Se libró Strauss-Kahn, pero Assange sigue en la estacada

9 Jul

No me convence la teoría del complot contra Dominique Strauss-Kah tramada entre servicios de inteligencia franceses y una cadena hotelera, de la que se hace eco estos días el El Nuevo Herald. Mejor me parece su artículo publicado en día 7 de julio “Fiscalía retirará los cargos contra Strauss-Kahn“,  donde se me confirma lo que ya sabía, que la historia del viejo sedentario correteando en cueros detrás de una estructural mucama africana de 32 años tenía más de comedia de enredos que de trama judicial, con toda esa carga que el dogma feminista prescribe para los llamados casos de acoso sexual.

Ahora el periódico floridano me da la razón: no existen motivos de peso para encausar al pobre Dominique Strauss-Kahn, de cuyo y golpe al bolsillo no le será fácil recuperar, como buen escarmiento para todos los que aún creen en la libertad para los que practican seducción etero sexual. Si hubo complot por ahía es que van los tiros, se trata de la conjura universal contra lo masculino.

Según el despacho de la AFP firmado en Nueva York, La fiscal adjunta del distrito de Manhattan, Joan Illuzzi-Orbon, declaró en el Wall Street Journal que la fiscalía neoyorquina retirará todos los cargos de agresión sexual contra el ex jefe del FMI, debido la falta de credibilidad de la demandante, la empleada de hotel oriunda de Guinea, que acusó a Strauss-Kahn de intentar violarla cuando ella acudió a limpiar su habitación el pasado 14 de mayo. A buena hora mangas verdes.

Lo que salvó esta vez a Strauss-Kahn fue que la acusadora cometió varios errores, entre estos dos pecados peores que los carnales, se metió con el fisco y engañó a inmigración de Estados Unidos. Se trata pues de un choque de intereses entre el objetivo feminista y el del totalitarismo de pluripartido.

Cuenta el diario que los fiscales -como buenos representantes estatales- aún creyendo en la historia de una agresión sexual, admitieron que la acusadora mintió en su solicitud para pedir asilo y en su declaración de impuestos. Dos crímenes imperdonables en el llamado mundo libre.

A esto habría que sumar que la policía detectó depósitos sospechosos hechos en una cuenta bancaria a nombre de la mujer y una llamada telefónica de ella a un hombre en prisión en Arizona, en la que habló sobre Strauss-Kahn. Evidentemente el gran hermano la observaba, y no se hasta que punto esto será legal, pero sus llamadas estaban pinchadas.

También se habla de discrepancias en relación al paradero de la mujer inmediatamente después del supuesto ataque. ella había dicho a los a los investigadores que huyó de la habitación, pero en sus declaraciones al asesor del hospital afirmó que miró a Strauss-Kahn mientras se vestía, sugiriendo que se quedó en el cuarto de hotel después de la “violación”.

Ahora resulta que el caso “no es sostenible”, pero si lo fue lo suficiente para desprestigiar al pobre hombre, hacerle perder su puesto, que le salieran demandantes oportunistas como la periodista que ahora sale con que el hombre le rasgó sus vestiduras hace ocho años, crear un pánico universal con respecto a los grandes ejecutivos y por que no también con respecto a las mucamas de hoteles, las cuales de haber prosperado la acusación de su colega estarían frotándose las manos con el nacimiento de la gallina de los huevos de oro, la de acusar al huésped, de meterle mano. No hablemos ya de la parafernalia armada con el feminismo francés, que después de décadas de castrar a sus machos, afeminándolos (habrá excepciones)y convirtiéndolos en los clásicos cornudo consentidos, como lo fue Napoleón, el mismo modelo de hombre que a juzgar por su series televisiva se le está imponiendo a la madre patria España- para escarnio de nuestro género, usan el caso para presentar a le Français como el súmmum del patriarcado.

El caso es que según fuentes de la defensa lo que pasó con Strauss-Kahn, es que se negó a pagar por servicios sexuales, algo que de tener lugar en Suecia habría sido un delito, el encausado habría sostenido relaciones sexuales consensuadas con la empleada del hotel Sofitel de Manhattan, pero luego ésta se enfureció ya que Strauss-Kahn se negó a pagar por ello, lo que provocó sus acusaciones. Eso explica las evidencias que solo demostraban un acto sexual, no una violación, aunque para el movimiento feminazi, cuando se trata del que sostienen hombre y mujer se trata de lo mismo.

Por esta vez un hombre ha escapado de la celada feminista, cuyo objetivo último no es el bien de la mujer, sino el mal del hombre. Pero hay otro que sigue entrampado, pues para su desgracia la trampa no fue una inmigrante africana, sino par de bien establecidas y rubias ciudadanas, me refiero al caso del pobra Julián Assagne, de cuya pesadilla no le va a librar, ni la evasión de impuestos, ni mentiras migratorias por la parte que dio la chivatada.

Y para que no nos olvidemos del fundador de WikiLeaks, aqui les dejo un debate realizado el 2 de julio, entre Julian Assange y el filósofo esloveno Slavoj Žižek, del que tambien hemos hablado en este blog. La charla fue moderada por la presentadora de Democracy Now!, Amy Goodman, en Londres, ciudad en cuyas afueras, concretamente, en Norfolk, está confinado Assage bajo arresto domiciliario, en espera de su  extradición a Suecia por un caso de acoso sexual aún más ridículo que el que tuvo que enfrentar Strauss-Kahn.Véa y escuche la charla  Assage-Žižek pinchando aquí.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: