De la BioNeuroEmoción* o la ciencia sin compasión

20 Abr

Mentiría si negara, más que la curiosidad, la fascinación que despertó en mi todo lo relativo a la nueva era, tanto por su discurso, donde se entremezclan, de manera creativa y ecléctica, términos propios de creencias primitivas o esotéricas, de la física cuántica y de la llamada psicología humanista; como por sus promesa de curas prodigiosa,s allí donde  la ciencia establecidas eran derrotadas.

Se trata de un movimiento vinculado a la contra cultura, y por tanto, en apariencia, “liberador”, del que naturalmente, había mucho eco en la Cuba de mi juventud, donde la censura y el monopolio sobre los medios de comunicación y literatura, velaba por que el ciudadanos no estuviese sometido a otra ideología que la que no fuese la que se estructuraba a partir de un materialismo dialéctico e histórico perfectamente dogmatizado por los pensadores oficiales; es verdad que con la destrucción de la fábrica central de dogmas, es decir las Escuelas del Partido y las Universidades de la Unión Soviética, hubo un ligero reblandecimiento de los esquemas de pensamiento, que para el año en que salí de la isla, allá por 1993 no había avanzado mucho y por el que nadie podría adivinar que llegaría un tiempo como el de hoy, en el que el pensamiento oficial convive perfectamente, lo mismo con una procesión religiosa, católica o afrocubana que con un bloguero que sin ser catalogado de contra revolucionarios, abogan lo mismo por ideas trotskistas que homosexualistas.

En lo que sí se podía avisorar un desarrollo más acelerado era en el terreno de introducción de la medicina alternativa, en los años 90 en pleno casco histórico de la ciudad se abrió una farmacia donde además de hierbas medicinales se podría encontrar objetos naturales o semielaborados usadas en la magia afrocubana, como el palo vencedor o la cascarilla, por otro lado ya había clínicas o instituciones vinculadas a las Fuerzas armadas donde lo mismo se aplicaba la acupuntura que se hacían prácticas de Tai Chi. Para más información sobre las políticas que estaba detrás de esto, recomiendo visitar la entrada de la enciclopedia digital oficialista Ecurred, titulada La medicina tradicional y natural en Cuba.

Así mismo, recomiendo un interesante trabajo, del doctor Arnaldo González Arias titulado La Subcultura Marginal Pseudocientífica en Cuba y la Energía Piramidal, donde se aborda el estraño caso de subcultura médica pseudocientífica cubana, la cual, a diferencia de lo que ocurre en el resto del mundo occidental anida en la atención medica estatal que se ofrece en la isla.

En lo personal, si hubo algo de lo prohibido que me atrajo y de lo que pude enterarme mejor una vez llegado a Suecia, esto fue el Movimiento de la Nueva Era, y dentro de ella lo que atañe a las terapias alternativas, cuyos libros ya prestados, ya comprads para conformar buena parte de mi biblioteca, me permitieron usar la libertad de información, imperante en el país (sin duda alguna muy superior a la cubana, pero al fin y al cabo relativa.

Mi acercamiento al tema de la Nueva Era se dio en dos planos, el práctico y el teórico; el primero me lo facilitó el conglomerado de grupos y servicios más o menos establecidos relacionados con el movimiento acuariano, sobretodo, aunque no sólo, los que operaban dentro de la comunidad iberoamericana en franca contradicción y a veces pacífica convivencia con la marxista leninista que a través de organizaciones políticas y radios de cercanía se le inoculaba a ese sector de la inmigración, la otra vía, la académica me llegó casi en forma de deber, cuando tuve que preparar las conferencias dedicadas al tema dentro de los cursos de Religión que impartí en el instituto superior de Roslagen, hará poco más de una década.

En una época donde las ciencias han sido instrumentalizadas por el poder en su propio beneficio no me extrañaba las búsqueda de soluciones alternativas a los males del cuerpo y del espíritu dentro de esta esfera.

Sin embargo, después de perder lo prohibido, el fruto perdió su misterio, poco a poco, he ido descubriendo que no todo fue espontáneo dentro de esta nueva era, que ya envejecida, se ve cada día más sometida a la misma agenda que doblega lo mismo a la religión que a la ciencia oficial.

Hace poco, por ejemplo, descubrí el video de un conferencista típico de los de la nueva era, que parecía dictado por las mismas fuerzas que a nivel internacional se empeñan en detener el crecimiento poblacional, en él se bagatelizaba el dolor de una mujer tras sufrir un aborto, explicándole que el alma encarnada en ese feto había elegido el cuerpecillo a descuartizar conciente de destino, porque deseaba vivir esta experiencia, así habría que respetar su voluntad, de modo tal que el crimen lo cometía quien evitaba el aborto y no quien lo aceptaba. Valiente ejercicio de retórica: siguiendo esta lógica no se debería hacer nada por evitar la muerte de nadie, pues las almas habrían elegido cuerpos con la conciencia de que habrían de morir antes de tiempo.

Ese lo dejé pasar, pero no quiero hacerlo con este otro que pongo al final del texto y que colma mi paciencia, con esta última generación de nuevoseros, que parecen escapados del infierno; se titula “Enric Corbera Explicación cuántica del transgeneracional-El Duelo.”

Según la página Natural Enric, Corbera, el conferencista que aparece en el video, es licenciado en Psicología, Diplomado en BioNeuroEmoción por una institución cubana de la que hablaremos mas adelante; La Organización de Integración para el Bienestar Social (OIBS), donde recibió grado Docente reconocido por el MES (Ministerio de Educación Superior). Tiene además un Master en PNL y en Hipnosis Ericksoniana. Tiene además los cargos de Embajador para la Paz, distinción otorgada por Mil Milenios de Paz y Fundación PEA, Presidente de la Asociación Española de BioNeuroEmoción (aeBNE) y de Director del Instituto Español de BioNeuroEmoción (ieBNE). Se presenta además como Representante oficial del OIBS en el extranjero para la formación académica en BioNeuroEmoción. En el mismo portal se dice que Corbera es Asesor de proyectos y protocolos científicos para el desarrollo científico de la BNE, así como Formador en el método de BNE con experiencia internacional en diversos países como Cuba, México, Argentina, Perú.

Este “especialista” dice tener más de 20 años estudiando las emociones y las creencias y cómo éstas afectan en la salud, desarrollando a través de diversos seminarios como la Curación Emocional, La Biodescodificación, la BioNeuroEmoción y actualmente desarrollando El Arte de Desaprender, método basado en la aplicación de un pensamiento y una mente cuántica de observación. Todo esto suena muy bien, sin embargo, basta escuchar su conferencia para comprender que si algo ha se ha pasado por alto en medio de tanto título y curso, es aquello que se refiere a la importancia de la entrega a los demás, no sólo para la satisfacción personal, sino como premisa inevitable de la sobrevivencia humana.

De este modo y con tan “impresionante” curriculum vitae sobre sus espalda, el Corbera no tiene reparos en explicar a su extasiado público, invocando lo “transgeneracional” el mejor modo de enterrar los cargos de conciencia para darle espalda a la madre que los parió, evitando así el pecado de ser “intervencionistas”.

Ya no debería asombrarnos el modo en que el nuevo orden mundial encuentra voceros, donde menos se les espera, que disfrazados de especialistas nos convencen de lo bueno que resulta aislarnos, y lo hacen en un ejercicio de neolengua orwelliana, con la que se califica de egoísta a quien se niega a abandonar a sus seres queridos, mientras que, al estilo del sacerdote más retorcido siembra sentimientos de culpa en quienes al no poder tener hijos por la vía natural acuden a la ciencia en busca de ayuda.

No es de extrañar que sea en Cuba, país víctima desde hace décadas del mas funesto de los experimentos maltusianos ejecutados en las Américas, donde este hombre se ha titulado en eso que llama BioNeuroEmoción.

En el video de marras Enric, alardea del modo en que se le atiende en la isla, de lo que no se habla es de la guerra de independencia declararda contra esa isntitución pública con la que el mismo se avala, la “ Organización para la Integración del Bienestar social”; ésta parece ser uno de los últimos aportes del Estado Cubano en su política de, no sólo de institucionalizar, sino sobre todo de negociar con la llamada medicina alternativa. Es lo que se descubre cuando leemos entre líneas, la explicación que se da sobre quienes son, enel  propio portal de  la institución:

“Somos una organización gubernamental cubana designada para la implementación y progresivo desarrollo del bienestar humano, a través de las actividades científico – investigativas e innovación tecnológica que incluye al ecosistema, los animales, las plantas y en paralelo brinda servicios de consultorías y de asesorías con un enfoque holístico. Asimismo, realiza actividades docentes y programas comunitarios con enfoques preventivos y promocionales para la calidad de vida y el bienestar social”

De más está decir que desde hace tiempo se está criticando el uso de estas alternativas para el tratamiento de los pacientes cubanos, como si se tratase de curas cuyos resultados ya han sido comprobados científicamente, así se distrae a los enfermos nacionales con placebos mientras que se ofrencen servicios médicos, realmente científicos de primera calidad a los extranjeros que puedan pagar, ya sea con dinero de verdad (no pesos cubanos) ya sea con servicios propagandísticos o políticos, cuyo precio resulta difícil de calcular en dólares o en euros.

Bueno, el caso es que la Bioneuroemoción se ha convertido en una especia de manzana de la discordia entre sus tituladores cubanos. Resulta que los avispados directivos de (OIBS) de la República de Cuba, convocaron al Primer Curso Internacional del Diplomado de Bioneuroemoción (CP1) para los días que iban del 21 al 30 de marzo de Este año en La Habana, Cuba.

Según el anuncio de La Organización de Integración para el Bienestar Social (OIBS), se trataba de brindar a los profesionales interesados en  el “Diplomado en Bioneuroemoción”,  un método novedoso que plantea una visión holística e integradora, orientada al Bienestar Social.

El evento tendría lugar en el Hotel Palco de La Habana, durante el curso se desarrollarían conocimientos basados en las teorías que sustentan esta metodología, proporcionándose además herramientas para el tratamiento de enfermedades crónicas como los trastornos mentales, los desórdenes del comportamiento, la violencia, las adicciones etc. El curso sería impartido sólo por los profesores cubanos de la OIBS, con experiencia en proyectos de investigación sobre el método que se desarrollan en Cuba desde el año 2009.

Casualmente en Mayo de ese mismo año llegó a Cuba lo que entonces se llamada “Biodescodificación”, llegó de la mano de Enric Corbera y Rafael Marañón a demanda del Gobierno de Cuba, comenzandose entonces la formación de personal medico y sanitario cubano con el objetivo de incorporar la biodescodificación al sistema público de salud cubano.

Según la página biodescodificacio.com entiende por Biodescodificación a:“una manera de entender la enfermedad como la respuesta física exacta a una situación estresante, a un conflicto que ha sido vivido en soledad y que es emocionalmente desestabilizante y no tiene salida positiva posible o al menos la persona no lo ve. Es como si la persona hubiera vivido un instante de desconexión de sus propias emociones, un instante de congelamiento que queda anclado en su ser.”

Resulta evidente la similitud de contenido de este concepto con el de BioNeuroEmoción, el cual se define en la página bioneuroemocion.com, entre otras cosas, como un método de investigación cuyo objetivo es:  encontrar las claves emocionales, identificar la emoción Oculta que subyace detrás de todo comportamiento disonante, expresado en formas de conductas antisociales, violencia, adicciones y síntomas físicos llamados enfermedades. En el mismo sitio se informa que La descodificación biológica nace como marca registrada y fue introducida en España por Enric Corbera en el año 2008.

Lo cierto es que OIBS no dice una palabra de la patente, lo que si garantizó es que el 100% de este claustro de profesores son considerados expertos en el método, poseen categoría docente, investigativa y/o grado científico.

Evidentemente cualquiera podía participar en este curso gestionado por la agencia turística estatal cubana Cubatur, siempre y cuando estuviera dispuesto a pagar el precio: 600.00 Euros. Eso sí, los cursistas de nivel Universitario que quisieran optar por el Diploma de curso de Postgrado tendría que presentar una fotocopia de su título, en el casos de personas sin nivel Universitario, estas recibiría el Diploma de participación y así todos contentos. Este es el modo que funciona el capitalismo de Estado en lo que respecta a la “comercialización del saber”. Un negocio en el que la empresa estado tiene todas las de ganar cuando se enfrenta al pequeño comerciante, como es el caso de Corbera, quien por lo visto le dejaron fuera de la torta. Lo único que le quedó fue publicar en el  portal del ieBNE. un comunicado con fecha 12/03/2014 donde intenta desautorizar el curso acreditado por el OIBS

Comunicado Oficial CP-1 marzo 2014 Cuba
El Instituto ha tenido conocimiento de que el OIBS impartirá un CP1 Internacional de Bases Metodológicas de la BNE. Consideramos que el apoyo de conocimiento y metodología del Instituto es fundamental para el buen desarrollo de dicha Formación. Por consiguiente manifestamos desde el Instituto, que dicho CP1 no tiene nuestro apoyo académico por la ausencia de nuestro asesoramiento y soporte.
Lo ponemos en conocimiento a los alumnos y personas interesadas en realización de este curso, para evitarles confusión.

Nada, que “le dieron la mala” al inventor. Lo que si resulta resulta un poco raro en este conflicto, es que Corbera aparezca en la página de su instituto como Diplomado en BioNeuroEmoción por la Organización de Integración para el Bienestar Social. Si eso fuera así, son los cubanos los que le dieron el título del que tanto alardea, así que no se entiende como es posible que sea ahora su Instituto Español, el que tenga que dar el visto bueno, en forma de apoyo o no los cursos de “BioNeuroEmoción” que se imparten en Cuba. Deben ser cosas de las pseudociencias.

Por lo visto a Cuba le resbala quien patentizó en realidad la BioNeuroEmoción. Ante lo contundente del hecho, lo mejor que puede hacer Enric Corbera es aplicarse su propia medicina (nunca mejor dicho) a ver si con ella se le pasa la perreta. Fue por lana al socialismo explotador y salió trasquilado como si hubiera negociado con el más salvaje de los capitalismos. Se lo tiene merecido.

Bronca a parte, siempre es bueno ser escéptico frente los charlatanes de feria, no importan si son privados o estatales como esto que en Cuba, otorgan certificados en BioNeuroEmoción. Pero la cosa se agrava cuando se va más allá de estimular nuestra imaginación augurando curas maravillosas a partir de nuestros sentimiento o de la física cuántica, para proponernos programas de conducta evidentemente lesivos y antihumanos, entonces que debemos pasar de la duda a la crítica más incisiva, que es la que merece una “charla” que de manera más menos velada intenta matar la solidaridad, apostando por la eutanasia pura y dura para aquellos que nos dieron la vida.

* Para leer un artículo crítico sobre este tipo de cura pinche aquí: ¿Qué es la Bioneuroemoción? ¿Es válida como terapia?

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9 comentarios to “De la BioNeuroEmoción* o la ciencia sin compasión”

  1. Diana 11 febrero 2016 a 7:41 PM #

    Yo quiero una beca para el diplomado he hecho esta terapia y realmente me ha sanado

  2. ton 29 enero 2016 a 4:41 PM #

    fui diagnosticado con delirios…comenzaba a ver en todas partes que la gente me juzgaba y criticaba. odio, respulsión, ect. No me gustó eso de ir a un bio y pagar 600 pesos por que me parecía demaciado caro pero sí hice el curso, dije, si hago el curso al menos tendré el conocimiento

    Comencé a hacer el curso y practicando los conceptos, claramente al principio fue todo de cambiar de perspectiva pero no me quedo otra, no me podía jugar el ecepticismo por mi cura, ante en ello, preferí abandonar lo que sabía y menterme en esto, que como minimo, aunque no fuera cierto me primetía una esperanza de seguir viviendo. (los que tengas psicosis sabrán que quiero decir) es insoportable la vida con esos sintomas

    Me jgué y comencé a practicar, fui viendo en la calle que cuando sentía esto comenzaba por donde miraba, hice los ejercicios de expresión y más que bajaron un poco, intenté haciendolo por una semana y comencé a ver como cuando salía la emoción, todo lo demás se estabilizaba.

    Ya no quería seguir sintiendome superior, por que la superioridad era solo una sensación de inferioridad. por ello al solucionar la inferioridad la superioridad se equilibra y deja en linea recta tu mente. Comencé así hasta que logré sacarle en dos semanas casi todo, más del 95% de la emoción y ya llevo más de 1 años así sin ninguna reversibilidad del sintoma. cuando sale la emoción dice que sale todo. Me ha funcionado, quieres que crea mi experiencia vivida y la coherencia que he visto como funciona esto o tu argumentación que va contra tus creencias de lo que es correcto? siendo un poco forro diría, nos estás matando a todos. y están matando a cientos de personas, (o tal vez miles) a reforzar su creencia de que ellos no puedan curarse, (nisiquiera intentarlo) y seguir sufriendo. solo puedo decir que estoy más comodo, y he puesto esto en un problema de costilla, “también sin cura” para los doctores que fui, y hace dos años que no siento ni un dolor tampoco. Creo en lo que veo. están muy bien tus teorías pero creo que no eres imparcial, (yo tampoco lo estoy siendo) pero en fin, la diferencia no más diria es que estoy hablando de la experiencia, no del raciocinio que explica. un saludo!

    • Carlos Manuel Estefanía Aulet 10 marzo 2017 a 9:28 AM #

      Esta nota te ayudará a comprender en que te metes:
      . El gurú de la Bioneuroemoción, condenado por plagio.
      FUENTE: El Confidencial

      Con el título “El plagio del ‘gran magufo’: la justicia agita el millonario negocio de la bioneuroemoción”, El Confidencial ha publicado un interesante reportaje firmado por Rafael Méndez. Lo reproducimos a continuación.

      Enric Corbera tiene su mérito. De llevar la tocinería de sus suegros en Rubí pasó a vender plantas medicinales, ya mayor se licenció en psicología y ahora llena auditorios en España y América Latina y hay cola para hacer sus cursos. Ha registrado la bioneuroemoción, que define como “un método basado en los conocimientos de disciplinas científicas, filosóficas y humanistas que estudian las emociones y su relación con las creencias, la percepción, el cuerpo y las relaciones interpersonales”.

      Casi 3 millones de euros

      Para sus críticos, entre los que está el Colegio de Psicólogos de Cataluña, es una práctica que “no está basada en ninguna evidencia científica” y que en ocasiones se ha adentrado en temas peligrosos para la salud de los pacientes. Pero el negocio va viento en popa: en 2015, el Enric Corbera Institute facturó 2,97 millones de euros. Sin embargo, tiene encima nubarrones. No sólo cada vez más activistas científicos desmontan sus charlas —denuncian que usa conceptos pseudocientíficos como que el origen de la enfermedad es psicológico—, sino que la Audiencia Provincial de Barcelona acaba de ratificar una condena por plagio. Ésta es su historia.

      Enric Corbera viste una camisa negra y espeta a sus alumnos: “Venís aquí a hacer un lavado de cerebro, que os quede claro. Esto es un curso de desprogramación. Llegará un momento en que te mires al espejo y dirás: ¿esta o este quién es? Y no sabrás dónde ir. Y solo entonces sabrás que eres libre”. Así comienza una de las charlas sobre lo que él llama la bioneuroemoción y que define como un “nuevo enfoque en la gestión del bienestar que permite trabajar sobre todos los aspectos que condicionan nuestra calidad de vida y ofrecer a las personas una actitud de desaprendizaje para superar las limitaciones”.

      Su departamento de comunicación insiste en que Corbera no habla de terapias ni de medicina: “La bioneuroemoción no es ni una terapia ni un tratamiento, porque su objetivo nunca ha sido curar o aliviar una enfermedad o sintomatología”. Ese es un terreno resbaladizo.

      Declaraciones en vídeos que han sido borrados

      Pero lo cierto es que a lo largo de sus charlas Corbera usa —o usaba— conceptos relacionados con la salud. En los vídeos que durante años fueron subidos a YouTube se le podía escuchar decir cosas como esta: “Siempre se mueren los buenos, y yo digo: ‘No, los gilipollas”. “Una cuarentena es muy dura. Los primeros 20 días es como si fueras un drogadicto. Hubo un señor que se me curó de un cáncer de próstata que estuvo los primeros 21 días llorando, superceloso. ¿Y sabéis cómo se curó? Le dijo a su mujer: ‘Me voy de cuarentena, te doy todo el permiso para que vayas con otros hombres si quieres’. Y eso le curó“.

      “Tener un campo magnético del corazón fuerte hace que influya en el campo magnético de la tierra”. “Si me permiten, fume si quiere pero cuando fume siéntase que está respirando a Dios y ya verá. Porque la comida más maravillosa se puede convertir en un veneno y el veneno se puede convertir en la comida más maravillosa solamente por el estado emocional con el que te lo comas. Tenemos el poder de transformar la materia porque la materia no existe, es energía”. “Una de las mayores violencias que existen es la sobreprotección. Cuando tenemos mamás con hijos que tienen leucemia, ya sabemos que allí puede haber violencias silenciosas que el niño somatiza en forma de una enfermedad tan grave como es la leucemia”.

      Buena parte de esos vídeos fueron borrados de YouTube, pero Emilio Molina Cazorla, un informático que colabora con RedUNE, un grupo que alerta de las sectas, los recuperó: “Se basa en la llamada nueva medicina germánica, que defendía que el cáncer tenía un origen psicológico, por un conflicto no resuelto, nunca fisiológico, y decían a los pacientes que no se sometieran a quimioterapia. De ahí en Francia se creó la biodescodificación, que ampliaba eso a todas las enfermedades, y Corbera lo ha llevado a cualquier cosa mala que te suceda. Según él, si crees que estás enfermo lo estás y para curarte tienes que separarte de la familia. Todo es psicológico. Además, usa el libro Un curso de milagros, que promulga que uno puede crear su realidad y que las enfermedades son imaginarias (y, por tanto, curables independientemente de lo que la medicina tradicional tenga que decir al respecto). Eso lo mezcla con conceptos de física cuántica distorsionados y psicología de Jung y lo empaqueta”.

      Molina Cazorla cuenta que ha visto horas y horas de vídeos de Corbera —alguno en YouTube supera el millón de vistas—. “Me lo pongo para trabajar y cuando escucho algo raro alzo la vista. Ya me he acostumbrado”, se ríe en la cantina de una biblioteca pública de Madrid. Explica que “la bioneuroemoción intenta darse una pátina de apariencia científica y lo consigue ante alguien que no entienda, pero si lo analizas, hay bochornosas incorrecciones y a menudo falacias y mentiras“.

      Una peligrosa incursión en el campo de la salud

      Hamer, ideólogo de la nueva medicina germánica, fue condenado en Alemania por medicina ilegal y está en Noruega. Pasó por España en los noventa, donde llegó a salir en un polémico programa en TVE e hizo algunos adeptos, como el doctor Fermín Moriano (años después, y siguiendo su teoría, murió de cáncer sin someterse a tratamiento).

      El periodista Gaspar Hernández siguió durante dos años a Corbera y escribió el libro No soy de este mundo. En un momento, cuenta una escena en una charla en Sant Cugat: “Mira a una mujer sentada en primera fila, una mujer de expresión ausente, e informa al público de que está enferma. Igual que creamos buenas y malas rachas, dice Enric, ella también ha creado su enfermedad. El cuerpo no puede ponerse enfermo, la materia no tiene capacidad de enfermar. Es la mente, asegura, la que enferma el cuerpo“.

      En otro pasaje describe otra escena: “La mujer de la primera fila sufre un tumor cerebral. ¿Por qué? Es demasiado controladora, y aunque ella sabe lo que tendría que hacer con su vida, no lo hace. ‘Cuando lo hagas, te curarás’, le dice, señalándola con dos brazos perentorios”. El libro también cuenta cómo Enric ha pedido en ocasiones el premio Nobel para Hamer.

      Su trayectoria biográfica

      Corbera nació en 1954 en Olesa de Montserrat. Lo hizo en el seno de una familia muy religiosa. Fue un mal estudiante, aunque luego se centró y llegó a ser director de calidad de una fábrica de circuitos impresos de Rubí. A los 35 años, siempre según el libro de Hernández, “aprendió a hacer viajes astrales, descubrió que podía salir del cuerpo”.

      Comenzó a llevar el negocio de sus suegros, una tocinería con más de siglo y medio de historia, y allí abrió su primera empresa, NaturalEnric. “Allí Enric se daría a conocer como naturópata, practicando reiki, imposición de manos, y recetando esencias florales que mezclaba por intuición. […] Pero la gente acudía a Enric, más que por una terapia u otra, porque le consideraban un sanador. ‘Vamos a ver al sanador’, decían sus clientes, que fueron aumentando y ya provenían de toda la comarca. ‘Y se curaban’, afirma Enric. Incluso llegó a practicar un exorcismo“.

      En 1982 leyó Un curso de milagros y después descubrió a Hamer. Ya adulto, estudió psicología. Hace unos años comenzó a organizar los cursos en España de Cristian Flèche, un enfermero francés que “se adhirió a las tesis de Hamer, relacionando la causa de todas las enfermedades a un componente emocional directo. Fue el creador del sistema DBO [descodificación biológica original, del francés ‘décodage biologique originel’]”, según un informe de RedUNE sobre la bioneuroemoción.

      Condenado por plagio

      Entre 2008 y 2010, Flèche dio cursos sobre la biodescodificación en la empresa de Corbera. Cuentan que hubo un enfrentamiento entre ambos. Un seguidor de Flèche en España afirma que este se negó a otorgar el título de ‘terapeuta’ a Corbera y que este llegó a expulsarle de una sala. Sea como fuere, según una sentencia posterior, Corbera usó material de esas charlas para publicar a finales de 2010 dos libros: Tratado de biodescodificación y Tratado sobre biodescodificación. Las bases de la biodescodificación. El francés le demandó por plagio y pidió “cesar de forma inmediata en la actividad ilícita, procediendo a la retirada del comercio y la destrucción de todos los ejemplares”.

      El 9 de abril de 2015, un juez de lo mercantil le dio la razón. Consideró que en un libro había 72 páginas y en otro 77 que “suponen una copia sistematizada y carente de originalidad por lo que generan una infracción de los derechos de propiedad intelectual” de Flèche. La grabación de las conferencias, añade, sólo era para “proporcionar apuntes” a los asistentes al seminario.

      El juez fijó en 72.450 euros la indemnización (a 10 euros por ejemplar). Corbera recurrió y el pasado 1 de diciembre la Audiencia Provincial de Barcelona volvió a fallar que había plagio. Sí redujo sustancialmente la condena, que quedó fijada en 11.867 euros (1,5 euros por libro y no 10). Además, mantiene la obligación de publicar el fallo en la web del instituto de Corbera, que ha recurrido en casación al Supremo. Emilio Molina, el informático que ha analizado las horas de vídeos de Corbera y que colabora con la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, se lleva las manos a la cabeza al comentar la condena por plagio: “Es tristemente irónico que solo le haya denunciado otro sectario como Flèche”.

      Así defienden al gurú

      En un correo, una portavoz de Corbera destaca que la Audiencia también reduce “las supuestas páginas plagiadas” y destaca que han recurrido en casación al Supremo, donde esperan que “las pretensiones de la parte contraria aún se pueden ver más disminuidas”. Añade que el libro Tratado de biodescodificación fue retirado de la venta en abril de 2014, “debido a la evolución de las bases teóricas de la bioneuroemoción”.

      La portavoz de Corbera resalta que no tiene ninguna denuncia de ningún paciente. “Las acusaciones forman parte de un pasado que ahora no tiene nada que ver. Ha cambiado el contexto y la gente evoluciona”. Esa evolución es clave en su argumentación. Paralelamente al pleito con Flèche por plagio, la figura de Corbera crecía.

      Abandonó el concepto biodescodificación —coincidía que estaba pendiente de sentencia por plagio— y registró la bioneuroemoción. Además, rebajó el tono en lo referente a la salud. Para entonces, grupos de científicos ya habían conseguido frenar actos suyos en universidades (el último, hace un mes en la Universidad de Zaragoza). La lupa sobre él crecía a la par que el negocio.

      Además, la muerte, en diciembre de 2015, de Maribel Candelas, una paciente con cáncer que había dado charlas con Corbera como ejemplo de sanación y que renunció a la quimioterapia, le dio aún más relevancia. En charlas recientes, Corbera afirma que ha evolucionado mucho desde sus primeros vídeos, de 2010, entre otras cosas porque “cuando se vive con la conciencia cuántica, el 2010 está tremendamente lejos”.

      Un negocio redondo

      El precio de los cursos van desde los 2.900 euros el ‘posgrado online’ anual a los 1.100 euros por un módulo de una semana. Hay cursos en América Latina —Uruguay, Chile, México, Panamá…— y España. En 2015, último año del que hay cuentas, el Enric Corbera Institute facturó 2,9 millones, de los que 728.766 euros fueron beneficios. La otra empresa de Corbera, NaturalEnric, facturó 200.000 euros.

      Esta portavoz insiste en desligarse de cualquier relación con la medicina. “La bioneuroemoción no es una psicoterapia, ya que no efectúa ningún diagnóstico, por lo tanto no se deriva ningún tratamiento relacionado con dicho diagnóstico ni tampoco un seguimiento ni evaluación del resultado”.

      Y señala que “no excluye ningún método estándar de conocimiento científico que pueda promover el bienestar físico, psíquico o social de la persona que va a consulta. Todo lo contrario. Es una metodología complementaria a cualquier tratamiento o terapia que el cliente esté realizando cuando esta se aplica al ámbito de la salud”.

      Además, manda fragmentos recientes de charlas de Corbera en que aparentemente ya no habla de la futilidad de los tratamientos convencionales. “Soy el primero que dice que cuando te encuentras mal, vete al médico y que te haga un buen diagnóstico, y tómate lo que te tengas que tomar, y hazte el tratamiento que te quieras hacer”, dijo en una conferencia en 2016.

      Los que acuden a su ‘consulta’, afirma, tienen que firmar ahora un documento según el cual asumen que “la bioneuroemoción no es un método científico y la sanación del cuerpo no es, en ningún caso, un objetivo de la misma”. Sara Maristany, una ‘coach’ que terminó el curso de bioneuroemoción en diciembre, repite el discurso de que la enfermedad es solo mental: “El origen solo puede ser psicológico. El cuerpo no puede enfermar porque es solo materia”.

      ¿Qué dicen los psicólogos?

      Eso no le evita las críticas del Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña, que en enero del año pasado hizo público un escrito contra la bioneuroemoción. Ricard Cayuela, vicedecano primero del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña, se distancia de Corbera y los suyos: “Hace tiempo que dijimos que no está basada en la evidencia y que toca aspectos delicados como enfermedades graves“.

      Y añade: “Nos tememos que a cualquier enfermo en situación grave que vea ahí una tabla de salvación se le pueda estar engañando. No hay rigor científico y pone en riesgo emotivo e incluso físico al posible paciente. No tengo datos de que indiquen dejar la medicación, pero si lo hicieran, sería grave”. Cayuela encuentra un símil para explicar la fe que mueve Corbera: “Lo comparo, salvando las distancias, con Ruiz-Mateos, que ha enredado dos o tres veces a inversores”.

      Otro psicólogo, Miguel Perlado, ha analizado el fenómeno: “Él solo es licenciado en psicología, pero habla de la medicina germánica, los milagros, es un pastiche indigesto, a saber qué ha entendido de Jung”. Perlado ha observado la evolución en el discurso de Corbera: “Ya no emplea tanto el término terapia porque puede tener problemas”.

      Este experto lo define como “una propuesta de terapia muy loca que además vale para todo el mundo. Es demencial. Son terapias locas o desviadas, con una causa única para todos los problemas”. Perlado es muy duro: “Es un charlatán de la salud. Sus terapias son locas, desviadas”, llegando a calificar su método como “terapia sectaria” porque, dice, “tiene puntos para acabar siendo una secta”.

      El predicamento de Corbera crece entre los suyos. El libro de Hernández muestra escenas propias de una estrella del rock en América Latina, con seguidores por todas partes y reconocimiento institucional. Cuando imagina su futuro, pinta un avión privado para viajar más cómodo.

      ARRIBA

      2. Pseudociencias: entre la charlatanería y la tragedia.
      FUENTE: El País

      El pasado mes de febrero, se ha celebrado con gran seguimiento en las redes sociales dos días relacionados con la ciencia. El Día de Darwin, el 12 de febrero, que conmemora el nacimiento del gran científico y también el día 11, Día de la Mujer Científica para traer a la palestra historias de mujeres que por el hecho de serlo pasaron más desapercibidas. Lo cuenta Jesús Martínez en el diario español El País.

      Tanta celebración científica debía de contrarrestarse con San Valentín, pero no entraré en eso, sino que lo aprovecho para argumentar cómo de la mano de la ciencia, en su más pura esencia y credibilidad, corre casi, a la vez, un auge de las pseudociencias. No solo entre los presumiblemente menos agraciados intelectualmente, sino que cada día son más cool y son tendencia entre postmodernos y los seguidores de la postverdad.

      Llámase pseudociencia a todo aquello que pretende tener una apariencia científica, pero sin seguir el método científico adecuado y válido, ni puede ser reproducido de forma fiable. Magia contra ciencia, remedios fabulosos que no son comprobables en un simple estudio reglado. Técnicas médicas que tienen más de placebo que de remedio real y que para funcionar apelan a la fe de cada uno, cosa que no es muy de fiar.

      Muchas de estas pseudociencias podrían pasar por charlatanería, imposición de manos o profesionales con gran capacidad de convicción y manejo de voluntades., pero a veces, no pocas, tienen efectos indeseables por acción o por omisión. Me explico: que te vendan una sesión de espiritismo puede acarrear un gasto económico y una frustración como mucho, pero que te convenzan que con unas plantas o una terapia de meditación, mientras pasa un cometa, te va a curar el cáncer, puede hacer que no uses la quimioterapia adecuada y el resultado sea trágico.

      El pasado 13 de febrero se divulgó por las redes sociales la campaña #StopPseudociencias hasta ser Trending Topic, para instar al Gobierno a que ponga freno a estas pseudociencias peligrosas. Miles de mensajes en Twitter y otras redes, artículos de prensa y charlas varias, entre las que destaca la que tuvo lugar el pasado día 18 en el hospital de La Paz de Madrid, denominada Terapias Peligrosas. Miles de usuarios denunciaron prácticas abusivas, estafadoras y peligrosas con mensajes de pretendidas sanaciones al estilo de la magia medieval, incrustadas en nuestra sociedad casi sin darnos cuenta.

      La infancia no es ajena, los adultos allá cada cual. Pero cuando de niños se trata es muy frecuente dejarse engañar con tal de encontrar un remedio para solucionar ese problema del peque que nos rompe el alma. Sea un cáncer o sea un moco de un catarro, los padres viven con inmediatez y con ansiedad la búsqueda de una solución al problema. Un llanto persistente de un bebé debe ser acallado a cualquier precio y para ello encontraremos avezados pseudoprofesionales sin escrúpulos que nos venderán un remedio homeopático a sabiendas que no tendrá ningún efecto. O nos cobrarán un dineral por unas sesiones de osteopatía craneal para solucionar una asimetría que se solucionará sola con el tiempo.

      Hay muchos otros ejemplos de pseudociencias que pretenden sacar a los padres el dinero aprovechando esa debilidad innata que nos producen las lágrimas de un bebé. Y para muestra, están los cólicos del lactante, masajes, relajación, osteopatía, homeopatía también, y otras técnicas más peregrinas como escupir wiski sobre el abdomen del bebé, que de todo se ve, collares de ámbar que pueden asfixiar al peque y podría tragar y ahogar por una pieza desprendida, todos ellos remedios para un problema que se soluciona habitualmente poniendo al pecho al bebé o en el peor de los casos con el paso de los días.

      Técnicas de otros tiempos llevadas a cabo por aficionados en aras de una pretendida vida natural. Como puede ser promover el parto en casa sin control o bulos y leyendas urbanas llevadas a la postmodernidad como los movimientos antivacunas, la fobia a la leche o las redes wifi. Todas son aprovechadas por gentes sin escrúpulos ante la pasividad del ministerio y sus sucesivos regidores.

      La campaña avalada por numerosas organizaciones en defensa de la ciencia pretende sensibilizar a la ministra para que promueva leyes que acoten y obliguen al charlatán a demostrar lo que pregona antes de poder usarlo. Y si no se demuestra que unas plantas curan el cáncer, deténgase su publicidad y sancione al estafador.

      El paciente jamás es culpable, los engaños han existido siempre y los que lo realizan son delincuentes y estafadores expertos, Palabras grandilocuentes como la medicina ortomolecular, la acupuntura, aromaterapia, cromoterapia, dieta alcalina, magnetoterapia, cuencos tibetanos y tantos otros procedimientos fraudulentos, embaucan a la buena gente que piensa que como está difundido por los canales habituales, ya tienen un efecto consolidado y cierto y no es así, ninguna de esas terapias superaría un mínimo estudio serio.

  3. susana 28 enero 2016 a 12:16 PM #

    Nefasto el articulo….leerlo una perdida de tiempo!!

  4. RosyHer 17 octubre 2015 a 4:33 AM #

    Es terrible que gente con el poder de escribir, lejos de tener el criterio para aplicar criticas constructivas o criticas neutrales sobre un tema aplique criticas lesivas, desagradables, descalificando a la gente que sin conocer un tema utilice un lenguaje del que se observa que no tienen preparación ni técnica para generar una redacción que aporte de manera propositiva para quien se toma la molestia de leerlo, yo lo hice por la información relacionada con el país de Cuba, nefasto artículo.

  5. tony 24 agosto 2015 a 10:23 PM #

    Poes no se que tanto te habrás metido en el tema, pero yo desde que lo probé, y aseguré su eficacia. lo utilizo todo el tiempo, y no he pagado un peso para hacerlo.

  6. Erica 25 marzo 2015 a 5:06 AM #

    ¿cómo puede hacer una mexicana para estudiar el diplomado en bioneuroemoción en Cuba?

  7. teresa fontanone 27 septiembre 2014 a 10:55 PM #

    Quiero saber si hay posibilidad de beca para curso de bioneuroemocion.soy d uruguay.

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