Suecia ¿el mejor país para los ancianos?

1 Oct

“Gamla stan”, la parte vieja de la ciudad de Estocolmo. Foto: Carlos M. Estefanía

Cuando llegué a Suecia, me fasciné con este país, comparado con Cuba era todo lo que podíamos haber soñado, de ahí que escribiera una nota dedicada a modelo que se nos ocultó que si no actualizo es para tener dejar retratada la imagen de un espejismo.

No me entienda mal, no es que ha esta altura haya idealizado lo que existe en Cuba, cosa que suele ocurrirle a muchos emigrados, tras los palos que le da la vida. Mi segunda patria en lo social y lo político, sigue superando a aquella en que nací, más que por mérito propio, por lo fastidiado que está la primera.

Al principio, cuando me creía toda la mitología de la democracia y el sincero afán de integración, pensé que lo mejor sería echar raíces aquí para luego irme a morir a mi país; cuando este se liberara. Por muchas razones ya no pienso así. La primera por que no tengo esperanzas para Cuba, cuyo régimen se las ha ingeniado de tal modo para corromper a su oposición, que ya no sabemos que es peor. La segunda, es la de saber la terrible situación en la que viven muchos ancianos allí, ello, gracias a una fotos terribles, aparecidas en la prensa sueca con viejos minusválidos envueltos en mierda.

Con el tiempo, concluí que Suecia sería el trampolín hacía otro país donde buscar futuro, pero eso sí, como la retaguardia donde pasar los últimos años de la vejez, así de maravilloso me hicieron creer en el mundo feliz de su ancianidad. Pero también aquí me desengañe.

Supe por amigos que trabajaban cuidado viejos del abandono, más que material, espiritual, en que estos viven pagando, sin querer el desprendimiento temprano de los hijos, su entrega en adopción al papá estado, a sus guarderías, y sistemas de subsidio y así poderse dedicar a ganar un dinero que al final se acaba o simplemente no alcanza para comprar lo que más se necesita en edades avanzadas; cariño.

Seguí el tema en la prensa y pese a lo que esta se cuida de ser escandalosa, recubrí aquí y allá cosas terribles en el cuidado de ancianos, lo mismo la historia de una vieja que se tiró por el balcón, que violaciones, que empresas y empleados comprando millones en seguros del estado por un servicio mal o no prestado. Dos ejemplos concretos de lo que digo puede el lector encontrar en el artículo de Germán Díaz Guerra titulado: Familia y abusos en institución sueca para acianos.

Según “La violencia contra las personas mayores debe ser tomada más en serio” , declaración firmada por representantes de organizaciones e instituciones vinculadas con el cuidado de la vejez en Suecia y publicada el 9 de junio pasado por el periódico Svenska Dagbladet, el abuso contra los ancianos es un fenómenos relativamente común en el país escandinavo.

Así lo había demostrado una serie de estudios realizados en el municipio de Umeå , ya hace diez años, se demostró que que el 16 por ciento de mujeres y 13 por ciento de los hombres sufren la violencia a partir de los 65 años. Desafortunadamente, gran parte de este tipo de violencia no es de conocimiento judicial, el Consejo para la Prevención del Delito estima que el 80 por ciento de los casos de violencia doméstica no son reportados.

En la declaración se hace referencia a un estudio del Centro de Investigación en Gerontología de Estocolmo, de acuerdo al cual, en Suecia: la personas mayores son objeto de violencia física, psicológica , sexual y económica, así como el abandono y la negligencia; los culpables más comunes son el cónyuge o la pareja, los hijos , otros residentes en hogares de ancianos , y el personal; estas personas mayores a menudo son vulnerables y no pueden defenderse. Así mismo se detecta en la dependencia del agresor y la vergüenza como la razón común por las víctimas no busquen ayuda contra esta violencia .

De acuerdo al documento se sabe que por lo general el abuso contra los ancianos puede prologarse a lo largo de años y que el riego aumenta con enfermedades como la demencia y otras discapacidades propias en la vejez.

Y resulta, que un país tan feminista como lo es el sueco, donde hay tanto aspaviento con el tema del maltrato de las mujeres, la cosa se centra, evidentemente, sólo en aquellas en edad reproductiva, luego la alarma suena, rara vez cuando la maltratada es de edad avanzada, es lo que reveló la Junta Nacional 2008-2009 sobre la responsabilidad de la supervisión municipal para mujeres maltratadas.

Una vez mas se demuestra que el objetivo de estas campañas no es proteger a la mujer, sino encontrar un buen pretexto para separarlas de aquel que le hace procrear. Un mujer de la tercera edad por lo general no procrea; así que, si alguien la maltrata el tema se puede archivar.

Hasta el parlamento sueco ha reconocido que el maltrato de personas mayores es un problema hoy desatendido, y eso que,
según un informe de PRO ( Pensionärernas riksorganisation) la mayor organización de pensionados de Suecia, con unos 400 000 miembros, se trata de un parlamento donde las personas mayores están mal representadas. De los 349 miembros que fueron elegidos en 2010 sólo había ocho personas que tenían 65 años o más. Esto es menos del tres por ciento de todos los diputados, los cuales apenas abordan el tema de los ancianos. Durante el año parlamentario 2012/13 solo unas 40 mociones tuvieron que ver con el tema de la edad avanzada; mientras que al tema escolar se dedicaron más de 300, 270 sobre el desempleo y más de 250 en relación a la policía. Todo ello a pesar de que el número de personas de mayor edad aumentará en un 70 por ciento durante los próximos 25 años.

De todos modos, en marzo los parlamentarios se acordaron de sus mayores e hicieron un llamando para que gobierno desarrolle una estrategia para frenar el abuso de anciano. La Ministra de infancia y ancianidad, Maria Larsson ha prometido tomar cartas en el asunto en este mismo año, aunque yo no pondría las manos en el fuego, ni por ella, ni por el estado que parece mas preocupado por la participación de la familia extranjera en el casamientode sus muchachos, que por la violencia que durante todos estos años han estado sufriendo los suecos de mayor edad. ¡Solavaya con sus “ancianatos”!

Maria Larsson, MInistra sueca de infancia y ancianidad

Pero de esto parece no enterarse el mundo. Hoy día en que la ONU celebra la jornada mundial del envejecimiento, me he despertado con la reproducción en varios medios suecos de la noticia, que Suecia ocupa el primer lugar dentro del Índice de Global de Envejecimiento, dado a conocer por la organización Help Age International en Tokio y Bangkok.

Lista de 91 mejores países, en orden decreciente, de las mejores condiciones para envejecer, Estados Unidos está en 8 lugar, España en el 22 y Cuba como siempre brillando por la ausencia de datos. Tomado de http://www.helpage.org/global-agewatch/

En la clasificación se compara la calidad de vida de las personas de la tercera edad en base a 13 parámetros repartidos en cuatro grupo: la economía, la salud, el trabajo, la educación, así como el que se ha dado en llamar entorno favorable a la vejez. Suecia, que este año celebra el centenario de su pensión universal, encabezaría los 10 primeros puestos en la resultante de estos parámetros. Las clasificaciones parten de estadísticas comparables de 90 países, según los datos ofrecidos por varias agencias de la ONU, el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud.

Como en otros ranking mundiales parecido, por ejemplo, el de la felicidad, que ya he comentado, los países dominantes son los de Europa, así como Canadá y los EE.UU. Por supuesto, allí donde el capitalismo está menos desarrollado y por tanto la familia tradicional menos desorganizada, es decir en América del Sur, Asia y África se observan los peores resultados.

Esta noticia, sin duda alguna, significa un aval para el estado de bienestar sueco y su complementación como modelo para otos países, al mismo tiempo podría constituir un freno para la búsqueda y solución de los problemas de los que adolecen las personas mayores en este país, a pesar de que, según informa el periódico Svenska Dagbladet, al hacerse eco de la noticia, en Suecia la mitad de los 1,6 millones de personas que tienen 65 años o más está integrada en organizaciones de jubilados, lo que significaría, según este matutino, una buena oportunidad para hacer valer sus derechos.

Por cierto nunca se me olvidará la imagen del antiguo primer ministro, Göran Persson ante el congreso de PRO, y allí, analizando el problema de la baja fecundidad sueca, dijo lo que mejor puedo haber planteado en un congreso de jóvenes socialdemócratas o de cualquier otra ideología; lanzó un llamado para que los suecos fueran a casa a procrear hijos, el salón se vino abajo entre risas y aplausos, como si lo solicitado por el mandatario, resultara fácil después de cierta edad. Así en serio son tomados estos viejos por los que gobiernan el Estado.

Aún más difícil que hacer nuevos suequitos, cuando se está algo mayorcito, es creer que se pueda estar bien cuando el Estado suple en todo, incluido lo afectivo, a los hijos, cuando las persona mayor, aunque no le falte lo material le falte un amigo, ya no para tenderte la mano, sino para avisar que estas muerto, como le pasó no hace mucho a un hombre de origen argentino, cuyo cadáver permaneció dos años en su apartamento sin que nadie se diera cuenta. El periódico Metro contó la crónica de una soledad anunciada, iniciada con la separación de la esposa y completada por el efecto “macabro” de un banco que recibía la pensión y hacía los pagos sin mediar acción humana, así el individuo pagaba desde el mas allá su apartamento, y no pasaba nada.

Si Suecia, es el mejor país para envejecer, será en el sentido de lo rápido que se nos van aquí los años, por lo demás, creo que Help Age International, debería parametrar lo que ha pasado por alto, por ejemplo, los maltratos, el déficit de amor filial o la falta real de contactos, y luego volver a sacar cuentas. ¿A ver a cómo tocamos?

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Una respuesta to “Suecia ¿el mejor país para los ancianos?”

  1. Guillermo Amado 24 enero 2015 a 2:25 AM #

    No se si esto me va a producir algún resultado, pero quiero pedir ayuda a quien me la pueda dar, quiero encontrar en Suecia a Woolf Johanson y a Annika Forslud, habitantes del norte de Upsala, que estuvieron en Colombia en el año de 1970, en el Instituto San Jose, un instituto para Huérfanos de la Beneficencia de Cundinamarca. Hoy los busco para que estén el resto de sus vidas en mi hogar descansando porque se lo merecen, ellos me dieron cariño cuando yo tenía de 14 a 15 años; hoy quisiera que estuvieran a mi lado, no porque lo necesiten si no porque los amo; a quien pueda ayudarme quiero que me entiendan que de alguna manera ellos fueron mis padre por un año, padres que nunca supe de ellos ni de familia alguna. Favor si pueden ayúdenme a encontrarlos y ojalá que puedan pasar el resto de sus vidas conmigo.

    Guillermo Amado
    Mail: guiacoeu@yahoo.es
    Cel. 313 6375357

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