Lila Lila: cuando el lector se inventa al autor

23 Abr

LILA LILA Movie Poster:
Imagínese que es un tímido mesero, de nombre David Kern, en el que nadie se fija y que un día en un mercado de cosas de uso, donde compra una mesita se fija en una chica a la que trata de llamar la intención, sin gran resultado. Siga imaginando que la chica estudia literatura, y comienza a frecuentar el bar donde trabaja, acompañada de amigos de su clase social, entre los que uno está interesado sexualmente en ella. Imagine además que un día escucha que la muchacha podría enamorarse de un hombre por sus textos y que en la gaveta de mesita que compró descubre una vieja novela mecanografiada ¿Qué haría usted? ¿Acaso le cambiaría el nombre del autor por el suyo y se lo darías a la muchacha? Pues esto es lo que ocurre en la película Lila Lila que tomé prestada hace unos días del Instituto Goethe de Estocolmo; un buen material para ponernos al tanto de como funciona el negocio del libro en la patria de Johannes Gutenberg, aquel orfebre alemán, que por el 1440 tuvo la buena idea de inventar la  imprenta con tipos móviles.

Una vez que la chica lee el texto, previamiente digitalizado por Kern, cual no sólo cambia su percepción del camarero, sino que también se toma el atrevimiento de enviar su supuesto texto a una editorial, que lo publica convirtiendo de pronto al impostor en un escritor famoso. Ahora para terminar imaginar antes de que vea esta recomendable película represéntese la escena en la que David Kern, trasformado en todo un ícono del fin del imperio de la postmodernidad en la literatura germana, está firmando el libro que tanta gloria le ha dado y se le aparece un rocambolesco personaje pidiéndole que se lo dedique a él quien lleva el nombre del verdadero autor.

Así continua una historia que en 108 minutos no solo nos hace pasar un buen rato, por lo que tiene de comedia, sino que indirectamente nos hace pensar en el rol del autor real o supuesto y sobretodo de lo que pretende ver el lector del texto a la hora del enfrentamiento con un libro. Un asunto nada extraño viniendo de un país en el que tantos e importantes pensadores se han volcado a la La teoría de la recepción como herramienta de la crítica literaria.

Esta película, Dirigida por Alain Gsponer en el 2008, con el talentoso Daniel Brühl interpretando a David Kern, es el mejor ejemplo de que el entretenimiento no está reñido con los temas de cierta complejidad intelectual y de paso que en el fondo los alemanes, a pesar de toda esa carga filosófica y organizativa que le atribuimos, ser en temas de amores y cultura pueden muy humanos, demasiado humanos, es decir gente normal como cualquiera de nosotros.

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