Archivo | junio, 2015

Despenalizar la droga: enfermedad infantil del liberalismo en su crítica al populismo

9 Jun

Todo iba bien en el discurso antipopulista de la libertaria cubano guatemalteca Gloria Álvarez hasta que le dio por abogar por la liberalización de las drogas, como si no fuera esto uno de los pocos rasgos de populismo que tuvo el gobierno de Pepe Mujica en Uruguay.

Àlvarez ha explicado en una entrevista para Veja, de Brasil como se conformó su ideología, la cual es liberal, pura y dura, por más que se la denomine “Libertaria, copiando la vieja estrategia de los socialistas ácratas cuando usaron ese mismo término para rebautizar su pensamiento de toda la vida.

Los dogmas liberales que suscribe la muchacha, si bien le dan luz en ciertos aspectos del análisis de la política latinoamericana, por otro le hace perder la perspectiva sobre el origen real de las drogadicciones tan peligrosas, cuyas consecuencias en la persona, parece desconocer la politóloga. Es desde afuera y no desde adentro de donde viene el impulso del drogadicto y su opción por el consumo de la droga es tan libre como la del suicida que hecha mano a un arma para quitarse la vida.

La despenalización de la droga lejos de acabar con la delincuencia organizada, sólo servirá, a demás de multiplicar las tragedias humanas como las que yo nos trae el alcohol, la incorporación al negocio de esa otra gran mafia que es el estado y por supuesto aumentar las masas de borregos a conducir sin necesidad del típico estado totalitario. Lea de Huxley “Un mundo feliz” y se enterará de lo que estoy hablando.

¿Qué pasa en Francia y en su entorno? París, 6 de junio de 2015.

7 Jun



Estocolmo-París: Carlos Manuel Estefanía, director de Cuba Nuestra, charla desde Suecia con el profesor Félix José Hernández, latinoamericanista cubano radicado en Francia. Música: Réfugié, interpretada por Hakim.

Temas a tratar
-Literatura: Los amantes de Coyoacán.
-Espectáculo: María Giambruno.
– Ovación al rey de España en la Asamblea Nacional Francesa.
– Logró nadar durante siete horas para salvarse.
-Los turistas gastan quince mil millones de euros en París.
-Los cirujanos llevan blusas de color verde.
-Dentistas que se niegan a atender a personas con SIDA.
-Velas en Hong Kong por las víctimas de la masacre de Pekín.
-La seductora “dama de hierro” parisina.
-Julio Iglesias es Doctor Honoris Causa.
-Los felices holandeses en sus trabajos.
-¿Viagra o Vitaros?
-El comercio de las aletas de los tiburones.
-El Dalai Lama hace un llamado a Aung San Suu Kyi.
-Millonarios europeos, americanos y asiáticos.
-Ketchup contra el embajador del Congo.
-Cine: “Arletty, una pasión culpable”.
-Marajá a los 23 años.
-Los cocineros de Brasil defienden el “foie gras”.
-Cine: “Refugiado”

Escuche el diálogo ponchando abajo
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Rusia entre Sodoma y Eurovisión: a la espera de la nueva revolución

5 Jun

Vamos hablar ahora del lado oscuro de Eurovisión, de la transformación de este programa nacido en 1956 – el más antiguo del mundo- en arma arrojadiza dentro de la nueva guerra fría que estamos viviendo, no se trata en esencia de una guerra entre el capitalismo y el comunismo (como antaño) o entre occidente y oriente, o entre el islam y el cristianismo o entre el feminismo y el patriarcado, si bien se cruza trasversalmente estas y otras antinomias, se trata de una confrontación aún más profunda y de las que pocos parecen, pueden o quieren darse cuenta: es la lucha entre el maltusianismo encarnado en poderosas instituciones de carácter mundial o en estados más o menos desarrollados y el humanismo que a veces a su pesar de sus propias historias y doctrinas teológicas encuentra defensa en las religiones organizadas más importantes, así como el algún que otro estado que aún se mantienen beligerante, el más destacado de estos últimos, con todo y sus defectos es el ruso.

Para conocer en qué sentido se perfila Eurovisión como un Caballo de Troya contra Rusia, no hace falta escuchar los vulgares abucheo con que la claque homosexualista intentó empañar la participación de Polina Gagarina, con su canción en inglés Letra de la canción A million voices, sin importales la calidad de la interpretación y sobre todo el contenido precisamente humanista de una pieza que en medio de tantas frivolidades presentadas en el concurso clamaba por los sueño de paz que comparten gentes diferentes. Para entender de lo quiero decir basta con leer el artículo aparecido el 26 de mayo de4l 2015, en el periódico Metro de Estocolmo, titulado Därför skulle Ryssland ha vunnit Eurovision, lo que traduzco como “Por esto, Rusia debería haber ganado en Eurovisión” , en la columna escrita por Lisa Magnus.
Se trata de algo más que el típico ejercicios rusofobia que se practica en una Suecia para la cual la derrota sufrida por su rey Carlos XII el 8 de julio de 1709, en batalla de Poltava manos de, los ejércitos del zar Pedro I de Rusia libró generó un trauma similar, con respecto a su vecino del oeste al sufrido por los españoles en relación a sus enemigos del este tras el desastre de 1898. La particularidad del artículo radica en su modo en que pone poner en evidencia las expectativas que despierta entre los intelectuales orgánicos del Estado dictatorial de género, como el papel que juega Eurovisión como instrumento de promoción homosexual.

Según la Magnusson si algo tenían en común los espectadores de Suecia, Noruega, Dinamarca, Alemania y los Estados Unidos era que ninguno deseaba un triunfo en este festival de Eurovisión para Rusia, país al que compara con un abusador que le mete la cabeza en el inodoro a sus compañeros de escuela. Para justificar la imagen, la columnista recuerda que bajo la presidencia de Vladimir Putin, el país ha invadido a Ucrania, violó repetidamente el espacio aéreo de países próximos (incluyendo Suecia) los opositores políticos desaparecen, y existe prohibición de la “propaganda homosexual” contra los niños, lo que según ella convierte en ilegal, el decirle a una desesperada chica de 17 años de edad, que está bien amar de su mismo sexo, podría haber agregado el deseo de que se promueva, entre los jóvenes confusos en cuanto a su identidad de género, las cuestionables operaciones de “cambio de sexo”, o como todavía más eufemísticamente se le llama en Noruega de “confirmación de sexo”. Un terreno en el que Suecia se encuentra a la avanzada desde que se realizara la primera transformación de este tipo a mediados de la década de 1970, un paciente ocasional. Si alrededor del año 2000, solo una decena más o menos personas recibieron el tratamiento, en el 2014 ya eran 99, Esto por no hablar de los 600 pacientes atendidos como parte de este proceso en las llamadas “clínicas de identidad”.

Evidentemente el sueño libertario del comentarista es que se establezca en Rusia, el protocolo que que ya existe en otros lados, encaminado reorientación de la juventud hacia sino ambigüedad sexual a una práctica gay pura y dura, tarea a la que poco a poco se van incorporando, sobre todo en el mundo anglosajón diferentes sectas cristianas en un ejercicios de apostasía sin igual desde los tiempos de Roma.

Así las cosas no es extraño que durante el concurso de Eurovisión se haya tenido que echar manos a la tecnología para amortiguar el sonido de las protestas del público que surgieron cada vez que Rusia conseguía puntos, sin importarles que Gagarina besara al travesti austriaco, quien muy a tono con lo que estamos diciendo y sin la mitad del mérito artístico de la rusa, salió ganador año pasado; el/la tal Conchita Wurst.

Pero lo más significativo de la nota emerge cuando su autora se confiesa arrepentida, por no haberle deseado el triunfo a Gagarina,, y no lo hace porque la canción de Gagarina fuera escrita por unos suecos -lo cual, además de su interpretación en inglés, me parece imperdonable por el lado ruso- sino porque para Rusia, según la periodista, para celebrar una “fiesta” de este tipo sería una pesadilla. En este sentido Lisa Magnus recuerda que cuando aquel país fue sede olímpica, Vladimir Putin, expresó su preocupación por el asunto homosexual y que la semana pasada, el Patriarca Kirill de Moscú y de Toda Rusia – ese mismo cuyos vínculos con la “teología de la liberación ya comentamos aquí, veremos cómo lo digiere la izquierda-, declaró que este concurso es inmoral, que iba en contra de la cultura rusa, y que espera que no lo ganara. Instintivamente la periodista quisiera levantarle el dedo, así de soez es el estilo que se permiten tales articulistas cuando defender a los LGTB se trata, pero creo que lo mejor sería darles a los rusos la victoria por nuestro bien, es decir el de los homosexualistas.
Pero mientras esto es lo que ocurre del lado de acá, del otro lado los rusos no se quedan de brazos cruzado y lo han hecho dando una lección de libertad de opinión en el debate que, sin tener nada que ver con lo aparecido en metro, tuvo lugar en la televisión rusa en el 27 de mayo 2015 en el programa programa “Corresponsal Especial”*.

El motivo fundamental de la discusión en la que participaban una funcionaria de exteriores, una feminista, un periodista norteamericana, una psicóloga entre otros panelista, era discutir la reciente aceptación del matrimonio homosexual en la católica Irlanda y comentar presentado una película que jamás de atreverían a presentar los muy “liberales ´” medio de comunicación occidentales, se trata del documental Sodoma, del realizador Arkady Mamontov allí presente. Un material que con defectos y virtudes aborda temas tan doloroso, reales y pasados por alto por los medios occidentales como puede ser el efecto en los niños de esas hipersexualizadas demostraciones del orgullo gay, el tema de los niños “construidos” por encargar para las parejas homosexuales y el fenómenos de que mientras las lesbiana prefieren niñas las parejas de género masculino eligen barones, con lo cual se facilita que los chicos adquieran las inclinaciones sexuales de sus padres adoptivos, o lo que es peor que sean violados por estos.

Son casos como los que se presentan en el documental los que explican que en el 2013 la Duma Estatal aprobara las modificaciones legales que prohibían que las parejas de un mismo sexo adoptaran niños rusos , ni que tampoco lo pudieran hacer los solteros de aquellos países donde se ha legalizado el matrimonio homosexual. Algo que como se trajo a colación en el panel ruso afecta a las parejas heterosexuales suecas, las cuales se enfrentan al doble problema de competir con las del mismo sexo frente a una mejor oferta de niños de importación.

Claro una cosa si debemos reconocer y es que la tragedia de los niños rusos adoptado en el exterior no se circunscribe a las familias homosexuales, las parejas heterosexuales, pueden ser tan crueles o más con estos niños a los que nos les une la sangre y que en muchos casos se adoptan del mismos modo en que se adopta un perrito o por el prurito inducido a la mujer de no perder la forma pariendo a sus propios hijos, que son los únicos verdaderos.

Para mí lo bueno de la película de Arkady Mamontov “Sodoma” es que ponen el dedo sobre la llaga de un mundo que no ha necesitado de la represión comunista para lograr la destrucción violenta de la institución tradicional de la familia, que desde diferentes instancia promueve e impone la perversión sexual –concepto hoy censurado-, haciendo de prácticas homsexualizantes no solo un medio para detener el crecimiento poblacional, sino incluso para aplastar a los individuos lo mismos en las cárceles de La Prisión de Abu Gurayb que en las cárceles de Tiblisi, Georgia, algo por lo que Amnistía Internacional no forma el mismo escándalo que cuando se trata de violaciones heterosexuales.

Lo negativo del material es que de alguna manera recuerda en su forma los documentales de contra propaganda soviéticos que concretizaban el mal en Estados Unidos y sus embajadas, cuando se trata de un fenómenos para mí mucho más complejo y cuyo mejor cuestionamiento no es el que se puede hacerse desde posiciones religiosa, que es lo que hace Mamontov como buen cineasta del postcomunismo, sino de una visión global, política y antropológica que brilla por su ausencia a la hora de desenmascarar el nuevo orden maltusiano.

Y lo mejor de todo ha sido que tanto antes de la presentación del documental como posterior a ella, el televidente ruso pudo conocer los más diversos enfoques sobre el asunto desde el que coincide plenamente con la visión impuesta en Europa occidental sobre la homosexualidad hasta los que se identifica con el amor por el pecador pero no por el pecado que en relación al asunto defiende la Iglesia Ortodoxa Rusa. Creo que esa es la mejor forma que tiene Rusia de enfrentar las campañas que se ejecutan en occidente (donde no le faltan admiradores) para socavar los valores que ha recuperado tras la etapa soviética.

Lo otro sería, pasar por alto las aspiraciones de quienes en Europa piensan como Lisa Magnus y seguir coqueteando con estos que es lo que ocurre cuando se participa en arenas como las de Eurovisión. Los rusos deberían recordar que fue ese mismo festival lanzó al estrellato a Ruslana Stepánivna Lyzhychko, en 2004 cuando premió su canción y danza “Wild Dances”.

Se trata de la artista que en otoño de ese mismo año invirtió su fama en apoyar la llamada Revolución Naranja, que tanto detesta Rusia y a la que dedicó su canción “Dance with the Wolves”.

En la primavera del 2006 Ruslana llegaría al Parlamento como representante del partido Nuestra Ucrania. Ruslana también participó como manifestante en la llamada Revolución del Euromaidán por la cual fue derrocado el presidente legítimo de Ucrania Víktor Yanukóvich. En otras palabras que la galardonada con el Eurovisión 2004 terminó siendo un agente de influencia occidental en Ucrania y su los rusos viendo las barbas de sus vecinos arder, desean poner las suyas propias en remojo, lo mejor será romper con un festival más ideológico que artísticos.
De lo contrario verán multiplicarse las ruslanas que mañana, con sus cantos de sirena (nunca mejor dicho) arrastrará a la juventud de su país a algo mucho peor que una revolución roja o anaranjada: la imposición de la dictadura rosada.

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El desafío de la pluralidad según Joan M. Álvarez Valencia

4 Jun

El director del Instituto Cervantes de Estocolmo ,Joan M. Álvarez Valencia, al finalizar su charla del 2 de Junio de 2015 en el auditorio de la institución. Foto: Carlos M. Estefanía

Fue en el boletín del Instituto Cervantes donde me llegó la información sobre una conferencia que abordaría el tema de la Interculturalidad y el multilingüismo, estaba organizada por el propio IC en colaboración con la Asociación de profesores de español de Estocolmo y tendría lugar el martes martes 2 de junio del 2015 al partir de las 18.30 horas en el auditorio de la institución.

Buscando información sobre quien impartiría la charla revisé la página del Cervantes y no encontré nada, incluso llamé al lugar y no pudieron decirme. Pero siendo el tema tan interesante, decidí sacrificar otras actividades y acudir al evento, realmente me alegra haberme jugado el tiempo en su favor, quedé más que satisfecho con el evento.

La conferencia llevaba por título Cultura Europea: El desafío de la pluralidad, y fue impartido por Joan M. Álvarez Valencia, el director del propio Instituto quien se lució, más que como funcionario como un intelectual, capaz de abordar con humor y originalidad, entre otros asuntos, un tema tan actual como es el choque de culturas en el contexto europeo.

Realmente valía la pena haber dado más promoción al coloquio y no sé si fuera por una cuestión de modestia del propio conferencista o que no alcanzaría para un público más amplio los bocadillos y el vino con los que nos agasajó la asociación de profesores, el caso es que mucha gente se perdió, tal vez por culpa de la poca promoción, lo que interpreto como la mejor despedida de su puesto que pudiera hacer un director del Cervantes. He intentado deshacer el entuerto colgando la charla en mi canal de Ivoox y compartiendo las fotos que tomé en Facebook.

Según la información que nos ofrece la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, cuya Fundación para la Investigación del Audiovisual también fue dirigida Joan M. Álvarez, el actual director de la filial en Suecia del Cervantes es graduado de Filosofía en la Universidad de la ciudad a la que debe su segundo apellido, Valencia; se ha desempeñado como periodista, experto en comunicación, guionista y gestor cultural, diseñando y animando programas e instituciones en España, Europa y América Latina. Dirigió el Centro de Formación de Guionistas “Luis García Berlanga”y la Filmoteca de la Generalitat Valenciana. Ha sido director de programas de formación europeos y creador de la Red Iberoamericana de Desarrollo Audiovisual (Red Idea). Como experto en comunicación, fue responsable de esta tarea en el Ayuntamiento de Valencia y en la Generalitat Valenciana, así como durante el período de transformación del Centro de Arte Reina Sofía en museo nacional. Durante dos años, formó parte, como asesor, del gabinete de la Ministra de Cultura. Como periodista dirigió los suplementos de cultura de Diario de Valencia y Posdata (Levante-Emv) y las revistas La Ciutat, Papers, Papeles de Campanar, RS y Archivos de la Filmoteca.

Joan M. Álvarez Valencia ha escrito una docena de guiones para cine y tv, numerosos artículos sobre el arte de escribir, una evaluación de los primeros diez años del programa Ibermedia, una biografía imaginaria de Luis García Berlanga y prepara un ensayo sobre El mestizaje intercultural.

Hay que reconocer que todo lo anterior se refleja en la prosa y la oratoria de Álvarez Valencia, quien a partir del 2010 comenzó a dirigir, desde mi punto de vista con gran efectividad e iniciativa, el Cervantes de Estocolmo.

Como el promotor cultural está por terminar su tarea en Suecia, para continuar su labor en Marruecos, aproveché el final de su conferencia para desearle éxito en su nuevo destino, pasando por alto, quizás por la premura un deber con el que cumplo en esta nota, el de agradecerle la cordialidad y buena voluntad con la que durante su mandato y siguiendo la sana tradición de sus antecesores el puesto de director del Cervantes de Estocolmo, me ha facilitado esta vocación de compartir con mis lectores todo lo que disfruto en ese magnífico lugar, entre otras cosas la excelente charla del pasado martes que usted puede escuchar con sólo ponchar abajo.
http://www.ivoox.com/cultura-europea-el-desafio-pluralidad_md_4586201_wp_1.mp3″ Ir a descargar