Antiyoanismo interno: o la rara otoñización de una “Primavera”(II) El cabecilla

6 Abr

Luis Cino, foto publicada en Baracutey cubano

“Hay intereses demasiado poderosos empeñados en promover a Yoani Sánchez a costa de liquidar el periodismo independiente.”
Luis Cino en “Para evitar confusiones”

Si se busca un nombre y un apellido para el antiyoanismo “primaveral”, lo encontraremos en el firmante de un artículo, cuyo título indica lo contrario de lo que se propone, me refiero a “Para evitar confusiones” publicado en la página 7 de la edición 264 de La Primavera de Cuba, con la firma de Luis Cino.

No es la primera vez que me topo con la incidía de este personaje. Hace algunos años, arremetió, sin ton ni son, con más sorna que inteligencia, contra una propuesta de democracia sin partido confirmada por mi y publicada en la misma Primavera, un proyecto que al superar la dicotomía mono/pluripatidismo, concomita con la reciente propuesta hecha desde la isla por el Laboratorio Casa Cuba en el documento”Cuba soñada“. No sé si la gente de ese laboratorio habrán leído nuestra propuesta, pero, si así fuera, tendría que agradecérselo a La Primavera, y quien sabe si al eco que le hizo con su comentario canino, el señor Cino.

Por supuesto, no me pareció mal que alguien discrepara de aquellas ideas y si no me tomé el trabajo de activar la polémica, fue por la baja estofa de la andanada lanzada por el “independiente” contra nuestro pensamiento.

Pero ahora, es diferente, se está engrosando la jauría que dentro de la isla, ataca por todos los flancos a la misma persona, diseminando teorías conspiracionistas que sólo desacreditan al medio que tanto respeté y al que siempre agradeceré, con independencia de mis critica, el haber sido tribuna de mis ideas. Se trata además de un medio que de un modo u otro, sufragó nuestro bolsillo como contribuyente al tesoro sueco, fuente financiera de cualquier proyecto internacional que impulse la democracia cristiana sueca. Un proyecto concebido como alternativa a la prensa amordazada, no para convertirlo en caballito de batalla contra quien cumple su deber de ciudadana, como orgullosamente y con toda razón Yoani Sánchez declara.


La estrategia de este señor es, muy simple, sembrar el miedo a no sé que confabulación, de la que no da detalles, hablando en abstracto, al paso que divide para vencer a la rival que el mismo se ha inventado. Lo hace intentando contraponer a las disidentes viajeras. En su mundo, del lado de la luz estarían Berta Soler y Rosa María Payá, por ironías de la vida la misma que delató en el recinto del Parlamento Sueco, la falta de solidaridad de la Primavera con su movimiento. Del otro, el de la oscuridad, se encontraría esa Yoani, quien según Cino, se ha llevado las palmas en el:”…deslumbramiento por la pacotilla, las vidrieras y las luces de neón; el descubrimiento del agua corriente, el transporte público que pasa a su hora, la carne de res, la conexión rápida a Internet y la música de Beethoven; los deslices, las meteduras de pata y los papelazos; el dejarse trajinar por los gamberros pagados y organizadas por las embajadas cubanas en el exterior; las declaraciones desafortunadas, el autobombo y la promoción de agendas propias en detrimento de las demás.”

Vaya con una parrafada, nada tiene que envidiar al abyecto tratamiento dado por oficialista Cubadebate, a quien llama “cibermercenaria”, esto por no mencionar su equivalente en las crónicas que le endilga a Yoani el señor Edmundo García en el portal de La Tarde Se Mueve.

Dice Cino: “¡Cuánto daño le ha hecho tanto premio y tanta promoción!”, en eso estaríamos de acuerdo si poniendo los pies en el suelo se reconociese como a sí mismo como el afectado, que es lo que indica su mezcla de llanto y alabanzas a sí mismos, al exclamar: ¡Y nosotros en Primavera Digital que desde hace casi seis años no dejamos de sacar semanalmente nuestro periódico (ya vamos por el número 264) y por eso pensábamos que era el primero!”. Supongo que, para no ser desconsiderado, Cino incluya en ese “nosotros” a los democristianos suecos sin los cuales no habría nacido este proyecto.

Por su puesto que La Primavera tiene un gran mérito, y debería bastarle con eso, de haber servido a la patria, que no se paga ni con viajes ni con premios ni con nada de lo que tanto preocupa a esta alma en pena, que prefiere olvidar a quienes le dieron el impulso inicial. ¿Pero en qué la aventaja Yoani? En primer lugar, en ser joven y mujer, algo que vale mucho en tiempos feministas, en segundo, que al parecer, empezó su blog solita. Y si después fue descubierta por otras fuerzas poderosas, como esas que le atribuye el Yoanólogo oficial en la Sorbona, Salim Lamrani, eso sería otra cosa.

Que hubo otros periodistas independientes antes que Yoani, no nos lo va a contar Cino, quien por cierto, no se había incorporado cuando escribí uno de los primeros, trabajos dedicados a sistematizar la importancia de este movimiento; allá por Octubre de 1997: LA PRENSA INDEPENDIENTE CUBANA: LA QUIEBRA DEL TOTALITARISMO, UN APORTE AL NACIMIENTO DE LA SOCIEDAD CIVIL. Allí encontrará el lector una lista bastante completa de agencias y periodistas independientes, que si seguimos la lógica de Cino, habría que (salvo los que se destaparon luego como agentes)  premiar, reconocer y exaltar, no sólo antes que Yoani, sino también que la Primavera, de modo tal que la revista sólo podría ser reconocida, allá para las Calendas Griegas.

Pero así no funciona la vida, y no van lejos los de alante si los de atrás corren bien, y para hablar en cubano, Yoani le ha dado tubo y raya, a más de una vaca sagrada de la vieja disidencia, en una época donde las tecnologías ponen al mundo boca arriba, incluidas las viejas formas de periodismo y políticas partidistas, no sólo en Cuba, sino también fuera de ella . ¿Qué le vamos a hacer?

Pero esto, Cino, no lo puede entender encerrado en su tonel, que parece ser lo único que aprendió de Diógenes. Al cinismo de Cino le falta la humildad que le hubiese librado de la malas maña conque intenta arrebatar el éxito a Yoani, que le impide reflexionar sobre el hecho de que reconocer que, aunque no sea un hecho explicito, una vez que te casas con un benefactor, que para colmo es un partido político, el resto de los mentores te echaran en el olvido. Esa fue la mala jugada, tan repetida en los opositores, que favoreció a Yoani al convertirla por contraste en símbolo de esa equidistancia, tan necesaria a la hora de unificar la diáspora.

Si lo que movía a Cino, no era sólo decir lo que piensa, como por fortuna ha hecho todo estos años gracias a La Primavera, sino también entrar en competencia, debería reconocerse deportivamente como perdedor del juego que el mismo ha creado, reflexionar sobre sus faltas y prepararse mejor para la próxima contienda, a ver si para esa ocasión libra de su limbo al pobre ectoplasma.

Y no será la fórmula que le devolverá a la vida esa tan barata de intentar enemistar al blog de Yoani, con otras publicaciones, como revista De Cuba, Bifronte, Cacharros, Convivencia o la misma Voces que editan Orlando Luis Pardo y Yoani. Eso es simplemente reducir la prensa independiente a una especie de carrera de caballos, cuya meta final fuera, la acogida mundial que Yoani ha logrado.

En lugar de relinchar, lo que tiene que hacer la Primavera es resolver sus propios problemas, dejar la cacería furtiva de disidentes con éxito y enfrentarse en sus editoriales a ese Granma que la acusa de ser un medio “contrarrevolucionario hecho en Suecia“. Pero no debe batirse con medias verdades o evadiendo el reto, sino hablando claramente, como el que no tienen nada que ocultar, sobre si son rubias o mulatas las que integran ese tan singular “ABBA” , usando la misma metáfora de Cino, que es La Primavera, y de paso explicarnos a todos desde la perspectiva de su redacción, por qué le falta razón a aquel”Benny Andersson” que les quiere cortar la luz y el agua desde Escandinavia.

Mejor, dar información, que dedicarse a la difamación en la que ha caído La Primavera. Y ya de paso podrían decretar la independencia total de esta publicación, usando para ella la misma tecnología de su “competencia”; esa será la mejor defensa contra malandrines que, según Cino, quieren desaparecerla.

La verdadera tragedia de esta publicación, no es el lobo, el lobby o la loba, es el narcisismo que llevándole a creerse lo mejor de la prensa independiente, consideró que sólo a ella correspondía un “esplendor”, destellos de luz que en su pequeñez moral y reducida inteligencia, creen que Yoani les arrebata, sin perdonar a la muchacha el lapsus de no mencionarlos como antecedente del periódico que ella piensa fundar.

Cino, reventando el grano antes de ponerse el parche, afirma: “Sé que no faltarán los que digan que le tenemos envidia, que hacemos el trabajo a la Seguridad del Estado, o que somos más come-candelas del anticastrismo que Vigilia Mambisa. ” Es, este ejercicio oracular, donde se encierra la mayor verdad de todo el escrito, y no como “anticipación” sino como explicación de sus auténticos motivos.

Pasarán los años y a esa misma gente que hoy parapetadas en la Primavera, descargan tanta ira, sus nietos les preguntarán: ¿Cuéntame abuelito, que hacías cuando Yoani recorría el mundo, apostolando por la libertad , unificando cubanos sin renunciar a sus criterios?. Los “primaveristas” cabizbajos y avergonzados del cinismo que se dejaron inocular por Cino respoderan:
Patearla, mi niño, como haría el caballo encabritado por la fusta del amo tras perder la carrera.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: