Marx antibolivariano

22 Jun

Carlos Marx representado en Tussauds Berlin exhibition. Foto:Sebastian Niedlich

En el año 1826, cuando su poder comenzaba a declinar, logro reunir un congreso en Panamá, con el objeto aparente de aprobar un nuevo código democrático internacional. Llegaron plenipotenciarios de Colombia, Brasil, La Plata, Bolivia, México, Guatemala, etc. La intención real de Bolívar era unificar a toda América del Sur en una república federal, cuyo dictador quería ser él mismo. Mientras daba así amplio vuelo a sus sueños de ligar medio mundo a su nombre, el poder efectivo se le escurría rápidamente de las manos.
Carlos Marx, BOLÍVAR Y PONTE(1858)

De Miedo es el Bolívar que describe Karl Marx, en su artículo escrito en enero de 1858 bajo el título de BOLÍVAR Y PONTE publicado en el tomo III de The New American Cyclopedia.

Pero no era de extrañar, siendo como fue Marx un propagandista solapado del imperialismo inglés,quien lo dude solo tiene que leer el artículo: LA DOMINACION BRITANICA EN LA INDIA, publicado en el “New York Daily el 25 de junio de 1853, donde el alemán de origen hebreo, aun reconociendo los crímenes de los ingleses, justifica, con dudosa dialéctica, la presencia de los mismos en el país asiático:

Bien es verdad que al realizar una revolución social en el Indostán, Inglaterra actuaba bajo el impulso de los intereses más mezquinos, dando pruebas de verdadera estupidez en la forma de imponer esos intereses. Pero no se trata de eso. De lo que se trata es de saber si la humanidad puede cumplir su misión sin una revolución a fondo en el estado social de Asia. Si no puede, entonces, y a pesar de todos sus crímenes, Inglaterra fue el instrumento inconsciente de la historia al realizar dicha revolución. [505] En tal caso, por penoso que sea para nuestros sentimientos personales el espectáculo de un viejo mundo que se derrumba, desde el punto de vista de la historia tenemos pleno derecho a exclamar con Goethe:
¿Quién lamenta los estragos
Si los frutos son placeres?
¿No aplastó miles de seres
Tamerlán en su reinado?

Esto por no hablar de desprecio total que sentía Marx por los españoles y aún mas por sus descendientes en América, como se nota en esta referencia a los mexicanos:

“Los españoles están completamente degenerados. Pero, con todo, un español degenerado, fente a un mexicano, constituye un ideal. Todos los vicios, la fanfarronería, bravuconería y donquijotismo de los españoles a la tercera potencia, pero de ninguna manera lo sólido que éstos poseen.”
De Marx a Engels, 2 de diciembre de 1854, tomado de Karl Marx, Friedrich Engels, Materiales para la historia de América Latina, Cuadernos Pasado y Presente, Siglo XXI Editores, 1980, p. 201.

Este era el modo de pensar de Marx, entre maquiavélico y racista. La vida le castigará con un yerno mulato nacido en Santiago de Cuba, Pablo Lafargue, al que llamará “el pequeño negro” o “el gorila” sin que ello fuera obstáculo para que le utilizará con el fin de difundir sus ideas entre esos “degenerados” españoles.

Y siendo así no se puede esperar por parte de Marx la menor piedad para Bolivar, ni que le perdonara al criollo, ni aún después de muerto, la traición a ese, a su admirado poder Británico, el mismo que tanto ayudó al Mantuano en la tarea de separar los hispanoamericanos de su madre patria y cuya ingerencia americana luego intentó frenar.

En su lamentable  Carta de Jamaica, escrita  por Simón Bolívar el 6 de septiembre de 1815  en Kingston, presuntamente dirigida a Henry Cullen súbdito británico, residenciado en Falmouth, cerca de Montego Bay, en la costa norte de Jamaica, el “Libertador”, no solo abogaba por la fragmentación de América en quince o diecisiete Estados independientes entre sí, sino incluso  insinúa la entrega de Panamá y Nicaragua a Inglaterra. Todo ello a cambio  de un respaldo inglés en forma de armamentos dinero y soldados que actuaran bajo sus banderas.

Y será con ese respaldo  que contará Bolivar entre los años  1817 – 1828, invade la América hispana  aquella tropa conformada por unos 5000 hombres, de la que  rara vez hablan los historiadores nacionalistas de la independencia americana:  las legiones británicas.

Estaban formadas estas fuerzas por mercenarios británicos y de otros países europeos que comandados por Simón Bolívar  vinieron a continuar en el Nuevo Mundo una guerra que ya tenían en el Viejo contra el imperio Napoleónico, que para entonces controlaba la metrópolis en la figura del Rey José Napoleón.

Y serán estos mismos extranjeros los que conformaran el núcleo del Ejército de recién nacida Gran Colombia.

Bolívar, como antes lo fue ese Francisco Miranda entregado por él y otros mantuanos a los españoles, fue una pieza más en el plan inglés de separar y fragmentar las colonias españolas. encajando en los interese Británicos hasta que comienza con sus planes de confederación de los nuevos estados y para lo cual Bolívar  convoca en el llamado  Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826, denominado así  en memoria de la Liga Anfictiónica de Grecia antigua.

Allí participan la Gran Colombia, México, Perú y  Provincias Unidas de Centro América, Bolivia  y Estados Unidos  así como dos poderes extracontinentales, Gran Bretaña y los Países Bajos en cambio quedan excluidos por una u otra razón, Argentina, Chile,  Paraguay y otra gran creación inglesa que poco se ha estudiado, El Imperio del Brasil.

El papel de los británico en este Congreso será el de hacer fracasar los afanes unitarios de Bolívar, lo harán concertando acuerdos económicos por separados con los diferentes países americano,  y disuadiendo a los participantes, en particular México y Colombia, de  respaldar la dependencia de las últimas colonias españolas, Cuba,Puerto Rico, Filipinas y Canarias, era natural tal posición en quien seguía siendo otra potencias colonial con posesiones muy cerca a las que aún mantenían los españoles en el Caribe. Los ingleses eran pues anticolonialistas solo hasta donde sus intereses pudieran verse afectados, eso lo debió haber comprendido Bolívar hacía años y no ahora, después del Congreso cuando comprende de una vez que lo nada positivo podía esperarse de sus viejos aliados europeos, entiéndanse británicos, a ellos debe referirse cuando comentando el fracaso del evento escribe, al General José Antonio Páez, desde  Lima, el 8 de agosto de 1826, lo siguiente:

Pienso que si la Europa entera se empeñase en calmar nuestras tempestades, no haría quizás más que consumar nuestras calamidades. El congreso de Panamá, institución que debiera ser admirable si tuviera más eficacia, no es otra cosa que aquel loco griego que pretendía dirigir desde una roca los buques que navegaban. Su poder será una sombra y sus decretos meros consejos: nada más.

Deberían reflexionar sobre estos pactos e ingerencias  deberían reflexionar los marxistas “bolivarianos”. Mientras tanto, aquí les dejo el elace al artículo donde no falta curiosos datos.

Estatua de Simón Bolívar en Caracas. Foto: Ruurmo

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