Debatiendo sobre el borbonato, a propósito de un artículo de Cubaencuento

16 Nov

He dejado un comentario en el foro de la revista Cuba encuentro, donde sintetizo algunas de las ideas que ya he desarrollado en este sitio, sobre el tema de la visita de los reyes españoles a Cuba. Ha sido precisamente bajo el artículo titulado «Viva Felipe, viva España» La reacción no se ha hecho esperar y así ha salido a la arena un tal Pete J, y comenzado un duelo que dejo abajo para el disfrute del lector.


Cuba Nuestra •

La verdad que se las traen estos Borbones, los que con su dejar hacer devinieron en parteros del separatismo hispanoamericano, mientras que en su país se venden como supuestos enemigos del independentismo ibérico ¿Quién se lo cree después de lo que hacen en Cuba? Allí, en la ex provincia de ultramar cubana, están Don Felipe y compañía, Doña Letizia Ortiz, musa a pecho descubierto del pintor cubano Waldo Saavedra en para el poster de Mana. Y para ofensa de los martianos marxistas de todos los tiempos, el gobierno de la isla les hace poner flores a un líder separatista como fue José Martí (apellido procedente del nombre latino Martinus, “consagrado a Marte”, dios de la guerra) y con un himno separatista de fondo. El héroe, que nunca entendió la conjura (hoy puesta en evidencia) de la Corona con el secesionismo que el mismo profesada debe estarse removiendo en su tumba más que los esqueletos del animado Coco ¿Qué le van a decir ahora a los incontrolados e incendiarios independentistas catalanes que solo imitan a sus correligionarios cubanos del siglo XIX?


Pete J

Si vamos a elucubrar teorías absurdas (por no decir idiotas), quienes fueron los “parteros” que provocaron la independencia de EE.UU. o de Haití que en su momento ambos fueron colonias de 2 metrópolis europeas?

Los “incontrolados e incendiarios independentistas catalanes” no tienen nada que decirle a los mambises. Mientras estos últimos luchaban por liberar una colonia de su metrópoli (como hicieron los habitantes de otros territorios en América que en su día fueron colonias), los independentistas catalanes, a los que apoyan MENOS DE LA MITAD de los catalanes con todo el ruido que forman, pretenden crear un estado que NUNCA existió. Cataluña en la edad media, cuando no estuvo ocupada por los moros, era un conjunto de condados vasallos del rey de Aragón y como tal integrados en esa corona y al producirse en el siglo XV el matrimonio de Fernando de Aragón con Isabel de Castilla se unieron las dos coronas en una nación llamada España.


Cuba Nuestra  

La mente absurda e idiota, resultado inevitable del adoctrinamiento liberal, solo ve teoría cuando le hablan de historia. Evidentemente no conoces nada ni de tu historia, ni de la catalana y por supuesto de la gestación cubana del independentismo catalán, documéntate primero antes de soltar barrabasadas.



Pete J  

A la vista de lo que has escrito, conozco mucho más que tú de la historia de Cuba como la de España, incluyendo la de la región autónoma de Cataluña, que siempre ha sido siempre parte de España desde que ésta surgió como reino.


Cuba Nuestra  

Di mejor que conoces muy bien la historia oficial que te inculcó la maestra escolar sobre la antigua provincia de ultramar española que fue Cuba. Yo por suerte hace rato la superé, por la terminología que usas no pasas del discurso fundacional y mítico del estado nacional. Deberías enriquecer tus lecturas con otras perspectivas o al menos reevaluar todo lo inculcado abusivamente por el “sistema educativo” y publicista cubano de manera crítica, verás como crece y se corrige tu visión del pasado. En cuanto a Cataluña tienes razón en lo que dices, nunca pasó de condado y ya era posesión aragonesa antes de la unificación de Castilla y Aragón que dan lugar a esa parte de la antigua Hispania que hoy llamamos España. Posesiones también lo fue durante siglo nuestro virreinato en el sur de Italia al que nadie en su tiempo llamó “colonia” como tampoco se hacía con los virreinatos del Nuevo Mundo y por tanto con Cuba como parte de Nueva España. Lo que si veo que ignoras completamente es cómo y dónde se gestaron las ideas independentistas catalanas, la bandera estrellada de sus separatistas te puede dar una señal si no tienes tiempo de indagar.


Pete J

Han pasado muchos años desde que dejé las aulas escolares y bastante he leído en todo el tiempo que ha transcurrido desde entonces, además de haber vivido en España durante 3 años después de salir de Cuba y haber estado yendo todos los años e incluso viviendo allí durante 3 ó 4 meses al año desde que me retiré para conocer la historia de España. Algo conozco del surgimiento del catalanismo y la Renaixença del siglo XIX así como de las fantasías que se han inventado los independentistas catalanes falseando la historia y los resabios que provocó en Cataluña el decreto de Nueva Planta, consecuencia de la mala decisión de muchos catalanes de apoyar al archiduque Carlos en la guerra de Sucesión española, que al final dejó enganchados a sus partidarios cuando se le presentó la oportunidad de ser proclamado emperador de Austria. También conozco como lo que fue parte del imperio español en el sur de Italia se convirtió en el siglo XVIII en el reino de Nápoles (o de las Dos Sicilias) independiente de España.

Es cierto que a fines del siglo XIX en España, después que se había perdido la mayor parte del imperio colonial español en América, se consideraba a Cuba y Puerto Rico como “provincias” pero me cuesta trabajo entender que una “provincia” fuera controlada por una metrópoli a 8,000 km de distancia, que ponía y quitaba gobernadores (capitanes generales) a capricho de la corona, concedía mercedes y terrenos y prohibía o autorizaba o prohibía el comercio con otros países.



Cuba Nuestra  

Los años pasan pero los esquemas mentales sembrados en la infancia quedan. Vivir tres años en un país no es criterio de nada, y mas si por lo visto has bebido allí sólo de la historia oficial, en tu caso la borbonista, al punto de llamar “error”, una de las cosas mas dignas hechas por los catalanes en su larga historia, combatir del lado austrasista contra los afrancesados de la primera ola, esos que al final se salieron con la suya importando el nefasto borbonato, principio del fin de un imperio que en su tiempo dejaba chiquito a lo que hoy es el norteamericano. Te voy a recomendar que estudies los efectos terribles de las diferentes reformas borbónica, en particular las del nefasto Carlos III, el cazador de aquellos jesuitas cuya obra cultural en el nuevo mundo no tiene parangón en nada de lo que hicieran los europeos fuera de su continente, ese rey vil que entregó la Florida a los ingleses, en lugar de rescatar La Habana como Dios mandaba y cuyo nombre lleva el galardón que le acaban de regalar a Eusebio Leal, el de la estatua que nadie ha sacado de su pedestal y que no por gusto, el que tanto amaron los masones y castristas cubanos, el hombre que sembró descontentos y revueltas como la de Tupac Amaru con las que comienza el socavamiento real de nuestra patria grande, en la que habría que incluir sin duda alguna nuestra a querida España, pero sin monarcas libeles, ni republicanos comunistóides.


 

Pete J

No podías demostrar mejor tu IGNORANCIA. De todos los monarcas de la casa de Borbón que reinaron en España el mejor y así reconocido por todos en España fue Carlos III, quien previamente había sido rey de Nápoles. En Madrid le llamaron el “rey-alcalde” por las numerosas obras que se llevaron a cabo en la ciudad bajo su reinado y su estatua preside la céntrica Puerta del Sol.

No se de donde sacas que habría sido mejor que hubiese reinado en España el archiduque Carlos, que intentó arrebatarle el trono de España a su primo Felipe de Anjou, a quien el rey Carlos II había designado como su sucesor, provocando con su ambición la guerra de Sucesión española para al final dejar colgados a sus partidarios en Cataluña cuando se le presentó la oportunidad de ser emperador de Austria. Allí fue un mediocre gobernante que a su muerte dejó el país terriblemente endeudado y abocado a una guerra de sucesión para que su hija María Teresa pudiera reinar

A los jesuitas (con razón o sin ella) los expulsaron no sólo de España y sus colonias sino también de Portugal, de Francia y de algún otro país europeo. Viendo como se han proyectado algunos destacados jesuitas, como el actual papa o el difunto padre Ellacuría (asesinado en El Salvador por su afinidad con la guerrilla marxista) cabe explicarse que los expulsaran. Por cierto, la república española en los años 30 también los expulsó y gracias a eso ningún jesuita estuvo entre los 8,000 religiosos que los rojos asesinaron en España


Cuba Nuestra   (Esto está pendiente de aprobación por Cuba encuentro)

Ciertamente Carlos II, manipulado por algunos grandes de España vendidos al embajador francés designó a Felípe como heredero, pero aún así puso la condición de que renunciara al Trono francés, lo que el Borbón no hizo, así que su pretensión al trono Español se podía cuestionar.  Podrás decir lo que quieras de Carlos Francisco de Habsburgo y Neoburgo, pero si comparamos con la de España,  la evolución posterior del Imperio Austrohúngaro hasta que sus enemigos logran desintegrarlo, tras la derrotas de las potencias den centro en 1918, el daño no fue para tanto

¿Qué sugieres, que te hacen un favor cuando te expulsan porque así no te matan? Curioso pensamiento. Eso es lo que pasa cuando te haces eco de las mezclas a tontas y locas de datos, para defender una idea predeterminada, si usaras la lógica mejoraría tus conocimientos de sabes de historia. Cuando leas sobre este, no te tragues pasivamente la papilla, cuestiona el libro que tienes en las manos y contrasta fuentes diversas. Solo así dejarás de repetir “historietas” como estas que nos dejas y que no pasan de ser ideologías de estado, un mal del que adolecen las historias oficiales, mismo en España que en Cuba. Cuando repites toda esa apología al borbonato, haces exactamente lo que el historiador marxista leninista que nos cuenta la historia de su partido. Ni siquiera te has enterado de las verdaderas razones de la persecución de la orden jesuita y que van más allá de su posible respaldo a las revueltas de Madrid, contra las políticas de hambres implementada por el italiano Leopoldo de Gregorio, marqués de Esquilache. La guerra a los jesuitas, como tú mismo demuestras, se venía montando a escala internacional. En el caso español fue promovida desde temprano por los ministros masones que movían como una marioneta al hijo de puta Carlos III, ese que tienen sentado sin que lo toquen muy cerca de la Gran Logia de Cuba, en la avenida que llevaba su nombre en la Habana, hoy Salvador Allende, quien casualmente también era masón como aquellos jerarcas borbónicos. Me estoy refiriendo a las élites del eufemísticamente denominando “absolutismo ilustrado”, veía en la orden de los Jesuitas no solo in contrincante intelectual demasiado poderoso e independiente frente a las ideas de la falsa ilustración, una red de monjes cultivados, fuertes de cuerpo y alma capaces de llevar su fe al mundo entero, en compromiso con la dinastía anterior, y por cuya independencia significaban el mayor peligro para el modelo absolutista y centralizador, cuasi totalitario, inventado por Luis XIV y desarrollado por sus sucesores en Francia, que se estaba copiando en España. Ese mimo proceso que terminó transformado en buena medida en “colonias” (aunque no nominalmente), lo que hasta el momento eran extensiones americanas del imperio español, usando entre otros cuentos, los de la corrupción de los hispanoamericanos, para restarle fueros y confrontarlos con advenedizos burócratas peninsulares que no sabían donde estaban parados. Esto y otras medidas fueron las que creo un tremando malestar en la zona imperial de nuestro lado las que convenientemente manipuladas por los británicos desemboco en el sangriento desguace de las que parió las “naciones” hispanoamericanas.

El final el acoso llegará hasta la misma Roma, cuando en 1773 Clemente XIV suprime la Compañía de Jesús bajo la presión de esa mafia a nivel continental que conformaban reyes de la Casa Borbón. Nada nuevo bajo el sol, lo mismo había pasado con la Orden del Temple en 1307, cuando el Papa Clemente V, convertido en Rehén de Felipe el Hermoso, se presta a procesar al gran maestre del Temple, Jacques de Molay, y colabora con el entonces Rey de Francia en el arresto de los todos los demás templarios y la apropiación de las riquezas de la Orden, como pasará siglos después con los Jesuitas de nuestro imperio.

Esta historia se dará en España cada vez que las fuerzas liberales tomaron el poder, la última cuando usándose el artículo 26 de la Constitución de 1931, que suprimía órdenes religiosas cuyos estatutos incluyeran el voto de obediencia a una autoridad distinta de la legítima del Estado. Por lo visto según tú los jesuitas deben agradecer estos ejercicios de anticlericalismo, que propaganda aparte lo único que han hecho es daño.

No hablemos ya de la perdida que significó la destrucción de los archivos jesuitas, desapareciendo la valiosa información que en ellos se guardaba. Así prefigurando el estilo nazi, actuaban aquellos Iluministas, de los que también se habla en nuestros libros de historias. Los mismos que por lo visto guían tu pensamiento pasando por alto el significado real, de la figura más detestable y por ti alabada del borbonato, Carlos Tercero, que por muy buen “alcalde de Madrid” que le llama fue uno de los grandes culpables reales (nunca mejor dicho) de la involución cultural e incluso civilizatoria de esas Españas de las que se apropiaron a sangre y fuego a su abuelo Felipe V, nuestro animoso primer Borbón. Y has de saber que la Orden fue prácticamente aniquilada, salvo en los restos refugiados en Rusia o Inglaterra, país donde algunos de estos jesuitas renegaron de su fe para convertirse en pioneros de la ideología separatista. Que después se rearmó un muñeco del mismo nombre, al que perteneció tanto cura de izquierda o el cuestionable Francisco, ese Papa luteranizante es verdad, pero habría que discutir hasta qué punto la identidad y practica de los “jesuitas” de hoy en día tiene que ver con el sueño original del fundador Ignacio de Loyola, sobre todo en lo que se refiere a la defensa de los valores tradicionales de la iglesia, el enfrentamiento frontal a las sectas protestantes devenidas en nacional cristianismo como iglesias de Estado, así como, a sus infiltrados dentro de los reinos tradicionalmente católicos Por cierto, debo aclararte una cosa por si las moscas, no soy católico solo intento ser objetivo y tu harías bien en procurar lo mismo.

Y para terminar ya que noto lo limitada de tus lecturas te dejo, algo que te gustará más, una película que te ayudará a reflexionar sobre lo que estaba detrás de la persecución de los jesuitas*

 

* Me refiero a la película, con la que se inicia esta entrada: La Misión de 1986, una de las pocas creaciones británicas que se acerva a la verdad haciendo historia Fue dirigida por Roland Joffé e interpretada por Robert De Niro, Jeremy Irons. En ella se aborda la época en la que La Compañía de Jesús fue expulsada de todas posesiones españolas, portuguesas y frabncuesas y lo que significó para los virreinatos hispanos en América.

Una respuesta to “Debatiendo sobre el borbonato, a propósito de un artículo de Cubaencuento”

Trackbacks/Pingbacks

  1. Debatiendo sobre el borbonato, a propósito de un artículo de Cubaencuento — El Hombre de Cuba Nuestra | Cuba Nuestra: Polémica -

    […] a través de Debatiendo sobre el borbonato, a propósito de un artículo de Cubaencuento — El Hombre de Cuba Nu… […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: