
El marinerito Esteban Casañas, disfrazado de ”pepillo” de los años ochenta, en sus buenos de entrega a la construcción del comunismo en Cuba y el mundo, ocupando, sabrá Dios tras cuantos informitos, que es como aprendió a redactar, la plaza de Primer Oficial en el barco “Otto Parellada”. Mientras otros cubanos naufragaban en sus balsas buscando libertad. Sólo tras el fin de la pacotilla como la que lleva puesta descubrió el susodicho que el comunismo es malo, hoy presta su pluma a la intransigencia, atacando al Hombre de Cuba Nuestra
Esteban Casañas Lostal, un marino revolucionario ejemplar


Casañas al habla
Veamos la biografía qus nos ofrece la revista electrónica Guaracabuya, Órgano oficial de la Sociedad Económica de Amigos del País:
Nacido en La Habana Cuba el día 6 de Septiembre de 1949, pasó su infancia en la Casa de Beneficencia y Maternidad de La Habana, a los once años de edad alfabetizó en Minas de Cabacú, Baracoa Oriente.

A los 14 años ingresó en el primer llamado del servicio Militar Obligatorio (1964).
Se desempeñó como calificador de tiro antiaéreo en las DAAFAR hasta el año 1967.

En este año ingresa en la marina mercante cubana como timonel (participa en Zafras, Cordón de La Haban con carácter permanente en ese período). Comienza a navegar en el año 1968 recorriendo 49 países y colonias durante este tiempo.
En 1972 es seleccionado para un curso de Oficial de Cubierta a bordo del buque escuela “Viet Nam Heroico”.Fue el primer expediente de su promoción.
En 1975 participa en el traslado de tropas hacia la guerra en Angola a bordo del buque “renato Guitart”.



En 1976 trabaja como profesor de navegación en la antigua Academia Naval del Mariel.

En 1977 es enviado a trabajar como internacionalista al buque angolano “Ngola”, en 1978 permanece en las microbrigadas de Alamar en busca de vivienda hasta el año 1981.
Continúa navegando en diferentes barcos como Segundo Oficial hasta el año 1982 que pasa el curso de Primer Oficial en la nueva Academia Naval de Baracoa.
Deserta en el año 1991 en St. John canadá ocupando la plaza de Primer Oficial del buque refrigerado “Viñales”.
Comienza a escribir en Internet hace tres años y parte de sus trabajos se pueden encontrar en varias páginas y foros hispanos, destacando entre ellas; Conexión Cubana ; La Nueva Cuba y otras diseminadas por el planeta.
Sin lugar a duda, se trata de un perfil típico, el que desde los tiempos de la Cheka utilizaban los órganos de la seguridad del estado comunista a la hora de construir sus servidores:

niños, provenientes de orfanatos, hospicios, casas de beneficencia, o colonias makarenkas, resentidos, desconectados del pasado a causa del desarraigo familiar, y a veces hasta psicópatas frente al mal, en otras palabras, como le decimos en Cuba ” hijos de la patria” encarnada en un estado socialista que les libraba, del abuso, el abandono, y que les da poder o priovilegios, a cambio de una sola cosa: fidelidad eterna y una entrega al poder, donde no existiera el menor escrúpulo a la hora de atacar al enemigo.

De paso comprendemos de nace la mitomanía que toma cuerpo en esos cuentos conque nos bombardea, implacable con el objetivo, como en sus tiempos de artillero de las DAAFAR, el hoy viejo marinero.
Esteban Casañas tienen toda las pintas de pertenecer a la camanda que tan bien dibuja George Orwell en su Rebelión en la Granja, y cuado ataca lo hace con la misma rabia, uno de aquellos cachorros que se guardó el cerdo Napoléon, para que una vez, convertidos en fieras, lanzarlos contra su oponente Snowball, y aterrorizar al resto de los ”animales”, como hizo Stalin y su alumno Fidel Castro.
Con un personaje así por obra y gracias de La Voz de Cuba, nos la veremos en esta nota.
El viejo artillero se convierte en proyectil
Ante nuestra respuesta, a su boletín deL 28 de enero, La Voz de Cuba Libre, no ha podido hacer otra cosa que caer en la bajeza, carente de argumentos; atacar con infundios e injurias, como hacen los agentes de Fidel Castro, en este caso repitiendo como una loca descontrolada un viejo panfleto, fue escrito por el ya mencionado Esteban Casañas Lostal, y que lleva en el título un apelativo prestado por su amiguita Curra: “El Pionerito Estefanía” y agrega que tal pionero no tiene quien le escriba.
Habrá que recordarle a la Voz de Cuba Libre, así cono a la rara parejita creativa de la que se sirve, Casaña-Curra, que no existe mejor cuña que la del propio palo, y que pioneritos fuero tambien: Gorky, el de Porno Para Ricardo, que pioneritos fuero Los Aldeanos y Silvito el libre, que pionerita fue Yoani, la blogera más atacada, por voceros abiertos y muchas veces tambien por los encubiertos del régimen, y que en resumen pioneritos son hoy los que mañana construirán una Cuba Libre.

Yoani Sánchez, también militó en los Pioneros…¿Y qué?
Por lo visto, en realidad son los editores de La Voz, quienes están necesitados de tal contribución de escribanos, y la carencia llega al punto que no les queda otra que difundir en la red porquería de gallina.
Da gracia que hable críticamente de pioneros, quien entregó en pleno su etapa militar y luego marinera a la construcción del comunismo en Cuba.
Este panfletucho, escrito como la típica diarrea verbal del informante, es uno más de los tantos que como por encargo, tal parece que viviera de eso y no de freír salchichones quebecois, nos dedica “Tía tata cuenta cuentos” . Lo respondimos hace tiempo, de manera breve y contundente, cuando salió publicada en el portal Cuba en el mundo.
De todos modos habrá que repetir, algunas ideas a ver si despierta a esa intransigencia, cuyas nuevas amistades, resulta cada vez mas peligrosas, que a falta de otras plumas que le escriban, desempolva las de aquel que hoy usa la guataca, con la misma destreza que ayer el timón, en resumen, llama a su auxilio a quien tiene buena pinta de Julito el Pescador.

Sólo que ahora no capitanea una lancha, sino que se encubre con cazuelas, pargos y chernas, y timonea el lugar perfecto para el espionaje, un bodegón en Montreal, vaya usted a saber de donde sacó el capital; cuyo nombre, “Casa”, nunca traduce en los textos que hablan del negocio en español, sino que lo deja en francés, así, como para que nos suene bien gay, su “Maison du mojito“.
Venga, ya que La Voz nos obliga, de nuevo nuestra alerta a todos los que sin saber de donde sale, hacen suyas las marinerías de a este enemigo del Hombre de Cuba Nuestra.
Y sería bueno que el viejo exilio se preguntara en realidad quién es su nuevo amiguete, ¿de qué cardumen Casañas Lostal se nos habrá escapado? ¿por que y para qué, habiendo tan buenos marinos en Cuba tuvo que ser reclutado en el servicio militar obligatorio?, ¿por qué teniendo las referencias del mundo exterior, que nos faltaba al resto de los cubanos, a esos pioneritos desinformados y adoctrinados en la isla nunca descubrió que el comunismo era malo? ¿por qué en tantas décadas de servicio nunca desertó en los cientos de puertos que visitó, y dio al mundo un testimonio necesario?, ¿por qué gozando de auténtico libre albedrío prefirió tripular esos buques que bajo nuestra bandera se dedicaron a algo más que el comercio? ¿por qué esperó el fin del comercio subcidiado con la URSS, que trajo por consecuencia el desmantelamiento de la flota mercante cubana, y el plan pijama de buena parte de sus oficiales para romper -si no sigue siendo asalariado- con su empleador de toda la vida, el “Armador en Jefe” – ¿por qué no rompió antes de la crisis comercial con el comunismo, como hicieron durante años tantos otros cubanos que lanzaron por la borda un futuro profesional a cambio de la libertad ¿por qué no se nos volvió anticastrista antes de que le faltara poco para que se acabaran los viajecitos, las misiones internacionalistas y en resumen la pacotilla?, esa con la que el régimen le privilegió toda su vida laboral con respecto a los demás cubanos ¿O quizas se creyó que tras la URSS, inmediatamente se vendría abajo el comunismo cubano y quizo guardar la ropa, despues de haberse bañado, mas bien embarrado en la charca castrismo? Y que no nos venga con su llanto de que nunca llegó a capitán, lo que evidentemente no fue, no por que el oficial chocara con la ideología comunista, sino por que no daba para más.

El problema no es que, el antiguo calificador de tiro antiaéreo en las, participante de Zafras, Cordón de La Habana con carácter permanente en ese período) y transportista –violando las leyes marítimas internacionales- de las tropas, cubanas que intervinieron en la guerra en Angola, haya creido y servido al sistema -aunque ahora le declara la guerra a los pioneritos- habemos mucha personas que crecimos y creímos en el mal llamado socialismo cubano, y que en un momento de madurez ideológica rompimos con sistema.
El problema radica en la meticulosa intransigencia con la que Casañas se expresa, se nos presenta con una visceralidad, con fuerte tufo a simulación, que no encaja en su historia personal, sí por ejemplo en muchos viejos del exilio que lo perdieron todo, vidas y haciendas, en los mismos años en que el régimen castrista mientras estatalizaba toda la propiedad privada, sacaba de la nada a Casañas, conviertiéndolo primero en soldado y luego en marinero de confianzas, moldeándolo a la imagen y semejanza del Dios Castro.

Así se explica que este proyectil que hoy nos lanza La Voz de Cuba Libre, fuese capaz en sus buenos tiempos, no sólo de derribar, en el caso de que se pusiese a tiro una de esos aviones que abastecían a la guerrilla anticomunista, sino de lo más dificil, de viajar medio mundo al servicio de la “Revolución”, sin romper sus cadenas, sin dejarse tentar por la libertad, sino también con la servil capacidad, propia del mayoral, de controlar las tentación de fuga o motín en compañeros, subordinados y otros pasajeros.
He conocido en Miami hombres que en esos mismos años en que Casañas, sin haber sido previamente adctrinado como pionero, servía como artillero en las DAAFAR, estaban alzados contra el gobierno, eran quizas de su propia edad, o no mucho mayores, ellos que vieron caer a sus compañeros de armas, sufrieron un cruel presidio, y que hoy cuando le hablan o escribem para el pueblo de Cuba, incluido el sector que aún cree el mito del comunismo, lo hacen con la comprensión y la sensibilidad que no tiene Casañas, hombres que sin dárselas de escritores como hace el antiguo oficial de la Flota Mercante Cubana, saben, a la hora de rescatar para la causa de la libertad, como tratar y que teclas tocar en quienes hoy siguen defendiendo lo que Casañas defendió, primero como artillero y luego como timonel.
Y muy extraño resulta que este marinero no pueda hacer otro tanto, que sería el mejor modo de sacar partido a su pasado.
Nadie está completamente libre de su pasado ideológico, de sus convicciones y cuando esta no emergen, ni por casualidad en las palabras del presentes, es porque algo se oculta, por que hay gato encerrado.
No nos llamemos a equívoco algún día se sabrá a quien sirve en realidad tan misterioso sujeto, este fonderito de tejado de cristal, cuyos guijarritos de insidia, no pueden mellar contra el techo de acero de una disidencia consecuente, y honesta, que se, que a diferencia de la suya, no resulta ni tardía en la vida, ni oportunista, que no emula a quienes en la intransigencia parece imitar nada más y nadamenos que al Karl Marx criticado por Martí cuando decía: “Espanta la tarea de echar a los hombres sobre los hombres. Indigna el forzoso abestiamiento de unos hombres en provecho de otros. ” Mi camino es otros, y de todas las enseñanzas del apóstol rescato aquella de remedio blando al daño, de encontrar salida a la indignación de modo que la bestia cese sin que se desborde y espante, no importa si esta Bestia tiene mil caras, y agentes que la sirvan desde nuestra retaguardia de nuestro exilio, como hace, no me cabe duda el tal Casañas.
























