Sé que por decir esto hoy, se me acusará de sacrílego

6 Dic

Buen par de amiguetes por cuyos frutos los conoceréis, jamás Castro o Mandela afectaron intereses estratégico del imperialismo británico, ni siquiera de su marioneta Estados Unidos, en cambio desestabilizaron cuanto proyecto de estado nacional intentó plantar cara, ya sea desde un nacionalismo de izquierda o derechas. No por gusto son héroes de los medios e industrias culturales que maneja la plutocracia mundial. Foto; Radioloj.cu

“Cuando viajo por Cuba y hablo con las personas, constantemente me sorprende lo poco que los cubanos conocen realmente sobre mi país”
Tim Cole, Embajador Británico ante Cuba

Cae en la lucha un combatientes pacífico por la libertad, relativamente joven, como fue Oswaldo Payá y nadie se preocupa por conocer la verdad sobre su muerte.

En cambio todo el mundo lloriquea Cuando fallece tranquilamente en su cama, a los 95 años y de viejo, Mandela. Se trata de un ex terrorista y agente británico en la última Guerra Anglo-Boer, aquella que fue encubierta y contó, tanto con el protagonismo de los mercenarios nativos, como con participación de una nación extra continental Cuba como aliada del imperio; no por gusto los soviéticos no estaban por la labor de intervenir en Angola, y fuero sorprendidos por la Operación Carlota, sin comprender que la presencia en el país africano de los soldados cubanos, era algo más que una malacrianza de su manutenido Fidel Castro.

Era el tributo del dictador los verdaderos amos que siempre ha tenido, esos anglosajones cuyas refinerías angoleñas defendieron de los ataques de  UNITA aquellos “internacionalistas”.

Embajada Británica en la Habana, foto publicada en el sitio de facebook de la sede dimplomática

Menos mal que existen alternativas a estos como la que encontramos en: the-tap.blogspot.se/ en cuya entrada titulada “Mandela era un mito” se nos recuerda que a los antiguos terroristas del Congreso Nacional Africano fueron entrenados en las cárceles, por las tenebrosa agencia de inteligencia exterior del Reino Unido, más conocida como “MI6”, para asumir el papel político que les tocó tras su liberación.


El mismo rol, por cierto, que le otorgaron los ingleses a Gandhi para frenar un movimiento nacionalista auténtico que sacara a los ingleses a patadas y sin concesiones de la India, no olvidemos que al tiempo que se armaba la comparsa de Gandhi, es decir durante la segunda guerra mundial, operaban contra los ocupantes ingleses, el Ejército Nacional Indio del Gobierno Provisional de la India Libre que lideraba el nacionalista Subhas Chandra Bose con respaldo por las Potencias del Eje. 

Si éstas fuerzas no hubieran sido derrotadas por la alianza angloestalinista, Subhas Chandra Bose, tarde o temprano, habría salvado a la India de ese destino neocolonial que le garantizó el partido de Mahatma Gandhi, el del Congreso, al hacer entrar a su  país, en 1947 en  la Mancomunidad Británica de Naciones, antiguamente British Commonwealth of Nations; se trata del mismo redil al que que el “revolucionario” Mandela no tuvo el menor reparo de reintroducir en 1994, a la Sudáfrica “libre” del Apartheit,  concepto que define una práctica muy similar a la que aplican actualmente las naciones más democráticas contra sus “extranjeros”, sin que se construyan nuevos Mandelas para cuestionar esto.

Figuras representando a Ghandi y a Mandela, dos personajes al servicio de la Corona Británica. Foto: Nadia

Sudáfrica  había sido retirada del Commonwealth 1961. Hablamos de un país en el que hoy el racismo no ha desaparecido, sino transmutado en violencia contra la minoría blanca y xenofobia contra la inmigración negra, todo ello mezclado con altas dosis de criminalidad, odios tribales corrupción y problemas de salud, en particular los vinculados al SIDA.

La fuente de esta acusación contra mandela es el libro de Cincuenta años de Operaciones Especiales, de Stephen Dorril, profesor de la Universidad de Huddersfield, a quien por supuesto no gustan promocionar los medios controlados o vendidos al nuevo orden postburgués, más que postcomunista.

Para cerrar, un consejo a quien me quiera incinerar por tanto sacrilegio; siempre que admires a un hombre pregúntate cuál fue el camino que te llevó a ese estado.

¿Fue tu trato personal, acaso el estudio dedicado de aburridos libros, contrastando fuentes que se negaban entre sí, o ha sido el mensaje multiplicado de los medios de comunicación de masas? Si el último es el caso puedes irte persignado, detrás de ese icono encontrarás un diablo.


Y sólo un diablo es capaz de unir como oradores, y hacer que se den la mano, en la parafernalia mundial de su entierro, un dictador declarado como Raúl Castro junto a un presidente formalmente elegido por su pueblo como es Barak Obama, demostrando que las fuerzas telúricas de los poderes que le mueven no entienden de fronteras, nacionales, raciales, económicas, políticas o ideológicas.

Materiales sobre la Sudádfrica construida por Mandela:

Anuncios

Una respuesta to “Sé que por decir esto hoy, se me acusará de sacrílego”

Trackbacks/Pingbacks

  1. ¿Un Adolfo Suárez para los cubanos? | El Hombre de Cuba Nuestra - 29 marzo 2014

    […] no puedo hablar por el resto de mis compatriotas, pero si por mí, ya lo he hecho en relación al afamado Mandela y ahora volviendo al sacrilegio, lo haré en relación a Adolfo Suárez, lo haré no sin antes […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: