Los Pincheira. La verdad olvidada y tergiversada por una telenovela chilena

21 Oct

Ojos Incandescentes Que más, nos da, si no nos quieren escuchar Que más, nos da, si solo quieren dominar Nuestras tierras y los que sienten su dolor Sus banderas de lucha son una traición Somos fuerza y pasión, En la oscuridad Resistiremos hasta el final Frente a frente al universo y la verdad unen sus fuerzas para poder brillar Frente a frente en el camino encontraras ojos incandescentes Quien mas esta dispuesto a sacrificarse Somos oposición ala indignidad Resistiremos hasta el final Frente a frente al universo y la verdad unen sus fuerzas para poder brillar Frente a frente en el camino encontraras Ojos incandescentes miradas que te iluminan El amor es eminente Cuando el dia – abre sus brazos Ilumina – todos sus pazos Cuando el dia – abre sus brazos Ilumina – todos sus pazos El honor y la verdad marchamos en la eternidad Frente a frente al universo y la verdad unen sus fuerzas para poder brillar Frente a frente en el camino encontraras ojos incandescentes

Texto de “Ojos incandescentes” – Beto Cuevas (tema de apertura) de Los Pincheira, Serie de televisión chilena.

La serie

Los Pincheira, más que una teleserie, una leyenda“— es una telenovela de 127 Episodios, cuya primera emisión tuvo lugar el 8 de marzo de 2004. La dirección estuvo a cargo de Vicente Sabatini, Patricio González y Claudio López de Lérida, con ingredientes de acción de acción, drama y romanticismo.

En mi opinión, salvo en la ventaja del color y la banda sonora musical,  el producto de la televisión chilena, no supera alguna de las series de mediocre factura  ( no las mejores), que hacía la televisión cubana allá por los años sesenta. Sin embargo, en su momento,  Los Pincheira” arrasaron en la lista de nominaciones de los premios que anualmente entrega la Asociación de Periodistas de Espectáculos (APES) en Chile, acaparando seis nominaciones por diversas categorías. Estarán majaretas como decía Obelix de los Romanos, o quizás no, quizás la tarea sea afianzar este tipo de producción como triunfo creativo, indicando a los productores y realizadores que deben para ganar el reconocimiento del giro.

Comercial Los Pincheiras. Yerbas Buenas from yerbasbuenas.com on Vimeo.

El guión escrito por Víctor Carrasco es una adaptación extraordinaria mente libre, que traslada a casi un siglo después, la tremenda biografía de los verdaderos Pincheira: cuatro hermanos y dos hermanas, nacidos en Chile, todos hijos de Martín Pincheira. Ellos eran;  Juan, Antonio, Santos, Pablo, José Antonio, Rosa y Juana Pincheira. Mucho mas se ajusta a la historia  su historia real la letra de Ojos Incandescentes, de Beto que todo lo que se ve en la telenovela. La vida de estos hermanos, es decir de los reales Pincheira ha sido resumida en la monografía, “Los Pincheira ¿Mito o realidad?” cuyo autor parece ser yaraset baeza Sandoval. Asi nos los presenta el ensayo:

Antonio (hermano mayor de los Pincheíra) ya terminada la guerra de la independencia regresa a casa, siendo perseguido por las autoridades de Chillan; lo llevaron a que se hiciera montonero, arrastrando consigo a sus hermanos. Se refugió en las serranías de cato, se dice que con la protección de algunos hacendados de la zona, que también eran partidarios de la causa realista.

Antonio Era un hombre valiente, feroz, obstinado, astuto. Para muchos era el Benavides de las montañas. Es el fundador de la guerrilla de montoneros. Era poseedor de hábil inteligencia y bastante heroísmo. Como líder de esta banda, entrenaba a sus hombres e indios guerreros antes de cualquier asalto, usando tácticas militares. Falleció en el año 1823 en un asalto en la ciudad de linares.

Santos:

Era el segundó de edad, el más pacífico, y el de mejor carácter de los cuatro hermanos. Según un despacho del comandante Bamechea, desde Yumbel el 6 de mayo de 1823, anunciando al gobierno la muerte de Antonio, parece que aquel le sucedió en el mando, pero si fue así no debió ser por mucho tiempo, pues se ahogo en un rio de la cordillera, en una de las frecuentes visitas que hacía a los pehuenches, sobre los que tenia mayor predominio que sus hermanos.

Pablo:

Se ha establecido que aquel fue el verdadero sucesor de Antonio y que fue el más feroz y villano de los hermanos Pincheíra. Era un tipo vulgar, cobarde; vivió siempre al amparo de sus secuaces. Por orden de Antonio era el encargado de esconder el tesoro robado,

Cuando este llagaba a sus manos se hacía acompañar por uno o dos hombres a los cuales a su regreso Pablo les daba muerte, para así ser el único en saber la ubicación de este.

Unos muchachos que lo encontraron en una cantina y le dieron muerte sin oír sus descargos, fue así como el 1828 con la muerte de Pablo se fue el secreto del tesoro de los hermanos Pincheira. Según algunos datos encontrados anteriormente en el oficio que ocupo el niño fue de carbonero en las montañas de San Carlos.

José Antonio:

Fue el menor de los hermanos. Al igual que santos, era de carácter pacífico y se vi involucrado en la guerrilla debido a la fuerte influencia de sus hermanos y de los secuaces de estos. Tenía la importante labor de proteger a las mujeres cautivas, para que no escaparan del campamento y de los hombres de la banda no abusaran de ellas. Tuvo la osadía tomar Mendoza en 1829. Se rindió el 11 de marzo de 1832, en el cuartel general de Chillan ante el general Manuel Bulnes.

Fue tanto el agradecimiento por la protección que les Brindo José Antonio a las mujeres cautivas, que estas le pidieron a Manuel Bulnes el perdón para el y sus hermanas.

Rosario y Teresa:

Ellas junto a José, eran las encargadas de mantener el orden de los campamentos. Luego de ser hechas prisioneras en el año 1832, fueron liberadas e indultadas por no encontrar los motivos suficientes para condenarlas a prisión o muerte.

El documental

En el otro extremo de lo que representa esta serie, tanto desde el punto de vista histórico como, como estéticos un corto pero excelente trabajo audiovisual titulado: el capítulo de la serie La era de los caciques titulado “Los Hermanos Pincheira”. Fue realizado en el 2015 por Mauricio Minotti con guion de Diego Arandojo y realizado por la productora Malchiko Cine. No he sabido de nominación alguna a este trabajo cinematográfico, aunque podrís y debería haberla. En él, sin perderse la objetividad, se nos muestran como fueron en realidad los héroes olvidados de nuestra Américas, aquellos que como los verdaderos Pincheira hubieran lucharon y en muchos casos dieron la vida contra el secesionismo sembrado desde afuera, a través de logias secretas, de nuestra patria grande desde la Pampa hasta Alaska, aquellos miles de hombres, de piel blanca u oscura que de haber triunfado habrían evitado el estado de postración que vivimos desde hace dos siglo frente al poder anglosajón, el auténtico inventor del desguace de Iberoamérica mal llamado “independencia”.

La conferencia

A esto he hecho referencia hace poco durante el dialogo que vino después de la conferencia, excelente sin duda” El proceso de emancipación americano (1810-1825) El caso de Chile”, ofrecida por Fernando Camacho Padilla, investigador y profesor español el 16/10/2018 a partir de las 18:30 en el Instituto Cervantes de la capital sueca.

La charla comenzó con unas palabras del nuevo Embajador chileno en Suecia, el señor Hernán Bascuñán, quien, en un gesto de cordialidad con la casa, recordó algo que suelen olvidar nuestros historiadores oficiales, que en un primer momento Chile (y yo diría que el resto de las naciones inventadas en Iberoamérica) no tenía un interés real de emanciparse, no había un interés real de emanciparse, de España. Aquí yo agregaría visto lo visto si alguna vez existió en verdad ese interés al menos en sentido mayoritario entre los súbditos españoles a este lado del Atlántico.

Acto seguido Camacho explico, acompañado de ilustraciones muy didácticas y desde un punto de vista, que para mí se ajusta ajustado al paradigma liberal, imperante en las universidades españolas, y en menor medida al nacionalista de las universidades Latinoamericanas. Como tras la invasión napoleónica de España, se inició el proceso de “emancipación” de los territorios americanos, el cual se extendió por más de una década, y como a partir de este momento se establecieron los límites políticos de los nuevos estados iniciándose así un proceso de creación de identidad nacional para dar homogeneidad cultural a los países frente a sus vecinos y las grandes potencias del momento. Menos mal que no se dejó influir por autores como John Lynch, en cuyo libro “Las revoluciones hispanas americanas, 1808-1826” se nos intenta persuadir de que tales identidades existían previamente a la creación de los estados nacionales en la zona hispanohablante del continente, el mismo error malintencionado que comenten los historiógrafos oficiales cubanos cuando justifican nuestras guerras independientes con una cosa tan fluida como intangibles como sería la “identidad de los cubanos”.

En la conferencia del Cervantes se presentaron los principales episodios de la emancipación americana, enfatizando en la una especial atención en el caso de Chile dado que en el presente año cumple el bicentenario de la declaración de independencia (1818).

Junto a las palabras del embajador, hubo algo de lo dicho por Camacho que me vino muy bien como fundamento a mi intervención hice, alejada totalmente de la corrección política y que usted puede valorar en el video del evento que cuelgo a continuación fue la alusión en términos generales que hace el historiador la contradictoria situación que se da cuando los independentistas, que enarbolaban en sus discurso verbal y simbólico elementos de la cultura precolombina, tienen que enfrentar en el sur de Chile la alianza entre indígenas y realistas, estos últimos prefiero llamarles integristas para evitar una falsa dicotomía que nos haga pensar en que se trataba de una simple lucha entre absolutistas y republicanos, cuando lo que se trajo del lado independentista, pese a sus ideas iluministas y liberales, fe el establecimiento por décadas de auténticas dictadoras marcada por a nivel local por un grado de centralización y autoritarismo al que nunca se llegó ni siquiera en la peor etapa colonial es decir a partir de la importación de los Borbones a España a comienzos del siglo XVIII. Recordemos que se trata de la imposición, guerra civil mediante,  de una dinastía que descendía de Luis XIV de Francia Rey el famoso del Rey Sol que decía: L’État, c’est moi, lo que en español significa que el estado era él mismo. Quizás hubiera sido ese el momento de decirle adiós a España y trayéndonos como mas tarde harían los brasileros, un Rey, el otro candidato al trono español, el archiduque Carlos de Austria, ganándole la partida a la primera generación de afrancesados y manteniendo de paso la unidad continental. Lamentablemente ya por entonces nos iba demasiado bien para pensar en el futuro y eso fue nuestra perdición.

A los que sin decir su nombre se refería Camacho, eran para mi quizás entre otros, los famosos hermanos Pincheira quienes, ascendieron dentro de una montonera (guerrilla montada) que reivindicaba el poder del Rey Fernando XVII, hasta convertirse en sus líderes formales. Llevando una donde no faltaron las prácticas de asalto y cuatrerismo que es lo que más se ve en la serie que la Televisión chilena les dedica. En esta línea fuero capaces de tomar y saquear poblados importantes como Chillán (1820), Linares (1823), San Fernando, Curicó y San Carlos (1824), Parral (1825), Talca y Mendoza (1828) y el Cajón del Maipo (1829). Y en una epopeya que nos recuerda mucho la de Espartaco en la antigua Roma, llegaron a crear una suerte de Estado de Proscriptos que se extendía por la precordillera chilena, el sur de la provincia de Mendoza y las cuencas de los ríos Neuquén y Colorado, manteniéndose dando guerra hasta que el 14 de enero de 1832 son derrotados en la batalla de las lagunas de Epulafquen.

La historia

Hace poco me llegó un artículo un boletín de la revista española Historia.se, donde aparece un artículo de popularización histórica titulado Hermanos Pincheira, los rebeldes chilenos defensores de Fernando VII, fue publicado el 11/10/2018, por Alexis Vidal Fontáns. Parece una suerte de trasncripción del texto que se narra en video de Mauricio Minotti, al margen y eso constituye un buen resumen de la historia de los Pincheira.

Aquí se habla de la situación en el convulso Virreinato de Chile, de la proclamación un régimen republicano y personalista en el “país”, de la famosa “Guerra a muerte” decretada contra los defensores del viejo régimen, del célebre Ejercito de los Andes a las órdenes de San Martín, que es al que se refería José Martí cuando contando su versión de la Historia Latinoamericana a los niños que leían su Edad de Oro, escribió para ellos:

“O’Higgins salió huyendo de Chile; pero donde estaba San Martín siguió siendo libre la América. Hay hombres así, que no pueden ver esclavitud. San Martín no podía; y se fue a libertar a Chile y al Perú. En diez y ocho días cruzo con su ejército los Andes altísimos y fríos: iban los hombres como por el cielo, hambrientos, sedientos; abajo, muy abajo, los árboles parecían yerba, los torrentes rugían como leones. San Martín se encuentra al ejército español y lo deshace en la batalla de Maipo, lo derrota para siempre en la batalla de Chacabuco. Liberta a Chile. Se embarca con su tropa, y va a libertar el Perú. Pero en el Perú estaba Bolívar, y San Martín le cede la gloria. Se fue a Europa triste, y murió en brazos de su hija Mercedes”

Nada dice de que aquel ejercito estaba compuesto demás de por criollos sudamericanos, por dotaciones de esclavos comprados como carne de cañón a sus amos, así como por mercenarios británicos, antiguos invasores al Rio de la Plata, tan independientes de Gran Bretaña como lo sería el Che Guevara de Fidel Castro, y que serían la causa fundamental de la victoria sobre el virreinato del Perú, tanto de San Martín como de Bolívar.

Volviendo a Historia.se aquí se nos cuenta que tras la derrota de los realistas el 5 de abril de 1818 en Maipú. Bernardo O´Higgins es confirmado por los vencedores como director supremo de Chile, bien podrían haber usado la palabra Dictador, que es la que corresponde.

Sin embargo, la población sureña chilena observa con desdén los cambios producidos y solo lucha por sobrevivir en el día a día de una vida dura como es la fronteriza. De ella formaban parte Antonio, Pablo, Santos, José Antonio, Rosa y Juana los hijos de Martín Pincheira un criollo empleado de una hacienda en la zona de Parral. Trabajadores abnegados a quien su padre premia con el nivel de educación que podía ofrecerles prestigioso colegio de los franciscanos en Chillán, un ambiente educativo y social existe en el que la adhesión a la Corona española era compartida tanto por el alumnado como por los frailes que imparten docencia.

O´Higgins dispuesto a aplastar al realismo, cometerá contra el centro educativo, el mismo error que el muy “liberal” del Rey Carlos III cometió contra los centros de enseñanza para indígenas Jesuitas (al que Fernando Camacho alude en su charla del Cervantes), intentar cerrarlos, consiguiendo el mismo efecto la resistencia armada de los afectados.

Según la revista la represión contra cualquier símbolo o institución que pueda tener lazos con el poder realista es extraordinaria y ya antes de la victoria de Maipú en 1817, el Dictador (el título se lo pongo yo) decide clausurar el colegio de Chillán lo que deja sin posibilidad de continuar sus estudios a los hermanos Pincheira. Estas y otras medidas consideradas ataques a la idiosincrasia fronteriza desde el poder del directorio de Santiago hacen, según Alexis Vidal Fontáns, que al igual que muchos otros los Pincheira se unan paulatinamente a la guerrilla de Vicente Benavides, caudillo realista. Así nace el inicio de su mito y de su leyenda negra.

La fuera de Benavides y los Pincheira se basaba en ataques sorpresivos, saqueos y robos a o´hinggistas deviniendo en una auténtica guerra social que la historiografía liberal y mucho menos socialista de chile ha sabido encajar. De hecho, los hermanos, más que entre los cuatro gatos aristócratas a los que O’Higgins retiró el título, y de los que volveremos a hablar, la fama de la insurgente crece entre el pueblo llano que nada tenía en común con la nueva elite beneficiada por gobierno del directorio y a la que la revolución independentista, entregó el monopolio de poder sin ningún sin el contrapeso que, aunque fuese en el imaginario significaba la figura de un rey lejano y abstracto. En cambio, para ese mimo habitante la causa realista en la Frontera significaba el freno a los abusos tanto de los ricos como del nuevo estado centralista. Por ello, a pesar de sus métodos despiadados población seguía y protegían a los Pincheira quienes además lograron reestablecer la vieja alianza de la corona con los pueblos nativas, contrastado con el pronto genocidio que ejecutarán contra estos los regímenes nacidos de la independencia.

En 1822 Vicente Benavides es capturado, y ejecutado por orden del Director O´Higgins, igual destino aguarda a su sucesor Juan Manuel Pico, es el momento del ascenso formal de quienes ya eran los líderes formales de la montonera, los Pincheira. Al saber de la derrota integristas en Ayacucho, los alzados, unos 2000 hombres más la población civil que el acompañaban cruzan al este de la cordillera de los Andes, y allí establecen una comunidad organizada en la que había de todo, indígenas y criollos, realista de toda la vida junto a independentistas arrepentidos, expresidiarios y hasta curas capaces de sincretizar las tradiciones españolas y araucanas en un rico fenómeno cultural que harían las delicias de cualquier antropólogo. Para 1826 tiene su centro en los valles de Varvarco, punto estratégico entre los hoy denominados estados de Argentina y Chile, desde donde José Antonio dictan leyes evocando el nombre del Rey Católico. Así funcionaba la máxima autoridad de esta inusual comunidad conservadora, comandada por los Pincheira en rango según la edad. Su fuente fundamental de ingresos eran el robo de ganado y el pago de los rescates por secuestros de enemigos, así como las obras sociales que les traía el respaldo popular.

Así va creciendo y consolidando su poder en toda la región el reducto españolista llega hasta a cercara a Buenos Aires y convertirse en la mayor amenaza de cierto tipo de comercio entre Mendoza, Córdoba y el río de la Plata. Al mismo tiempo la red de colaboradores que abarca su gran territorio y el pacto con ganaderos de la zona intercambiar bienes libremente en el territorio. En otras palabras, hacer lo que venimos haciendo dentro del inmenso imperio hasta que los revolucionaros nos llenaran de aranceles y fronteras que solo beneficiaban a importadores extranjeros mientras asfixiaban las otrora importantes y realmente autárquicas economías locales.

Las guerras civiles de Argentinas y su enfrentamiento a Brasil favorecerán de algún modo la sobrevivencia del “estado” Pincheira. En 1829, el gobierno de la provincia de Mendoza, afiliado al partido federal dentro de la guerra civil que tenía lugar en ese momento en Argentina firma, un pacto con José Antonio el llamado Tratado de Carrizal, por el que se le nombra comandante general de la frontera.

No era tan absurdo el hecho, si tomamos en cuenta que la famosa Revolución de 1810 lo único que había conseguido era enfrentar los distintos territorios del Virreinato del Río de la Plata. Estas diferencias llevaron al enfrentamiento entre los llamados entre unitarios, defensores de la hegemonía de Buenos Aires, su control sobre la aduana del puerto y Los federales, representantes de la soberanía de las provincias, de los gauchos que se negaban a ser proletarizados y de las elites de las pocas ciudades que existían, buscaban mantener sus negocios y poder en las provincias. Dentro de este último grupo apareció una diferencia, los federales bonaerenses que si bien hablaban de soberanía de las provincias se asemejaban a los unitarios a la hora de hablar de la aduana y de las relaciones con Inglaterra. De cualquier modo, los Federales se encontraban políticamente mas cercanos a los montoneros que lo que podrían estarlo los unitarios.

El final

Tanto el Tratado de Carrizal,  como lo que mas tarde se va a conocer como llamada Matanza del Chacay, provocaran serias rupturas entre el coronel Pincheira, sus subordinados y sus aliados indígenas. También habrá otras amenazas como la ejecución del plan de Juan Manuel de Rosas, un “federal” muy oportunista que planifica desde Buenos Aires romper la alianza de los caciques boroganos y ranqueles con los Pincheira.

El gobierno chileno no se quedaba atrás con la organización de una expedición militar para poner punto final al último luchador “amerhispánico”.

Hubo distanciamientos de la guerrilla como los del comandante Pablo Pincheira y el capitán Julián Hermosilla. Pablo se negó a atarse a una provincia y siguió atacando al Estado chileno. Por su parte Hermosilla intenta armar una revolución en contra de José Antonio, fracasa y se une al desobediente Pablo Pincheira.

Mas tarde Julián Hermosilla es derrotado en Mendosa por las fuerzas federales bajo el mando de Facundo Quiroga, personaje hecho célebre en su versión más terrible por ese panfleto del hispanófobo y filo británico Domingo Faustino Sarmiento, titulado, “Civilización i Barbarie. Vida de Juan Facundo Quiroga” de 1845.
Tras la derrota de Julián Hermosilla, Pablo Pincheira volvieran a ponerse bajo las órdenes de sui hermano Jose Antonio.

El 11 de junio de 1830 los unitarios invadieron Mendoza, por lo que el gobernador federal Juan Rege Corvalán, y su comitiva (integrada por su consejero, el doctor Juan Agustín Maza, el funcionario Gabino García, los coroneles José Aldao y Gregorio Rosas, los oficiales Felipe Videla, José Gregorio Sotomayor, Juan Francisco Gutiérrez y José Ilarnes, más 30 soldados intentan colocarse bajo la protección de Pincheira como se había acordado en el tratado antes mencionado, será un viaje sin retorno. Durante el gobernador Corvalán y su comitiva acamparon en la zona de “El Chacay”, donde les roban parte del ganado que traían. Pocos días después, el coronel Aldao recibió un mensaje por parte de unos indios, presuntamente vinculados a los Pincheira, quienes lamentaban el incidente y hacían invitaciones para que pasasen a reunirse con ellos, con el fin de desagraviarlo. Corvalán decidió aceptar la invitación y partió con sus compañeros rumbo a las tribus del jefe nativo. A la cabeza de ellos cabalgaba el gobernador seguido de Juan Agustín Maza, Felipe Videla y varios soldados. El gobernador y su comitiva caen en una trampa y son ejecutados con lanzas.

La Matanza del Chacay, hace que Juan Manuel de Rosas, gobernador federal de Buenos Aires, se de a la tarea de desarticular a las relaciones de los indígenas con la montonera liderada por el coronel Pincheira. Buenos ve en él a un rival capaz de movilizar una gran cantidad de hombres armados, y al mismo tiempo, aliarse con diversos caciques de las pampas y de los cruces cordilleranos, por lo que se hizo necesario organizar un método para quitarle esas ventajas sin entrar en un enfrentamiento armado directo. El plan fue el de negociar con los caciques ranqueles y boroganos, aliados de Pincheira, y de esta forma hacerlo perder radio de acción y lanzas para luchar. En la tarea Rosas busca el apoyo del Estado chileno son conseguirlo, aún así se las ingenia para romper las fuerzas de Pincheira y mantenerlo al sur de Mendoza, lejos de los enfrentamientos entre federales y unitarios.

Por el otro frente los Pincheira se las volverán a ver con el Estado chileno, para contenerlo buscando ayuda en sus principales aliados, los indígenas. Se trata ahora de una guerrilla agotada por quince años de guerra, fraccionada internamente, golpeada por relevantes derrotas militares, sin aliados al otro lado de la cordillera y con un radio de acción limitado. Consciente de esto el coronel Pincheira busca infructuosamente negociar un tratado de paz con el Estado chileno, pero no tendrá tiempo para conseguirlo.

En 1931, el general de brigada Manuel Bulnes Prieto, captura en Pulaquén y fusila a Pablo Pincheira. Cruza la cordillera de los Andes hacia el territorio del Neuquén y organiza una emboscada conocida como la Batalla de las lagunas de Epulafquen, en la madrugada del 14 de enero de 1832, Allí cae la mayoría de los pincheiristas los caciques Neculmán, Coleto y Trenquemán.

José Antonio logra escapar hacia el Atuel, a donde es perseguido por un tocayo y antiguo miembro de su montonera, José Antonio Zúñiga quien lo acorrala en Chillán donde termina por entregarse, con la garantía de que la vida de sus últimos seguidores será respetada.

Afortunadamente le tocaba rendirse a un gobierno de “Pelucones” como se le decía en el Chile de entonces a los conservadores. Recordemos que el Primer rey de la Casa de Borbón en España Felipe V rey de España desde el 16 de noviembre de 1700 hasta su muerte en 1746, con una breve interrupción, entre el 16 de enero y el 5 de septiembre de 1724) introdujo el uso de pelucas en la corte, como símbolo de su nueva dinastía. La moda llegará pronto a Las Américas con los nuevos virreyes designado por la Casa de Borbón quienes serán imitados en el vestir los aristócratas locales rápidamente apuntados al borbonato, más cuando los nuevos virreyes venían con ordenes precisas de cortar con la supuesta corrupción de las américas española, de la todos participaban incluidas las oligarquías locales y el funcionariado real.

Al principio el mote recayó sobre los diputados del Congreso de 1811 renuentes a la independencia y que de cierto modo respondía a los intereses de la aristocracia castellano-vasca” santiaguina. Una vez declarada la independencia el termino se amplía a quienes a pesar de las nuevas circunstancias buscaban cierta continuidad de modelo colonial sobre todo en lo relacionado con el papel de la iglesia y los privilegios de las grandes familias tradicionales. El caso es que en lo ideológico mas profundo había algo que conectaba a los pelucones con el veterano realista de José Antonio Pincheira. Perdonado por el mismo presidente conservador José Joaquín Prieto y contratado como empleado en la hacienda del presidente, José Antonio vivirá una larga vida, recuperando incluso las posesiones expropiadas.

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Retrato del presidente chileno José Joaquín Prieto

Es esta la historia de unos hombres a los que solo la historiografía oficial chilena redujo a la mera condición del “salteadores” emulando con una televisión que en su afán de alejar al espectador aún mas de su historia, nos habla de aquel “montonerismo”, con un lenguaje tan ajeno como puede ser el del cine norteamericano de oeste. Donde la distorsión de la historia es brutal que esta se nos desarrolla entre elementos con culturales los que jamás se nos habrían topado los Pincheira originales, lo mismo orientales de religión ortodoxa que automóviles, generando de este modo el laberinto que impida al espectador, embobado por escenas sin base real, tanto heroicas y como heroicas, preguntarse por las verdades de su pasado y su destino, es lo que pasa cuando academia y media van de la mano y por un mal camino.

Enlaces a trabajos relacionados:
http://es.chilenovelas.wikia.com/wiki/Los_Pincheira
https://khronoshistoria.com/hermanos-pincheira-chilenos/
https://sites.google.com/site/neuteca200/los-pincheira-por-mi-rei-i-mi-lei
http://elbandidorealista.blogspot.com/2009/09/los-pincheira.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Hermanos_Pincheira
http://memoriachilena.cl/602/w3-article-560.html
https://www.monografias.com/trabajos98/pincheira/pincheira.shtml
https://inmendoza.com/paseos/la-fortaleza-natural-de-los-pincheira/

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