero por cuyo “libre albedrío”, Otero y sus fariseos ponen el grito en el cielo.

Becados cubanos en el Miami Dade College

16 Ene

Foto: Carlos M Estefanía

El exilio cubano en Miami, con su cadena de errores, no sólo se la ha puesto fácil al régimen cubano en la isla, sino incluso a sus representantes en la Florida. Por ello, por una vez que hace algo bien, me parece muy injusto que se le critique.

Porque si mal está, que se fomenta un embargo que solo daña al cubano de a pie o planeen acciones militares o francamente terroristas, que implican bailar en casa del trompo, o protestas anticultura como esas que organiza Vigilia Mambisa y tanto desprestigian; no hay el menor pecado en que quince (según el Herald) o 17 (según TV Martí) jóvenes cubanos, no comprometidos con su gobierno, reciban clases en el Miami Dade College para después volver a la isla y compartir los conocimiento adquiridos con quienes piensan como ellos.

Que Edmundo García arremetiera desde su tribuna miamera de “La Tarde se Mueve” contra la idea, era cosa de esperar, lo que si no entiendo por qué también lo hace una persona caracterizada por exponer ideas comedidas que en su mayoría comparto.

Me refiero a Gladys Cañizares en su nota “Un Sueño Sin Mérito” que me llega vía mail y reproduzco abajo.

Ella cree que estos jóvenes servirán para crear una “inestabilidad peligrosa”.  Eso sólo le cabe en la cabeza a quines desde una falange a la otra, en los bandos que se efrentan en el tema cubano ignoran la buena salud con la que cuenta el aparato represivodel Estado de Cuba, sobretodo la capacidad de asimilación que aprendida de las sociedades “abiertas” está poniendo en práctica contra cualquier forma de disidencia.

El conocimiento nunca es malo y cuanto más mejor, lo que deberían hacer los críticos del proyecto es completar con su saber las clases que recibirán nuestros jóvenes en el Miami Dade College, por ejemplo, invitándoles al debate y discutiendo como muchos de los males que se observan en Cuba tienen sus correlatos en Estados Unidos.
Se que la tarea es difícil, por que significa poner en evidencia lo mucho en común que tiene aquellos que de un lado y otro impiden a los cubanos decir que la frase que da nombre al programa de becas, que “Somos un Solo Pueblo”, sí, un solo pueblo machacado por uno y otro extremo.

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Un Sueño Sin Mérito

Quince jóvenes cubanos, comenzarán clases en el Miami Dade College, mediante un programa de becas titulado “Somos un Solo Pueblo” auspiciado por la Fundación de los Derechos Humanos en Cuba, cuyos recursos provienen directamente del U.S. Agency for International Development (USAID), mediante la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA). Cada beca pagará entre $12,000 y $15,000 por todos los gastos de cada estudiante. Sus edades oscilan entre 18 y 37 años y son opositores al régimen, algunos son hijos de reconocidas activistas de Las Damas de Blanco y otros vinculados a la Unión Patriótica Cubana. Lo que me llama la atención es que casi todos estaban cursando en universidades cubanas, tal vez la misma a la que Juan Antonio Blanco asistió y hoy le permite ejercer un relevante puesto en Miami. ¿Dónde está el propósito de dichas becas? Obviamente, no es ridiculizar al gobierno cubano, pues sabemos que la educación en cuba es gratis y una de las pocas entidades que todavía funciona. ¿Por qué hacer alarde de elegir a los jóvenes por su labor opositora o la de sus padres en Cuba? Este proyecto es separatista y discriminatorio hacia los jóvenes cubanos en general. Después de llevar cinco décadas separados en dos bandos, ahora se pretende sembrar la misma semilla de la discordia entre estos jóvenes cubanos. El verdadero sueño de todos los cubanos debe ser la unión y que un día podamos compartir nuestra patria sin exclusión.
El artículo señala que estos 15 estudiantes al terminar el programa, regresarán a Cuba para enseñar a otros jóvenes lo que aprendieron en Miami. ¿Qué le van a enseñar? Seguramente no el inglés, el verdadero propósito es provocar entre los jóvenes cubanos una inestabilidad peligrosa. Lo interesante es que los promotores de estas iniciativas, son los mismos que critican a los cubanos que regresen a la isla a visitar a sus familiares, una doble moral.
Las organizaciones del exilio llevan años mal gastando el dinero de la USAID en la ayuda a los disidentes para la promoción de la sociedad civil en Cuba. Este juego político ha creado una dependencia de aquellos cubanos que por demostrar públicamente su oposición al régimen, automáticamente se les garantiza ayuda monetaria, viajes al extranjero e inclusive codearse con personajes del congreso estadounidense. Pero también a través de estos mismos años, muchos disidentes han aparecido y desaparecido, ya sea en el anonimato, radicándose en el exterior para entrar en la vida cotidiana o han muertos de tristeza fuera de su patria. Son pocos los que regresan a Cuba para crear el ejército opositor que algunos pretenden. ¿Por qué? Obviamente, los opositores en Cuba no ha logrado el apoyo masivo del pueblo cubano, hace tiempo los cubanos viajan a Miami y se dan cuenta que la vida no es fácil en la “Yuma.” Esta opción, les permite analizar la situación de la separación familiar con detenimiento y cuánto extrañan a su patria y optan por vivir entre los dos países. ¿Dónde está el resultado de millones de dólares desembolsado por la USAID a organizaciones de Miami? Ninguno. Lo único que se consigue es la constante pugna que irrita al gobierno cubano y ofrece protagonismo a los impulsores del cambio a escopetas. Los mismos que apoyan el fallido embargo que solo ha mostrado el dominio de Estados Unidos sobre Cuba.
El cambio de la sociedad civil en Cuba es posible con el constante contacto entre los cubanos, sin importar su condición de opositor. En la unión esta la fuerza y Cuba no es el régimen cubano que ya caduca por su edad, es nuestra patria vivamos en ella o no y enaltecerla debe ser nuestro único objetivo.
Gladys Cañiszares

Un libro para agradecer: “Cuba. La República de Generales y Doctores”, de Roberto Solera

15 Ene

Las tropas norteamericanas dejan La Habana el 20 de Mayo de 1902, en el vapor “Morro Castle” . Foto: latinamericanstudies.org

No hace mucho dimos a conocer, desde las páginas de Cuba Nuestra, la existencia del libro: Cuba. La República de Generales y Doctores del periodista e historiador cubano Roberto Solera; lo hicimos en un artículo publicado en nuestra sección de historia, donde, además de hacer acuse de recibo, invitábamos al lector a participar en el encuentro que habría de tener lugar con este autor en una biblioteca de Miami.

En aquel mismo escrito, donde ya recomendábamos la obra, anunciamos que volveríamos sobre ella, y como lo prometido es deuda ha llegado la hora de hacerlo. Debo empezar diciendo que sí alguien puede atestiguar la meticulosidad de Solera en lo que se refiere a los asuntos históricos, ese, es quien escribe. Recuerdo haber recibido en más de una ocasión, utilísimas observaciones a textos míos que de alguna u otra manera abordaban el tema, notificaciones acertadas, que como toda sana crítica ayudaban a mejorar aquellos trabajos, algo digno de agradecer cuando nos enfrentamos a una materia tan compleja como es la historia, en particular la cubana, tan viciada por intereses partidistas y tan manipulada, por la prensa y las academias que se dedican “profesionalmente” a ella en ambos lados del estrecho de la Florida. Es por eso que resulta necesario al investigador independiente, como lo es Solera, capaz de poner luz allí donde el historiador asalariado por los seguidores de este u otro credo político, se dedica a oscurecer los hechos del pasado.

Del lado del exilio cubano la tendencia es a la idealización del proceso que condujo al surgimiento de la primera república cubana y su devenir a lo largo de unas tres décadas.

Del lado de quienes gobiernan a Cuba desde 1959, el objetivo de la historiografía ha sido; por un lado santificar la lucha nacionalista, que anticipa la independencia, exaltado su parte más jacobina y obviando el papel determinante de la intervención norteamericana; luego ha pasado a desacreditar la mayoría de los actores políticos (salvo que formaran parte, fueran predecesores o aliados del movimiento comunista) que participaron en la construcción o destrucción (según como se vea) de la nación cubana entre los años 1902 y 1933.

Para ensuciar literalmente esta etapa, el Estado cubano ha echado mano a todo, desde los manuales escolares hasta programa televisivos humorísticos al estilo de San Nicolás del Peladero. En este sentido ha logrado mucho, desde la ignorancia supina de las nuevas generaciones, hasta el aplastamiento y la confusión, bajo una pirámide de pseudo investigaciones, el buen ensayo o estudio, que algún que otro intelectual orgánico se ha ingeniado para sacar a la luz, sin someterse del todo al mandato del comisario.

Por otras parte, quienes desde el destierro sueñan con el retorno a una “edad de oro cubana” que nunca existió, suelen hablar o escribir de aquella Cuba como si fuera algo impoluto, pasando por alto las miserias que hubo, como si la corrupción, los rezagos del colonialismo, las lacras del neocolonialismo, y sobre todo la costumbre de defender a tiros las diferencias políticas, no hubieran existido, como el barro del totalitarismo implantado prácticamente en 1959 (puede discutirse la fecha exacta) no hubiera sido traído, además por la influencia internacional, por aquellos polvos.

Lo bueno que tiene el libro de Solera es que se aparta de ambos lados, su autor trata honestamente, primero de enumerar y luego de exponer los hechos determinantes de aquella época y lo hace con un acercamiento máximo a la verdad, en la medida que ello se lo permite las Fuentes consultadas, y allí donde queda la duda ya sea en el caso del asesinato de Julio Antonio Mella o la valoración del ABC, nos ofrece una pluralidad de voces, que nos facilita sacar nuestras propias conclusiones.

Es por eso, entre otras cosas, que quien se haga de este libro, tan bien cuidado en su diseño y edición, tendrá a manos y sin disquisiciones superflua las claves para entender el momento fundacional de Cuba Independiente, conocerá no sólo de las glorias, sino también de las rencillas y bajezas que hubo entre los separatistas que lucharon en la Guerra independentista de 1895-1898; situaciones determinantes que tuvieron lugar, no sólo durante la contienda sino incluso en la postguerra que coincide con la ocupación norteamericana.

Se verá que con la “libertad” no se acabó la tragedia de los cubanos, por el contrario se reprodujeron en la isla las mismas corruptelas y peor aún las mismas guerritas y revolucioncita entre liberales y conservadores que habían ensangrentado previamente el continente iberoamericano, solamente que proviniendo unos y otros de la misma matriz, por lo general el independentismo y del autonomismo, sus diferencias, más que ideológicas, respondían al “quítate tú para ponerme yo”.

Solera expone de manera didáctica a su lector aspectos variadísimos que ayudan a explicar cuanto aconteció durante aquellos años en nuestra sociedad, desde la influencia de los precios del azúcar en la sociedad hasta fenómenos que aún conservan actualidad, entre los cubanos de adentro y fuera, como son la xenofobia y el racismo.

Así, no importa lo mucho que hayamos leído o escrito (como es mi caso), sobre lo que fue aquella República de Generales y Doctores, siempre será de agradecer un libro como el de Solera, con aquel dato necesario, o aquel enfoque diferente que comparta el lector o no, siempre le invitará a repensar la historia.

Ahora resta tener suerte y pedir por una segunda parte de esta obra que, con igual seriedad y amena escritura nos abra las puertas a la segunda república; la de los estudiantes y militares, quedamos a la espera.

Esas culturas salvajes…

14 Ene

La Marcha por la Vida ha reunió el 29 de marzo del 2009 a medio millón de ciudadanos en su recorrido por el centro de Madrid. Foto:HazteOir.org

Es un error considerar a todas las culturas por igual, las hay civilizadas y las hay salvajes, como aquellas donde se extirpan partes de la mujer, clítoris en las menos, en las más; fetos aún vivos; se hace justificando la operación, más del estado que de las clínicas, con la”libertad”, esa hojita de parra con la que se ocultan presiones económicas, empresariales, legales, morales, grupales y mediáticas.

BASTA YA DE FLAGELAR A LA MUJER OCCIDENTAL ARRANCÁNDOLE CON LA “ABLACIÓN” DEL CIGOTO LA ÚNICA PARTE DEL SU CUERPO QUE LA INMORTALIZA

¿Qué es un filósofo?

12 Ene

Caricatura de Quino publicada en el portal en Facebook del porgrama No es un día cualquiera, anunciando su tertulia del 11 de enero de 2014

No me queda más remedio que reconciliarme con el programa de Radio Nacional de España, “No es un día cualquiera, después de haber abordado, en su tertulia del día 11/01/14 un tema que mucho me interesa ¿Para qué sirve la filosofía?.

Con la participación de José Antonio Marina, Javier Sádaba, Andrés Aberasturi y bajo la dirección de Pepa Fernández los contertulios se han preguntado por la utilidad de la filosofía en el siglo XXI y qué papel desempeñan los filósofos en la actualidad.

Se trata de cuestiones que atañen no sólo a los españoles, sino también a los suecos, a los que me parecía estar escuchando cuando se le daba la palabra a los oyentes y es que tanto en una como en otra península, la Ibérica y la Escandinava la filosofía parece haber caído en desgracias.

No he perdido la oportunidad dejar caer mi opinión escribiendo la página de facebook la siguiente nota:

Filósofo es aquel hombre capaz de aplicar la razón y descubrir las mentiras de su entorno, lo cual implica enfrentarse los poderes que ocultan verdades, por eso es tan difícil encontrar uno enseñado en la universidad (instrumento del poder), antes los verás condenados al ostracismo, si es que no se han bebido ya la cicuta como Sócrates.

La muerte de Sócrates, obra de Jacques-Louis David (French, 1748-1825) conservada en el Museo Metropolitano de Arte en Ciudad Nueva York. Foto: Wally Gobetz

En ella se me escapó una errata había querido escribir “enseñando”, pero me salió enseñado. No me percaté de ello hasta que por sorpresa escuché a Fernandez leer buena parte de mi escrito, que después corregí. Aunque en realidad el nuevo sentido no se aparte mucho de mi opinión, pues precisamente aquello que pasan por filósofos en las universidades, han sido “enseñados” en ellas, es decir, deformados más que formados en el auténtico espíritu de la filosofía, cuyos paradigmas además de ese Sócrates que he mencionado aquel podría ser aquel Baruch Spinoza que intentó  comprender racionalmente, no desde la fe ciega,  la religión de sus ancestros. Esto le valió el anatema de la comunidad judía de Amsterdan, el ser excomulgado con un edicto redactado en términos aún más implacable que los empleados por los reyes católicos cuando expulsaron a sus antepasados de España.

Sin embargo, segregado por los suyos, Sepinoza no se amedrentó y con la tenacidad de un autista siguió dándole a la matraca del pensar, sin comprometer la libertad con la que lo hacía, incluso años después, en 1673 cuando, el profesor de teología J. L. Fabritius, le ofreció una cátedra de filosofía en la universidad de Heidelberg, Spinoza se negó aceptarla al no tener garantías de que poder filosofar libremente. Habría que ver cuando de estos filósofos actuales, asentados en universidades y con crédito abierto en las editoriales, se atreverían a hacer otro tanto. No importa cuando pasen los años nadie les recordará como si recordamos a aquel, quien por cuya etica solo le fue posible publicar en vida y con mucho trabajo un par de obras, ” Principios de la filosofía de Descartes. Pensamientos metafísicos” (1663) y “Tratado teológico-político” (1670), el resto aparecería tras su muerte, gracias al empeño de los amigos que le admiraron en vida.

Parte superior del monumento dedicado a Baruch Spinoza en Amsterdam obra realizada en 2008 por el escultor holandés Nicolas Dings. Foto: Roel Wijnants Spinoza

El caso de Spninoza nos demuestra que para hacer filosofía no es imprescindible (aunque no está mal) ir a una universidad a formarse y mucho menos necesario resulta vivir del salario y lo pactado con un centro de enseñanza, lo más importante es saber cuestionar y pensar con cabeza propia que es lo que intente inculcar a mis alumnos suecos del Instituto de Roslagen durante los dos años que estuve allí) , si bien vale conocer las ideas de los grandes pensadores que nos precedieron o conviven con nosotros, un saber que se puede obtener acudiendo a las bibliotecas, pues como dice la canción “todo está en los libros”.

Ocurre que en las universidades no es extraño que el profesor actúe del mismo modo en que actuaba ciertos predicadores de sectas protestantes que conocí cuando por curiosidad, recién salido de Cuba acudí a un circulo de lectura biblica, lo único que hacía era imponerle a su victima, el aprendiz, un camino de lectura, intencionado, sin contextualizar el texto, ni dar otras referencia que permita contrastarlo, usando una forma de adoctrinamiento que también se aplica en la formación de esas sectas materialistas conocidas como “marxistas leninistas”.

Un buen ejemplo de que se puede llegar a hacer filosofía, sin compromisos académicos y por la vía autodidáctica lo está dando en estos momentos, en la propia España,  Felix Rodrigo Mora, una suerte de Sócrates redivivo con el que se podrá estar o no de acuerdo, pero que merece todo nuestro respeto por la honestidad con que busca la verdad y la honestidad con la defiende.

Por supuesto he de reconocer que le concepto que he dado sobre al filosofía excluiría de ella a muchos filósofos oficiales que que ejercieron cátedra a la sombra del poder, desde el griego Aristóteles hasta el Évald Vasílievich Iliénkov, pasando naturalmente por los alemanes Friedrich Hegel y Martin Heidegger, celebres todos no solo por su saber, por el modo en que desde la filosofía que profesaban legitimaron los regímenes despóticos en los que les tocó vivir. En esos momento el filósofo dejó de serlo para convertirse en simple “ideólogo” cuando no en vulgar propagandista.

Y no se crea que la cosa es muy distinta en las sociedades llamadas abiertas, por mas amplio que sea el espacio de la crítica siempre habrá allí un Mefistófeles con el que el filósofo ha de pactar si quiere mantener su puesto en la Universidad, no se importa si se trata de una ideología de Estado o una política institucional. La historia del enseñante de filosofía al poder autoriza a modelar la mente de los futuros intelectuales, equivale en su tragedia a la del doctor Fausto.

Se trata en general de seres humanos cargados de miserias, a veces más que las del individuo común, como las que se  recogen  en un dos librito delicioso y fáciles de leer; “Intelectuales”, del periodista e historiador Paul Johnson, y “Cuentos filosófico” por Martin Cohen, un par de obras que recomiendo leer al interesado en comprender, sino para que sirve la filosofía, por lo memos cual es el daño que al buen nombre de esta discipina le puede llegar a hacer esos personajes sacralizados con el nombre de “filósofos”.

Sobre el Estado y la Revolución

11 Ene

Ultimatum emitido por Trotsky en Petrogrado el 5 de marzo de 1921 contra los comuneros de Kronstadt: “El gobierno de obreros y campesinos ha decretado que Kronstadt y los buque es rebeldes deben someterse inmediatamente a la autoridad de la Republica Sovietica. Por lo tanto, ordeno a todos los que han levantado la mano contra la patria socialista que abandonen las armas de inmediato. Los empecinados seran desarmados y entregadosa las autoridades sovieticas. Los comisarios y otros representantes del gobierno quee hayan sido arrestados deben ser liberados de inmediato. Solo quienes se rindan de forma inkondicional pueden kontar kon la misericordia de la Republika Sovietica. Al mismo tiempo, estoy impartiendo ordenes para preparar la represion y el sometimiento de los amotinados por la fuerza de las armas. La responsabilidad por el daño que pueda sufrir la poblacion pacifica recaera enteramente sobre la cabeza de los amotinados kontrarevolucionarios. Esta advertencia es la ultima.” Foto y texto Maxi Tächäs

En realidad, aunque respeto y siglo el trabajo de la Red Observatorio Critico no sé como los redactores del mismo logran compaginar en su activismo virtual y material, los paradigmas anarquistas y trotskistas ( incompatibles mientras que los trotskistas no reconozcan el nefasto rol jugado por su ídolo, junto a Lenin, en el aplastamiento de la rebelión de de Kronstadt y del movimiento libertario de Néstor Ivánovich Majnó en Ucrania) con las veleidades religiosa de su colaborador Pedro Campos.

Aunque debo de reconocer que una vez que Campos se aparta del fideísmos que estropea sus artículos, estos merecen ser leído.
Es “por esto” que recomiendo a mi lector; “La revolución socialista no es el gobierno, ni el estado, ni el partido ni los dirigentes“, una nota del activista, que acaba de aparecer publicada en el portal del Observatorio. Al mismo tiempo agradezco al autor porque sus líneas han estimulado las siguientes reflexiones que bien pudiesen complementar lo que Campos ha escrito, sobre la “revolución socialista” como proceso de democratización y socialización en la época capitalista.

Lo que le ha pasado a los cubanos en que en que aparentemente “resolvieron” la contradicción antagónica entre el capital y el trabajo, dejando intacto el viejo modelo de Estados, en su esencia, no en la apariencia, la revolución se les estancó y a ahora, a mas de 50 años de iniciado el experimento prácticamente hay que comenzar de nuevo.

Parafraseando expone Marx en el Primer Capitulo de La Ideología Alemana, refiriéndose al desarrollo de las fuerzas productiva, nosotros, con una experiencia de la que no dispuso el viejo alemán, podríamos afirmar que la eliminación del estado, vertical y burocrático, constituye también una premisa práctica de la construcción del socialismo: “absolutamente necesaria, porque sin ella sólo se generalizaría la escasez y, por tanto, con la pobreza, comenzaría de nuevo”.

Es verdad que Lenin, quien en lo teórico fue un disidente del marxismo “oficial” de su tiempo quizás bajo la influencia de sus compañeros de camino de entonces, los eseristas de izquierda (con los que rompe cuando estos intentan frenar sus concesiones a los imperialistas austro-alemanes), estuvo cerca de la idea cuando publica, en el pafleto escrito entre Agosto  y septiembre de 1917. visperas de su toma del poder,  “El estado y la revolución”.

Aquí si bien reconoce que en la transición del capitalismo al comunismo, la represión es todavía necesaria, se le baja la guardia  a cualquiera cuandom se  explica que ahora se trata de la prepresión de una minoría de explotadores por parte de la mayoría de los explotados, en tales condiciones:

“el Estado de transición”, no es ya un Estado en el sentido estricto de la palabra, pues la represión de una minoría de explotadores por la mayoría de los esclavos asalariados de ayer es algo tan relativamente fácil, sencillo y natural, que costará muchísima menos sangre que la represión de las sublevaciones de los esclavos, de los siervos y de los obreros asalariados, que costará mucho menos a la humanidad. Y este Estado es compatible con la extensión de la democracia a una mayoría tan aplastante de la población, que la necesidad de una máquina especial para la represión comienza a desaparecer.

Lo curioso es que los bolcheviques,  una vez en el gobierno, lejos de sustituir la vieja y complicada máquina estatal por una con una “máquina” muy sencilla, casi sin “máquina”, como diría el propio Lenin para cumplir el cometido reprimir a los explotadores, crearon un aparato todavía más complicado y desalmado que negando lo que en principios fueron los Soviets de Diputados Obreros y Soldados, se dedicó a oprimir al pueblo cuando ya no quedaba prácticamente “explotadores” que reprimir.

Así aquella, situación idílica que nos presentaba Lenin en su librito, donde una vez suprimidas las clase el mismo pueblo armado reprimiría los excesos de algunos individuos “con la misma sencillez y facilidad con que un grupo cualquiera de personas civilizadas, incluso en la sociedad actual, separa a los que se están peleando o impide que se maltrate a una mujer”, excesos que al final se extinguirían por que era resultado la explotación de las masas, la penuria y la miseria de éstas, contrasta con la cruda realidad, de un lado con aparato policíaco cada vez mas sofisticado acompañado de instrumentos disciplinarios como son las cárceles y campos de trabajo, efectivos para aplastar la mas leve disidencia, pero incapaces de liberar a la ciudadanía de los “excesos” de la criminalidad.

Ya no se trata de que Lenin no supiera de la rapidez y gradación, conque el estado se habría de extinguir, lo cual es natural al no ser adivino. Sino de que ocurrió exactamente lo contrario de lo que habría previsto. Quien lo dude solo tiene que estudiar la vida muelle a la que le condenó el zarismo durante su exilio en la Siberia y compararla con la que llevaron los millones de internados en el GULAG, una maquina trituradora de vida diseñada por camaradas y discípulos suyos tan destacados José Estalín.

Foto: Soviet Russia

Y si es verdad aquello -que dice la segunda de las tesis de Marx sobre en Feuerbach, de que:

“El problema de si al pensamiento humano se le puede atribuir una verdad objetiva, no es un problema teórico, sino un problema práctico. Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento. El litigio sobre la realidad o irrealidad de un pensamiento que se aísla de la práctica, es un problema puramente escolástico”

Entonces habremos de habremos de convenir en que la lección mas importante de todas cuantas nos dieron en sus practicas los intentos de revolución socialista desarrollados durante el siglo XX, es que no bastó con la abolición del mercado, la expropiación de los medios para transitar a un modo superior de producción.
Por el contrario el Estado, una vez que se ha apoderado de la economía y liberado de cualquier tipo de ejercicio, real, de soberanía popular se manifestó, como lo que siempre ha sido desde su nacimiento, y que ninguno de los clásicos del Marxismo ( que no los del anarquismo) , supo o quiso, como el creador por excelencia clases y por tanto de la diferencia y de la alienación social.

El gran reto al que se enfrenta la nueva izquierda cubana, y que demostrará si en verdad es “creación heroica” ( como diría el peruano José Carlos Mariátegui), es el de resolver, no solo de manera teórica, sino práctica, la cuestión del estado, liberando la utopia comunista de esa concepción platónica, no reconocida, que ha lastrado desde sus orígenes hasta hoy a la “república socialista”.

Cualquier otra discusión sería es un problema puramente escolástico, que por supuesto tiene sus causas mas allá de las ideas, en el poder inmensamente terrenal de ese mismo estado.