Misceláneas de Cuba: Escándalo y opacidad

20 Sep

Como los dos tipos más duros; así son presentados, los entonces redactores de la revista Misceláneas de Cuba Osvaldo Alfonso Valdés (derecha) y Alexis Gainza Solenzal (izquierda), la foto es publicada por el sitio de Anna, Maria Kinberg Batra, parlamentaria sueca, por el partido conservador. la foto fue tomada durante una charla ofrecida en el Strand hotel de Visby el 30 junio de 2009, bajo el auspicio de la fundación Bertil Ohlininstitutet. El objetivo de la conferencia era discutir lo que la Unión Europea y Suecia podrían hacer para ayudar la libertad y la democracia en Cuba. Mejor habría sido hablar de lo que los cubanos no deben hacer con esa misma ayuda.

Realmente nos tomó de sorpresa la noticia ofrecida por el EL Veráz, periódico de Puerto Rico, de que Oswaldo Alfonso, heredero de Alexis Gainza en la dirección de Misceláneas de Cuba, había metido la mano en el dinero de la revista; el hecho nos sorprendió por dos razones, primero, porque de Alfonso, cualquiera que fuesen nuestras diferencias, podíamos pensar cualquier cosa, menos que fuera un corrupto, en segundo lugar porque nos enterábamos por fuente tan lejana, mientras que la prensa local hacía silencio absoluto sobre el presunto desfalco.

Cumplimos pues, con el deber de reseñar la información en nuestro blog a la vez que enviabamos un mensaje a los medios suecos, emplazándolos a informar sobre el asunto. Nos fuimos de vacaciones y no ha sido hasta el 12 de septiembre del corrinte que ha saltado la liebre , con la aparición en el periódico Aftonbladet de una nota titulada “Sospechas sobre presunta malversación de ayuda a la oposición cubana”.

El vespertino sueco se estaba haciendo eco de una información publicada en la revista OmVärlden, según la cual SILC, el organismo del Partido Liberal sueco, que administras las donaciones al extranjero; había denunciado a la policía de un proyecto para la democracia cubana que se desarrollaba dentro de esa organización.

De acuerdo con el diario socialdemócrata, se sospecha de una malversación de fondos de alrededor de 200 000 coronas suecas, destinadas a una revista de exiliados cubanos. Siendo como es Misceláneas de Cuba la única publicación que financia SILC, mas tomando en cuenta lo publicado por el Heraldo, todo empuja a creer que el beneficiado al que se hace referencia, sin nombrarlo, sería Alfonso Valdés.

Aftonbladet agrega que al final del año pasado empleados en Suecia y Cuba de SILC descubrieron que el sospechoso, viajó por todo el mundo, mientras que no se les pagaba. Se agrega además que en cuanto la policía fue informada por SILC, el implicado inmediatamente dejó su puesto. Y ciertamente como ya habíamos dicho, el cubano ya no aparece en la lista de los redactores de Misceláneas.

Aftonbladet citando las fuentes de OmVärlden, informó a sus lectores que el inculpado había admitido que “gastó el dinero en el camino equivocado”, citando razones personales. El caso estaría siendo investigado ahora por la Oficina de Delitos Económicos.

He revisado el artículo publicado en OmVälden, se titula “Se sospecha que la malversación en la ayuda del Partido Liberal a Cuba”; su autora es Karolina Andersson. Dice la periodista que hasta el momento hay 150.000 coronas que no han sido reportados. Asi mismo, se aportan datos que coinciden con el perfil de Alfonso, cuando nos dicen que el hombre llegó a Suecia en 2005 y se le dio asilo político; por cierto un privilegio del que muy pocos cubanos han gozado en este país escandinavo, aún cuando se declaren enemigos del comunismo, cientos de ellos han sido deportados, otros si bien se les ha concedido asilo por razones humanitarias, se han tenido que enfrentar a un sistema que la integración sólo sirve para dificultar el acceso del extranjero al mercado laboral y sobretodo a un empleo digno de su calificación. Ese, no para su suerte, no fue el destino de Alfonso y mucho se lo debe a quienes dentro del Partido Popular y sobre todo dentro Centro Internacional Liberal le apoyaron para que realizara una meteórica carrera política como opositor asalariado.
Todo ello no fue óbice para que, como informa la publicación el ex editor de la revista cubana financiada por SILC que reconociera haber gastado el dinero en “el camino equivocado” y aduciendo motivos personales.

Comentando el hecho para la revista sueca, Martín Ängeby, actual Secretario General del SILC, informó, que si bien el SILC estaba muy satisfecho con el proyecto manejado por los exiliados cubanos – según él, respaldado por SILC, desde 2006- al mismo tiempo los suecos se hallaban claramente consternados con lo acontecido, pues se trata de “una persona” que después de haber trabajado con ellos mucho tiempo de repente ha hecho algo mal, al mismo tiempo afirman que no quiere definir el delito que se ha cometido hasta que la investigación policial se haya completado.

El periódico informa que según varias fuentes indican que ha habido negligencia y ambigüedades en la dirección del periódico desde hace algún tiempo, como por ejemplo que los empleados hubieran carecido durante ciertos períodos de los contratos de trabajo adecuados. Sin embargo, según Martín Ängeby los trimestrales no revelaron irregularidad alguna hasta el último trimestre del año pasado. Así mismo, agrega que en los últimos años el proyecto estaba creciendo y su administración había mejorado; después de una auditoría realizada en la primavera de 2013; la revista hizo varios cambios de sus rutinas entre ellos el de exigir doble certificación en todos los pagos.

Según Omvälden, la revista era financiada anteriormente a través de unos controvertidos fondos relacionados con partidos que provenían de la Agencia Sueca de Ayuda Para el desarrollo (ASDI) y aunque los informe de ejecución a partir de 2011, muestran claramente que dinero de ASDi fue a parar a la revista, pero de acuerdo a Martín Ängeby, la llamada ayuda PAO ya no va a parar a la revista de exiliados cubanos y cita otros de los actores que financian los proyectos de sus organización; fundaciones liberales, colecciones privadas,en el Instituto Sueco, Forum Syd y Freedom House. Por último, agrega su esperanza de que SILC será capaz de recuperar el dinero malversado cuando el juicio haya terminado.

En lo personal no albergo tantas esperanzas, más, si como todo indica el causante del escándalo Misceláneas es Oswaldo Alfonso, personaje lo suficientemente reservado y discreto como para haberse puesto a alardear, por la vida digital de los gustos que se daba a costa del dinero de los misceláneos.

A cosa de romper una lanza por su honor, y quizas de equivocarme diré cual es mi opinión sobre las motivaciones del inculpado; creo que si el señor Valdés hizo algo aparentemente inmoral, gastando un dinero que no le pertenecía, poniendo entredicho los nombres de quienes por años le avalaron, primero como contraparte en Cuba de la Unión Liberal Cubana, luego como funcionario del SILC, a su vez director de la Revista Misceláneas de Cuba, ello obedeció no a la tentación, sino a unos ideales, o para ser mas exactos a una ideología que convenientemente manipulada le llevó a cometer acciones que desprestigian la oposición cubana; ya habían antecedentes, cuando durante el juicio de primavera negra de 2003 Valdés se declaró manipulado y manipulable por la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba.

Ahora en Suecia, con una prensa que no habla claro sobre el problema, que no da nombre ni apellido, al implicado, incluida en ella la este desfalco, sólo sirve para sembrar la duda general sobre los exiliados cubanos, acentuando los prejuicios que existen contra ellos, causados unas veces por los defectos de algunos y otras por la propaganda generalizante de sus enemigos. Todo esto en los momentos en que La Primavera, proyecto financiado por la Democracia Cristiana, acaba de ser dejada en la estacada por sus “amigos” suecos.

Para colmo, la mas afectada, la propia Miscelánea de Cuba, no emite declaración alguna sobre la falta, mostrando una transparencia, deja mucho que desear, e invalidándose como modelo de ese medio informativo, responsable, honesto y creíble que soñamos para la Cuba de Mañana.

Es verdad que los trapos sucios se lavan en casa, mas cuando estos se airean por extraños en las esquinas, entonces hay que salir al balcón y gritar desde allí la verdad, por dura que esta sea, más cuando como en el caso de Misceláneas, esta dejó casi desde sus inicios de ser una actividad privada financiada por la empresa Presslingua, propiedad privada de Alexis Gaiza, para convertirse en un proyecto que financiamos todos con el dinero de nuestro bolsillo, pagado en forma de impuestos, lo mismo en Suecia que en Estados Unidos.

En resumen, que es Misceláneas de Cuba es la que tiene ahora la palabra y el deber de explicar a sus lectores y sufragadores, con pelos y señales cual ha sido el lío armado con sus “dineros” y si por fin es, o no, Oswaldo Alfonso Valdés, culpable de los faltantes en su caja.

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