El fantasma de Tony Montana recorre Fittja, un suburbio de Estocolmo

19 Jun

Estocolmo 18 de julio de 2011. Una mujer y un hombre de la policía sueca custodian la entrada del edificio en el reparto de Fittja donde acaba de ser ejecutado un joven vecino. Al fondo una chica rubia, de espalda llora acompañada de un familiar de la victima. Foto: Carlos Manuel Estefanía Aulet.

En la tarde del 18 de junio de 2011,  Osman, un muchacho, tranquilo, de unos 25 años, nacido en una familia de origen kurdo,   sólo pensaban en volver a su casa y darse una buena ducha, sus padres no estaban, se habían marchado a pasar unos días en Turquía.  Acababa de participar en un juego de fútbol  en la cancha cercana al hogar. Mientras regresaba no podía  sospechar que sus horas estaban contadas.

Serían alrededor de las 16:00 horas de Suecia, y sin presencia de testigos, cuando el joven resultó ultimado com varios balazos a quemarropa frente la entrada de su casa, en el pasillo del segundo piso del edificio número 10 de la calle Krögarvägen, el en suburbio holmiense de Fittja.

Cuando llegó la ambulancia ya no había nada que hacer, el cadaver permaneció horas tendido en el suelo hasta que, una vez terminadas las investigaciones,  llegaron los camilleros encardos de llevarlo al centro forense correspondiente.

Los hombres y mujeres de la policía sueca acordonaron el lugar de los hechos y los peritos estuvieron trabajando hasta bien entrada la noche.

Mientras, la gente del el barrio, en su mayoría extranjeros, rodeaban el edificio en una mezca de sentimientos econtrados, dolor, curiosidad y morbo.

Hasta las 22:30 de la noche mantuvo la policía la prohibición de entrar a su casa a  los vecinos más cercanos al hogar del finado y aún despues se mantuvo la vigilancia del edificio.

Al otro día, ya se había limpiado la sangre del piso, pero quedaban, como marcas indeleble de la tragedia, los agujeros abiertos por los disparos en el ventanal, al final del corredor, la prueba irrefutable de un asesinato a sangre fría.

Ese domingo los amigos colocaron junto a una de las salidas del edificio ramos de flores y otros objetos en memoria del fallecido.

Texto de la foto: Yo te amo Osmán. Tu existes en mi corazón ahora y para siempre

No es el único hecho de sangre que ha tenido lugar en los últimos meses en esta parte del municipio, donde la población extranjera está sobre representada. Nada hace suponer que será el último caso.

Aún se busca a los culpables materiales del hecho, los otros, los espirituales y sociales, seguirán campeando por su respeto en  la más absoluta impunidad.

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Una respuesta to “El fantasma de Tony Montana recorre Fittja, un suburbio de Estocolmo”

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  1. » - 20 junio 2011

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