Colores y Tambores en “La Estocolmo Vieja”: Comentando el vernissage de Sari Palmroth

29 Oct

Foto. Carlos M. Estefanía

Como el alcohol no es lo mío, tampoco lo son los bares, me regalo lo fines de semana, prácticamente lo mismo que me regalaba cuando era poco más que un niño, visitar una librería, una biblioteca, un museo, acudir a la charla de un especialista en alguna rama de las humanidades o visitar alguna exposición. Es el respiro que me tomo una vez finalizada ( y a veces en medio de ella) la semana laboral.

Este viernes 28, de Octubre de 2011,  siguiendo alguna de estas rutinas, he atravesado Drottningatan, mi calle favorita de Estocolmo, visitado mi librería preferida, de la que a duras penas he podido salir sin comprar,. por qué ya casi no tengo espacio para ellos, una par de bellos, por lo bien ilustrados, bellos libros de historia. Continúo, atravieso el arco del parlamento para desembocar, frente al palacio real en la Gamla Stan, la parte Antigua de la ciudad. Allí me encuentro el primer espectáculo llamativo, una chica disfrazada de algo así como un coral rojo recaudando firmas para alguna causa de las que enarbola Greene Peace.

Activista de Greene Peace en plena faena en "La Ciudad Antigua" de Estocolmo. Foto: Carlos M. Estefanía

Hoy no tenía planeado hacer ningún reportaje, no traía mis modestos equipos de filmación, casi lo lamentaba cuando, hurgando en la mochila encuentro en un rincón la vieja cámara prestada por mi colega Germán Díaz Guerra y que tantas veces me ha sacado de apuro, registro la escena y sigo mi paseo, sin sospechar que unas pocas cuadras mas adelantes, exactamente el número 20 de la Calle Stora Nygatan, habría de toparme con una escena, más propia de La Habana Vieja, que de la Vieja Estocolmo: un señor regañando a un par”rumberos”, a todas luces cubanos por el ruido que hacían con sus tumbadoras. La imagen tampoco tiene desperdicio, lamentablemente en lo que reencuentro mi cámara el regañón de Estocolmo ya se ha marchado, mas les pido a los músicos posar nuevamente para mi cámara, los cuales no solo acceden, sino que de paso tocan los tambores en voz baja.

¿ Los Papines de estocolmo?. Foto. Carlos M. estefanía

Los dos artisas  no están por que si, están allí como parte de un vernissage, el de la joven creadora Sari Palmroth. Entonces que caigo en que ya me había llegado el anuncio sobre esta muestra a través de las redes de Facebook de Cuba Nuestra.

Foto: Carlos M. Estefanía

Por eso sabía que en este mismo barrio, sino en mismo el edificio había vivido, el famoso trovador sueco Carl Michael Bellman, un hombre que 200 años después de su muerte ya sigue despertando, por su vida y por su obra literaria en interés de sus compatriotas suecos. Bellman nació el 04 de febrero 1740 en la parroquia María en Estocolmo, a pesar de la rígida educación religiosa recibida durante su infancia, llevó una vida libertina y cargada de deudas y aventuras nocturnas. Se le catalogó de poeta blsfemo. Falleció el , 11 de febrero 1795 y fue enterrado en el cementerio de la iglesia de Clara. El hecho de pensar en que tal personaje o su fantasma había andado por estos lugares, ya era un buen acicate para conocer el arte que se ofrecía con tan cubano entrante, toque de tambores.

Entré al edificio y subí, siguiendo las viejas escaleras siguiendo los carteles que anunciaban la exposición, unos escalones que de por si ya se habían convertido en parte de la galería con velas colocadas frente a las ventanas y la repetición de una instalación conformada por un vestido manchado de pintura colgado en casa piso, que resultó ser idéntico al que llevaba la artista.

Escalera del antiguo edificio, numero 20 en la calle Stora Nygatan. Foto: Carlos M. Estefanía

En una de las ventanas de la escalera ya nos topamos con una mustra del arte que nos espera. Foto: Carlos M. estefanía

Al arribar al sitió fui amablemente recibido por quien parecía ser una de las responsables de la muestra quien me entregó información sobre la creadora. Me dio además de una lista con los nombres de los cuadros y sus precios. Lo primero que llama la atención es el nombre hispano de algunos de ellos; “La llave del Paraíso”, “Mi alma está en fuego”, “Sarita”, “Azul”, “Perdóname”, La Niñita II y ” La salsa”.


Pero lo exótico no está solo en los nombres, esta sobretodo en los colores, luces y temas cargados de una sensualidad, por no hablar de erotismo puro y duro, mas propios del Caribe que de las zonas nórdicas donde se supone se ha realizado la exposición, en este sentido se trata de una pintura de ruptura, de una muestra del impacto positivo de la multiculturalidad en un medio donde lo que impera una visión gris de la vida, como aquella luterana contra la que en su tiempo se reveló Bellman. En este sentido la pintura rinde un secreto homenaje al antiguo compositor aunque parezca que nada tiene que ver con él.

Sali Palmroth entre dos de sus cuadros. Foto: Carlos M. Estefanía

Y no creo que sea casual, cuando entrevisto a Sari Palmroth, primero en sueco y luego en español (lengua que la artista domina con relativa soltura) quien me explica el fenómeno de su pintura en la inspiración que le llega de la música y la poesía, también por supuesto de sus practicas de salsa y su creación fotográfica, algo que si no tendría nada que ver con Bellman.

Obras de Sari Palmroth. Foto: Carlos M. Estefanía
La exposición está conformada por óleos, le pido alguna muestra de su fotografía y me abre su laptop, donde aparecen una serie de trabajos muy interesantes, entre ellos uno en el que la propia artista modela con un pañuelo que recuerda mucho el que usan las jóvenes musulmanas, cuyas practicas religiosas resultan tan simplificadas e incomprendidas en los medios de occidente.

Plamroth se usa a sí misma como modelo en su obra fotográfica. Foto: Carlos M. Estefanía

Noto que el nombre de la artista no es sueco, me explica que aunque es nacida en Suecia, su padre es gitano y su madre Finlandesa. Por cierto me llaman mucho la atención los gitanos finlandeses, quienes a diferencia de los que he visto en Rusia o España tiene la piel muy blanca, aunque también el pelo muy negro, los admiro porque no se han doblegado frente a los estados que han tratado de “integrarlos” al precio de romperles su identidad”, una identidad que se reconoce, no solo en la lengua, sino en una vestimenta muy curiosa, donde las mujeres usan vestidos con paneles como los que aparecieron por primera vez en Inglaterra en 1709 y en Paris en 1718. Los hombres son muchos mas modernos usan una moda que recuerda mucho la vestimenta y el peinado que usaría Elvis Presley de los años cincuenta. No deja de ser una influencia extraña dentro de esta cultura Romaní, sin embargo al asincronía significa mucho en el sentido de marcar una diferencia.
Por supuesto Sarí Palmroth, marca su individualidad de otra manera, como la haría cualquier otra joven sueca de su edad (nació en 1981), tomando de aquí y de allá y recreando, sin ajustarse a escuela alguna lo que aprendió en los cursos tomados en la Escuela de arte de Estocolmo entre los años 2008 y 2009, así como en la escuela Nyckelvik, entre el 2008 y 2008.

Termino mi entrevista deseándole éxitos con su exposición y me retiro, a la salida veo que ha desparecido uno de los músicos, o en su lugar se encuentra Yaima Viera una de las directoras del grupo de danza Tropicana Stockholm, nacida casualmente el mismo año que Sari Plamroth, pero en Cuba, quien se encuentra apoyando en la promoción la obra de la joven Palmroth. Resulta que es mujer del músico que se quedó y le pido a la pareja de artistas cubanos que adementan otra vez con los tambores y les tomó una última instantánea.

Una buena atracción para los paseantes en la vieja ciudad:, Yaima Viera junto su marido tocando rumba a la entrada de la exposición de sari Palmroth. Foto: Carlos M. Estefanía

Y me marcho con mi rumba Parte Otra, no sin antes recomendarle al lector, al habitante o a los visitantes de la capital sueca, que no pierdan la oportunidad de conocer el arte nuevo que se está haciendo en Suecia, del Sari Palmroth nos ofrece una buena muestra, allí en Stora Nygatan 20, en el barrio de Gamla; donde, hoy 29 de Octubre, así como el 6 de noviembre de 2011, entre las 1300 y-19.00. horas se volverá a abrir al público la exposición aquí comentada.

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3 comentarios to “Colores y Tambores en “La Estocolmo Vieja”: Comentando el vernissage de Sari Palmroth”

  1. Ana 28 diciembre 2011 a 9:02 PM #

    Madrid.
    Colores y Tambores en ” La Estocolmo Vieja ”
    Sobre.Sari Palmroth.
    Decir de ella, que con su paleta de colores planos y sus trazos precisos deslizándose por el cuerpo de una mujer o un rostro imaginario,unas pinceladas aquí o allá. Son sin pretender un canto a la naciente sensualidad que se experimenta en aquellas noches en que sueñas con ser bella

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  1. Min själ brinner av spets….. | Saris Blogg - 30 octubre 2011

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  2. 29 oct 2011 - 29 octubre 2011

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