Encuentro con dos ex mandatario suecos; uno vivo y otro muerto

27 Feb

Estocolmo 27 de Febrero de 2014. Túmba de Olof Palme en los jardines de la Iglesia de Adolfo Federico.

Si hay un cubano en Suecia informado sobre las iglesias del país escandinavo, ese es el redactor de Cuba Nuestra, Germán Díaz Guerra; estando los cementerios en los jardines de las mismas, y si caer en que mañana se cumple un aniversario de la muerte de Olof Palme, por simple curiosidad, ya que andábamos por el lugar, le he pedido a mi colega que me lleve al sitio exacto donde se encuentra la tumba del extinto primer Ministro, del primer gobernante no comunista cuyo recibimiento apoteósico en Cuba, teniendo yo solo 13 años, fui testigo.

Foto de la visita realizada en 1975 por Olof Plame a Cuba. Ha sido publicada en su blog por Germán Díaz Guerra,  como ilustración a su artículo de 2011 “Muerte de Olof Palme: veinticinco años de un trauma latente”

Iglesia de Adolfo Federico, Estocolmo. Foto: Carlos M. Estefanía

Desconocía el punto exacto, aunque sabía que se encontraba en el camposanto de la iglesia que lleva el nombre de Adolfo Federico, el rey que puso su primera piedra al iniciarse su construcción en 1768, sobre un diseño del arquitecto Carl Fredrik Adelcrantz. Fue en el mismo cementerio donde, antes de la construcción de la iglesa, yació, en primera instancia (luego sus restos fueran llevados Francia) el filósofo René Descartes, muerto en Estocolmo, se dice que de un resfrío, en 1650.

Interior de la Iglesia de Adolfo Federico. Foto: Carlos M. Estefanía

Cuando llegamos a ella y contando con la asesoría de mi buen camarada me entregué a la tarea de retratar la iglesia.

Techo de la Iglesia de Adolfo Federico. Foto: Carlos M. Estefanía

Luego Germán me condujo hasta la tumba de Palme, que también fotografié mientras recordábamos, sin la menor intención de repetirlo, un hecho histórico bien conocido por todos los cubanos, la historia de los 8 estudiantes de medicina acusados de mancillar la tumba del Periodista Gonzalo de Castañon.

Tumba de Palme. Foto: Carlos M Estefanía

Fue en ese momento que, para sorpresa nuestra se acercó al sitio,  otro ex mandatario sueco; Ingvar Carlsson, es el hombre que tras la dimisión primero y el asesinato después de Olof Palme en la fatídica noche del 28 de febrero de 1986 ocupó el cargo de primer ministro.

Solo una vez le había visto personalmente, fue hará unos 20 años atrás cuando, formando parte de una comisión de cubanos emigrados, fui al Ministerio de Exteriores de Suecia.  El objetivo era entrevistarnos con el entonces responsable de integración Leif Göran Blomberg, con el objetivo de frenar o paliar la decisión tomada por  gobierno socialdemócrata de deportar en masa, tras experimentar con dos casos pilotos, a cientos de cubanos que en ese momento pedían asilo en Suecia.

Estábamos en la entrada de la institución cuando frente a nosotros pasó, aceleradamente, lanzando una mirada furtiva y acompañado de un gigantesco custodio, el propio Carlsson, quien en ese momento ocupaba nuevamente el puesto de Primer Ministro. Era el pues el máximo responsable de la negación de asilo.

Ahora venía solo, como si la lección de la Muerte de Palme se hubiera olvidado. Y ha sido para encontrarse allí con dos supervivientes de aquella colonia cubana desangrada por su segundo gobierno.

Ingvar Carlsson se acerca al lugar donde estamos. Foto: Carlos M. Estefanía

Pero el pasado es pasado y como no es cuestión de cultivar cardos y ortigas para el mandatario, le hemos pedido autorización para retratarlo (aunque ya lo había hecho de manera furtiva al reconocerlo cuando se acercaba.

Y así allí estaba parado frente la tumba y Carlsson ha posado con la sencillez de cualquier hijo de vecino.

Y ese gesto, amable para con dos desconocidos me ha hecho pensar una vez mas en aquella banalidad del mal de la que nos habló con tanta sabiduría Ana Arendt.

Luego siguió de largo, como si nuestra presencia hubiera inhibido el deseo de homenajear a su compañero en vísperas del aniversario del crimen. Para un místico podría haberse tratado de una aparición, acaso un mensaje enviado por el muerto. Pero la permanencia de ? No, la permanencia de la estampa en la fotografía no dejaba espacio para el misterip ¿o sí?

Ingvar Carlsson, frente a la tumba de Olof Palme, Estocolmo 27 de Febrero de 2014. Foto: Carlos M. Estefanía

Una vez que nos alejamos del antiguo jefe de gobierno Germán me informó que en su edición de hoy el periódico Svenska Dagbladet había publicado un artículo relacionado con Palme. He revisado su edición digital y efectivamente, allí está la nota titulada de la siguiente manera:Ex jefe de policía : No estoy seguro de que una coartada agrietada sea interesante , su autor era el periodista Petter Forslund.

Aquí se habla del posible implicado en la muerte de Palme Alf Enerström, quien poseía revólver de la marca Smith & Wesson, pero también la coartada de haber estado con su concubina la noche del asesinato. Al parecer la versión de la pareja de hecho del implicado no ha sido suficientemente investigada por lo que el profesor Leif GW Persson ha recomendado que tanto Enerström como su hoy ex mujer, sean interrogados de nuevo.

En el artículo hace alusión a una pista entregada a la Comisión Palme, entregada por el exitoso autor de trilogía Millennium ; Stieg Larsson , quien también murió demasiado joven. Un enlace desde esa página nos lleva a otro trabajo titulado: Las secretas huellas Palme de Stieg Larsson, parece que antes de concebir las truculentas historias de Lisbeth Salander y o fundar la revisa Expos,  dedicada al escrutinio de organizaciones nazis y extremistas -en cuyo último número, revisado por mi esta noche en la biblioteca del Centro Multicultural de Fittja,  viene un artículo muy interesante sobre el nacionalismo polaco, por cierto- este periodista se interesó particularmente por el asesinato de Olof Palme, llevando un archivo en el que trabajó hasta el año de su propia muerte; 2004, el mismo, casualmente, en que fallece otro candidato a ejecutor de Palme, el alcohoolico Christer Pettersson, un hombre que estamos cansado de ver por la televisión sueca como presunto asesino de Palme, condenado por el crimen en 1988, para ser liberado un año después.

Revista Expos

Pero según Stieg Larsson el asesino de Palme, era otro, un tal Bertil Wedin, un pistolero a sueldo que trabajaba para la policía secreta Sudafricana y a quien las autoridades suecas nunca han querido investigar, más allá de una breve llamada telefónica.

Por supuesto, la pista del autor de Millennium, es una más que se pierde entre innumerables teorías conspiranoicas que involucran a lo mismo a la Cía, que la KGB, que a la DINA, que a la organización para la lucha contra el tráfico de drogas OSG (Operation Sub-Group); que a veces proponen matrimonios contra natura entre los servicios de inteligencia de Irán) y (Irak),
que capaces de creer parejas contranaturales como la que formarían Irak o Irán ( países a los que Palme en su condición de mediador de la ONU para la Guerra fronteriza que ambos sostenían había dejado sin suministros de armas) y las guerrillas dirigidas por el PKK quienes tenía a Palme en la mirilla después a partir del 10 de diciembre de 1984, el gobierno sueco declara al movimiento curdo como una organización terrorista; convirtiéndose Suecia, después de Turquía en el único país de Europa que combatía abiertamente al PKK. Esto trajo como consecuencia que en una conferencia de prensa ofrecida en agosto de 1985 por Hüseyin Yilderim, vocero del PKK, la organización ofreciera un ultimátum al gobierno de Suecia para que en el plazo de dos meses le quitara el sello de terrorista al movimiento armado, a partir de ese período, si el reclamo no era escuchado, el PKK consideraría a Suecia como a un enemigo.

En el caso concreto del régimen iraquí existen otras versione sobre su participación en la muerte de Palme. Ellas han sido recogidas por el autor Mats Ekman en su libro: “En misión de Bagdad : el servicio de inteligencia de Saddam Hussein en territorio sueco” publicado en el 2011.

Aquí se aborda el tema de la red de mas de agentes iraquíes que operaron en Suecia, desde mediados de la década de 1970 hasta la caída de Saddam en 2003, cuya tarea principal era la de espiar e incluso asesinar sus conciudadanos exiliados en el país escandinavo.

En su portada vemos a un hombre de las gafas que no es otro que el Embajador de Bagdad en Estocolmo Bob Mohammad Al- Sahaf , quien se reunió con Olof Palme en su último día de vida, momentos de máxima tensión en relaciones sueco-iraquíes.

018

En esta obra se hace referencia al posible involucramiento en la ejecución del ex mandatario sueco de Ayid Walid un militar iraquí de alto rango, quien por motivos supuestamente de salud había permanecido había visitado suecia por supuestos motivos de salud con pasaportes diplomático, que estuvo en Suecia e unas semanas antes y pocos días después del asesinato de Palme.

Por mi parte, tengo mis propias teorías sobre donde encontrar, sino a los autores materiales, si a los intelectuales del asesinato de Palme. Mi primera sospechosa serían la propia clase social a la que pertenecía Palme, la alta burguesía la que le pasó la cuenta por incumplir la misión que se le había encargado, la de controlar a la clase obrera desde el aparato social democrático, parece que se había creído su propio cuento socialista.

Mi segundo candidato serían los propios servicios de la seguridad nacional de Suecia, o quizás alguna sección mas o menos autónoma o desprendida de los mismos, como las que se nos dibuja Stieg Larsson en su trilogía. Ella por altos motivos de Estados habría eliminado a un hombre, que al margen de sus críticas a la invasión de Checoslovaquia, muchos consideraban comprometidos con esa misma URSS que un año antes había decretado la Glasnost. Es muy probable que con restructuración bajo impulsada por Gorbachov salieran a la luz cosas muy turbias en las que Suecia, se habría comprometido durante aquellos años de “neutralidad” en los que tanto colaboró con los regimenes pro soviéticos (por no decir satélites) de Cuba y la RDA; había que romper esta cadena de un martillazo y Palme resultó el eslabón más blando.

Olof Palme junto a Erich Honecker frente a la vieja universidad de Thorilds en 1984. Foto publicada por http://redviking.se/

Mientras tanto, Palme sigue ahí, bajo la lapida fría que hoy he retratado, sin que se sepa a ciencia cierta quién ni porqué le han matado.

Tumba de Olof Palme, en Estocolmo. Foto: Carlos M. Estefanía

Para ver todas las fotos tomadas hoy en la Iglesia Adolfo Federico, pinche aquí.

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