El retorno de Atatürk

16 Jul

tps://www.youtube.com/watch?v=8lkt6gohqhc

 

 

 

Primero Mohamed Lahouaiej Bouhlel, un delincuente común francés, de origen tunecino, en vías de divorcio se vuelve loco, alquila un camión, se hace de varias armas, algunas de juguete, y arremete contra los caminantes del “Paseo Ingles” en Niza, la cifra oficial de muertos es de 84 hasta el momento, una vez más la efectividad del genocida no puede menos que impresionarnos, cuanto gas se habrían ahorrados los nazis con “terroristas” como este. Así mismo le llaman en los medios, “terrorista”, sin demostrar que el hombre fuere un terrorista y sin pruebas concretas intentan asociarlo con ISIS, otra cosa es que el “Estado Islámico” se anote el punto como hará con cualquier acto parecido. El hecho ha tenido lugar en una fecha muy especial para en laicismo europeo, en la que se conmemora la toma de la Bastilla.

Era de esperar que el laicismo global respondería con algo más que cantar la marsellesa, como ha ocurrido en el festival de música techno de Perpiñán cuando se enteraron del atentado en Niza. Lo que se viene es una nueva cruzada antirreligiosa, como la que tuvo lugar contra los católicos de Vendée de 1793 a 1796, sólo que ahora sería contra musulmanes y no necesariamente en suelo francés.

Al otro lado de Europa, anoche, los militares turcos, intentan dar un golpe de estado, contra El Partido de la Justicia y el Desarrollo, el partido confesional de Recep Tayyip Erdoğan, quien respondió a la intentona en Skype afirmando que “no podrán quitarle el poder al pueblo” y llamando a las masas a enfrentarse a los militares golpistas, así será.

Enseguida salieron a los medios y redes sociales, los analistas de todo el mundo a especular buscando la causa del avionazo en diferentes conflictos, los del presidente y el ejército, los de Turquía de un lado, y Siria y Rusia del Otro y recordándose, sin matizar la eterna alianza entre EEUU. y el país otomano. o reduciendo el pronunciamiento a un autogolpe.

Por su parte el propio gobierno habló de la responsabilidad en la intentona de ese clon de fundamentalismo musulmán, de factura occidental que es su ex aliado y hoy oponente Fethullah Gülen, cuyo poderoso movimiento, Hizmet (“el Servicio”) controla escuelas y universidades privadas en más de 180 países, incluidos Los Estados Unidos, donde radica actualmente Gülen. La organización había sido capaz de infiltrar diversas instituciones estatales hasta que fue frenada por una campaña anticorrupción lanzada en el 2013 y que terminó con la intervención en mayo, por el Gobierno, del diario Zaman periódico del grupo, un hecho por el que se protestó mucho en los medios europeos sin contar al público la trama que había detrás.

Lo cierto es que hasta ahora la única “cabeza de turco” (nunca mejor dicho), que conoce la prensa como jefe de la sublevación ha sido el excomandante de la Fuerza Aérea turca, Akin Ozturk, un ex general de cuatro estrellas de la Fuerza Aérea turca, nacido en 1952, a punto de retirarse del servicio militar el 30 de agosto de 2016, quien ya ha sido detenido, Según el diario israelí “La Aurora”, Ozturk fue agregado militar en Israel entre 1996 y 1998, había renunciado a la Fuerza Aérea de Turquía en agosto del año pasado, pero se mantenía activo como miembro del Consejo Militar Supremo, organismo ressponsable de los nombramientos castrenses y es uno de los “héroes” con más condecoraciones de la OTAN y las Fuerzas Armadas turcas.

Nadie menciona el uso en este caso de la receta egipcia, la misma que se usó en los tempranos años noventa cuando los musulmanes por vía democrática alcanzaron el poder en Argel. Y es aquí donde puede radicar la verdadera causa del Ankarazo, el mal ejemplo que significa para el mundo la existencia de un régimen como el del El Partido de la Justicia y el Desarrollo, una organización de corte, islam demócrata, que sería a Turquía lo que podrían haber sido a Europa los partidos democratacristianos si estos no estuvieran no se hubieran apartado de sus propuestas social conservadoras bajo el influjo de las ideologías de género, la corrupción y la mala administración , como ocurre como ejemplo claro con el Partido Popular en España.

El problema es que el partido de la Justicia y el Desarrollo ha restablecido algunos de los valores tradicionales y mayoritarios del pueblo turco que fueron aplastado durante décadas por el autoritarismo sembrado en su momento por ese “salvador de la patria” y radical occidentalizador de Turquía que fuera el masón Gazi Mustafa Kemal Paşa (Tesalónica, Grecia otomana, 19 de mayo de 1881-Estambul, 10 de noviembre de 1938), más conocido desde 1934 como Mustafá Kemal Atatürk. Sobre esta figura y lo que hay detrás, Raad Salam Naaman, académico caldeo de origen iraquí, en su artículo La masonería y el islam frente el cristianismo, ha escrito lo siguiente:

“Los masones, han intentado infiltrarse en países islámicos e imponer en ellos sus principios, especialmente el laicismo. En los últimos días del Califato otomano las logias masónicas trabajaban constantemente sembrando a su propia gente dentro de las instituciones establecidas del Islam. Dijeron que todas las personas, religiosas o irreligiosas, eran hermanas y que las obligaciones religiosas no eran necesarias. Los masones penetraron, como en otros países europeos, en los altos puestos. La masonería y la reforma han sido apreciadas por los musulmanes, como dos fenómenos afines. La acusación de masonería que había pesado sobre los reformadores se volvió irrelevante y algo sin significado, en parte porque con la llegada de las constituciones, los derechos humanos y la igualdad toda la sociedad había adoptado los ideales masónicos. La masonería tiene una semilla reformista, en tanto que tiene una pretensión sobre la religión y la hermandad que es diferente y, a su modo de entender las cosas, superior a cualquier otra. La masonería no negó al Islam; absorbió al Islam a fin de reformarlo. De este modo, la hermandad masónica reemplazó la hermandad islámica.

En Turquía lo han conseguido. El masón Mustafa Kamal Atatürk (1881-1938), “padre de los turcos”, proclamó la República Turca en 1923 e introdujo el estado confesional masónico en Turquía. Las autoridades turcas, no hablan del “genocidio armenio” que fue obra de un estado masónico. En tres años 1916-1918 masacraron más de 2 millones de armenios cristianos y a un elevado número de asiriocaldeos católicos por un gobierno, cuyos miembros eran masones. En 1922, el mismo Atatürk, eliminó más de 150.000 armenios más, que habían podido refugiarse en Cilicia. El silenciamiento del genocidio armenio tiene un doble origen: masónico y nacionalista”.

Justicia y Desarrollo no solamente ha sabido socavar poco a poco la herencia ideológica kemalista en buena parte de las instituciones del Estado, sin echar de una vez por tierra el culto, cada día más ambiguo y vacío de contenido, hacia la figura del fundador de “La República” (como hace el capitalismo comunista chino con Mao), sino que además ha garantizado una estabilidad y crecimiento que no tiene entre los países del sur de Europa, abatidos por la crisis que desploma sus respectivas economías. Y todo esto lo ha hecho Turquía a la vez que acoge la mayor cantidad de refugiados sirios en el mundo: 1,8 millones, a mucho de los cuales ha ayudado a crearse modos de ganar la vida, en lugar de segregarlos y tratarlo al estilo europeo, como si sólo fueran parásitos y violadores.
Ahora, visto desde el odio global contra el musulmán, todo adquiere sentido; la masacre de Niza fue solo una maniobra mediática de distracción, una manera de recordarnos lo malo que pueden ser los musulmanes cuando estaba en marcha un golpe de Estado en un país ejemplar por su desarrollo político social para todos aquellos que se rigen por el islam. Afortunadamente la intentona fue aplastada por la acción de las fuerzas populares y militares adeptos al gobierno constitucional, dejando 265 muertos en el medio, muertos por la democracia que nadie en el mundo tributa como si se hace con los turistas asesinados al azar en Niza. Lo que no han faltado en los medios occidentales son artículos lacrimógenos, como la nota aparecida en el periódico sueco Aftonbladet, denunciando el intento de linchamiento (impedidos por la policía) del pueblo enardecido contra los soldados golpistas que unas horas antes le disparaban a mansalva, también abundan las notas preocupadas por el arresto generalizado de militares y funcionarios civiles aparentemente complotados con el fracasado puchetazo.
Por su parte los corresponsales de la chavista Telesur cuestionaron si las masas que salieron a enfrentar a los militares eran del pueblo en general o solamente de seguidores del oficialismo, acusando a Erdogan de montar una campaña contra la oposición.

Esta vez la islamofobia no pudo pasar y el fantasma de Atatürk tuvo que retornar a su tumba… por ahora.




Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: