Lección de un acto grotesco: a Cuba la tienen que salvar sus hijos, no los extranjeros

16 Ago

No nos cabe duda de que poco a poco se irá abriendo camino la verdad sobre lo que pasó en Cuba con Oswaldo Payá, y que para ello, Jens Aron Modig sigue siendo un  elemento clave en este misterio, sino además, un manual abierto de lo que puede esperar Cuba de un extranjero.

Pos su parte la Sociedad Académica Eurocubana hace lo suyo, enviando comunicados a la prensa, que aunque alguna vez puedan ser censurados, y esas censuras quedarán para la historia, son leídos y asimilados por los encargados de crear opinión en estas tierras, es decir los periodistas. Estos poco a poco han ido cercando a Aron Modig; que se negó a dar en Suecia, la conferencia abierta a los medios que dio en Cuba, hasta el momento, se ha ido entrevistando de uno en uno con los periodistas nacionales, concediendo entrevistas, que a veces se notan cortadas.

Una de las últimas, fue publicada el Jueves, 16 de agosto a las 22:03 en el sitio digital del periódico de orientación cristiana Världen idag (El Mundo hoy): bajo el título de “Grotesk situation på Kuba” ( “Grotesca situación en Cuba) “ se presenta una conversación de Modig con la periodista Eva-Janzon.

Además de repetirse lo que todo el mundo ya sabe, aquí, se aclara, que el lider del KDU no podrá regresar a Cuba nuevamente para reunirse con miembros de la oposición, sin embargo, se transmite su opinión, de que es bueno que los suecos vayan allí, impidiendo con su presencia que Cuba  se convierta en un país aún más aislado. Así mismo cree que todos los intercambios entre los extranjeros y los cubanos de a pie son buenos, incluso aunque el dinero que se les entregue termine en manos del Gobierno.

La que aquí  falta es consejos sobre como actuar cuando a ese extranjero la seguridad del estado le echa mano, y lo pone hablar ante los medios, sacando partido propagandístico a cada una de sus palabras; siendo un experto por la experiencia; sería hora de que Modig nos explicara, más que el modo de salir ileso, la manera de reparar la solidaridad dañada.

Otro punto que la SAEC ha destacado es la falta de contacto entre Aron Modig y la familia de Oswaldo Payá, incluso, antes de que el sueco regresara a Suecia. En el periódico, Modig afirma que tiene esperanzas de restablecerlas en el futuro.

En el artículo también se responde a una de las preguntas realizadas por la Sociedad Académica Eurocubana en uno de sus comunicados para esclarecer el origen del famoso dinero llevado por Modig a La Habana y sus objetivos.

Según Mundo hoy, los 4.000 euros que traía Modig estaban destinados a familias de padres detenidos por sus opiniones políticas, y provenía de la Internacional Demócrata Cristiana Centro (CCI), no de instituciones norteamericanas, como los voceros del gobierno cubanos, incluido Edmundo García, en Miami, estaban difundiendo.

Así mismo Modig, como hiciera el Che con su carta a Fidel Castro, limpia de responsabilidad al Estado, en este caso al Sueco. Dice que Suecia no da ninguna ayuda oficial al movimiento por la democracia en Cuba, pero que organizaciones cercanas a su partido, como el Centro Democristiano Internacional(CCI), y el Centro Internacional Liberal Sueco (SILC), durante años han mantenido un diálogo y los intercambios con la oposición en Cuba,  mediante el apoyo a los medios de comunicación independientes, como dándole a la gente la oportunidad de comunicarse libremente con el mundo exterior.

Aron Modig no deja claro un asunto y es, sí la seguridad del estado cubana ha logrado penetrar esas instituciones que suelen alimentarse de donaciones públicas y privadas y tentarlas para aceptar la moneda americana. Esa es la forma que tiene el régimen cubano de reducir a la nada, el movimiento democrático, facilitando y luego exponiendo su financiamiento por otro estado.

Tras exponer lo que hizo Modig durante su viaje a Cuba de 2009, donde el objetivo era proporcionar apoyo moral, así como conversar sobre la democracia con la gente del Movimiento Cristiano Liberación, el artículo cierra, abordando lo que se debe hacer en la situación actual.

En la opinión de Modig los cubanos darían la bienvenida a un enfoque más internacional sobre Cuba, pues esto significa cierta presión sobre el régimen.

Lo último no está mal, pero siguen habiendo lagunas en el discurso sobre Cuba que Modig está dando en Suecia. Sigue habiendo falta de respuesta de su parte al emplazamiento público que le está dando la Sociedad Académica Eurocubana, en su propio idioma, ni explica que es lo que espera para llamar por teléfono a los deudores de Payá; transmitirle, cuanto menos, sus condolencias, ni tampoco lo que aguarda para pedir perdón al movimiento democrático cubano por el daño que le hizo con su mea culpa (para usar una frase de mi colega Germán Díaz) en La Habana.

Cuando Modig suspendió su conferencia de prensa programanda para el 3 de agosto,  tuve el gusto de ofrecer ese mismo día,  mi opinión al reportero Nelson Rubio de Actualidad 1020, una radio de Miami, y decirle allí, con el micrófono al aire -todavía espero la grabación por cierto- de Aron Modig y su “talante”; hice la historia que muy pocos saben, de esa colaboración de mas de 15 años han tenido SILC, CIC y otras instituciones con el movimiento democrático cubano,, Pero además, señalé el bien que nos llega por el mal que aún Modig nos hace. Que no hay que esperar a que sean suecos o españoles los que nos saquen las castañas del fuego, pues con Modig y Carromero, tenemos el ejemplo, si chocan de lo “chuecos” que salen.

Los que tienen que ir a Cuba y ayudar a sus hermanos tienen que ser en primer lugar los propios cubanos, del mismo modo que hace Edmundo garcía para recolectar material fresco para sus algarabía. No pretendo que sean los grandes políticos, ni los deportados, ni ningún activista de esos a los que el régimen tiene registrado, sino el cubano de a pié, el desconocido, el hombre sencillo que lleva a su pueblo en el corazón, es ese, con dinero de su trabajo -como en tiempos de José Martí-, con sus voz, con su respaldo moral o material quien tiene que ayudar al movimeinto democrático, y lo mejor será, viajando a Cuba, para encontrar allí, al que cada día, como Payá, arriesga su vida por la Libertad.

No se trata de darle un no definitivo al extranjero bueno que nos quiera ayudar, habiendo como hay por el mundo tanto mercenario que defiende al sistema que oprime y humilla al cubano, se puede agradecer la mano del amigo y al mismo tiempo saber de quien es la prioridad a la hora de actuar, de no olvidar lo que cabe esperar cuando se reclutan para la causa, quien no pertenece al pueblo al que le aprieta el zapato: españoles, suecos o mexicanos, como los papagayos enviado por el Directorio Democrático cuando la última visita papal.

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Una respuesta to “Lección de un acto grotesco: a Cuba la tienen que salvar sus hijos, no los extranjeros”

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  1. 17 de agosto de 2012 - 17 agosto 2012

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