El Castor de Lillsjön

22 May

Estocolmo, donde Magnus descubrió un castor. Foto:Holger Ellgaard

Para un amante de la naturaleza como es mi caso ha sido una suerte poderse encontrar, frente a frente, con los más simpáticos animalillos: erizos, venados, cisnes, etc.Todo esto sin necesidad de alejarme demasiado del centro de Estocolmo, como si una naturaleza escapada de los filmes Walt Disney hubiera esperado mi llegada a Suecia para venir por mí y sorprenderme.

Con quien no me había topado, y no sabía que andara por estos lares, era con el señor castor, hasta que mi compatriota Jesús Carvajal, todo un consagrado al arte de fotografiar la naturaleza me mostró unas bellas tomas hechas en la zona del lago de Vallentuna a este animalito. Sé que de un momento el castor ha de darme una grata sorpresa, parece que se me acerca, pues esta semana mi colega Magnus me ha enseñado las imágenes tomadas por él en estos días cuando caminaba por la zona del lago de rica avifauna conocida como Lillsjön, en las afueras de la capital sueca, no muy lejos de nuestro trabajo. En la pantalla de su teléfono móvil podía verse la simpática escena de un castor comiendo su desayuno, es decir unos arbustos.

El nombre de este animalito tan gracioso, no es exactamente un elogio, debemos reconocer, proviene de la palabra hindú Kasturi o Kastura, la cual significa literalmente “castrado”.

El personaje de la toma hecha por Magnus responde a la variante europea de la especie; el Castor fiber, considerado el roedor más grande de Suecia. Este gigantesco “ratón” puede llegar a pesar hasta 22 Kg. y alcanzar una longitud de unos 100 cm de largo, esto sin contar con la cola de entre 30 y 40 centímetros.
En realidad hemos tenido suerte, pues se trata de un animal principalmente nocturno, que vive buena parte del tiempo en el agua o en las riveras de los ríos donde construye sus cabañas, éstas pueden tener 2 pies de alto por cuatro de altura.

También se han econtrado al castor en zonas costeras de Escandinavia, y si bien no puede separar la sal del agua con la misma eficacia que otros mamíferos marinos al menos está en condiciones de establecerse en las zonas de baja salinidad, siempre y cuando cuente en la cercanía con suministros de agua dulce suficiente para lavarse y beber. Cuenta con un sentido del olfato bien desarrollado – puede oler incluso bajo el agua-lo que le permite no solo oler los ríos y árboles de lejos sino también a sus enemigos, entre ellos a los más temibles, los seres humanos, quienes le han dado caza por diferentes motivos, desde considerarle un depredador hasta para usarlo con fines o farmacológico, un tema sobre el que ya escribía Hipócrates en el siglo 400 a 300 antes de nuestra era.

La especie fue disminuyendo gradualmente, en los años 1700 ya se extinguió definitivamente en las zonas de Götaland y Norrland, mientras que en Svealand desaparecería para la primera década del siglo XIX . En el año 1920 se inicia la reintroducción del animal en Suecia, utilizando para ello ejemplares de una pequeña población que aún quedaba en Noruega.

La eliminación del castor no solo había sido resultado de la caza, también se debió a la reducción de los bosques, el drenaje de pantanos y la extensión de los cultivos.

Hay que decir que no siempre el animal estuvo abandonado, todavía en la Edad Media, la Ley Östgöta 1200, consideraba al castor como pertenencia de la tierra en la que construía sus cabañas, multando su caza ilegal.

Para atrapar el animal se empleaban diversos medios, trampas, redes y perros, considerada su carne -parecida a la de cerdo- como alimento de pobres, su cacería no dejaba de ser parte de un lucrativo negocio, pues además de la carne, se usaba la piel , el pelo , la grasa, sobretodo lo que conocemos como castóreo, secreción glandular que el animal usa para acicalarse , una sustancia que aún en nuestros días resulta muy valorado en la medicina popular.

El castóreo se ha usado para curar casi todo: desde enfermedades oculares, hasta dolores de muelas , pasando por la epilepsia , la impotencia y hasta los dolores de parto. Incluso los dientes han sido bien valorados, sobretodo por sus propiedades mágicas, los suecos del siglo XVII creían que si se frotaba un hacha con los dientes del castor, la planta crecería de nuevo.

El caso es que este cotizado animal se ha recuperado y hoy existen alrededor de 100 000 ejemplares en Suecia, uno de ellos es este simpático animalito que, gracias a la cortesía de mi colega, aquí les estoy mostrando:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: