Coronavirus y parálisis social

1 May

Comienzo la edición del programa La Tertulia de Estocolmo con esta CANCION DEL CORONAVIRUS (COVID-19), la interpreta Wandy Valdez, médico rapero dominicano que le canta al mundo parapetado en los sitios de Rapmedicina, estos se presentan como la plataforma de una organización conformada por un equipo de profesionales con el objetivo de transmitir mediante la música los conocimientos del área de la salud.

Me parece genial este ejercicio educativo, siempre que nos acerquemos a esta o cualquier otra operación informativa desde el principio de no aceptar dogmáticamente, todo lo que nos diga una autoridad, cualquiera que sea, incluso cuando nos hable en función de la ciencia.

Debemos estar conscientes de que las ciencias funcionan sobre paradigmas que suelen ser más o menos temporales. No importa que siempre quede algún sedimento de lo que hoy consideramos verdad científica, por lo general buena pare de aquella terminará siendo subvertida a partir de nuevos descubrimientos. Esta falsabilidad es, paradójicamente la ventaja y a su vez la diferencia que tienen la ciencia con respecto de la religión.

Además, a veces lo que se nos presenta como científico, es solo el disfraz de un vocero de ética subvertida, por ideologías, intereses políticos o económico, algo que nunca ha quedado más claro que con el coronavirus, esta pandemia en la que hasta el tapabocas se carga de ideología.

Ocurre que este recurso, sin dejar de ser un medio de protección, ha devenido en una suerte de emblema político no muy diferente en sus objetivos del brazalete nazi en la Alemania Hitleriana. Así algunos de los que los llevan la máscara, tratan como subhumano e irresponsables a los que no lo usan, y lo hacen con pleno convencimiento de su superioridad moral con respeto al otro.

Esto por no ver la clara connotación de posicionamiento político que se da en Estados Unidos, cuando representantes de medios que responden al establecimiento norteamericano, como la CNN reportan enmascarados, las justas protestas de quienes piden la reaperturas económica, o cuando en el otro hemisferio, el sur, en Brasil, una pandilla de enmascarados se enfrentan a los bolsonaristas que sale a protestar contra los gobernadores de sus estados que mantienen lo que yo llamo el dicta virus.

Nada de lo anterior tiene ya que ver con la antigua oposición de izquierdas contra derechas. Es lo que se demuestra en la política compartida de gobiernos contrapuestos como el español y el italiano con respecto al coronavirus, o de los enfrentamientos radicalmente diferentes que se dan entre dos gobiernos cercanos ideológicamente, como el sandinista y el peronista uno en Nicaragua otro en Argentina. Por  cierto el gobierno de este último país ha sido acusado por su la senadora bonaerense de Juntos por el Cambio Felicitas Beccar Varela, de manipular la existencia del coronavirus  junto a la liberación de presos, sobre lo que volvemos mas adelante, para implementar un régimen similar al cubano.

Al final el enredo esta servido, al punto que un liberal confeso como el peruano Jaime Bayly aboga abiertamente por que se extienda el modelo sueco, es decir el modo en que los socialdemócratas en el gobierno de Suecia, están abordado la pandemia, a base de recomendaciones de quedarse en casa al menor síntoma y prohibiendo grandes reuniones, pero dejando la vida transcurrir con cierta normalidad.

Sabrá Dios, la via sueca tiene lugar porque en Suecia, hace tiempo se consiguió todo lo que se está buscando en el mundo con esta parafernalia, el sometimiento total de la pequeña empresa y un grado de atomización social que apenas tiene parangón en el resto Europa.

Ante esto solo queda entrecomillar las justificaciones que dan los gobiernos, y poner la lupa tanto o más de lo que hacemos en los contagios y fallecimientos, en los fenómenos sociales y económicos generados por o durante la pandemia, y que por lo vistos llegarán para quedarse. Por ejemplo, la manera con que los estados corrompen al ciudadano, que dadivas, en forma de dinero o comida, mientras impide por decreto que este pueda ganarse la vida.

La docilidad que éste demuestra, lo mismo bajo regimenes autoritarios que formalmente democráticos, cuando los gobiernos decretan la violación generalizada de sus derechos humanos, en nombre de la “seguridad”, algo que alcanza niveles repulsivos en todo el mundo, donde lo mismo te humilla, que te apalean, que te encierran que te dispara, sin que por ejemplo ese engendro imperial británico, que es Amnistía Internacional diga nada, salvo en el caso de un paisito insignificante de Centro América.

Desviando la mirada para del resto del mundo para concentrarla en El Salvador, Amnistía Internacional, asociada con otras organizaciones de su tipo Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) Fundación para el Debido Proceso (DPLF) Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IMD) Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), ha enviado este 30 de abril de 2020 una “CARTA ABIERTA A NAYIB BUKELE, PRESIDENTE DE EL SALVADOR”

En ella los firmantes, reconocen los esfuerzos del gobierno de El Salvador para responder a la crisis de salud pública al mismo tiempo, expresan preocupación por los reportes de abusos cometidos por las fuerzas de seguridad en el marco de la emergencia actual, y por acciones y declaraciones gubernamentales que podrían estar en contra del Estado de Derecho y la democracia. Que casualidad que aparezca tanta preocupación cuando el gobierno salvadoreño se apresta a dar la guerra no solo al coronavirus, sino también a la delincuencia que acaba con ese país. Evidentemente son estos, criminales y no los confinados del mundo, literalmente encarcelados y aterrados por sus estados, quienes despiertan la “solidaridad” de Amnistía.

Solo hay que ver lo que pasa en Argentina donde el gobierno ha concedido a delincuentes comunes el derecho a pasar su prisión como el resto de la ciudadanía en casa.

Mientras tanto la policía dispara a quienes quiebren el confinamiento y Admnistía no dice nada de este gobierno tan bueno.

Eso sí, como gobierno, no se te ocurra apartarte de la corona paranoia, porque entonces toma cartas en el asunto Amnistía.

Esta organización vigilante que hoy desatiende las violaciones de derechos humanos de millones de presos domiciliarios, no hablemos ya de viejos eutanasiados con la orden de no ser priorizados, en todo occidente, sí se siente en el deber declara la guerra a los territorios libres de dicta virus en en Eurasia.

Desde su págna Amnistía está acusando a las autoridades de Bielorrusia, Tayikistán y Turkmenistán de despreciar la gravedad de la pandemia y promover curas sin eficacia probada. De todos sus mandatarios el que más parece ofenderla es Alexander Lukashenko, presidente de Bielorrusia, afirmó que beber vodka a diario mataba el virus, lo mismo que ir a la sauna y practicar deporte. A fecha de hoy, su gobierno no ha adoptado ninguna medida de distanciamiento físico. Luego viene su homólogo turcomano, Gurbanguly Berdimuhamedow, quien prácticamente no habla de la COVID-19, ha aconsejado quemar hojas de harnal para protegerse de la enfermedad.

Puede que sean afirmaciones un poco disparatadas, pero no mucho mas que las payasadas que estamos viendo de este lado del mundo, asociadas con efectos de unas políticas de Estado que Amnistía no se ocupa de cuestionar, aunque genere miseria material, moral y mental.

 

Otro tanto ocurre con los libertarios de cualquier clase, de derecha como los de izquierdas apenas, dicen nada, cuando no los justifican directamente todos lo que está pasando.

En España por ejemplo la critica de la derecha se centra en preguntarse porque el gobierno social comunista tardo tanto en aplicar la intervención estatal, es decir resultan más papistas que el papa, en cuanto a los de izquierda, concretamente los anarquistas el mutis es total, cuando lo que deberían salir a la calle a luchar por lo que siempre lucharon el derecho al trabajo.

No es de extrañar el desencanto que muestra el pensador Félix Rodrigo Mora en su último video, con respecto al borreguismo al uso. Aún así hace un valiente llamado a formar un nuevo 2 de mayo, veremos cuantos compatriotas tiene el arresto de acompañarlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: