Un Partido Popular, bananero y maltusiano

3 Oct


“Muchos de los votantes del PP lo han sido eligiéndolo como un mal menor; con la retirada de la reforma de la ley del aborto en vigor, aprobada por el Gobierno Zapatero, ese mal menor ya no existe y se ha convertido en el mal mayor”
Declaraciones de Don Gerardo Melgar, obispo de Osma-Soria a Religión y Libertad

“Esta desolación (“aflicción extrema” la define el DRAE) obedece a que muchos han percibido casi de repente una cierta orfandad política, la sensación de que el partido en el que habían confiado con naturalidad, que constituía la expresión política de un sistema de valores en los que creían y que consideraban buenos para configurar nuestra convivencia, se alejaba de ellos.”
Una amarga derrota
Eugenio Nasarre

 

 

¿Recuerdan aquella reforma de la ley de aborto que impulsaba en España el Alberto Ruiz-Gallardón Gallardón? Se acuerdan que les decía que resultaba una cosa inocua, pues me quedé corto, ni aquella cosa van a tener los españoles no nacidos para preservar sus vidas. Todo era un entretenimiento, un amago para distraer al electorado, la reforma Gallardón se fue a bolina y de nada nos vale que el implicado intente salvar esa cara de pepetero bueno abandonando la política, que no me diga que no sabía desde el inicio en lo que terminaría la pantomima “antiabortista”.


La desición tomada por Rajoy de que la reforma de la Ley del Aborto no viera la luz, indica algo más que la demagogia y falta de principios éticos del actual presidente del gobierno español, es una nueva confirmación de la condicion de neocolonia maltusiana a la que ha sido reducida España, como con secuencia final de aquel proceso de liberalización, impulsado válgame dios, desde fines de los años cincuenta por los miembros del “Opus Dei” aupados por Francisco Franco.

A lo que estamos asistiendo no es a la inconsecuencia de un individuo que diciendo profesar ciertos valores conservadores y católicos, los que le llevaron a la cúspide de su partido, resultó incapaz de impedir –según revela la prensa– que una hija suya, con seis meses de gestada, fuese abortada en secreto por su esposa al año de estar casados, en 1998.

Sabrá Dios, si esto es, lo que lo sabía la Inteligencia de Cuba, país al que Rajoy solía visitar en compañía de “amigos íntimos”.  Y quizás  es por ello u otras cosas comprometedoras que le hayan descubierto, que el señor presidente no implicara, ni a su partido y ni a su gobierno en el esclarecimiento de la muerte de en la isla de un ciudadano español de nombre Oswaldo Payá Sardiñas, así como el dudoso proceso seguido contra su compatriota y testigo Angel Carromero, a quien Rajoy bien podría haber indultado desde que aquel puso un pie en el aeropuerto de Barajas.

Por qué le pueden importar esta muerte y juicio a quien con su borrón y cuenta nueva del proyecto Gallardón, cargará sobre su conciencia el hecho de que los españolitos y españolitas que aguardan la luz en el vientre de su madre, tengan menos protección legal que un alcornoque.

Lo que estamos viendo es el resultado, en laboratorio “España” de las exigencias que impone al retablo de los políticos, sean de izquierda o de derecha, el mal llamadado modelo capitalista-liberal. Un sistema que tras derrotar a sus propios egendros, comunismo y el fascismo, se ha convertido en el responsable único de un genocidio silente, quizar el mayor sufrido por la humanidad, un exterminio en masa cuyos soldados y generales llevan por uniformes batas blancas, que no necesita de otras armas que el bisturí autorizado y una medicina mal aplicada por la que rara vez el victimario asumirá la responsabilidad.

Ahora, con la “amarga derrota”, es que tontos útiles como Eugenio Nasarre, diputado por el PP en el Parlamento, y uno de los históricos dirigentes de ese partido vienen a descubrir la orfandad política, que sufre una organización, muy bien descrita por el El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, en su artículo “Voz de los sin voz”:

“Desgraciadamente, no es la primera vez que se produce una deriva semejante en el Partido Popular. Los hechos demuestran que la supuesta «izquierda» es la que termina marcando el camino a la supuesta «derecha». Cada vez existen menos diferencias ideológicas reales entre los partidos políticos, dado que han asumido todos ellos los valores del neocapitalismo, el relativismo y la ideología de género. Alguien dijo que el pensamiento políticamente correcto de nuestros días, se caracteriza por ser teóricamente marxista, prácticamente liberal, y psicológicamente freudiano.”

Ni el psicoanlalisis competidor, desleal de la “confesión” se escapa, pero no se crea que desde el lado católico todo  el mundo está dando caña con la misma fuerza que el obispo Munilla. ‘

La Conferencia Episcopal Española marcó distancia de los eclesiásticos mas beligerantes en la lucha provida, por ejemplo la responsable de la política de Familia en el episcopado y prelado de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Plá, quien denunció a los partidos mayoritarios como verdaderas estructuras de pecado o el Obisp de Getafe, quien en su carta ante retirada del anteproyecto de la ley del aborto, titulada CLAUDICACIÓN escribe:

“La decisión del Gobierno de retirar el anteproyecto de ley para la protección de la vida del no nacido ha supuesto una claudicación del Partido Popular que me ha llenado de tristeza. El primer compromiso para la estabilidad democrática de un país es -en la búsqueda del bien común- dar respuesta a los compromisos adquiridos con los votantes. Esto es algo fundamental. Cuando un partido no cumple lo que promete, o peor aún, cuando, después de tener un anteproyecto de ley para dar respuesta a un compromiso, lo retira por cálculos electoralistas, no hace sino sembrar decepción, desconfianza e indignación.”

La respuesta del secretario general y portavoz de la CEE, el sacerdote José María Gil Tamayo, ha sido la de negarse a valorar las declaraciones que hacen estos obispo en sus diócesis, declarando que la Conferencia no apoyaría las manifestaciones convocadas en la calle. La CEE se limitó a publicar una nota titulada “Defender la vida es tarea de todos”, en la cual se desdramatiza un tanto la situación, dándose una visión para mí un tanto optimista, a la vez que se canaliza la indignación del electorado católico hacia la no confrontación con el sistema:

…no es momento, por difícil que pueda parecer, para la desesperanza y el desencanto democrático ante reveses legislativos. Al contrario, son numerosos los voluntarios y las organizaciones de apoyo a la vida, promoción de la mujer y de solidaridad con los más necesitados de la sociedad, quienes nos animan a seguir adelante, extendiendo la civilización del amor y la cultura de la vida, y a abrazar sin condición a todos, especialmente a los que más sufren, como son los más pobres, los inmigrantes, los parados, los sin techo, los enfermos y todos aquellos, en definitiva, que se encuentran en las periferias sociales y existenciales. Y por supuesto, acompañar sin descanso a las madres embarazadas para que, ante cualquier dificultad, no opten por la “solución” de la muerte y elijan siempre el camino de la vida, que es el de la realización más plena de la verdadera libertad y progreso humano. Oremos para que así sea con la ayuda de Dios.

Estos paños tibios solo extrañarían a quienes creen que Jesús, allá en el cielo, tiene a la iglesia como su instrumento en la tierra, asombraría incluso a aquellos que siendo ateos comprenda a los católicos en su mayoría como hombres buenos, capaces de defender una ética universal dentro de la que se incluiría los imperativos de su religión.

Esto no ocurre conmigo, quien con todo el respeto que siento por mis buenos amigos católicos veo una razón pragmática en la lucha de la iglesia por la vida, se trataría evitar la disminución de cuerpos con almas que salvar, cuerpos que una vez adultos se encargarán de producir los diezmos de los que vive la Institución, una institución tan religiosa como política que que por muy poderosa que sea resulta tan corruptible como cualquier otra, el mismo estado Español por ejemplo, cuya luteranización ya ha comenzado, despacio pero sin pausa y bajo la mirilla de los que manejan al poderos0 caballero Don Dinero.

Lo hacen para mover el mundo en la dirección que les conviene, por ejemplo la de la reducción de la población a través de despenalizar primero y fomentar después ese crimen llamado aborto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: