Se inician las conspiraciones antiespañolas en Cuba

1 Jun

Mapa de la Capitanía General de Cuba. Foto: Wikipedia


Los primeros independentistas
Como ya sabemos, la reunión de las flotas que hacían la travesía entre el continente americano y la metrópoli, estimuló el progreso de la Habana. La ciudad había sido designada oficialmente en 1607 como capital de la isla, dividida ese año en dos gobiernos: uno en la zona occidental, radicado en la misma Habana y otro en la zona oriental establecido en Santiago de Cuba, en la parte oriental, la cual terminaría por subordinarse al occidente de la isla en 1733. En 1728 se funda la Universidad de La Habana, que como veremos más adelante constituyó uno de los focos conspiratorios más importantes en la historia cubana. En la década del 20 del siglo XVIII tendremos los primeros grandes conflictos entre colonos y el poder central, fue provocado por el monopolio con el que la Corona frenaba el comercio del tabaco, los vegueros no podían venderle a otro comprador que al estado, algo que afectó incluso a la iglesia. La medida respondida por los vegueros, agitados por algunos clérigos, con las sublevaciones en los años 1717, 1720 y 1723, cuyos incendios y marchas sobre La Habana fueron respondidas con la represión mas brutal y la horca de los líderes.

Por otro lado la producción azucarera de la isla continuó incrementándose, alcanzado la cifra de 34000 toneladas para el año 1805. En 1820 Cuba se convierte en el primer exportador de Café y de azúcar en el mundo, también fue por décadas el principal exportador de bananos, de cobre y de miel, así se desarrolló una clase criolla ingeniosa y rica dentro de la que se nacen dos tendencias: una asociaba su prosperidad con el estado colonial e hizo política conservadora incluso dentro de España, es de ella de donde salieron los cinco ministros nacidos en Cuba que sirvieron en el gobierno autócrata de Fernando VII; la otra imaginaba con la independencia o quizás en la confederación con los Estados Unidos el mejor estado posible para la isla.

La primera conspiración revolucionaria en Cuba de la que se tiene noticia tuvo lugar en el año 1795, en la Villa de Bayamo. En ella estuvieron involucrados el cadete Gabriel José de Estrada de veintiún años y los hermanos Ramón y Florentín Escalona de dieciocho y veinte años respectivamente. Presumo que estaría influida a los ideales de la revolución francesa y por tanto poco o nada podría tener de respaldo por parte de las clases altas de la isla. Los conjurados pretendían obtener la igualdad de mulatos y blancos, lograr que se acabaran los pagos de alcabalas y que se repartieran las tierras de los ricos entre los pobres. La conjura fue denunciada por un individuo al que se le pagó seis caballerías de tierra, trescientos pesos y un negro para que le ayudara en las labranzas. Uno de los conjurados, el negro de cincuenta y seis años Nicolás Morales, quien parece haber sido el coordinador general de la conspiración, se defendió durante el juicio declarando que era una especie de broma y fraude de su parte para obtener dinero de los demás complicados. Lo más probable es que fuese un recurso para evadir el castigo, mas aún en el caso de haber dicho Morales la verdad, el hecho de que hubieran criollos dispuesto a seguirle en tal “mentira” habla de lo profundo que había calado el ideario de la revolución francesa en la colonia de Cuba.

Otro proyecto independentista, más sofisticado desde el punto de vista político tuvo lugar en 1809. Hay que recordar aquí que un año antes, en 1808 Napoleón había colocó a su hermano José en el trono de España, y que el independentismo que se extiende por las Américas tenía en sus orígenes conexión con la rebelión del pueblo español respaldado por Gran Bretaña, contra la ocupación francesa. La conspiración cubana es descubierta antes de que cuajara; estaba dirigida por Román de la Luz y Luis F. Basabe. Uno de los implicados fue el abogado masón bayamés Joaquín Infante, calificado por las autoridades como el mayor revolucionario que pueda pisar el territorio cubano. Fugitivo publicará en Venezuela en 1812 su proyecto de Constitución para la Isla de Cuba, donde se declaraba a la isla como un estado independiente, en el que se articulaban los poderes legislativos, Ejecutivo, Judicial y Militar.

En 1812 tiene lugar otra rebelión, en este caso, de corte antiesclavista, dirigida por el negro liberto José Antonio Aponte, carpintero ebanista, y santero, las reuniones políticas eran disfrazadas de religiosas. Su conspiración abarcaba toda la isla y al parecer llegó a tener contacto con los haitianos la rebelión es aplastada con mano dura por las autoridades ante el temor de ver convertida a Cuba en una segunda Haití, cuya revolución esclava inspiraba al carpintero que terminó siendo ahorcado. Aunque los alzados no llegaron a hacer mucho daño, mas allá de varios incendios y matar algunos mayorales, el proyecto sirvió para detener la discusión sobre la abolición de la esclavitud en Cuba que tenía lugar en esos momentos en las Cortes Constituyentes Españolas.

En 1823, cunado Fernando VII pone fin al período constitucional iniciado en 1820 y envía a Cuba un gobernador de mano dura, Dionisio Vives, se descubre la conspiración organizada por el habanero José Francisco Lemus, coronel de los ejércitos colombianos descubre una organización encaminada a fundar en Cuba la República de Cubanacán (nombre indio de Cuba). Se trata de la conspiración conocida como de los Soles y Rayos de Bolívar, auspiciada por masones establecidos en toda la isla, particularmente blancos de clase humilde. Sin embargo cuando sus delegados en Colombia se entrevistan con Bolívar para recabar su apoyo este se los niega con el argumento de que no era el momento mas oportuno. Recordemos que ha sido gracias al pronunciamiento del coronel Riego en España, quien utilizó para sus fines a las tropas que habrían de reforzar las fuerzas coloniales, que triunfan definitivamente los independentistas colombianos, que con la imposición de una Constitución al Rey Fernando VII cuba ha pasado a ser mas que una colonia una provincia española donde se aplican leyes liberales que, prohíben formalmente el tráfico de esclavos, hace las capillas escuelas, liberan presos políticos y se amplia la libertad de expresión.

La situación descrita arriba alarma a quienes hacían de la esclavitud en Cuba su principal fuente de ingresos, frente a la alternativa de una independencia que no podría garantizar sus privilegios, estos comienzan a pesar en una tercera opción, la de la incorporación a los Estados Unidos una vez que Inglaterra impone a Madrid, en términos de prohibición de la trata esclava lo que no hace con los algodoneros sureños de la Unión norteamericana. Así las cosas llega a Estados Unidos en septiembre de 1822 el camagüeyanos Bernabé Sánchez, en representación de un sector de los plantadores dispuestos a tratar la anexión de la isla al vecino del norte. Sin embargo, aunque existen sectores del gobierno norteamericano interesados en la incorporación de la isla, sobre todo ante la alternativa de que esta sea convertida en una base inglesa u objeto de una revolución esclava, lo que se decide al final es disuadir a hacendados anexionistas cubanos para que se mantengan bajo el poder español, como un mal menor.

En 1830 se abre otra causa por infidencia, esta vez contra los conspiradores de la Gran Legión del Águila Negra, una logia masónica que laboraba aparentemente por la Independencia de Cuba, pero con raíces en México. Había sido creada en Veracruz, provincia de México, país en el que radicaba una junta para la liberación de Cuba integrada por nativos de la isla, en 1823 por el primer presidente de aquella República, el general Guadalupe Victoria, en el Convento de San Lorenzo, de México. Entre los fundadores de la asociación secreta se encontraban masones y antiguos católicos, como es el caso de su líder, el exfraile betlemita cubano Simón de Chávez, también participaban prófugos de la Conspiración Soles y Rayos de Bolívar, como eran José Teurbe Tolón y Francisco Garay. Lo que prima en el mecenas de esta conspiración es el interés de México; Guadalupe Victoria, entendía a Cuba como una extensión geográfica natural se su país y tenía por objetivo con la conspiración fortalecer en la isla los elementos liberales que pudieran enfrentar la restauración de un gobierno monárquico como el que había Agustín de Iturbide en México, así como frenar cualquier intento de reconquista de México por parte de España. No por gusto la estructuración del Águila Negra dentro de la coincide en 1828, con planificación desde La Habana de invasión a México que estaría bajo el mando del general Barradas.

Los conspiradores son descubiertos gracias a un chivatazo dado el 23 de diciembre de 1830 avisando a las autoridades españolas de la presencia en Cuba de un agente al servicio de México, José Julián Solís, originario de entre Nueva Orleáns, quien hablará hasta por los codos facilitando el descubrimiento de conspiradores como: Manuel Abreu, Manuel Rojo, Pedro Murtos, Gabriel Peláez y su hermano Pedro Pablo, Diego Araoz, así como Luis Ramírez Monfort.

Con el aborto en 1830 de este movimiento, México dejará de colaborar con los independentistas cubanos. Aquí se termina la primera etapa de conspiraciones antiespañolas en Cuba las cuales dormitaran varias décadas antes de volver a la carga.

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