Edmundo García: “de la Ñico López, de la de Miami”

9 Abr

Edmundo García en La Habana junto a Mariela Castro Espín. Galería de La Noche se Mueve.

Suelo escuchar el programa radial de Miami La  Tarde se Mueve, con la misma actitud con la que escuchaba el Granma cuando vivía en Cuba, descifrando las verdades que ocultan una intención clara de confundir al receptor, desarticulando mentalmente un discurso cuyo éxito radica, mas que en las virtudes de quien defiende el gobierno de Cuba que en las miserias de aquel a quien ataca. El sector histérico del exilio, una histeria por cierto que prefiere aplastar discos de Juanes o boicotear concierto de Pablo Milanés a darle la tángana que se merece a el programa de Edmundo García. Y siendo como es el programa de Radio Progreso, la versión invertida de Radio Martí, es decir la voz sin pelos en la lengua del Gobierno cubano en Miami, no deja de llamar la atención que la ausencia de una vigilia como las de Vigilia Mambisa frente a la estación radial, algún día aflorará la explicación.

Con La tarde se mueve podemos tomarle el pulso a la situación mediática de la capital del exilio, en especial al vacío que deja una auténtica alternativa que no deje venda a la derecha, ni a ese falso progresismo que Edmundo García proclama encarnar, aprovechando la falta de articulación de una izquierda en la diáspora, pero de una auténtica diáspora de izquierda, no de esa comparsa del régimen cubano que la escritora Isabel Alfonso nos recomienda en la entrevista concedida a Armando Chaqueceda y publicada en Encuentro en la Red, bajo el título de La “otra” diáspora, entiéndase una izquierda sin orígenes ni compromisos católicos, ni que nazca de la simpleza de las experiencias de vivir en Miami, como suele aducir Edmundo García, quien le atribuye su supuesta evolución política a la derecha cubano americana. Lo que necesita nuestra díaspora es una izquierda conciente, critica y consecuente, con un proyecto claro de que retome la utopía de una sociedad, justa, libre y eficiente, como nunca la habido en esta o la otra orilla del mar.

Pero como no existe extructurada en el exilio esa izquierda – más que algunas células anarquistas o socialdemócratas, sensibles al sufrimiento creado en el pueblo cubano, tanto por el aislamiento al que lo condena su dictadura, como aquel que fomentan desde Estados Unidos, quienes no conocen o no les interesa otra manera de hacer anticastrismo- es que puede apropiarse de su bandera aquello que Edmundo García representa.

Y lo hace con destreza entrelazando la capacidad del agitador formado en la escuela bolchevique y el pastor que apela sin la menor vergüenza a la unidad familiar. Y no es necesario que reciba la propia del gobierno cubano, quien cuanta para que lo defienda con las empresas que participan de su monopolio sobre el negocio de los viajes a Cuba. Es decir, jugando al duro y sin guantes con las reglas de la publicidad y la propaganda capitalistas. Pues en definitiva de eso se trata, de una nueva clase capitalista convertida en auténtica vanguardia de la contrarrevolución, una contrarrevolución que deja corta a la tradicional y que no parará hasta repartirse al cubano con la iglesia a partes iguales, dejándole su espíritu en manos de la religión y su cuerpo en manos de un mercado, auspiciado, protegido y encaminado por el Estado, como siempre ha sido, aunque los fundamentalistas liberales nos cuenten lo contrario.

Coherente con este proceso es el hecho de que en Cuba se otorgue membresía en el Partido, tribuna en las plazas y en los medios de comunicación a representantes de iglesias, mientras se le niega esos mismos espacios a quienes de posiciones científico materialistas propongan otra vía socialista. Coherente con ello, es que Edmundo García responda a quienes le llaman comunista, que el no lo es, usando como argumento que no ha pasado cursos de Marxismo, o que no ha militado en Partido Comunista alguno.

Es probable que Edmundo nunca haya sido un funcionario partidista, cuya rigidez le impediría servir como sirve a la tiranía, en las condiciones relativamente adversas en que lo hace. Tampoco es muy seguro que se haya convertido alguna vez en un auténtico marxista, pues de serlo, usaría su inteligencia y agudeza en la tarea difícil e ingrata de construir esa izquierda que nos hace falta. Lo que tampoco es verdad que sea una suerte de autodidacta como suele vendérsenos en sus programas;como tantos otros cubanos, Edmundo recibió en la isla una profunda formación política, que siempre puede ser útil. Lo malo no es haberla recibido, lo malo es negarla, convirtiéndonos en sospechosos de querer utilizar ese saber para el mal.

Tiene la formación dogmática, pero formación al fin y al cabo, que da la escuela cubana. Y lo malo no es eso, sino que lo oculta, y que no ha sabido, viviendo en “libertad”, darle a su base de conocimientos una mayor riqueza y flexibilidad, cono siempre queda evidencia cuando dialoga, como suele hacerlo, con el profesor Arturo López Levy, alguien que al margen de lo cercana que puedan estar en lo político sus respectivas agendas, sabe marcar la diferencia en un tratamiento académico de la realidad que abordan en cada charla, rompiendo, bara bien, de su causa con la sofistica Edmundiana.

Pero dentro de todas las escuelas cubana, a Edmundo García, parece, le tocó la más dogmáticas de todas: La Escuela superior del Partid Ñico López. Así se podía inferir de su manera de abordar la realidad, pero además lo ha descubierto un oyente que sin duda de buena fe ha llamado a la Tarde se Mueve diciéndole al conductor: Edmundo, de la Ñico López. Este ha sido rápido y sin negar el hecho, lo ha tirado a broma diciendo sí, La Nico López de Miami. Usted puede confirmarlo en escuchando el Minuto 18:30 de “La tarde Se Mueve” correspondiente al día 04-05-12.

Y tal vez tenga razón, con el giro contrarrevolucionario que se está operando en Cuba bajo la dirección del Partido aún llamado “Comunista”, lo mejor sería trasladar a Miami su escuela superior formadora de cuadros, nombrando con toda justicia a Edmundo García como su rector, no por gusto hay que quitarse el sobrero ante la obra de agitación y la propaganda de García en favor del clerical capitalismo al que se empuja a nuestra nación.

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Una respuesta to “Edmundo García: “de la Ñico López, de la de Miami””

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  1. 10 abril 2012 - 10 abril 2012

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