“Esta singular figura”

15 Ene

Así se refirió el gobierno “demócrata” de Obama al ex gobernante marxista-leninista Fidel Castro con motivo de su muerte:

Declaración del Presidente Obama sobre el fallecimiento de Fidel Castro:

En este momento del fallecimiento de Fidel Castro, extendemos una mano de amistad al pueblo cubano. Sabemos que este momento llena a los cubanos – en Cuba y en los Estados Unidos – de emociones poderosas, recordando las innumerables formas en que Fidel Castro alteró el curso de las vidas individuales, las familias y de la nación cubana. La historia registrará y juzgará el enorme impacto de esta singular figura en las personas y el mundo que le rodea.

Durante casi seis décadas, la relación entre Estados Unidos y Cuba estuvo marcada por la discordia y profundos desacuerdos políticos. Durante mi presidencia, hemos trabajado duro para dejar atrás el pasado, persiguiendo un futuro en el que la relación entre nuestros dos países se define no por nuestras diferencias, sino por las muchas cosas que compartimos como vecinos y amigos – vínculos de familia, cultura , El comercio y la humanidad común. Este compromiso incluye las contribuciones de los cubano-americanos, que han hecho tanto por nuestro país y que se preocupan profundamente por sus seres queridos en Cuba.

Hoy, ofrecemos condolencias a la familia de Fidel Castro, y nuestros pensamientos y oraciones están con el pueblo cubano. En los días venideros, recordarán el pasado y también mirarán hacia el futuro. Como lo hacen, el pueblo cubano debe saber que tiene un amigo y socio en los Estados Unidos de América.

1453/5000
La Casa Blanca
Oficina del Secretario de Prensa
Para su difusión inmediata Noviembre 26, 2016
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Sobran los comentarios…

“Cuentos y relatos redondos y cuadrados” de Rolando Lorié

19 Dic

 lorie  

Recibo en la víspera de su envío a la editorial una misión casi imposible, la de valorar en toda su dimensión la obra de Rolando Lorié “Cuentos y relatos redondos y cuadrados”: selección de las mejores narraciones de este laborioso escritor, donde una vez más nos topamos con ese entrañable Llellè, paradigma de todo abuelo. Bastaría su presencia para hacer de esta obra el espejo mágico donde se refleja el rostro de uno de nuestros seres más queridos, pero ese es sólo el comienzo de un libro que puede ser leído de una vez y sin parar como se apura un licor bueno.   

Es por eso que me honra la solicitud de presentar a este autor, cuyos poemas y relatos vengo leyendo y publicando desde hace años. Lo asumo sin esfuerzo y con el deleite de una prosa en la que se entremezcla el habla del pueblo llano con el discurso del profesional; la alegría, la tristeza y sobretodo la sabiduría en alquimia perfecta. Y es que a Lorié le sobra oficio de escritor, e incluso temeridad muy bien empleada en el juego de las palabras, sabe arriesgarse con ellas y salir endeble de la batalla, que nos anuncia sin ambages desde las primeras páginas.  

“Cuentos y relatos redondos y cuadrados”, en medio de su aparente sencillez  presenta retos; exige del lector inteligencia para poder gozar de sus textos en varios estadios; hay un saber profundo que salva la memoria histórica acumulada por generaciones, hay un nivel intermedio  cubierto de poesía donde lo narrado se viste de imágenes y alegorías que nos llevan inevitablemente a un mar de sugerencia y ensoñaciones, finalmente hay un rango superior que se descubre cuando se leen los textos en voz alta, dónde emerge una musicalidad que hace de esta escritura  materia prima perfecta para el drama teatral, radial o cinematográfico.  
 

Como el Demiurgo que sabe lo que hace; encontramos en los personajes de Loriè la lógica perfecta en sus respectivas naturalezas, y con ello una variedad de voces perfectas en la diferencia de géneros y clases sociales que representan, donde se diluye, volviéndose irreconocible, el autor que las crea. Ese es el otro mérito del buen escritor que comparte este autor: la capacidad de crear personajes libres en sí mismos, con sus propias reglas. Sin embargo, atando cabos aquí y allá podemos reconocer en este hacedor, al cubano de pura cepa, con esa forma tan peculiarmente aguda que tiene de contar.   

Vale la pena preguntarnos, para qué nos servirían estos relatos, además del disfrute en sí de la lectura. ¿Acaso para remontarnos a un tiempo y a una tierra que dejamos detrás? ¿O será que nos ayudan a penetrar el alma criolla donde quiera que se halle? Por supuesto que sí, sirve para eso y para algo más, para aprender cuanto partido se le puede sacar a la lengua hispana cuando se maneja con destreza. Por ello, me gustaría recomendar esta obra de Rolando Lorié, como lectura con fines educativos, no sólo por los valores éticos que de ella se desprenden, sino también y sobre todo por los lingüísticos y culturales que encierra.  Este libro debería estar en el anaquel de la biblioteca pública y en el centro educativo interesando en dar a conocer lo bueno y auténtico que dentro de las bellas letras está aportando la diáspora cubana. 

Es esta selección de cuentos breves, en resumen, una herramienta de aprendizaje que no debería faltar en el currículum de quienes sueñan hacer del estudio de la literatura y la práctica de la escritura  un medio de vida, por ello se merece un puesto en el estante de los consagrados, es lo menos que se puede decir de este libro modesto en su tamaño físico pero grande en la hechura de los textos que el talento literario de Rolando Lorié ha generado. 

Carlos Manuel Estefanía Aulet. 

Estocolmo 

20 de noviembre de 2016 

¿Está mal demonizar a Fidel Castro?*

17 Dic


El castrismo sueco-latinoamericano está de luto y santifica al difunto, así lo recoge para la historia según video en el Jan “mierdal”, perdón; Myrdal antiguo defensor del régimen polpotiano lee un panegírico dedicado al dictador cubano.

Göran Greider nació en Suecia en 1959, año en que Fidel Castro tomó el poder en Cuba y creciendo bajo la imagen de admiración a la revolución cubana, promovida por el socialdemócrata Olof Palme y su heredero ideológico Pierre Schori en la nación escandinava. Hoy, es un afamado escritor, poeta, comentarista y periodista, que desde 1999 dirige el periódico socialdemócrata independiente Dala-demócrata y participa permanentemente en el debate público de su país, entre otras cosas sobre temas internacionales. Evidentemente, Göran no ha podido substraerse de la tentación de aportar su grano de arena a la playa de comentarios, generalmente condescendientes, sobre la vida y obra de Fidel Castro, desatados tras la muerte de “El Comandante” en la noche del pasado 25 de noviembre. Lo ha hecho con un artículo aparecido al otro día, en su periódico, bajo el título de “Castro – hjälten som blev diktator” (Castro- el héroe que devino dictador) y luego con otro escrito de contenido muy similar, publicado el 29 de noviembre, en el periódico Metro, de Estocolmo, rubricado como “Castro ska varken demoniseras eller romantiseras”, lo que significa es español “Castro no debe demonizarse o ‘romantizarse’ (ser idealizado)”.

Por los argumentos que recogen ambos artículos, estos se convierten en símbolos por antonomasia del modo en que numerosos medios europeos y americanos han abordado la vida de Fidel Castro, tras su fallecimiento.

Hemos de reconocer que Göran Greider nos ha dado una gran lección de sabiduría, al afirmar lo que sirvió de título a su última columna en Metro. Evidentemente, el periodista ha encontrado el dorado camino del medio. El problema está en que, si seguimos por ahí, tampoco debería demonizarse a Hitler, pensando en que puso fin a la terrible crisis económica que sufrían los alemanes cuando llegó al poder, y tampoco satanizaríamos Stalin, por haber salvado a Media Europa de su antiguo aliado en la invasión y fragmentación de Polonia.

Es verdad que con la revolución cubana cayó un gobierno corrupto, pero también que, con ella, como en la Francia Jacobina, se estableció un nuevo régimen todavía más despótico que el anterior, cuyo aparente apoyo popular hoy sólo se sostiene con el miedo y la manipulación informativa.

Ciertamente los métodos de Castro inspiraron luchas en otras partes del mundo, aunque no fueron solo de corte anticolonialista, como afirma el periodista sueco (tampoco lo era la revolución cubana). Tenemos por ejemplo las acciones terroristas que desestabilizaron las endebles democracias latinoamericanas en los años sesentas, trayendo como resultado sangrientas dictaduras, cuyos muertos de manera indirecta también caen sobre la conciencia del exdictador recién fallecido. Esto por no hablar de los grupos terroristas que ensangrentaron a Europa occidental entre los años setenta y ochenta, inspirados como sus colegas latinoamericanos, en los mitos de la “Revolución cubana”.

Nelson Mandela podrá admirar todo lo que quiera a Castro, en definitiva, la herencia de ambos líderes tan afamados no es solo la del fin del apartheid, sino también la de países africanos que si necesidad de colonos blancos se han hundido por sí mismos en la miseria y la corrupción. Esto por no hablar, para el caso de Fidel, de que los soldados cubanos no solo fueron a matar bóeres, sino también angolanos, eritreos y somalíes, en guerras internas de aquel continente en la que la “bloqueada Cuba” no tenía por qué meterse.

Greider, como tantos “opinadores” internacionales, sostiene la teoría justificadora del comunismo cubano, según la cual, fue Estados Unidos quien empujó a Castro a los brazos de la Unión Soviética. Esto podría ser verdad, pero también lo sería que para un hombre como Fidel, que se demostró enamorado del poder, no existía mejor opción de gobierno que la copiada de los soviéticos.

Puestos a especular también podríamos aceptar como verosímil la hipótesis, sostenida por algunos exiliados, de que todo estaba planeado desde el principio, algo que afirman conscientes de como el propio Gobierno estadounidense comenzó a controlar y luego neutralizar sus actividades anticomunistas, después de haber permitido a Fidel Castro recoger dinero en ese país para compartir por las armas a Batista, el amigo dejado en la estacada, al embargársele la provisión de armas estadounidenses, mientras que el ejército republicano, formado y asesorado por expertos norteamericanos, se rendía a las minúsculas partidas de bisoños comandadas por el comandante improvisado de Fidel Castro.

A todo esto, habría que agregar lo que significó en castrismo para la URSS. Primero formando jaleo dentro de sus partidos acólitos en América Latina, de donde fueron reclutados muchos de los guerrilleros rurales y urbanos necesarios para desatar la revolución inmediata “a la cubana”, en oposición a la eterna y legal “concientización de las masas”, practicada en la zona por los comunistas.

Lo peor no fue esto, sino el costo de la manutención del comunismo isleño. Lo que funcionó como bomba de extracción que desangraba al socialismo real a base de subsidios. Hablamos de los recursos millonarios que Castro no supo emplear en el desarrollo de su nación, de fondos que a lo sumo se gastaron en crear una imagen de bienestar y seguridad social que se vino abajo, con el “desmerengamiento”, despectiva expresión con la que Fidel se refirió al fin del imperio soviético.

En realidad, si alguien tiene algo que agradecer a Fidel Castro, es Estados Unidos. No nos extraña pues, después de recorrer temerariamente medio mundo, incluida esa Norteamérica, donde ni los presidentes nativos están seguros, su destino fuera, morirse de vejez en una cama, tras tanto atentado “fallido”, de una CIA que supo cargarse a la primera, y dentro de Santo Domingo a su colega Rafael Trujillo.

Los que sí no deben agradecer a Fidel son los cubanos, partiendo de la falta de interés y previsión por su pueblo que tuvo el “líder” hasta el fin de sus días. El ejemplo más palpable y actual de este defecto lo tenemos en el estado actual de los servicios de salud, en hospitales a los que no van los extranjeros y que, por falta, se carece hasta de médicos. Esos mismos galenos que en ejercicio de propaganda, solía despachar Fidel (y ahora sus herederos) a otros lados, aunque su pueblo necesitara de estos médicos, callando así la boca de no pocos críticos extranjeros del régimen de La Habana.

Hablamos de doctores que participan en estas misiones, no solo por la contradictoria ética inculcada en las escuelas de medicina cubana, en la que se abrogan algunos postulados del juramento hipocrático, sino como pago por la educación “gratuita y universal”, un precio que incluye el trabajar por un salario miserable, en el lugar y en las condiciones que el Estado demande. Se trata para el graduado de estar al servicio donde sea, para lo que sea u cuando sea de mega empresa gestionada la familia Castro, sin necesidad de títulos de propiedad, con derecho de alquilar a sus trabajadores mientras retienen buena parte del salario que pertenece. Eso sí, a la hora de amortiguar los efectos del embargo rompe en llanto, en lograr de conseguir por otra vía la medicina que le faltó a las “víctimas del bloqueo norteamericanos”. Ciertamente, el embargo norteamericano (o lo que va quedando de él) todavía afecta la economía cubana, pero no es suficiente para explicar la destrucción de la misma, ni lo mal que lo pasa hoy su isla sus ciudadanos, controlados por ese Estado omnipresente más preocupado en vigilarle que protegerle. Las dudas sobre las sanciones como fuentes de todo el sufrimiento de los cubanos se fortalecen cuando se toman en cuenta los experimentos y despilfarros cometidos por el régimen (particularmente en su larga etapa fidelista), y se oponen a las sanciones los resultados del comercio creciente que ha sostenido Cuba durante décadas con Rusia, China, los países de Europa Occidental, Canadá, Japón, el resto de América Latina y otras naciones de las que además ha recibido millones de dólares por concepto de ayuda para el desarrollo, de los que nadie sabe ahora a dónde fueron a parar.

Lo peor que les ha hecho Fidel Castro a los cubanos no es lo que hasta el comedido Greider reconoce como malo. Es decir, el haber creado un Estado de partido único, sin sindicatos independientes, que no permite la libertad de prensa ni las elecciones “democráticas”. En sentido “liberal”, tampoco lo es que Castro se mantuviese en el poder como autócrata hasta enfermar, diez años atrás y ser sucedido en un ejercicio del más puro nepotismo por su hermano.

Lo más grave no ha sido esta larga estancia en el trono, que supera la de cualquier caudillo en Iberia o en América. El cubano de a pie le habría perdonado su atornillamiento en el poder, como hacen los muy democráticos y desarrollados súbditos de las actuales monarquías constitucionales de Europa, si a cambio de ello se hubiera levantado la economía que garantizara, sin necesidad de limosnas extranjeras, una vida material relativamente decorosa y un Estado que respetara los más elementales derechos humanos. Y eso sería lo máximo. Incluso peor situación podría sobrellevarse, si nos guiamos por los chinos que contentos viajan por el mundo; aunque no digan ni esta boca es mía cuando les pregunta si tienen alguna crítica sobre su Gobierno.

Por supuesto que siempre existirán disidencias, lo mismo en Cuba que en Conchinchina. Lamentablemente, cuando se trata de ideales tan abstractos como los de participación ciudadana en la soberanía de la nación, es solo una minoría por cultura propia, o por financiamiento desde el exterior, la que se preocupa por su ausencia. Al resto de la población, como a la de la antigua Roma, le basta con pan y circo. Cuba no es la excepción, pero si bien ha estado sobrada de espectáculos en forma de juicios y fusilamiento público, conga y hasta pachanga gay, en lo que a comida se refiere Fidel Castro falló. Parece que no le dio tiempo para solucionar de una vez y por todo el problema de la “jama”* a pesar de haber vivido 90 años, y casi la mitad de aquellos en el poder

Y si esto no se puede aceptar, menos lo es que todavía exista aunque sea en papeles la pena capital, que desde sus tiempos de guerrillero Fidel Castro comenzara a fusilar , en nombre del restablecimiento de una constitución, la del 1940 que abolió la pena de muerte en su Artículo 25, con excepción en tiempo de beligerancia con una nación extranjera. Lo cual no era el caso de la guerrita interna entre castristas y batistianos, una mala costumbre que en lo que se refiere a delitos políticos fue mantenida, por lo menos hasta el año 2003, en que fueron fusilado tres jóvenes implicados en el secuestro de una lancha de pasajeros con el fin de marcharse a Estados Unidos.

Para muchos cubanos de los que se quedaron en su patria creyendo por décadas en la revolución, lo peor quizás no sean unas ejecuciones cuyas justificaciones machaca la prensa oficial. Para ellos, posiblemente, lo más desastroso, a fin de cuentas, sean las promesas fallidas que Castro les hizo cuando admitió ser socialista en 1961, y declarar que su revolución era de los humildes y para los humildes —muchos de los cuales han desaparecido en el mar intentando escapar en balsas—, especialmente las relacionadas con un desarrollo que brilla por su ausencia en el momento que Fidel los deja. Los peores pecados de ese Castro no son los que generalmente se critican desde el liberalismo o conservadurismo, sino aquellos que conocen y silencian vergonzosamente sus admiradores de izquierda. Lo peor en resumen no es que “el héroe de los días anticoloniales fuera sustituido por el dictador”, sino la manera sistemática en que aquel ha destruido vidas y haciendas que en teoría florecerían en la sociedad socialista.

Pero, quizás Greider pueda que necesite algo más para comprender esto. Usemos pues su fantasía, creando en su mente un escenario en su propio país, donde Suecia cayera en poder de un líder autoritario con apoyo extranjero; nada difícil de creer ahora que Trump quiere quitarle a Estados Unidos el papel de gendarme internacional, lo que significa dejar a Europa en la estacada frente a esa Rusia que tanto le aterra. Supongamos que la política de este nuevo Gustavo Vasa convierte la economía sueca, de una de las más florecientes de su región (como lo era la cubana hasta que llegó Fidel) en una de las más miserables, digamos como la moldava o la albanesa, y que por causa de ello (no hablemos ya de la supresión de las libertades) millones de suecos tienen que abandonar su patria y marcharse a otro país donde se convertirán en eso que tantos deprecian: “inmigrantes”. Dudo mucho que, en tales circunstancias, nuestro salomónico Greier tuviera con este jefe imaginario, pero no imposible en su país, los miramientos que tienen con Castro, o que se negara a demonizarlo, que es lo que debe hacerse con todos los tiranos, vivos o muertos.

* jama
De jamar.
1. f. coloq. Cuba y Nic. alimento.
Real Academia Española

  • Artículo publicado íntegramente en el periódico digital Cuba Encuentro y en versión reducida, en sueco, en la sección de Cartas al Director del  periódico Dala demokraten que dirige Göran Greider.

¿Está mal demonizar a Fidel Castro?

7 Dic

 https://www.youtube.com/watch?v=DUpMspjc-ZY

 

Göran Greider, nació en Suecia en el 1959, año en que Fidel Castro tomó el poder en Cuba y ha crecido bajo la imagen de admiración a la revolución cubana, promovida por el socialdemócrata Olof Palme y su heredero ideológico Pierre Schori en la nación escandinava.  Hoy, es un afamado escritor, poeta, comentarista y periodista, que desde 1999, dirige el periódico socialdemócrata independiente Dala-demócrata, y participa permanentemente en el debate público de su país, entre otras cosas, sobre temas internacionales. Evidentemente, Göran no ha podido substraerse de la tentación de aportar su grano de arena a la playa de comentarios, generalmente condescendientes, sobre  la vida y obra de Fidel Castro, desatados tras la muerte de “El Comandante” en la noche del pasado 25 de noviembre, lo ha hecho con un artículo aparecido al otro día, en su periódico, bajo el título de  “Castro – hjälten som blev diktator  (Castro- el héroe que devino dictador)  y luego con otro escrito de contenido muy similar, publicado el 29 de noviembre, en el periódico Metro, de Estocolmo, rubricado como “Castro ska varken demoniseras eller romantiseras”,   lo que significa es español “Castro no debe demonizarse o “romantizarse” (ser idealizado). 

Por los argumentos que recogen ambos artículos, estos se convierten en símbolos por antonomasia del modo en que numerosos medios europeos y americanos han abordado la vida de Fidel Castro, tras su fallecimiento el pasado 25 de noviembre. 

Hemos de reconocer que Göran Greider, nos ha dado una gran lección de sabiduría, al afirmar lo que sirvió detítulo a suúltimacolumna en Metro. Evidentemente, el periodista ha encontradoel doradocamino del medio. El problema está en que si seguimos por ahí, tampoco debería demonizarse a Hitler, pensando en que puso fin a la terrible crisis económica quesufríanlos alemanes cuando llegó al poder, tampoco satanizaríamos Stalin, por haber salvado a Media Europa de su antiguo aliado en la invasión y fragmentación de Polonia. 

Es verdad que con la revolución cubana cayó un gobierno corrupto, pero también que, con ella, como en la Francia Jacobina, se estableció un nuevo régimen todavía más despótico que el anterior, cuyo aparente apoyo popular hoysólose sostiene con el miedo y lamanipulacióninformativa.  

 

Ciertamente los métodos deCastrosinspiraron luchas en otras partes del mundo, aunque no fueron solo de corte anticolonialista, como afirma el periodista sueco (tampoco lo era la revolución cubana), tenemos por ejemplo las acciones terroristas que desestabilizaron las endebles democracias latinoamericanas en los años sesentas, trayendo como resultado sangrientas dictaduras, cuyos muertos de manera indirecta también caen sobre la conciencia del ex dictadorreciénfallecido. Esto por no hablar de los grupos terroristas que ensangrentaron a Europa occidental entre los años setenta y ochenta, inspirados como sus colegas latinoamericanos, en los mitos de la “Revolución cubana” 

 

Nelson Mandela podrá admirar todo lo que quiera a Castro, en definitiva la herencia de ambos líderes tan afamados,  no es sólo la del fin del Apartheid, sinotambiénla de países africanos, que si necesidad de colonos blancos se han hundido por si mismos en la miseria y la corrupción; esto por no hablar, para el caso de Fidel, de que los soldados cubanos no sólo fueron a matar bóeres, sino también angolanos, eritreos y somalíes;en guerras internas de aquel continente en la que la “bloqueada Cuba” no tenía por qué meterse.




Greider, como tantos “opinadores” internacionales, sostiene lateoríajustificadora del comunismo cubano, según la cual, fueron losEstados Unidos quienesempujarona Castro a los brazos de la Unión Soviética.  Esto podría ser verdad perotambién, lo sería para un hombre como Fidel que se demostró enamorado del poder; noexistíamejor opción de gobierno que la copiada de los soviéticos.

Puestos a especular también podríamos aceptar como verosímil la hipótesis, sostenida por algunos exiliados deque todo estaba planeado desde el principio, algo que afirman conscientes de cómo el propio gobierno norteamericano comenzó a controlar y luego neutralizar sus actividadesanticomunistas, después de haber permitido a Fidel Castro recoger dinero en ese país para compartir por las armas a Batista, el amigo dejado en la estacada, al embargársele la provisión de armas estadounidenses, mientras que el ejército republicano, formado y asesorado por expertos norteamericanos, se rendía a las minúsculas partidas de bisoños comandadas por el comandante improvisado de Fidel Castro.  

A todo esto, habría que agregar lo que significó en castrismo para la URSS, primero, formando jaleo dentro de sus partidos acólitos en América Latina, de donde fueron reclutados muchos de los guerrilleros rurales y urbanos necesarios para desatar la revolución inmediata “a la cubana”, en oposición a la eterna y legal “concientización de las masas”, practicada en la zona por los comunistas.  

Lo peor, no fue esto, sino el costo de la manutención del comunismo isleño, lo funcionó como bomba de extracción quedesangrabaal socialismo real a base de subsidios. Hablamos de los recursos millonarios que Castro no supo emplear en el desarrollo de sunación, de fondos que a lo sumo se gastaron en crear una imagen de bienestar y seguridad social que sevinoabajo,conel “desmerengamiento”, despectiva expresión con la que Fidel se refirió al fin del imperio soviético.   

En realidad, si alguien tiene algo que agradecer a Fidel Castro, es Estados Unidos; no nos extraña, pues después de recorrer temerariamente medio mundo, incluida esa Norteamérica, donde ni los presidentes nativos están seguros, su destino fuera, morirse de vejez en una cama, tras tanto atentado “fallido”, de una Cía. que supo cargarse a la primera, y dentro de Santo Domingo a su colega Rafael Trujillo. 

Los que si no deben agradecer a Fidel son los cubanos, partiendo de la falta de interés y previsión por su pueblo que tuvo el “líder” hasta fin de sus días. El ejemplo más palpable y actual de este defecto lo tenemos en el estado actual de los servicios de salud, en hospitales a los que no van los extranjeros y queporfalta, se carece hastade médicos, esos mismos galenos que en ejercicio de propaganda, solía despachar Fidel (y ahora sus herederos) a otros lados, aunque su pueblo necesitara de estos médicos, callando así la boca de no pocos críticos extranjeros del régimen de La Habana. 

Hablamos de doctores que participan en estas misiones, no sólo por la contradictoria ética inculcada en las escuelas de medicina cubana, en la que se abrogan algunos postulados del juramento hipocrático, sino como pago por laeducación“gratuita y universal”, un precio que incluye el trabajar por un salario miserable,enel lugar y en las condiciones que elEstado demande. Se trata para el graduado de estar al servicio donde sea, para lo que sea u cuando sea de mega empresa gestionada la familia Castro, sin necesidad de títulos de propiedad, con derecho de alquilar a sus trabajadores mientras retienen buena parte del salario que pertenece.  Eso sí, a la hora de amortiguar los efectos del embargo rompe en llanto, en lograr de conseguir por otra vía la medicina que le faltó a las “víctimas del bloqueo norteamericano”. Ciertamente, el embargo norteamericano (o lo que va quedando de él) todavía afecta la economía cubana, pero no es suficiente para explicar la destrucción de la misma, ni lo mal que lo pasa hoy su unaisla, su ciudadano, controlados por ese estado omnipresente más preocupado en vigilarle que protegerle. Las dudas sobre las sanciones como fuentes de todo el sufrimiento de los cubanos se fortalecen cuando se toman en cuenta los experimentos y despilfarros cometidos por el régimen (particularmente en su larga etapa fidelista ) cuando se oponen a las sanciones los resultados del comercio creciente que ha sostenido Cuba, durante décadas con Rusia, China, lospaísesde Europa Occidental,Canadá,Japón, el resto deAméricaLatina y otras naciones de las que además ha recibido millones dedólarespor concepto de ayuda para el desarrollo,  de las que nadie sabe ahora a donde fueron a parar. 

Lo peor que les ha hecho Fidel Castro a los cubanos, no es lo que hasta el comedido Greider reconoce como malo, es decir, el haber creado un Estado de partido único, sin sindicatos independientes, que no permite la libertad de prensa ni las elecciones “democráticas” (en sentido “liberal”, tampoco lo es que Castrose mantuviese en el poder como autócrata hasta enfermar, diez años atrás y ser sucedido, en un ejercicio del más puro nepotismo por su hermano. 

Lo más grave no ha sido esta larga estancia en el trono, que supera la de cualquier caudillo en Iberia o en América. El cubano de a pie, le habría perdonado su atornillamiento en el poder, como hacen los muy democráticos y desarrollados súbditos de las actuales monarquías constitucionales de Europa, si, a cambio de ello, les se hubiera levantado la economía que garantizara, sin necesidad de limosnas extranjeras, una vida material relativamente decorosa y un estado que respetara los más elementales de los derechos humanos. Y eso sería lo máximo, Incluso peor situación podría sobrellevar, si nos guiamos por los chinos que contentos  viajan por el mundo; aunque no digan ni estabocaesmía,cuando les pregunta si tienen alguna crítica sobre su gobierno. Por supuesto que siempre existirá disidencias, lo mismo en Cuba que Conchinchina. Lamentablemente cuando se trata de ideales tan abstractos comolos de participación ciudadana en lasoberanía de la nación, es sólo una minoría por cultura propia o por financiamiento desde el exterior, la que se preocupa por su ausencia, al resto de la población, como a la de la antigua Roma, le basta con pan y circo. Cuba no es la excepción, pero si bien ha estado sobrada de espectáculos en forma de juicios y fusilamiento público, conga y hasta pachanga gay, en lo que a comida se refiere Fidel Castro falló, parece que no le dio tiempo para solucionar de una vez y por todo el problema de la “jama” * a pesar de haber vivido 90 años, y casi la mitad de aquellos en el poder 

Y si esto no se puede aceptar, menos lo es que todavía exista aunque sea en papeles la pena capital, que desde sus tiempos de guerrillero Fidel Castro comenzara a fusilar , en nombre del restablecimiento de  unaconstitución, la del 1940 que abolió la pena de muerte en su Artículo 25, con excepción en tiempo de beligerancia con una nación extranjera, lo cual no era el caso de la guerrita interna entre castristas y batistiano, una mala costumbre, que en lo que se refiere a delitos políticos, fue mantenida, por lo menos hasta el año 2003, en que fueron fusilado tres jóvenes implicados en el secuestro de una lancha de pasajeros con el fin de marcharse a Estados Unidos. 

Para muchos cubanos de los que se quedaron en su patria creyendo por décadas en la revolución, lo peor quizás no sean unas ejecuciones cuyas justificaciones machaca la media oficial, para ellos, posiblemente,  lo más desastroso, a fin de cuentas, sean las promesas fallidas que Castro les hizo cuando admitió a ser socialista en 1961, y declarar que su revolución era de los humildes y para los humildes -muchos de los cuales ha desaparecido en el mar intentando escapar en balsas- especialmente las relacionadas con un desarrollo que brilla por su ausencia en el momento que Fidel los deja. Los peores pecados de ese Castro, no son los que generalmente se critican desde el liberalismo o conservadurismo, sino aquellos que conocen y silencian vergonzosamente sus admiradores de izquierda, lo peor en resumen no es que “el héroe de los días anticoloniales fura sustituido por el dictador”, sino la manera sistemática en que aquel ha destruido vidas y haciendas que en teoría, florecerían en la sociedad socialista. 

Pero, quizás Greider pueda que necesite algo más para comprender esto, usemos pues sufantasía, creando en su mente un escenario en su propiopaís, donde cae en poder de un líder autoritario, con apoyo Extranjero;nadadifícilde creer ahora que Trump quiere quitarle a Estados Unidos el papel de gendarme internacional, lo que significa dejar a Europa en la estacada frente a esa Rusia que tanto le aterra. Supongamos que la política de este nuevo Gustavo Vasa convierte la economíasueca, de una de las más florecientes de su región (como lo era la cubana hasta que llegó Fidel) en una de las más miserables, digamos como la moldava o la albanesa y que por causa de ello (no hablemos ya de lasupresiónde las libertades) millones desuecostienen que abandonar su patria y marcharse a otro país donde se convertirán en eso que tantos deprecian: “inmigrantes”. Dudo mucho que en tales circunstancias, nuestro salomónico Greier, tuviera con este jefe imaginario, pero no imposible de supaís los miramientos que tienen con Castro,oque se negara ademonizarlo,que es lo que debe hacerse, vivos o muertos, con todos los tiranos. 

 

* jama 

Dejamar. 

1.f. coloq.CubayNic.alimento. 

Real Academia Española 

 

El día que supe de la muerte de Fidel

4 Dic

Es sábado 26 de noviembre del año 2016, me despierto sin haber dormido bien, nada extraño entre los adultos residentes en Suecia. Algo aturdido por el poco descansar enciendo la televisión y lo primero que veo es un documental sobre la Revolución Cubana, “uno más me” digo, pero lo sigo, aunque no me está diciendo nada nuevo, lo hago por la costumbre de captar todo lo que tenga que ver con mi país y como se enfoca en la media para un cubano extranjera. De pronto; la gran sorpresa, cuando dice el locutor: “el hombre que hizo todo esto ha muerto”.

Es la primera vez que me cuesta creer la muerte de un anciano de 90 años. No se trata de cualquiera, sino de Fidel Castro, él mismo de las veces que salió airoso de muertes planeadas, anunciadas o soñadas, es que desde que nací ha estado colgado sobre mi cabeza, formando parte de mi paisaje, como lo es la Luna vista desde la Tierra, y que me perdone por la comparación el satélite de nuestro planeta. Esto por no hablar de la incertidumbre que lo que ocurre con el referente real de ese símbolo llamado Fidel Castro, cuando los que lo enarbolan disponen de la tecnología necesaria, lo mismo para matarlo que para mantenerlo “vivo” iconológicamente mientras les sea necesario, me refiero a la capacidad editar de imágenes, publicar apócrifos con su nombre y hasta de usar actores que confundirían estadista más despierto al entrevistarse con personaje muerto desde hace tiempo, como ocurre con esas estrellas apagadas cuyos destellos seguimos viendo en el firmamento, y que se me perdone otra vez por tan luciferina equiparación

Agrega el locutor del canal sueco que habrá información actualizada sobre el fallecimiento, ocurrido en la noche aterior, en la página del canal, SVT, enciendo la computadora y apenas doy con el sitio digital, entra por mi teléfono una llamada, es un periodista de la agencia sueca informativa TT, qué quieres saber mi opinión sobre lo que acaba de acontecer en Cuba. Le pregunto cómo ha salido de mi persona y me responde que “gogleando”, bendita se la red. Intento organizar mis ideas medio del mareo que me ha dejado la suma de la mala noche pasada y el “tanganazo” de la muerte de Castro acontecido durante mis horas de sueño.

Le digo al reportero, mientras que le escucho teclear (yo hubiera gravado en su lugar) que no creo que vaya pasar nada especial en Cuba, que el sistema se viene estabilizando y preparando para la noticia desde que una década atrás, cuando “El Comandante”, se retiró por enfermedad, que los cubanos están amaestrados y saben que tras una revolución puede venir una dictadura peor, además de que en el exterior a nadie le interesa la caída un castrismo que venden barato en el mercado internacional, que permiten que sus obreros pueden ser explotados y por último han cumplido con la receta maltusiana promovida por esos que el propio Trump llama “mundialistas”, reduciendo y envejeciendo la población al nivel de lo que pasa en Suecia pero con la de con la desventaja de ser Cuba un país subdesarrollado. De todos modos no le resto espacio a la sospecha que despierta el que se nos diga que murió Fidel, y agrego que me llama la atención precisamente ahora cuando este nuevo presiente llega al poder, sería una cosa una forma de soltar las manos al “raulismo” para una mejor maniobra frente a un adversario tan impredecible, pero aclaro, es sólo una especulación.

Me pregunta el periodista qué voy a hacer en este día y sospechando la respuesta esperada de alguien que practica la disidencia lamento anticiparle que no voy festejar, pues no es lo que se deber hacer cuando alguien muere, aunque nos consideremos su oponente, que voy a recopilar información para escribir sobre el tema. Ahí terminó nuestra conversación.

Vikingos a la caza de jevas*

18 Nov

Reprodución de la imagen de una mujer de la época vikinga en el Museo Escandinavo de Estocolmo.

Sabía hace tiempo que los vikingo fueron grandes tratantes de blancas, que importaban mujeres de los lugares colindantes, pero no de lo grave que era la situación de la falta de jevas y que fuera esta la causa de que gran cantidad de hombres jóvenes escandinavos se marcharan de correrías y causaran tantos estragos en el mundo. De esto me he enterado gracias al boletín digital de la revista “Historia del Mundo”, en uno de ellos aparece un enlaze al artículo Vikingarna åkte utomlands på damjakt (Los Vikings fueron al extranjero en cacería de damas) escrito por Emil Jensen Maischnack y publicado en el sitio digital de la revista, el 16 de de noviembre de, 2016.

Según este trabajo el investigador Mark Collard de la Universidad Simon Fraser, descartado otras explicaciones, como las basadas en el cambio climático o el aumento de la población, se ha centrado en la poligamia como causa esencial de las correrías vikingas.

El hecho de que en Escandinavia los hombres ricos y poderosos, podían tienen varias esposas y amantes, le quitaba la posibilidad a los hombres jóvenes y solteros de encontrar el amor en el frente interno. En lugar de ello, tenían quemarchar lejos para volver a casa con botines de guerra que incluían riquezas y mujeres.

La teoría está apoyada por los hallazgos arqueológicos que muestran que la mayoría de los que marchaban en las incursiones vikingas eran jóvenes casaderos. Esto se confirma con los testimonios de comienzo de la época de los vikingos escritos por el sacerdote e historiador Dudón de San Quintin.

En resumen la teoría de los investigadores es que la falta de mujeres creó grandes grupos de hombres jóvenes que estaban más que dispuestos a arriesgar la vida por la oportunidad de la riqueza y el matrimonio. Mientras tanto, los hombres más viejos y ricos financiaba las aventuras a cambio de una parte del botín y de consolidar la propia posición alcanzada en la comunidad. Supongo que de paso evitarían que los jóvenes en su desepero, hachazo mediente, les tumbaran sus mujeres, controbuyendo indirectamente a una suerte de recombinación genética y seleccion natural que podría explicar la  belleza que se les atribuye tanto a las mujeres escandinavas como a las de Ucrania, país fundado por los vikingos.

* Vulgarismo utilizado en algunos países de américa latina para reverirse a mujeres relativamente jóvenes.

Pasado, presente y futuro (incierto) de Juan Carlos Cremata

13 Nov

A la luz de otras “compañías”

El director de cine y teatro cubano Juan Carlos Cremata ha optado por exiliarse en Miami. Según sus propias declaraciones y como otros tantos cubanos, el artista había sido acorralado, en lo profesional, hasta verse obligado a dejar de manera definitiva la patria con la fe de que podrá hacer afuera el arte que quiere, no sé si lo logrará.
Por el momento Cremata parece ser un exiliado, condición que no necesariamente ha de ser eterna. Muchos exiliados, a fuerza de la incomprensión de los otros y batacazos profesionales propios de cualquier emigración a países donde el mercado laboral del nativo se haya protegido con leyes visibles o invisibles, esto por no hablar de indemostrables chantajes del país de donde emigraron, han terminado convertidos en algo más que emigrados nostálgicos, en colaboradores del régimen que un día repudiaron, y que en algún sentido de sus vidas les había dejado florecer. Veremos qué pasa este caso, sobre todo cuando el creador se percate y tiene inteligencia y formación para ello de que el que sale de Cuba deja de ser el proletario atemorizado de 1984, perno para alcanzar la libertad completa, sino para convertirse en alegre siervo de la gleba dentro de un “Bravo Mundo Feliz”, al que para colmo no le falta el ojo vigilante del gran hermano.

Esto lo sabe muy bien el régimen que desde hace años ha aprendido a dejarle una puerta abierta a los que le abandona y que al final terminan siéndole tanto o más útiles afuera que cuando estaban dentro, ahí tenemos la misteriosa evolución del filósofo Emilio Ichicawa quien se ha transformado,  sabrá Dios cómo, del agudo comentarista sobre temas de su isla en el programa A mano Limpia, que conducía Oscar Haza en el Canal 41 de América TV,  en astuto alabardero del régimen cubano dentro del partida de esa “Gran escena” de apología al raulismo, sembrada en el corazón del exilio, que es La tarde se mueve,  dirigida Edmundo García, alguien que venía dando señales de la tenebrosas trasformación que se estaba operando en el filósofo cuando citaba como fuente su página: http://ei.eichikawa.com/ otorgándole la credibilidad que le restaba a cualquier intelectual critico del modelo cubano.

Ciertamente aquella página, que sin dudas era buena, ha desaparecido, hoy le queda a Emilio un Blog (http://eichikawa.blogspot.se/) que en nada se le parece, pero que en cambio compite en adocenamiento ya no con La Joven Cuba, que juega a la crítica desde adentro, sino con ese esperpento oficial que es la Pupila Insomne, la cual incluso usa como arma arrojadiza los ataques de Emilio contra a Cuba Posible.

Ante la evidencia de que cualquier intelectual exiliado puede pasarse al inmovilismo con el ” el fusil y la canana”, existen pues motivos para que rezar, pidiendo a Dios para que la tentación no empuje a Cremata al bando donde hoy se encuentra el autor del  viejo artículo con título premonitorio OK, soy castrista.


Una muestra del cambio de estrategia del Gobierno frente a los que les dejan es que el no haya desaparecido (hasta el momento) la biografía artística de Juan Carlos Cremata del portal Cuba Cine(www.cubacine.cu) Según el sitio oficialista estamos hablando de un Director, actor y escritor nacido el 18 de noviembre de 1961. Se graduó en 1986 de Teatrología y Dramaturgia en el Instituto Superior de Arte. Ha dirigido y escrito programas para niños en el ICRT. Es miembro de la UNEAC. Cursó estudios en la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños, en 1990. Ha sido invitado a numerosos festivales internacionales, entre los que se destacan: Oberhausen, Mannhein, Berlín, Londres, Leipzig, Hamburgo, Viña del Mar, Sao Paulo, etcétera. Ha impartido conferencias y charlas en universidades de Roma, Santiago de Chile, Panamá, EE.UU. Fue profesor de Montaje cinematográfico en la Universidad de Buenos Aires y profesor de Dirección Cinematográfica en la Escuela Panamericana de Diseño y Publicidad y en el Centro de Experimentación en Cine y Video de Buenos Aires, Argentina. En 1996, obtuvo una beca John Simon Guggenheim, Nueva York. En 1998, fue invitado al taller de guión, impartido por el Sundance Institute en México.

La filmografía del realizador cubano estaría conformada según la página por las siguientes obras:
1984
Cuando yo sea grande. (Serie infantil de 30 capítulos de 27´cada uno, para la TV Cubana. Desde 1984 a 1987)..
Y dice una mariposa…. (Serie infantil de 25 capítulos de 27´cada uno, para la TV Cubana. Desde 1984 a 1987)..
1988
Diana. (Doc. 16´).
1990
Oscuros rinocerontes enjaulados (muy a la moda). (16´).
1999
La Época, el Encanto y Fin de Siglo. (27´).
2001
Nada. (LM. Ficc.).
2005
Viva Cuba. (LM. Ficc.).

Aquí falta algo, por ejemplo las películas; El premio flaco (2009) – Ficción, 104 minutos, Chamaco (2010), Ficción, 90 minutos, Contigo pan y cebolla (2012)- Ficción Se ve que la página no ha sido actualizada desde hace tiempo, lo mismo ocurre, con los premios y reconocimientos, entre los que no aparecen por ejemplo el Gran Prix del Festival de Juniors. Festival de Mureaux, París. Francia, 2007. Y no es que sean pocos los que aquí tenemos, veamos:

Cuando yo sea grande
Premio ULCRA de la Unión Latinoamericana y el Caribe de Radio, TV y Cine.
Premio Caracol de la UNEAC por el conjunto de su obra para niños, La Habana, Cuba.
Diana
Premio El Chicuelo del II Festival de Cine Joven, La Habana, 1988.
Premio Especial del Jurado. XII Festival Internacional de Cine y Video de Bahía, Brasil, 1989.
La Época, el Encanto y Fin de Siglo
Considerado por la Asociación Nacional de la crítica cinematográfica cubana como uno de los tres mejores documentales nacionales exhibidos en el país, durante el año 2000.
Nada
Premio por mejor actriz en el 14 Cinemafest San Juan, Puerto Rico.
Premio de la Crítica Cinematográfica en el 14 Cinemafest San Juan, Puerto Rico.
Premio Caracol UNEAC por Mejor dirección, 2002.
Premio Caracol UNEAC por Mejor guión, 2002.
Premio Caracol UNEAC por Mejor fotografía, 2002.
Premio Caracol UNEAC por Mejor dirección de arte, 2002.
Selección anual de la crítica cubana, seleccionado entre los 10 mejores filmes proyectados en Cuba en el 2002.
Seleccionada para la Quincena de Realizadores del Festival Internacional de Cine de Cannes, Francia, 2002.
Nominada al Premio Goya, 2003.
Nominada al Premio Ariel como mejor película extranjera de habla hispana. México, 2003.
Premio al Mejor Largometraje de Ficción, Festival Internacional de Miami, Estados Unidos, 2003.
Premio por mejor edición en el 14 Cinemafest San Juan, Puerto Rico.
Premio Mejor Opera prima en 14 Cinemafest San Juan, Puerto Rico.
Premio La Llave de la Prisión. 28 Festival de Cine Iberoamericano de Huelva.
Premio Tatú a la mejor Opera prima. IV Festival Iberoamericano de Santa Cruz, Bolivia.
Premio Coral de Opera prima en el 23 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, La Habana, Cuba, 2001.
Premio de la Crítica Cinematográfica Cubana. 23 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, La Habana, Cuba, 2001.
Premio del Círculo de Cultura de la Uniòn Nacional de Periodistas de Cuba (UPEC). La Habana, Cuba, 2001.
Premio Vesubio Awards. IV Festival de Nápoles, Italia.
Oscuros rinocerontes enjaulados (muy a la moda)
Gran Premio El Chicuelo. IV Festival de Cine Joven, La Habana, Cuba.
Archivado en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA), 1996.
Gran Premio Einsestein en el Festival Internacional de Cine de Wilhemshaven, Alemania, 1992.
Premio Yara. Centro Cinematográfico. La Habana, 1990.
Premio Saúl Yelín de la Federación Nacional de Cine Clubs de Cuba, 1990.
Viva Cuba
Nominada por Cuba para los premios Oscar de la Academia de Hollywood en Estados Unidos, 2005.
Premio Especial del Jurado y Premio a la Mejor Fotografía del Festival Internacional de Cine ÍCARO, Guatemala, 2006.
Premio al Mejor Filme de la 6ta. edición del Internacional Kinder Film Festival de Bremen y Hannover, Alemania, 2006.
Premio al Mejor Filme del Festival Internacional de Cine de Wurzburg, Alemania, 2006.
Premio al Mejor Filme Festival Internacional de Cine para Niños en L Aisne, Francia, 2006.
Premio a la mejor realización dramática. Festival Internacional de Cine y Televisión para niños. Taiwán, 2006.
Preseleccionada entre las 50 películas candidatas a la Nominación al Oscar de la Academia de Hollywood en Estados Unidos.
Nominada a los Premios Goya de la Academia Española de Cine, 2006.
Nominada al Premio Ariel de la Academia Mexicana de Cine, 2006.
Premio del público. Cyprus Film Days. Isla de Chipre, Grecia, 2006.
Premio Opera prima. Festival Internacional de Cine de Santo Domingo, República Dominicana, 2006.
Selección Oficial en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Argentina, 2006.
Primer Premio Voto del Público (Premio de la Popularidad). 13mo. Festival de Cine y Video CINESUL. Río de Janeiro, Brasil, 2006.
Premio de Oro al Largometraje. XVII Festival Internacional de Cine Infantil de El Cairo. Egipto, 2007
Premio de Oro del Jurado Infantil Internacional. XVII Festival Internacional de Cine Infantil de El Cairo. Egipto, 2007
Premio de la Familia Cubana, otorgado por la Emisora Radio Progreso. 27 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana, Cuba, 2005.
Mención Especial del Premio Glauber Rocha que concede la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica (Filial de la FIPRESCI). Cuba, 2005.
Premio CINERGIA como ayuda a la postproducción del filme. Fondo al Fomento Audiovisual en Centroamérica y el Caribe.
Grand Prix Ecrans Juniors, Cannes, 2005.
Mención Especial del Premio PERCORSI CREATIVI, conferida por el Cinecircoli Giovanili Socioculturale. Festival Internacional de Giffoni, Italia, 2005.
Gran Premio de la ciudad de Chemnitz en el Festival Schlingel de cine para niños y jóvenes, otorgado por un jurado de niños de 10 nacionales diferentes. Alemania, 2006.
Premio Mejor Interpretación Femenina en el Festival de Chemnitz, Alemania, 2006.
Mención en Mejor Actuación Masculina en el Festival de Chemnitz. Alemania, 2006.
Premio en las categorías de dirección, guión, dirección de fotografía y edición. Premio Caracol. UNEAC, 2005.
Premio especial otorgado por la Unión de Pioneros José Martí, UNEAC, 2005.
Premio Mariposa, auspiciado por el Ministerio de Cultura, La Habana, Cuba, 2005.
Premio de ayuda a la distribución. XIII Festival de Cine de España y América Latina. Bruselas, Bélgica 2005.
Premio a la Mejor Edición. VIII Festival de Cine Infantil. Guayana, Venezuela, 2005.
Premio a la Mejor Película. VIII Festival de Cine Infantil. Guayana, Venezuela ,2005.
Gran Premio Tucán Guayanés, otorgado por un jurado de niños venezolanos en el Festival Internacional de Cine para Niños de Ciudad Bolivar. Guayana, Venezuela, 2005.
Reconocimiento Especial de la Agencia Internacional de Noticias Prensa Latina. 27 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana, Cuba, 2005.
Y dice una mariposa…
Premio Caracol. Festival de la UNEAC, La Habana, Cuba, 1989.

A la larga lisya habría que agregar más premiaciones, por ejemplo las que aparecen en otro sitio oficialista: Ecured, en su entrada dedicada al Artista:

Premio del Círculo de Cultura de la Unión de Periodistas de Cuba. 31 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana, 2009.
Premio del Centro de Cinematografía Educativa. 31 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana, 2009.
Premio de la Federación Nacional de Cine Clubes. 31 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana, 2009.
Premio Vigía. 31 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana, 2009.
Premio del Público. 8vo. Festival Internacional del Cine Pobre Humberto Solás Borrego. Gibara, Holguín, 2010.

La noticia del exilio del galardonado escritor había sido difundida,entre otros medios  por el Miami Herald, en una nota publicada el 4 de noviembre bajo el título de Acorralado por la censura, director cubano se queda en Miami. Aquí se informaba que Juan Carlos Cremata había asistido a la exhibición de ‘Chamaco’ en el XXVII Festival Internacional de Cine de Miami con el actor Alfredo Chang y que había decidido quedarse en Miami y convertirse en un exiliado más. Por una vez el intercambio cultural Cuba-Estados Unidos, tan denostado por la intransigencia del exilio jugaba en favor de este al facilitar la deserción de uno de los cineastas más galardonados de cuentos nacieron después de la Revolución.

Según el diario Miamense Los conflictos de Cremata se agudizaron tras la censura de ‘El rey se muere’, un montaje que presentó con su grupo El Ingenio, en el 2015.Cremata, de 54 años, había viajado a Estados Unidos en abril, invitado por el PEN Club de Nueva York, para participar en el World Voices Festival, donde habría hablado sobre su vida y su obra “en nombre de la libertad de expresión”. Salvo su madre, la directora de cine y televisión Iraida Malberti, y su hija de 14 años, en ese momento pocos sabían que no regresaría a la isla. Aseguró el diario floridano. Ante la pregunta sobre ¿Qué lo motivó a quedarse ahora cuando pudo hacerlo en sus viajes anteriores? Cremata respondió al Nuevo Herald: “Cuando sentí que en Cuba ya no me iban a permitir ni siquiera ‘disparar un chícharo’”, agregando entre otras cosas que le habían condenado a “no ser”. Se informa además que cuando alguien filtró la noticia a través de las redes sociales “de ipso facto” le suspendieron “el eximio salario” que recibía en Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos.

En el artículo se hace un recuento de los conflictos agudizados tras la censura de El rey se muere, el montaje que presentó con su grupo El Ingenio, en julio del 2015, que molestó a los funcionarios por sus supuestas alusiones a Fidel Castro y que fuera sucedido de la disolución de la compañía, la prohibición de hacer cine y teatro en Cuba, y la cancelación de la cuenta de internet que tenía con el ICAIC.

Radio Martí no se hizo esperar en sacarle lascas a la Noticia: en una entrevista de Yolanda Huerga al nuevo exiliado titulada Cremata escapa de la censura e impulsa nuevos proyectos en EEUU. Aquí se hace eco de las declaraciones del cineasta sobre que “los revolucionarios pusieron por la libreta la nacionalidad”, y ahora determinan quién es cubano y quién no; “Si la única consigna allá es “Patria o Muerte, yo prefiero buscar vida aunque sea en otro lado”, dijo el cineasta, quien se califica como ciudadano del mundo, en entrevista con la reportera Huerga.

La Emisora pública norteamericana también informa que el artista anda en busca financiamiento para darle continuidad un proyecto cinematográfico clandestino que comenzó en Cuba sobre la deconstrucción del hombre nuevo en la isla, el filme que tiene en mente es un estudio acerca de las realidades que viven y enfrentan los jóvenes en Cuba.

Aunque se lo deseo por ser un material imprescindible, creo que le será difícil a Cremata conseguir el dinero que pide en primer lugar porque de la formulación de la propuesta ya se desprende la existencia previa, aunque fuere a nivel conceptual de ese hombre nuevo en el que nadie cree en Miami, en segundo, porque a diferencia de Cuba, los exiliados no cuentan con una industria cultural interesada en la materialización de productos demasiado complicados desde el punto de vista estéticos e ideológicos como los que acostumbra a realizar el artista.

Algunos comentaristas de artículos en las redes le auguran de antemano un gran éxito a Cremata en la industria cinematográfica norteamericana, en este sentido tampoco soy tan optimista, la poética de este realizador poco o nada tiene que ver con los códigos del cine hollywoodense, y si Hollywood o peor aún las televisoras hispanas le contratan será al precio de adaptarse a sus demandas, o de terminar dirigiendo esos pésimo programas humorísticos que con raras excepciones le caracterices, quizás el artista gane mucho más dinero ahora, pero será al precio de dejará de ser el creador que fue en Cuba. A diferencia del árbol, no suele fructificar igual cuando le cambian de terreno. Las reglas y condiciones para la creación artística en Miami, son completamente diferentes a las de Cuba donde Cremata se convirtió en un auténtico sobreviviente. No es fácil enfrentar el cambio, sobre todo a determinada edad. El propio Edmundo García, con todo lo que concedió jamás tuvo a su disposición un programa como el de que tan famoso le hiciera, sin siquiera merecerlo. Y los mismo ocurre con Ichikawa, cuya disciplina, inteligencia y obras publicadas tampoco ha sido suficiente para darle en el exterior la cátedra que si tubo en Cuba y que de verdad se merecía.
https://www.youtube.com/results?search_query=De+la+gran+escena

Por algo decían los antiguos griegos que no había peor castigo que el destierro. Muchas de esas puertas que se le abrieron en el exterior a un artista integrado a un sistema como el cubano, aunque sea de manera crítica (y tal vez por eso), recordemos en caso de Reynaldo Arenas- se le cierran automáticamente una vez que se transforma en exiliad, como en todo hay excepciones, pero asegurarle el éxito desde ya a Cremata es demasiado aventurado, sobre todo si el artista se empecinara en ser fiel a sus declaraciones hechas hace algún tiempo en HavanaCultura de no interesarle hacer un cine que venda, incluso que gana premios, que lo suyo es crear por crear.

Sin embargo, Cremata cuenta con una carta que puede abrir las puertas que se un día se le cerraran al talento de tanto inmigrante llegado en condiciones como las suyas, la misma  que de cierta manera funcionó a la larga con Arenas. Su “talismán”  está en la película “Chamaco” que le acredita como un realizador, sin escrúpulos a la hora de hacer “Arte” homosexual duro y puro. Contando la agenda gay con tanto poder en Estados Unidos, no importa si está Obama o si viene Trump, Cremata encontrará en ella el hada madrina que le ayude a buscarse la jama*, hasta con cierta dignidad creativa, que le proteja los palos y tentaciones que hicieron retornar a la alborada a Emiclio Ichikawa y a Edmundo García

*jama, cubanismo utilizado para referirse a la comida.