Guerra a la supremacía asiática o contra la vieja escuela

6 Jun

Después de haber destrozado a base de experimentos pedagógicos las escuelas occidentales, ahora se asustan de los resultados que traen los chicos de la escuela asiática que los convierten por excelencia en estudiantado mayoritario dentro de las escuelas elites. El fenómeno nada tiene que ver ni con los genes, ni con la tradición confuciana, se trata del hecho simple de que los niños asiáticos, sigue haciendo lo que han hecho los niños de occidente toda la vida, ser sometidos a programas educativos, que priorizan la enseñanza, calibrando objetivamente el resultado del alumno, siguen respetando al maestro, haciendo sus deberes y esforzándose por aprender como Dios mandaba hace más de 100 años lo mismo en Prusia, que en USA que en la Conchinchina.

El caso es que cuando el estudiante asiático emigra a Estados Unidos o Europa trae consigo además de una base, una cultura de estudio que ya no tiene su compañerito de banco escolar. Es verdad que pronto se verá atacado por el sistema pero que, a la larga, una vez vencida la inercia de los buenos hábitos, se puede convertir en uno más, afortunadamente y gracias a la existencia de escuelas privadas todavía quedan remanentes de la vieja escuela, en la que estos niños, si logran llegar intactos a ellas pueden salvar su futuro.

Ahora parece que los políticos norteamericanos (y luego vendrán como siempre hacen sus payazos europeos y latinoamericanos) comienza a reaccionar a las aparentes consecuencias del hecho, la prevalencia de los estudiantes procedentes de Asia en las escuelas de élites, lo que con el paso de los años podría traducirse en un supremacismo asiático dentro del estamento intelectual de os países de occidente comenzado por el que marca la Pauta del resto, Estados Unidos. Pero no lo hacen erradicando la causa del mal, es decir reivindicando la pedagogía de toda la vida, sino arremetiendo por decreto contra el método meritocrático con el que las escuelas buenas que aún quedan eligen su alumnado.
Bill de Blasio , es político norteamericano de ascendencia italiana, reelegido alcalde de su ciudad natal en Nueva York el 1 de enero de 2014.

Fijémosno en lo que acaba de hacer Blasio porque es lo que pronto repetirá el resto de la politocracia occidental: el pasado domingo el Alcalde newyorqino declaró la guerra al modo en que se admiten los alumnos en las más prestigiosas escuelas secundarias de la ciudad. Rodeado de una claque formada por legisladores, representantes sindicales de maestros, estudiantes y educadores (nunca falta la masa de mediocres dispuestas a ser usada como fuerza de choque para estas patrañas) en el recinto del instituto de estudios preuniversitario JHS 292 en el este de Nueva York, de Blasio dijo que había llegado el momento de abordar lo que fue un mandato de su reelección, el problema de la diversidad en este tipo de centro de enseñanza, lo que se combinó con el llamado programa Discovery, por el cual impone a las escuelas la admisión a estudiantes de bajos ingresos, aunque tengan un puntaje por debajo del límite en el examen de ingreso. Este plan reservaría 20 por ciento de los escaños en cada una de las escuelas especializadas para estudiantes de provenientes de zonas de alta pobreza, en las que suele predominar una gran proporción de negros e hispanos los mismos que obtienen un puntaje justo por debajo del puntaje exigido en estos centros “privilegiados”.

Un hecho real es que las escuelas secundarias especializadas, que envían de manera confiable a los estudiantes a las principales universidades y carreras de alto perfil, cuentan con pocos estudiantes negros e hispanos un fenómeno que se interpreta como ejemplo de la segregación racial que se extiende a las escuelas de toda la ciudad de Nueva York. En estas escuelas admiten estudiantes en base a una sola prueba, y se nota marcadamente diferenciadas del sistema escolar en general. Mientras que los estudiantes negros e hispanos representan casi el 70 por ciento de los estudiantes de escuelas públicas, los mismos grupos solo representan solo el 10 por ciento de los estudiantes en las escuelas secundarias especializadas.

Los estudiantes asiáticos, por otro lado, están sobrerrepresentados en estas mismas las escuelas. Mientras que solo el 16 por ciento de los estudiantes de escuelas públicas son asiáticos, ellos representan el 62 por ciento de los estudiantes en las escuelas especializadas. Los estudiantes blancos también representan una parte desproporcionada de los estudiantes, aunque por un margen mucho más pequeño. Son el 15 por ciento del sistema en general y el 24 por ciento de los estudiantes en las escuelas especializadas.

En un ejercicio de populismo puro y duro de Blasio ha calificado dichas escuelas como agentes de injusticia “, algo que resulta por lo visto mucho mas fácil que entrarle con la manga al hombro a los problemas de las escuelas primarias, y de la sociedad en general que es donde en realidad de inicia la segregación intelectual de las comunidades mencionadas. Pero no son precisamente esos grupos los que ha salido a protestar con unas medidas tan paternalistas como humillantes, sino los padres de los estudiantes asiáticos están desproporcionadamente inscriptos en las escuelas secundarias especializadas de la ciudad, quienes consideran que el cambio de los criterios de admisión perjudicará a un grupo a este grupo de chicos que a menudo provienen de familias de bajos ingresos.

El problema es lo que se genera cuando se introducen a la fuerza chicos de bajo nivel en grupos de excelencia, norma generalizada en las escuelas públicas de los países desarrollados desde hace décadas. Es que el maestro no solo no puede elevar a la altura del resto al atrasado, sino que este último, sintiéndose intocable por las leyes de “inclusión” que le ampara se las ingeniará para destrozar la clase de modo tal que nadie pueda superarle en sus escasos conocimiento, así el mal de uno se convertirá en el mal de todos.

A todo esto valdría la pena agregar lo poco que le importa a Blacio la exposición de esos mismos jóvenes a algo tan destructivo de su cerebro como es la mariguana. El alcalde ordenará al Departamento de Policía de Nueva York que detenga la detención de neoyorquinos que fuman marihuana en público mientras forma una fuerza de tarea para aliviar lo que él considera una inevitable legalización total de la “marihuana recreativa”.

En definitiva, con la universalización y obligatoriedad de la enseñanza esta ha dejado de ser un método de desarrollo intelectual para convertirse en un sistema de control social, y por tanto mediocrizador por excelencia. Cuando se requiera algún genio en una rama la industria nacional no apela a una larga y costosa cosecha, sino lo imperará hecho y derecho de una universidad extranjera en esa práctica inextinguible conocida como robo de cerebros.

A la lucha contra la política de discriminación positiva que intenta implementar el político italonorteamericano se han sumado asociaciones de ex alumnos de centros como son Las fundaciones de ex alumnos de Stuyvesant y Brooklyn Technical quienes el pasado sábado llamaron a dar una rotunda negativa al plan de Blasio plateando lo solución que se cae por su propio peso la de que las autoridades de la ciudad debería mejorar la calidad en sus escuelas intermedias para servir como tubería a las escuelas secundarias competitivas, solucionando los desafíos que enfrentan los chicos de los poblaciones subrepresentadas”, y así puedas acceder a las oportunidades educativas de alta calidad que merecen”.
El caso es que ya se ha iniciado la batalla legislativa entorno a los cambios que intenta el gobierno de la ciudad

Los activistas asiáticos se manifestaron frente al Ayuntamiento el martes para protestar contra el plan del alcalde, mientras que el concejal Peter Koo
Defendía la prueba precisamente como la manera más imparcial de ingresar a una escuela, sin necesidad de entrevistas, currículum, no contactos y recordó que ahora que el hijo del alcalde acaba de graduarse de una de estas escuelas Privilegiadas, la Brooklyn Tech y de entrar en Yale, es que el que este quiere detener sus procedimientos y construir una barrera contra para los estadounidenses de origen asiático.

Por la defensa que hace político de tan particular grupo y por su apellido resulta fácil adivinar el origen geográfico de Koo. Efectivamente Koo, nació el 12 de enero de 1952 en Shanghái. Antes de inmigrar a los Estados Unidos en 1971, vivió en el antiguo Hong Kong británico. Se graduó en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Nuevo México en 1975, y ha desarrollado una cadena de farmacias de cinco tiendas llamada Starside Drugs Pharmacy. Evidentemente además de político Peter Koo es un chico inteligente cosas que ya se saben no tienen que ir necesariamente de la mano. Pero que ni aun así el concejal chino norteamericano nos descubre el meollo de la política a la que se está enfrentado. Ella tiene que ver menos con la amenaza amarilla, que con la estabilidad de las élites que nos gobiernas el mondo y para las cuales no existe nada mas amenazante que un ascenso de clase por ella no controlado, como puede ser en de una meritocracia basado en el esfuerzo personal del estudiantado, no importa cuál sea su raza.

Fuentes:
http://www.chalkbeat.org: El alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, sugiere que los cambios en las admisiones de élite a la escuela secundaria son solo el comienzo. Por Christina Veiga

http://www.nytimes.co: Los Grupos asiáticos en el plan para diversificar las escuelas de élite de Nueva York. Por Elizabeth A. Harris y Winnie Hu

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